LA ECONOMÍA MEXICANA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN DEL PROTECCIONISMO AL LIBRE MERCADO

LA ECONOMÍA MEXICANA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN DEL PROTECCIONISMO AL LIBRE MERCADO

Hilario Barcelata Chávez

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EL TLC: UNA VISIÓN GLOBAL

Septiembre, 1991

El proceso de desarrollo capitalista plantea, en la actualidad, renovados problemas, tanto para los países desarrollados como para los subdesarrollados.

La acumulación de capital ha conducido a una creciente globalización de la economía mundial. Sea que se dé en un marco de dependencia y subordinación. Sea que se dé en un marco de dependencia recíproca. Las economías nacionales han tenido que salir al exterior a la búsqueda de los elementos para complementar sus ciclos de reproducción ampliada del capital. Durante todos sus años de existencia el capitalismo ha demostrado ser un sistema que necesita de la expansión a escala mundial de los procesos productivos para crecer y asegurar su vigencia. Los países más desarrollados incorporan a los más atrasados a la órbita del capitalismo como respuesta a esta lógica de funcionamiento. Nuevos mercados para sus mercancías y para sus inversiones se abrieron ante dicha incorporación. A cambio, los países menos desarrollados salieron a la búsqueda de inversiones y mercancías para sus débiles economías. Ello con el fin de impulsar su desarrollo económico.

En este mundo cada vez más interdependiente se han comenzado a dar pasos firmes hacia la consolidación de espacios económicos perfectamente integrados y articulados. Ello con el fin de asegurar la existencia de los elementos necesarios para la acumulación del capital, eliminando con ello la incertidumbre que da el moverse en el marco de la economía mundial. Cada vez más y más países estrechan sus relaciones económicas como mecanismo para asegurar el desarrollo económico.

Casos concretos de una amplia integración es la consolidación de la de la Comunidad Económica Europea. Los cada vez más amplios compromisos comerciales y financieros entre los países del Este Asiático. Ellos forman lo que se conoce como la Cuenca del Pacífico.

En este marco surgió en nuestro país la propuesta por fumar un Tratado de Libre Comercio (TLC), entre México, Estados Unidos y Canadá. Razones de suma importancia han movido tanto a nuestro país como a Estados Unidos para llevar a cabo dicho Tratado.

Por una parte, la economía más poderosa del mundo (la de Estados Unidos), parece tener un amplio interés en dicho Tratado en función a la situación que vive a nivel interno y en función a como se estructura la economía mundial. La creciente integración de bloque económicos entre países esta haciendo cada vez más difícil la penetración y permanencia de los intereses norteamericanos. Nuevas y poderosas barreras económicas se levantan frente a los amplios y urgentes planes de expansión de la economía norteamericana. De igual forma, la reciente crisis produjo serios efectos en dicha economía. Ello la obliga a la búsqueda de una renovada expansión para solucionar dos problemas fundamentales: Su déficit comercial y su déficit presupuestal. Es decir, un mayor flujo de mercancías y servicios hacia afuera y un amplio flujo de capital hacia adentro. Las dificultades para lograr esto en otras áreas ha renovado el interés de Estados Unidos en nuestro país y en general en toda Latinoamérica. En el fondo, el TLC constituye el primer paso hacia una gran integración latinoamericana bala égida de Estados Unidos.

México, por su parte, tiene también particulares intereses al firmar dicho Tratado. Hay una creencia generalizada, (propia o importada), de que la apertura comercial de nuestro país, el libre juego de las fuerzas del mercado a nivel internacional darán un fuerte impulso a la economía nacional. Se piensa que la modernización del país no será posible sino a través de una mayor competencia y una mayor participación del capital extranjero.