LA ECONOMÍA MEXICANA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN DEL PROTECCIONISMO AL LIBRE MERCADO

LA ECONOMÍA MEXICANA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN DEL PROTECCIONISMO AL LIBRE MERCADO

Hilario Barcelata Chávez

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CRECIMIENTO ECONÓMICO Y SECTOR EXTERNO.

Mayo, 1997

Que la actividad económica del país se recupera es, hoy, sumamente cuestionable. Hay que precisar, que pese a la dinámica económica del año pasado y de los primeros meses de éste las cosas no han mejorado substancialmente. De hecho, en términos reales el Producto Interno Bruto actual es de la misma dimensión que el que tuvimos a finales de 1993 (aproximadamente un billón trescientos mil millones de pesos) Es decir, a pesar de los altos porcentajes de variación en el crecimiento de un año a otro que se han registrado, la economía del país es, hoy, del mismo tamaño que en 1993. Año en que, por cierto, no estábamos tan bien. Así que no hay mucho que festejar. Sin embargo más preocupante es que dicha “recuperación económica” se ha basado en el sector externo sin que los sectores orientados al sector interior muestren mejora. (Estos y los demás datos son tomados de la Revista Mercado de Valores No. 2 y 4 , Febrero y Abril de 1997)

Efectivamente de 1994 a la fecha el índice del volumen físico de la producción muestra que las exportaciones de las maquiladoras se han incrementado en un 50%. Crecimiento que no ha tenido ningún otro sector de la economía. Principalmente aquellos que determinan la dinámica del sector interno, como es el caso del sector construcción cuyo crecimiento ha decaído a tal grado que hoy el volumen físico de su producción es menor al que prevaleció en todo 1994. De igual modo la producción del sector electricidad gas y agua muestra hoy un volumen físico ligeramente superior al observado en 1994. Y de hecho, comparado con algunos meses de ese año es igual y hasta menor.

Estos datos muestran claramente que los sectores mas determinantes de la actividad económica interna del país permanecen en una inocultable recesión. Otro dato sumamente relevante es que, mientras los sectores orientados al mercado interno se encuentran en una recesión durante los últimos cuatro años, las exportaciones de nuestro país se han incrementado en un 112% de 1993 a la fecha, pasando de ser 181 mil millones de pesos en el primer trimestre de 1993 a 385 mil millones de pesos en el último trimestre del año pasado. Con ello se convierte en el componente de la demanda que mejor comportamiento tuvo. Al lado de aquellos como la formación bruta de capital fijo que, en el mismo período sólo creció un 5% o el consumo privado que apenas se incrementó un 3%. De hecho el ritmo de incremento de las exportaciones a superado al de las importaciones, las que se han incrementado en un 62% en el mismo período. Y gracias a ello el país ha podido mantener un saldo favorable en la balanza comercial. A pesar de ello, esto tiene repercusiones de suma importancia para el entorno económico. Así, podemos ver que el incremento de las importaciones ha propiciado un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, que finalmente es la que define la situación del sector externo del país. En 1996 ésta cuenta mostró, ya, un saldo deficitario, que fue de mil 763 millones de dólares. Que, de hecho, es mayor al de 1995 que fue de mil 578 millones de dólares. Es importante recordar, aquí, que una de las causas de la crisis de 1994 fue el elevado déficit en cuenta corriente que existía, que en ese año fue de 29 662 millones de dólares. Como se ha dicho aquí antes, el hecho de que exista ese déficit es que la economía nacional requiere para reactivar su dinamismo de bienes importados de modo que el poco crecimiento que ha habido, se ha apuntalado con importaciones. Así, cada vez que se crece, también crecen las importaciones. Ello se debe a que México no es capaz de producir los bienes intermedios y de capital que requiere para su crecimiento. Ello explica, por qué, el 79% de las importaciones que se realizan en la actualidad están constituidas por bienes intermedios y el 13% por bienes de capital. Importamos tecnología. Y si se quiere que crezca la economía, hay que poner en riesgo la estabilidad del sector externo, porque su crecimiento desbocará un déficit imparable.

Es importante poner los pies sobre la tierra. Ni ha habido crecimiento económico como para festejar, ni el mecanismo para lograrlo es el más efectivo y seguro (las exportaciones). Y las consecuencias que ocasiona crecer bajo éste esquema(incremento de las importaciones) pone en riesgo la estabilidad y el crecimiento mismo. Un círculo vicioso para cuyo abandono hay que reformular la política económica actual y si no, pagar las consecuencias.