LA ECONOMÍA MEXICANA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN DEL PROTECCIONISMO AL LIBRE MERCADO

LA ECONOMÍA MEXICANA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN DEL PROTECCIONISMO AL LIBRE MERCADO

Hilario Barcelata Chávez

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LA CRISIS DEL MODELO MAQUILADOR-EXPORTADOR

Julio, 2002

La fe ciega en que el modelo de desarrollo maquilador-exportador crearía las bases para un proceso de crecimiento sostenible y acelerado ha llevado a nuestro país a vivir una situación de crisis, que no sólo representa la paralización de la actividad económica interna, sino, -lo que es más grave-, el desmantelamiento de la planta productiva que sostiene a dicho modelo y, con ello, la pérdida de la capacidad de crecimiento que ya se había ganado.

El problema radica en el hecho de que este modelo basa su expansión en las ventas que puedan realizarse en Estados Unidos, principal comprador de los productos maquilados y principal propietario de las empresas maquiladoras en México (el 88% de las maquiladoras son propiedad de norteamericanos).

Como resultado de la adopción de este modelo, la economía mexicana se acopló al ciclo económico estadounidense, es decir, en época de expansión del vecino país, México ve crecer sus exportaciones y crece su economía, pero cuando aquél país entra en recesión, también el nuestro sufre las consecuencias porque sus exportaciones ya no encuentran mercado. Lo más grave es que, si bien en la etapa expansiva la economía mexicana crece más que la norteamericana, en la recesiva, disminuye, también, mucho más que aquella. Así, durante la década pasada México pudo crecer gracias a la gran expansión de la economía estadounidense, sin embargo una vez que esta entró en recesión, se empezaron a pagar las consecuencias, ya que la tasa de crecimiento ha venido cayendo desde entonces, sin posibilidades de recuperación sostenida.

El impacto de está recesión y la causa de la crisis interna se observa en los alarmantes datos que presenta la industria maquiladora en México. Veamos: Su producción total ha caído en más del 20% del año 2000 a la fecha y sus ventas al exterior se redujeron un –14%. Esto es resultado del cierre de 533 establecimientos maquiladores en el mismo período, lo que representa una contracción del 14% en el número de empresas de este tipo. Y estos cierres han provocado una disminución del empleo en un 20%, lo que significa que 268,950 personas se han quedado sin trabajo como resultado de la crisis maquiladora.

Lo que salta a la vista es que el modelo maquilador-exportador, ha amplificado la dependencia de la economía mexicana con respecto a la norteamericana, Actualmente nuestro país carece de las condiciones necesarias para impulsar un crecimiento propio, endógeno. No existe ni la base material para ello, ni la política económica que se requiere. Todo se ha apostado al susodicho modelo, y para ello se ha sacrificado la posibilidad de crecer mediante el fortalecimiento del mercado interno, es decir, de la capacidad productiva de las empresas generadoras de bienes y servicios que satisfacen la demanda interna y el fortalecimiento del consumo privado interno.

Por esta razón, la política comercial no ha ido acompañada de una política industrial. De hecho se cree que esta última no se requiere porque la apertura, por sí misma, produce los incentivos necesarios para el desarrollo industrial. Grave falacia que nos tiene hoy en una situación de recesión y “desindustrialización”.

Este es un grave problema que hay que resolver. Ya lo ha señalado así en múltiples ocasiones la Canacintra a nivel nacional. Se requiere una gran reforma en materia industrial, para modificar las posibilidades de crecimiento del país. Con esta reforma se puede potenciar el desarrollo del país, es cosa de querer hacerlo. Si no se hace es porque, seguramente, no se quiere hacer.