Observatorio de la Economía Latinoamericana

 


Revista académica de economía
con el Número Internacional Normalizado de
Publicaciones Seriadas  ISSN 1696-8352

 

Economía de México

 

ENTORNO SOCIOECONÓMICO MEXICANO A FINALES DEL SIGLO XX

 

Alan F. Carrasco Dávila (CV)
American University Of London
alancarrasco_cursos@yahoo.com.mx




CAPITULO IV
EXPECTATIVAS GUBERNAMENTALES

El partido político que le corresponda gobernar a México en el inicio del próximo Siglo, debe buscar el desarrollo de una manera plena e integra, en todas sus dimensiones como:

 Política
 Social
 Económica
 Educativa y Cultural
 Ecológica
 Ética

 POLÍTICA. Una nación unida, reconciliada consigo misma, con un sentido de destino común y compartido, conviviendo en plena libertad, justicia, paz, armonía y seguridad. Una sociedad desarrollada y fortalecida en la democracia, que tenga como guía permanente la búsqueda de consensos, la tolerancia y la solución de sus discrepancias mediante el voto, libre y soberano y el diálogo respetuoso entre los diversos sectores. Las vigencias de un auténtico Estado de derecho, con instituciones plenamente democráticas y eficaces. Una administración pública sencilla y eficaz y un gobierno que rinda cuentas a los ciudadanos. Un gobierno con niveles de cero corrupción y cero impunidad. El respeto y vigencia de todos y cada uno de los derechos humanos.

 ECONÓMICA. Un modelo econ_f3mico con rostro humano, en donde el ser humano sea el centro del quehacer productivo, así como con capacidad para redistribuir el ingreso. Tener una economía plenamente desarrollada, competitiva, productiva y fuerte, que además sea incluyente, con una sociedad económica justa y equilibrada. Seguir impulsando la internacionalización de la economía mexicana sobre la base de un mercado nacional sólido.

 SOCIAL. Situar al ser humano en el centro de desarrollo y orientar las políticas públicas para satisfacer más eficazmente sus necesidades. Desarrollar una sociedad solidaria, preocupada y ocupada en sus semejantes. Promover la igualdad de oportunidades para todos los sectores sociales, particularmente a favor de la mujer, los indígenas, los jóvenes, los ancianos y aquellos que presentan alguna discapacidad, a través de la política de acción afirmativa. Formar mexicanos emprendedores y comprometidos con México.

 ECOLOGÍA. Alcanzar un modelo de desarrollo sustentable que no sólo impida el deterioro de nuestro medio ambiente, sino que emprenda la vigorosa restauración del mismo. Promover la conciencia y el compromiso social en el respeto y conservación de los recursos naturales para preservar la integridad de los mexicanos de hoy y la responsabilidad con las generaciones futuras.

 EDUCACIÓN Y CULTURA. El crecimiento personal, material y espiritual, a través del cultivo de las aptitudes físicas, intelectuales y artísticas de los mexicanos. El desarrollo de una sociedad madura, abierta y tolerante, una sociedad libre, segura, desarrollada y reconciliada consigo misma, orgullosa de su identidad.

 ÉTICA. La reconstrucción de la sociedad basada en valores y principios éticos, como el amor a la verdad, la honradez, el sentido del deber y la responsabilidad, el afán de la justicia, la consideración y el respeto a la persona humana, la solidaridad, el espíritu de servicio y el anhelo de perfección y trascendencia. Una sociedad segura y con plena confianza en ella misma, con la convicción que resulta de la realización de valores y de principios éticos, personales y sociales, a través de procedimientos jurídicos y políticos aceptables para todos.


4.1. Mejor servicio a los mexicanos.

Sería ideal un gobierno democrático, justo, honesto y con una estructura ágil y eficiente que contribuya al mejoramiento de la calidad de vida de todos los mexicanos. Debe establecerse un gobierno cercano a la población que brinde servicios públicos confiables. Un gobierno que cueste menos y ofrezca más. Un gobierno que responda a las exigencias de la sociedad. Un gobierno integrado con funcionarios que tengan como primera cualidad la honestidad, la capacidad y el espíritu de servicio. Un gobierno que considere al pueblo y que garantice la calidad de sus servicios. Para ello, tendría que reformarse el sistema de administración pública orientándolo al servicio de la ciudadanía, con estructuras y procesos eficientes.
Por otro lado, México necesita concluir su transición democrática y consolidar sus procesos electorales a través del fortalecimiento de sus instituciones públicas, el equilibrio de poderes y un continuo avance de la legalidad, equidad y transparencia de sus comicios.
Para lograr todo esto se tendría que contar con un verdadero equilibrio entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, que sirva para impulsar las medidas que tiendan al mejor equilibrio, el diálogo y la coordinación entre ambos poderes.
El aspecto administrativo debe modernizarse para que el gobierno responda a las demandas ciudadanas, así, mediante un intenso programa de simplificación administrativa se eliminen los elementos que fomenten la discrecionalidad en la toma de decisiones. Dicha modernización comprenderá eficientar el aparato gubernamental y establecer indicadores objetivos de calidad que permitan una continua evaluación.
Estabilidad laboral para los servicios públicos. Las exigencias que impondrán los nuevos sistemas de calidad deberán traer como contrapartida seguridad en los empleos para los funcionarios públicos, por lo que sería adecuado profesionalizar su trabajo, estableciendo el servicio civil de carrera.
Urge que se mejoren las operaciones de las empresas públicas, mediante mecanismos que permitan la reducción de costos e introducción de mejoras tecnológicas en las empresas del Estado, para que estás puedan mejorar la calidad y precio de sus productos. Sería bueno, y se hace la observación como una medida preventiva, que los activos de la industria petrolera y eléctrica sigan dentro del ámbito del patrimonio nacional y bajo la rectoría del Estado. Sólo así se podría gobernar por resultados, de tal manera que la autoridad actúe con espíritu emprendedor, menos burocrático, ya que al introducirse una cultura de servicio, el gobierno trabajará más eficiente, costará menos y ofrecerá más y mejores servicios.


4.2. Desarrollo regional equitativo.

México es un mosaico de realidades económicas, sociales y culturales. En esta diversidad está su fuerza y debe aprovecharse para elevar los niveles de toda la población. Para lograrlo, es necesario que se implemente una estrategia en la que cada zona del país logre su pleno desarrollo y se vayan reduciendo las diferencias entre las diversas regiones. Que el Gobierno Federalista promueva la vocación económica regional, al tiempo que equilibre las oportunidades entre las mismas. Para obtenerlo, hay que orientar proyectos, estímulos fiscales y canalizar inversiones, lo que armonizará el crecimiento económico, el progreso social y la sustentatibilidad del medio ambiente. Se trata, pues, de alcanzar un auténtico federalismo en donde los municipios y estados cuenten con los recursos suficientes para llevar a cabo sus funciones. Esto quiere decir, que los municipios puedan brindar de manera adecuada los servicios públicos de los cuales son responsables: seguridad pública, alumbrado, agua potable, drenaje, recolección de basura, entre otros.
México necesita una nueva política para detonar las capacidades del campo. Se trata de buscar o actuar en tres vertientes: reducción de costos, ampliaci
'f3n de mercados e inversión pública. Del primero, hay que disminuir los costos financieros a través del otorgamiento de créditos con tasas preferenciales y profundizarse en los programas de transferencia de tecnología. En cuanto a la ampliación de mercados, debe promoverse la inversión productiva con capital nacional y extranjero y fomentarse las exportaciones a través de programas de promoción. En cuanto a inversión pública, se utilizará esta para rehabilitar y modernizar la maquinaria e infraestructura, incluyendo la hidráulica, con un especial énfasis en el tratamiento de aguas. El respaldo firme a la actividad agrícola y ganadera que provoque un aumento en la calidad de vida de los habitantes de las zonas rurales. La introducción de prácticas agropecuarias sustentables que no pongan en riesgo sus fuentes de ingreso en un futuro. El impulso a la vocación económica de las regiones debe ser decidido, mediante políticas que promuevan la micro, pequeña y mediana empresa, la industria manufacturera y las maquiladoras. Además, deben fortalecerse a aquellos ramos de servicios cuyos beneficios son fácilmente focalizados, como el pesquero, el artesanal y el turístico. Esta promoción incluirá criterios de responsabilidad ecológica y justicia a los trabajadores. Como parte del desarrollo regional, las zonas arqueológicas serán protegidas como patrimonio nacional y bajo la rectoría del Estado. En este sentido, deberán involucrarse las comunidades de esta zona para que sean beneficiadas de su utilización racional. También se debe promover que el turismo sea respetuoso del medio ambiente.


4.3. Equidad entre los mexicanos.

Los grandes problemas que aquejan a nuestra patria, deben ser vistos desde una perspectiva integradora de la diversidad humana, para así encontrar solución a los mismos. Por ello, el gobierno debe ser incluyente y equitativo, que tome en cuenta a todas las mexicanas y a todos los mexicanos. Los beneficios que se deriven de su gestión serán, por lo tanto, generales y beneficiarán a todos los grupos sociales sin discriminación de género, etnia o edad. Reconocemos que miles de mujeres, indígenas y discapacitados, viven bajo condiciones adversas causadas por discriminaciones estructurales e históricas, que los excluyen del sistema educativo, de oportunidades de empleo e ingreso equitativo, afectando su bienestar. La discriminación coloca a las mujeres en especial situación de desventaja para acceder a distintos ámbitos de acción y desarrollo. Tenemos que cambiar esta situación, pues queremos una sociedad solidaria, y esto sólo se logra con el apoyo especial que sé de a los mexicanos, dándoles las herramientas para que, de la manera en que lo puedan hacer otros mexicanos, se aprovechen las oportunidades que les presenten y mejorar así, el nivel de vida.
En apoyo a todas las mujeres, sin importar edad, condición económica o etnia, sería bueno institucionalizar el Programa Nacional de la Mujer a fin de darle permanencia. Para las mujeres mexicanas hay que establecer mecanismos que garanticen el pago de pensiones alimenticias y escolares, en caso de rompimiento matrimonial, y fortalecer la legislación vigente para atacar la violencia intra familiar. Asimismo, que se promueva una nueva cultura de respeto y equidad a favor de las mujeres mexicanas.
Se debe promover una nueva relación entre el Estado y los pueblos indígenas. Con pleno respeto a los derechos humanos y a su cultura, a sus usos y costumbres, que se generen los cambios para que puedan mejorar su situación comunitaria y personal. Que el gobierno de prioridad a programas que auxilien a estos pueblos en el logro de su pleno desarrollo económico y social, conservando su identidad y su participación en el entorno nacional. Se debe hacer énfasis en los programas de alimentación y nutrición, salud, educativos, económicos y de vivienda. La incorporación plena a la vida social, laboral y política de aquellos mexicanos que tienen alguna discapacidad es limitada por la existencia de barreras, desde físicas hasta legales. Se debe promover, entre otras cosas, una política afirmativa que les permita acceso adecuado a las fuentes de trabajo, eliminando cualquier tipo de discriminación. El objetivo de esta política será proporcionar oportunidades para que puedan incorporarse plenamente a la vida económica, social y política del país.
También hay que valorar la contribución que los mexicanos de la tercera edad han hecho a nuestra sociedad. Sus habilidades y experiencia serán, o deben ser aprovechadas por el gobierno y la sociedad. Para lo cual, debe promoverse el cumplimiento de normas que protejan sus derechos y provean los recursos necesarios para alcanzar su bienestar. Los municipios deben fortalecerse para que tengan programas de apoyo a este grupo de mexicanos y coordinarse, con las instituciones privadas, los distintos esfuerzos que se lleven a cabo en la materia. Es necesario crear una nueva cultura de aprecio y respeto a los mayores.
Para los jóvenes se deben fortalecer esquemas laborales que les permita obtener aprendizaje práctico y experiencia laboral. Además, el gobierno tiene que promover programas de educación a través de campañas informativas hasta planes de estudio sobre valores, sexualidad, constitución responsable de una familia, entre otros, en coordinación con las autoridades locales, el Gobierno Federal dará atención especial a los niños de la calle para que mejoren sus condiciones de vida y para erradicar las causas que provocan su separación del núcleo familiar. También deben implantarse programas específicos en zonas localizadas en su apoyo.


4.4. Propuesta a la ecología.

Nuestra generación, y las futuras, dependen de la integridad del medio ambiente. Nadie puede escapar de los peligros que derivan de la devastación forestal, de la contaminación del aire y del agua, del cambio climático, entre otros. Un gobierno ecologista, no permitirá que se explote el presente condenando al futuro. Un gobierno ecologista debe combinar sustentabilidad ambiental con progreso social y económico: que el crecimiento económico no comprometa el equilibrio ecológico. Además de utilizar racionalmente los recursos naturales, hay que mejorar las condiciones ambientales de manera que dejemos a nuestros hijos un mundo mejor que el que recibimos. Pero actuar en esta materia es, también, un imperativo hoy. Hemos visto cómo los desastres naturales ocasionan daños mayores por errores humanos: formas irracionales de sobreexplotación de recursos, expansión descontrolada e irresponsable de la mancha urbana. Para cambiar esta realidad se debe tomar una nueva actitud.
El esfuerzo en defensa del medio ambiente implica un verdadero esfuerzo común y coordinado de diversas instancias gubernamentales. Por lo que se necesita adecuar la estructura y las actividades de la administración pública con un enfoque ecologista. Hay que buscar una mayor integración de todo el gobierno para que cada proyecto tenga un enfoque ambiental, donde la federación desempeñe un papel normativo para que los estados y municipios tengan mayores facultades y recursos para que atiendan sus prioridades ambientales.
La gestión del agua en las distintas regiones del país partirá de los consejos de cuenca. Que se vigile con mayor eficacia el uso que hacen las industrias del agua para propiciar el saneamiento de ríos, lagos y depósitos subterráneos. Por otro lado, hay que promover el uso de tecnología que reduzca la emisión de contaminantes. Que haya programas de mejoramiento de la calidad del aire en más ciudades, así como generación y uso de energía no contaminante.
Hay que trabajar junto con las industrias para que participen en programas voluntarios y autorregulación, al mismo tiempo garantizar auditorias transparentes y profesionales por parte de la autoridad para dar como resultado procesos productivos m
'e1s limpios, un combate integral a la contaminación que generan y disminuir los riesgos ambientales. Propiciar que opten por reciclar sus empaques y embalajes, facilitando el manejo de residuos peligrosos abriendo confinamientos que garanticen seguridad.


4.5. Relaciones con el exterior.

Estamos ante un nuevo escenario internacional. La importancia de los factores económicos y hechos políticos concretos que suceden en otras latitudes, tienen implicaciones muy importantes en las relaciones entre todos los países. Como consecuencia de la globalización, podríamos afirmar que la mayoría de las instituciones internacionales han sufrido transformaciones profundas. Desafortunadamente, los cambios impuestos por la realidad internacional no han sido aprovechados debidamente por el país.
Se tiene una gran tarea para hacer de México un miembro respetable y respetado por la comunidad de naciones. La política exterior será productiva y firme y estará guiada por la defensa y promoción de los intereses mexicanos. Una de las tareas prioritarias será la ampliación y diversificación de nuestra relación con el mundo entero. Esto incluye las relaciones con Europa, Asia y África.
Impulsar las reformas institucionales que permitan al Congreso de la Unión tener un papel más activo en la política exterior.
Debido a la falta de oportunidades en nuestro país, muchos mexicanos han tenido que emigrar hacia otros países, principalmente a los Estados Unidos. Desafortunadamente, muchos de ellos son maltratados por diversas instancias. Por ello, hay que pugnar por el respeto y garantía de los derechos cívicos y políticos de aquellos que residen en el exterior.
A fin de afianzar los postulados y objetivos enunciados en la Declaración de principios, así como para solucionar los grandes problemas nacionales, en los términos del artículo 26 del COFIPE, el gobierno debe comprometerse a llevar a cabo las siguientes acciones:

1. Una política de transición que beneficie al pueblo.

2. Hacer las reformas necesarias a nuestra constitución, para lograr los propósitos de dichos cambios.

3. Simplificar y perfeccionar los procesos políticos, administrativos.

4. Transformar las facultades gubernamentales, legislativas o jurisdiccionales para que las funciones del sector público atiendan eficientemente a la ciudadanía, con calidad y calidez.

5. Fortalecer las leyes orgánicas, reglamentos, y toda la normatividad organizacional, a fin de que las instituciones cuenten con una estructura que agilice las necesidades o trámites de la ciudadanía.

6. Capacitar y adiestrar debidamente a la burocracia para efectuar el servicio con eficiencia.

7. Reorientación de planes, programas, presupuestos y políticas públicas para fortalecer el cambio y lograr un mejor desarrollo integral del país.
8. Crear un sistema participativo, donde la ciudadanía, asociaciones civiles y organizaciones no gubernamentales no intervengan en los temas de interés nacional.

9. Combatir la corrupción, para que el manejo de los bienes públicos se realicen con honestidad, responsabilidad y el debido cumplimiento.

10. Atender y resolver adecuadamente las exigencias y reclamos de la población, a fin de lograr paz, armonía y convivencia social.


4.6. Salarios y empleos justos.

Un gobierno debe ser claro y transparente con los criterios generales que sustenten el desarrollo de la economía. Sabemos que las necesidades que tiene el país son muchas y que, desafortunadamente los recursos son escasos. Por eso, se debe impulsar una reforma fiscal integral. El resultado de tal reforma será un sistema tributario equitativo que aliente la inversión, el ahorro y disminuyan los niveles de evasión. Se debe también, garantizar los derechos de los trabajadores y sus organizaciones. Que se impulsen programas permanentes de capacitación, que entre otras metas, den a los trabajadores las herramientas necesarias para actualizar sus conocimientos e incrementen sus habilidades. De esta forma, los trabajadores estarán en condiciones de responder a los nuevos procesos tecnológicos de producción, manteniendo su empleo y recibiendo los frutos de los incrementos en la productividad.



4.7. Distribución justa del ingreso.

El gobierno debe acercar los recursos hacia las familias más necesitadas, impulsando los programas de combate a la pobreza, donde los presupuestos sean operados prioritariamente por los gobiernos municipales y subsidiados por los estatales y la federación, estableciendo mecanismos claros de coordinación, transferencia de recursos y compensación de las regiones con marginación.


4.8. Educación con calidad.

Para incrementar la calidad educativa, la principal estrategia consistirá en enriquecer los programas educativos y los planes de estudio que enseñen valores como justicia, libertad, tolerancia, solidaridad, respeto al medio ambiente y a los derechos humanos, así como al deporte y a las actividades culturales y artísticas. Las escuelas deben integrarse definitivamente a la revolución informática.
Los profesores son los principales transmisores de la cultura y el conocimiento, y los formadores de conciencia y de valores. Ellos son los agentes críticos que tienen en sus manos la posibilidad de cambiar el país y mejorar sus perspectivas a futuro.


4.9. Combate a la corrupción.

Para castigar estos actos hay que aumentar las penas. Que se implementen procedimientos de denuncia ciudadana. Que se actúe en contra del nepotismo, tráfico de influencias y abuso de poder. Queremos que los funcionarios sirvan a la gente y no así mismos. Por eso, hay que exigir que los funcionarios de este gobierno hagan pública su declaración patrimonial.


4.10. Planes de seguridad.

Deben reforzarse todos los elementos para una mejor procuración de justicia, que tienda a darle al ministerio público federal un carácter más técnico y no político, impulsando el servicio civil de carrera en este ámbito. Que se modernicen también las fuerzas policíacas, y que se haga una revisión integral de todo el sistema policiaco del país, a fin de contar con elementos de alta moralidad personal y dotarlo de las herramientas necesarias para que tengan éxito en su misión. Se necesitan cuerpos de seguridad dignificados y profesionalizados, para lograrlo, deben establecerse programas de reclutamiento, estímulos y reconocimientos, así como un sistema integral de prestaciones y seguridad social y que se eleven las penas para los policías que traicionen la confianza que la sociedad deposite en ellos.
Por último, se hace hincapié en que los sistemas penitenciarios sean reordenados y mejorados, pues necesitamos que las cárceles dejen de ser escuelas del crimen y corrupción, y forjadores de delincuentes.
 


Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Alan F. Carrasco Dávila: Entorno socioeconómico mexicano a finales del siglo XX, Observatorio de la Economía Latinoamericana, Número 43, mayo 2005. en http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/index.htm


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