POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: CONSULTORÍA ESPECIALIZADA

POLÍTICAS Y GESTIÓN PÚBLICA PARA EL ESTUDIO MUNICIPAL: CONSULTORÍA ESPECIALIZADA

Maria Cecilia Montemayor Marin y otros

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3. El abordaje organizacional de la Participación Ciudadana

Y en este esfuerzo, en el que realmente creemos, no nos quedamos atrás. Pasamos de la construcción teórica de un fenómeno olvidado, y desahuciado por la clase política de este país, al ejercicio práctico de una experiencia en la comunidad de San Isidro de Heredia. Este es otro baluarte de este trabajo, pues con él se creó la expectativa –que luego satisfizo plenamente-, de poner en práctica lo que se había previsto ideológicamente.

Para ello, fue necesario desarrollar metodologías e instrumentos de trabajo, que no sólo se sabían inexistentes, sino que además se creían imposibles de lograr.

Así, nos propusimos en este trabajo, hacer una descripción de los diferentes instrumentos metodológicos que han sido utilizados en el desarrollo de esta investigación. Esto porque creímos que el mismo tiene, como uno de sus principales aportes, el haber ensayado en una comunidad concreta, como lo es el caso de San Isidro de Heredia, la aplicación de un conjunto de instrumentos, y de metodologías que han sido creados, precisamente, para el contexto de la comuna municipal costarricense y con los que antes no se contaba. Por ello, aparte de que nos avocarnos a la construcción teórica del fenómeno de la participación ciudadana, este trabajo también tuvo un importante aporte, en materia de la definición de nuevas metodologías, que esperamos puedan ser utilizadas en el futuro, de manera muy concreta en otros escenarios municipales del país, y de la región latinoamericana, con quienes compartimos ciertas afinidades en materia geopolítica.

Esta descripción nos parece de especial importancia en el tema central de esta investigación, ya que hemos logrado establecer la carencia de metodologías para el abordaje de este tipo de temas en nuestro país, en especial en la investigación jurídica, cuando se vincula a la teoría de la organización.

Ahora decimos, con satisfacción, que no sólo hay instrumentos para ser utilizados en esta materia, sino que los mismos son producto de un ejercicio académico, que nació desde la traducción del idioma inglés de instrumentos utilizados por el Banco Mundial en el continente Africano, solamente, los cuales fueron adaptados a nuestra realidad costarricense, validados en el cantón de San Isidro de Heredia y finamente aplicados en dicho lugar. Construyéndose de esta manera la metodología para el mapeo del capital social, así como teoría novedosa en el tema en nuestra realidad latinoamericana, con el fin de medir dicho capital, fortalecer la participación ciudadana y finalmente potenciar el desarrollo local. Este esfuerzo provino del sector público de este país, que como tal, ha dado un aporte, que es de todos y para todos, y que, igualmente, requerimos empiece a ser utilizado por los gobiernos locales sin reserva alguna.

Resultados concretos del ejercicio práctico de esta investigación son los siguientes:

El perfil del cantón de San Isidro de Heredia

El perfil institucional de la Municipalidad de San Isidro de Heredia

El Perfil de Ciudadano del cantón de San Isidro de Heredia

El Mapa de Actores Sociales del cantón de San isidro de Heredia

Instrumentos de enorme valor científico, pero especialmente, pragmático para la construcción de una nueva experiencia en la consolidación del poder ciudadano.

Veamos a continuación algunos de los detalles de estos productos en concreto,

En cuanto al Perfil del Cantón de San Isidro de Heredia, hay que decir lo siguiente:

Este es el Cantón número seis de la Provincia de Heredia, erigido como tal el 13 de julio de 1905.

Cuenta con cuatro distritos: San Isidro, San José, Concepción y San Francisco. Además, su ubicación geográfica lo hace ser percibido, como una de las últimas fronteras agrícolas dentro del área metropolitana del país, que sus propios vecinos identifican como el territorio comprendido entre los cerros Zurquí, y Caricias.

Pese a ser un cantón pequeño, de poco menos de 27 kilómetros cuadrados, una importante porción de su territorio en la actualidad, es parte del Parque Nacional Braulio Carrillo, por lo que se le concibe como una de las zonas de protección más importantes del patrimonio natural que abastecerá a la Meseta Central del recurso hídrico, recursos minerales y demás áreas de recreación en el futuro. Se trata entonces, de un territorio potencialmente valioso, con una expectativa de inmigración muy fuerte, que podría constituir una importante amenaza, asimismo, como una valiosa oportunidad, en cuanto al dictado de políticas públicas referidas a la planificación del uso de este territorio.

Su población es esencialmente rural, en una proporción de tres a uno, aunque, como posteriormente lo veremos, los vecinos se conciben a si mismos como integrantes del área urbana del país, sin percibir que aún insertos dentro del gran casco urbano central del país, ellos siguen siendo un importante remanente de actividad agrícola y rural.

Esto lo refuerzan la gran parte de actividades económicas que allí se realizan, pues en términos generales, predominan los sectores referidos al comercio informal, la prestación de servicios, y la explotación agrícola frente a una escasísima actividad industrial.

Es un cantón con un índice de bienestar general cercano al 60%, lo que lo ubica en una categoría muy cercana a la media, en relación con el resto del país. El 50% de la población es económicamente activa, resultando que al menos 1.5 de cada 5 personas que integran las familias típicas, trabajan recibiendo a la vez, una porción cercana a los dos salarios completos, por cada familia.

La infraestructura de servicios es insipiente, destacándose la red vial, que se encuentra en un 100% asfaltada, y la infraestructura educativa, presente al menos en los niveles de primaria, secundaria y para-universitaria. Por el contrario, la infraestructura referida a recreación, salud, y servicios públicos (tales como instituciones públicas, dependencias de gobierno, oficinas administrativas) está apenas empezando a desarrollarse. En su imaginario, están muy arraigados los valores religiosos, y las tradiciones culturales y cívicas, las cuáles se celebran a través de la realización de desfiles folclóricos (carretas típicas, procesiones religiosas), la realización de turnos y ferias, y la frecuente organización de campeonatos deportivos, que involucran, entre otros, a niños y jóvenes.

En cuanto a la estructura de la vivienda, esta consiste en casas individuales, separadas unas de otras, y con áreas verdes en sus alrederores. Tan solo un 7% de los habitantes de este cantón, habita condominios y urbanizaciones cerradas.

Esta condición, nos permite argumentar, que existe un proceso de fraccionamiento del territorio para uso habitacional, muy tradicional. De manera que, una porción de tierra se divide en tantos o cuantos pedazos sean necesarios, con el fin de garantizar de que quiénes ahí habitarán, puedan seguir fraccionándolo en el futuro.

Consecuentemente, el tipo de familia que habita este tipo de vivienda, es esencialmente la nuclear, conformada por al menos cinco miembros, entre los que destacan la figura materna, paterna, los niños y en algunas ocasiones, matrimonios jóvenes integrantes de la misma familia. La gran mayoría de las casas están construidas en concreto, y el resto se divide en habitaciones compuestas por madera, piedra y otros elementos. Aun existen algunos vestigios de construcciones muy tradicionales de bahareque y adobes.

En una proporción superior al 75%, San Isidro es un territorio de propietarios, por lo que la tendencia hacia el arraigo, y la permanencia de sus habitantes, es la característica primordial de quienes ahí conviven. Pese a esto, al menos un 80% de la población, manifiesta no pertenecer a organizaciones formales de ningún tipo (asociaciones, comités, Fundaciones u otros), lo que ha entorpecido de manera importante el ejercicio de la acción ciudadana desde estas instancias. Sin embargo el ciudadano se organiza de manera consuetudinaria, para demandar el ejercicio de sus derechos ante las instancias correspondientes, siendo que, a la que más atención se le presta es a la Municipalidad y a la iglesia, las cuales son percibidas como organizaciones cercanas a sus intereses.

Este perfil del territorio intervenido, nos permite decir que, San Isidro de Heredia tiene características valiosas de ser consideradas, a fin de poder desarrollar actividades concretas que promuevan el ejercicio del poder público por parte del ciudadano. Decimos esto por que aún, en la percepción del sujeto que ahí habita, subyacen valores importantes como la solidaridad, el sentido de comunidad y el ejercicio de actividades, tanto económicas como sociales, y culturales, que promueven el arraigo y el sentido de pertenencia, que son propios de la construcción social de lo local.

Es probable que, si bien es cierto a la fecha el ciudadano ha hecho tan solo intentos esporádicos de organización del poder público, esto ha sido más bien consecuencia de que tradicionalmente San Isidro, se inserta dentro del esquema de participación ciudadana nacional, en el que el ciudadano percibe su acción comunitaria a través de sus representantes. Sin embargo, se deben destacar, los esfuerzos que se han hecho en materia de la construcción de presupuestos participativos, a través de la acción directa de los concejos de distritos, y de algunas celebraciones conmemorativas tales como el Centenario del Cantonato, que han aglutinado importantes grupos de actores sociales en torno a estos fines comunitarios.

En cuanto al Perfil Institucional de la Municipalidad intervenida, hay que decir someramente, que la misma la integran actualmente, un poco más de treinta funcionarios y empleados, a los que se suman cinco regidores que integran el Concejo Municipal y un Alcalde. Este último cargo está ocupado en la actualidad, por una joven mujer profesional en el campo de la Ciencias Sociales, que le ha impregnado a su gestión un amplio sentido de género, y un tratamiento muy equilibrado a los diferentes sectores que integran su territorio.

Esta organización está asentada en un antiguo edificio en el centro del distrito central, y brinda al habitante los servicios básicos de catastro, servicios tradicionales (tales como recolección de basura, aseo de vías y ornato de lugares públicos), asesoría técnica en materia jurídica, ingenieril y social.

En los últimos años, ha habido importantes esfuerzos de la organización por lograr enlaces con otros entes del Sector Público y Privado costarricense, así como con organizaciones privadas formales e informales, y organizaciones no gubernamentales presentes en la zona, a fin de concretar proyectos comunes, tales como, asfaltado y mantenimiento de la Red Vial, la prestación de servicios públicos, algunas obras menores en la comunidad y, sobre todo, la generación y evaluación de experiencias de diagnóstico, planificación y desarrollo, entre las que destacan la generación del Plan de Desarrollo cantonal, algunos Presupuestos Municipales y el Proyecto del Plan Regulador.

La organización cuenta con un esquema organizacional moderno, que permite su crecimiento y expansión, tanto horizontal como verticalmente, lo que le augura un futuro y un desarrollo, en el mediano plazo, provechosos conforme avancen las necesidades de la población, en estas y otras materias.

Actualmente cuenta con una definición endógena de sus principales activos intangibles, útiles para los adecuados procesos de reflexión estratégica, a los que se verá sometida la organización en el corto plazo, ante las posibilidades de crecimiento y expansión de la infraestructura del territorio, de la población y de los servicios que éstos demanden.

En cuanto al Perfil del Ciudadano, de manera muy concreta, pudimos reconocer los siguientes elementos de análisis:

Ya dijimos atrás que una buena porción de los habitantes, reconocen no pertenecer a ningún tipo de organización formal existente en el cantón. Excluyendo a la iglesia católica (que aglutina a la gran mayoría de los creyentes), el resto de las organizaciones formales del cantón, atraen a los ciudadanos en casos muy esporádicos de participación activa en la que se ven directamente involucrados sus intereses. Esto desmiente una premisa original de trabajo que el equipo investigador se propuso investigar, cuál era de si efectivamente, reuniendo muchas de las características que la población tiene para ejercer el control ciudadano del poder, ésta se hacía efectiva o no en el territorio intervenido. Más bien San isidro, demuestra una tendencia que es de carácter nacional: el ciudadano acude al llamado organizacional cuando se le convoca, pero no de manera espontánea, y no considera útil a sus intereses, permanecer en estas estructuras de poder, a menos que se vean afectados de manera concreta (intervención de un camino, solución de una situación concreta en la escuela, demanda de algún servicio específico, entre otros).

Pese a lo anterior, en el imaginario colectivo, se haya presente con arraigo valioso de ser destacado, la importancia que ellos mismos le otorgan a la existencia de estos grupos organizados, siendo prevaleciente el caso de las Asociaciones de Desarrollo y la iglesia, a los cuales consideran baluartes de la defensa de sus intereses comunitarios.

Si resultó importante de considerar, el hecho de que en ningún caso, se encuentra posicionada la existencia de estructuras de poder, tales como, los Concejos de Distrito, ni los Comités Cantonales de Deportes, ni la Junta Vial de Caminos (que habíamos identificado en esta investigación, como estructuras de poder actualmente existentes, y a las cuales podrían acceder los ciudadanos) quienes ni siquiera recuerdan, cuando se les pide que identifiquen las formas de organización, que estas están presentes en el cantón. Esto llama poderosamente nuestra atención, pues coloca, a estas estructuras útiles para el ejercicio del poder, como unas que no han sido ni siquiera identificadas por los ciudadanos para tal fin.

De manera genérica, los ciudadanos aglutinan algunas de estas fuerzas organizacionales dentro de la estructura interna de la Municipalidad. Ellos nos manifestaron (en un acercamiento más informal y directo que tuvimos en los talleres de trabajo), que estas juntas, comités y concejos, son parte integrante del Gobierno Local, y que de ellos desconfían de manera discreta a la hora de involucrarse en los mismos, pues en la de menos allí mismo se reproducen las mismas fuerzas políticas y los mismos vicios de control del poder, que realizan los políticos tradicionales que se hayan presentes en el seno del Concejo Municipal y de los otros órganos de la Municipalidad.

De allí que es necesario que la Municipalidad sepa identificar esta situación, y facilite una labor de asesoría y de capacitación a los principales líderes y actores de la comunidad, con el fin de que los ciudadanos, puedan encontrar en estas estructuras organizacionales no tradicionales, una alternativa a la satisfacción de sus propios intereses.

Pero, de la misma manera es urgente que la institución municipal pueda identificar cuáles son las principales formas de organización comunal que los vecinos del cantón actualmente utilizan, con el fin de prestarles la atención debida, y poder articularlas en esquemas de organización de mayor trasfondo institucional. Para que a la vez encuentren en estas formas de control las vías adecuadas para satisfacer sus intereses y encausar las demandas, así como la consecución de los fines comunes que pretenden impulsar.

Esta es la labor de acción y de formación ciudadana que le queda pendiente a la Municipalidad, a través de la definición de políticas públicas, que promueven el acercamiento de la gente a la organización del Gobierno Local, con el fin de proponer alternativas de desarrollo y de solución de problemas que serían concertadas, afines al interés público, siempre prevaleciente en esta materia, y sobre todo reales, concretas y posibles. Con la garantía de que se realizan con el concurso de todos los involucrados, y que tendrán en su seno los mecanismos de la deliberación, de la concertación y la legitimidad, derivados de los principios de priorización de intereses, de diagnóstico previo y de solidaridad.

A esto hay que agregar que, los ciudadanos consultados en este trabajo, han reconocido el valor y la trascendencia, en cuanto a la defensa de sus propios intereses, que conlleva acercase e involucrase activamente en alguno de los grupos de poder que ya han podido identificar. Eso demuestra que aunque hoy el ciudadano no participa en estos grupos, desea hacerlo y podríamos hasta asegurar, que estaría dispuesto a hacerlo en el corto plazo. Razón de más para fortalecer un programa institucional (desde la Municipalidad) en el cantón, para acercar a estas personas a estos grupos, ayudarlos a identificar sus interés y finalmente lograr que realmente participen en el control del poder.

En cuanto al ejercicio del liderazgo hay que decir que este cantón ofrece rasgos muy valiosos de destacar: una importante cantidad de encuestados, considera que los líderes de las diferentes organizaciones formales del cantón, no se repiten en el marco de las diferentes estructuras existentes. Por ejemplo, los miembros de las asociaciones de desarrollo, no necesariamente son los mismos miembros de los comités de barrio, ni de los grupos deportivos o culturales organizados. Esto hace suponer la existencia de una importante red de líderes en el cantón, lo cual es una tendencia muy diferente a la que sospechamos podría ofrecer el resto del país, en donde la mayoría de los líderes de las organizaciones se repiten en uno y otro caso. Superficialmente, se podría pensar en esta condición como una desventaja, al tener que someter la coordinación institucional (por ejemplo municipal), a múltiples actores en las diferentes comunidades, lo que haría más difícil el poder aglutinar los intereses. Pero, por el contrario, nosotros creemos que subyace una fortaleza mayor que opaca esta dificultad, y es el hecho de contar con una amplia red de liderazgos, que bien identificados y mapeados, podrían contribuir al desarrollo de la participación activa, no sólo de más personas cada vez, sino de ciudadanos mejor formados, y con sus expectativas e intereses más claros. La ventaja no sólo es, entonces, en términos cuantitativos sino cualitativos también.

En su mayoría, los líderes de estos grupos profesan una misma creencia religiosa, haciendo que de nuevo adquiera prevalencia la necesidad de considerar a la iglesia católica, como uno de los actores principales en este proceso de integración y de consolidación del capital social. A la vez, no son siempre las mismas familias las que se involucran, ni tampoco responden a las mismas afiliaciones políticas. Esto igualmente genera diversidad, que más que una amenaza, debe ser vista como una oportunidad de hacer cada vez más grande y generosa la participación en el cantón.

En cuanto a la relación líder-ciudadano, es importante reconocer que la percepción general de los encuestados es que los líderes, hasta la fecha, han respondido de manera efectiva a la satisfacción de sus intereses. Este resultado debe agregarse a otro más que nos interesa destacar en esta variable: el ciudadano en su gran mayoría considera que, el mecanismo de toma de decisiones en el seno de estos grupos de poder, es el de la acción concertada (se propone un plan de acción o una idea, todos opinan o participan y se decide que hacer por mayoría). Allí el líder no es, entonces, un déspota que impone su voluntad, y ello podría ser la razón del grado de satisfacción que los vecinos encuentran en quienes ahora los representan.

En este sentido, igualmente es valioso considerar que, los encuestados consideran como ideal el sentido utilitario que hay que darle a la participación ciudadana. Esto se explica así: les propusimos la existencia de alguna circunstancia que podría ocurrir en su comunidad (la falta de un maestro por ejemplo). Les pedimos que nos informaran cual era el mejor mecanismo para resolver esta situación. Una pequeña porción de la gente consideró útil que todo el mundo participara en la búsqueda de una solución a esta situación. En su mayoría creyeron más lógico que se involucraran los padres de familia interesados y que éstos propusieran alternativas de solución. En apariencia, esto podría haber quebrado el esquema de solidaridad que se ha venido sosteniendo existe en esta comunidad. Pero eso, inmediatamente se corrige cuando consideramos que los vecinos igualmente creyeron necesario, y útil, que si los padres involucrados en el problema no encontraban una solución (porque no eran atendidos, o porque no eran lo suficientemente fuertes para lograr resultados), entonces, si prevalecía la acción de conjuntarse todos los demás y ejercer presión hasta encontrar resultados efectivos.

Ello demuestra, a nuestro entender, una comprensión muy madura y muy hábil de quienes pareciera tienen alguna experiencia en participar activamente en el control político de la realidad. Es a partir de ejemplos como éstos que, como dijimos páginas atrás, se puede lograr una mejor definición conceptual de lo que es la participación ciudadana. Una definición que surja de los mismos actores y que no cometa el error de ser impuesta, sino propuesta.

A este nivel de la investigación era necesario, entonces, abordar los temas referentes a los principales rasgos del ciudadano de este cantón. Rasgos referidos a su esquema de solidaridad y confianza mutuas; percepción de lo cotidiano y de su entorno; y la prevalencia de lo individual sobre lo colectivo.

Los resultados fueron muy valiosos, como se ve a continuación:

 La mayoría de los habitantes del cantón, percibe al ciudadano de esta comunidad, básicamente como sujetos honrados y de confianza; la mitad de los respondientes considera sin embargo que las personas siempre están interesadas solo en su propio bienestar. Así mismo consideran, en una escasa mayoría, que en este cantón la gente tiene que estar alerta por que es probable que aparezca alguien que pueda aprovecharse.

 Aseguran que si tienen un problema siempre habrá alguien en el cantón con quién puedan contar para ayudarles. Dicen estar en desacuerdo con la afirmación de que es mejor no hacerle caso a las opiniones que expresan sus vecinos, lo cuál se complementa válidamente con el hecho de que afirman que la mayoría en este cantón, está dispuesto a ayudar en el momento en que se le necesita.

 Igualmente consideran a San Isidro de Heredia, como un cantón que ha prosperado de manera significativa en los últimos cinco años, y aún se consideran a sí mismos, como personas aceptadas como miembros activos del cantón.

 Creen que San Isidro es un lugar pacífico para vivir, y a su vez están seguros que en este lugar, hay menos conflictos entre vecinos, en comparación con otros cantones.

 Para ellos igualmente, los vecinos contribuyen poco con tiempo o dinero en la solución de los problemas comunes, pero creen que podrían contribuir más, y están de acuerdo en que su nivel de participación en la solución de problemas comunes, es similar al de otros cantones.

 Opinan que las relaciones entre vecinos son armoniosas, y a la hora en que se les pregunta acerca de ese nivel de armonía, comparado con otros cantones, la mitad de los entrevistados respondió que están seguros que en ese cantón las relaciones son más armoniosas, que en otros lugares del país.

El balance que se logra de esta percepción general que el ciudadano tiene de sí mismo, es indudablemente positivo, y nos permite afirmar que este cantón cuenta con un tipo de ciudadano, que podría desarrollar habilidades en el corto plazo para el ejercicio del Poder Público. Son sujetos solidarios, confiados en sí mismos y en sus vecinos, que consideran que las principales amenazas a las que están expuestos, provienen de afuera de su entorno, que aprecian el lugar donde viven y desean mantenerlo así, que además creen en la participación, aunque de momento no la practican, y sobre todo, que están cargados de valores tradicionales y piensan que es importante transmitirlos a los demás.

Finalmente en cuanto a la composición de la estructura del Mapa del Capital Social de este cantón debemos decir que:

Cuando se identificaron algunos de los líderes varones del cantón, resultó de mucho interés reconocer que subyacen algunos nombres de personas que históricamente han ocupado puestos de relevancia en la comunidad. Sin embargo, coincidiendo con los resultados analizados más genéricamente atrás, es menester señalar que, este tipo de sujetos que aparecen una y otra vez en el escenario institucional y organizacional del cantón han sido los menos. En la actualidad, y ello de nuevo reviste alguna importancia para el futuro, este rasgo solamente lo ostenta el cura párroco de la localidad.

Otro aspecto que merece ser resaltado, es el hecho de que las principales funciones, desde las cuales estos sujetos han logrado ejercer su función de liderazgo, resultan ser de una amplia variedad. Por ejemplo, los hay que han sido destacados profesionales, así como finqueros, educadores, sastres; otros, como ya dijimos atrás, han ocupado importantes puestos en instituciones públicas, tales como la Iglesia o la Municipalidad; hay otros que se han agrupado en organizaciones privadas, pero con un alto arraigo social, tales como el Club de Leones, y los Clubes de Protección al Medio Ambiente, así como las organizaciones que promueven la práctica del deporte.

Por el contrario, los principales cargos que ejercen las liderezas, no son tan ampliamente disímiles como los de los varones, pues en este caso se reducen a seis, destacándose entre ellos, a diferencia de los hombres, el importante y valioso cargo de ser jefe de hogar.

Tanto en el caso de los varones, como de las mujeres, los resultados han destacado ciertos rasgos de la acción individual, que pareciera son los que permiten hacer posible la existencia de un líder en el marco de una comunidad como la que analizamos. Tener una vida dedicada a la comunidad, aportar buenas ideas para la construcción del desarrollo, pero sin imponerlas, sino más bien discutiendo las opciones, son factores críticos para lograr ejercer el liderazgo en este cantón. En general, se considera que tienen vocación de servicio y dedican mucho tiempo y recursos a las actividades comunales. La gente se los agradece y entonces los sigue. Quieren mucho al cantón y apoyan a la gente, pues son muy colaboradores con todos los vecinos. No reparan en quién es al que ayudan. No les importa si son ricos o pobres. En general, son cariñosos y se destacan por favorecer a los más necesitados.

Por la experiencia que el equipo investigador ha tenido en varios contactos establecidos con los habitantes de este cantón, podemos afirmar de manera definitiva, que los ciudadanos que habitan este territorio exigen de sus líderes, al menos, ser como ellos, como a sí mismos se perciben. Esta suerte de identificación (si se quiere reproduciendo el esquema de la figura paterna y materna del hogar nuclear que ellos poseen) es valiosísima de rescatar y es propia de un cantón en ciernes, que aún adolece de muchos vicios de identidad propios de las grandes urbes, como el aislamiento, el individualismo y frialdad de sus habitantes.

En cuanto al inventario organizacional que se practicó, para hacer posible el Mapa de Actores Sociales, merece ser destacado el hecho de que surgieron cuatro de ellas consideradas como muy importantes. puesto que se posicionan en el centro del imaginario ciudadano: estas fueron los centros educativos, la iglesia, las Asociaciones de Desarrollo y las clínicas de salud.

Es necesario considerar que los resultados proponen que aquellas organizaciones que los ciudadanos sentían más cercanas a sí mismos, eran aquellas que además promovían menos conflicto, en términos de la acción comunitaria que ellos creían promover. Consecuentemente, las que se ven más lejanas a sí mismas, son indudablemente aquellas que menos favorecen, por una u otra razón, el ejercicio de la acción comunal que les interesa.

Salud, Infraestructura Vial y Comunal, Religión y Educación son entonces ejes de acción críticos para poder acercar (y acercarse) al ciudadano.