LA ECONOMÍA MEXICANA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN DEL PROTECCIONISMO AL LIBRE MERCADO

LA ECONOMÍA MEXICANA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN DEL PROTECCIONISMO AL LIBRE MERCADO

Hilario Barcelata Chávez

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SECTOR EXPORTADOR Y DÉFICIT EXTERNO. EL RIESGO DE LA RECESIÓN.

Abril, 1997

El reciente incremento de las tasas de interés en Estados Unidos y la amenaza que a lo largo del año siga subiendo, representa un fuerte riesgo para nuestro país, como ya lo he señalado antes en este mismo espacio.

En lo mercados de dinero hay una feroz pelea por los cerca de 150 mil millones de dólares de inversión extranjera que anualmente se invierten en los mercados emergentes.

Perder la parte que actualmente obtiene puede ser muy costo para nuestro país, en una época en que hay grandes requerimientos de divisas para mantener la estabilidad del tipo de cambio, solventar el pago de amortizaciones de la deuda y llevar a cabo inversiones productivas.

Junto a éste riesgo hay que considerar otro de igual de importancia (que también ya ha sido mencionado aquí). Es necesario considerar que en los últimos años el país ha hecho descansar el dinamismo económico en el comportamiento del sector exportador. El crecimiento que ha habido ha sido gracias a éste sector. Sin embargo, la experiencia demuestra que una disminución del dinamismo productivo de la economía norteamericana trae como consecuencia una disminución drástica del dinamismo del sector exportador de México. Por lo cual es posible esperar que en los próximos meses el crecimiento económico del país se desacelere considerablemente.

Es necesario considerar, también, el grave riesgo que representa para el balance del sector externo que la economía mexicana crezca. Aunque esto suene contradictorio, el hecho es que el crecimiento económico del país provoca perjuicios a la economía. Ello se explica porque al crecer, la economía requiere recurrir a las importaciones para satisfacer la necesidad de materias primas, bienes intermedios y de capital, que al interior del país no se producen. Así, entre mas se crezca, mas crecen las importaciones. El problema radica en que, si las exportaciones no crecen en la misma medida se empieza a crear un déficit en la balanza de pagos. Y, efectivamente, el riesgo es alto en estos momentos, en que, como dije, se espera una desaceleración en el ritmo de crecimiento de las exportaciones.

Aquí, el riesgo rebasa el hecho de que nuestra economía crezca menos del esperado 4%. Con un déficit externo y en el entorno en que se está dando, se conforma una grave amenaza sobre la estabilidad del tipo de cambio y, por esa, vía, sobre la inflación, la inversión, el empleo y el crecimiento.

El déficit externo implica que se está gastando mas de lo que ingresa y que la diferencia hay que financiarla o con deuda externa o con inversión extranjera o con reservas de divisas.

Dije antes que México esta en posibilidad de perder la atracción de capitales extranjeros por el incremento de las tasas de interés internacionales. Eso, por sí mismos, conforma un entorno adverso, porque se cierra una de las fuentes más importantes de recursos para el país en la actualidad. La posibilidad de contratar mas deuda es riesgoso dada la debilidad de nuestra economía y lo elevado de la deuda actual Y, sobre todo, porque tendría que recurrirse a deuda de corto plazo y muy volátil. Por último recurrir a las reservas internacionales de divisas implica quitar un importante soporte al tipo de cambio, cuya estabilidad es la clave mágica para que el programa económico siga siendo viable.

Así tenemos un entorno de alta vulnerabilidad económica para nuestro país en el que, el crecimiento del país esta amenazado por varios frentes. Por una parte porque su dinamismo lo determina un sector que depende de lo que pase en el exterior. Por otra parte porque para crecer requiere de mas recursos financieros de los que por sí mismo puede generar y que, por el momento, no podrá conseguir en otra parte.