COEXISTENCIA PACÍFICA: línea general de la política exterior de los estados
socialistas, que se desprende de la teoría leninista sobre la revolución
socialista y de la naturaleza del régimen socialista; forma de las
relaciones entre los estados con diferentes sistemas económico-sociales
durante el período en que existirán unos al lado de otros estados
socialistas y estados capitalistas. La coexistencia pacífica constituye una
necesidad objetiva del desarrollo de la sociedad humana actual y responde a
los intereses vitales de los pueblos de todo el mundo. Lo fundamental en la
coexistencia pacífica de los estados con diverso régimen social es la
renuncia a la guerra como medio de resolver los litigios internacionales y
su solución por vía pacífica; la igualdad de derechos entre los estados, la
comprensión mutua y la confianza entre unos y otros; el tomar en
consideración los intereses de ambas partes, la no injerencia en los asuntos
internos, el estricto respeto de la soberanía y la integridad territorial de
todos los estados; el desarrollo de la colaboración económica y cultural
basada en la plena igualdad y la ventaja mutua. La política de coexistencia
pacífica deriva de la naturaleza de la sociedad socialista, en la cual no
existen clases ni grupos interesados en la guerra. Se trata de un tipo de
relaciones, nuevo por principio, entre los estados, y no de una “maniobra
táctica de los comunistas” como afirman los ideólogos del imperialismo.
Ahora que el campo del socialismo y el campo del imperialismo poseen grandes
reservas del arma atómica y termonuclear, de fuerza destructiva inmensa, el
problema se plantea únicamente como sigue: o coexistencia pacífica de los
estados con distinto régimen social o catástrofe termonuclear en el mundo.
En estas condiciones, la política de coexistencia pacifica es la única
razonable. Orientarse hacia la coexistencia pacífica no significa de ningún
modo renunciar a la lucha por el derrocamiento del capitalismo y por la
victoria del socialismo, lucha que constituye ante todo la causa de los
pueblos de los países capitalistas. La coexistencia pacífica de los dos
sistemas mundiales es una forma peculiar de la lucha de clases entre el
capitalismo y el socialismo en la escena internacional en los dominios
político, económico e ideológico. La política de la coexistencia pacífica
estriba en luchar por la victoria del socialismo en escala mundial, pero
aplicando medios pacíficos, sin recurrir a la guerra, poniendo de manifiesto
y utilizando las ventajas del socialismo frente al capitalismo, ante todo en
la esfera principal de la actividad humana: la económica (ver
Emulación
económica entre el socialismo y el imperialismo). “Ahora nuestro principal
influjo sobre la revolución internacional lo ejercemos mediante nuestra
política económica... En este terreno, la lucha se ha trasladado a la escala
mundial. Resolvamos esta tarea y entonces habremos vencido en escala
internacional con seguridad y definitivamente” (V. I. Lenin). En la época
presente, la lucha por la coexistencia pacífica por evitar la guerra
termonuclear, se ha convertido en una importantísima tarea histórica no sólo
de la clase trabajadora, sino, además de la aplastante mayoría de la
población del orbe. Su fuerza principal y organizadora es la clase obrera
internacional y su obra: el sistema socialista mundial. La lucha por
salvaguardar la paz se ha convertido, pues, en condición cardinal de la
lucha por el socialismo. No puede examinarse, ahora, ningún problema del
movimiento revolucionario de la clase obrera, de la lucha de liberación
nacional de los pueblos de Asia, África y América Latina al margen de la
lucha por la paz. La política de la coexistencia pacífica crea condiciones
favorables para que se desarrolle el proceso revolucionario mundial. Sin
embargo, no significa ni puede significar la coexistencia pacifica entre la
ideología proletaria y la ideología burguesa.