de Borísov, Zhamin y Makárova
EMULACIÓN ECONÓMICA ENTRE EL SOCIALISMO Y EL CAPITALISMO: proceso
histórico objetivo de competición entre los dos sistemas
económico-sociales opuestos en la esfera principal de la actividad
humana: en la esfera de la producción material; forma de la lucha de
clases en el plano mundial entre el socialismo y el capitalismo. La
victoria en esta emulación depende de cuál de los dos sistemas puede
crear condiciones materiales y espirituales más favorables para la vida
de todos los hombres, para el pleno desarrollo de sus fuerzas creadoras,
de sus talentos y facultades. En la emulación económica se resuelve la
tarea histórica de superar al sistema capitalista en la producción de
bienes materiales, de dejar atrás a los países capitalistas más
desarrollados en la industria y en la agricultura tanto en lo que se
refiere al volumen total de la producción como a la producción por
habitante. En las condiciones de la coexistencia pacífica (ver) de
estados con diferente régimen social, el principal campo de la lucha
entre los dos sistemas mundiales es el de la emulación económica
pacífica, en el proceso de la cual el socialismo, aprovechando sus
ventajas frente al capitalismo, asegura cambios radicales en la
correlación de fuerzas en favor del socialismo. La primera etapa de la
emulación socialista entre los dos sistemas empezó con la victoria de la
Gran Revolución Socialista de Octubre, cuando el socialismo estaba
representado por un solo país: la Unión Soviética. Ya en esa etapa, el
socialismo conquistó relevantes éxitos en la emulación al ocupar, por
los ritmos de crecimiento de la producción y por el volumen absoluto de
la producción material, el primer puesto de Europa y el segundo del
mundo. La segunda etapa de la emulación comenzó al formarse el sistema
socialista mundial después de la segunda guerra mundial. Constituyen un
resultado importantísimo de la lucha del socialismo de este período, la
victoria total del modo socialista de producción en el marco de todo el
sistema socialista mundial los enormes éxitos históricos en el
desarrollo de la economía y en el aumento del bienestar de los pueblos
de los países socialistas. En la presente etapa de la emulación
económica pacífica, el socialismo resuelve la tarea de lograr que su
sistema supere al capitalista en la producción mundial, se adelante a
los países capitalistas más desarrollados en la productividad del
trabajo social, en la producción por habitante, y posea el nivel de vida
más alto del mundo. La emulación económica entre el socialismo y el
capitalismo es, en primer término, emulación en el desarrollo de las
fuerzas productivas actuales, emulación en la capacidad de aprovechar
mejor y más plenamente las tendencias más progresivas, las enormes
posibilidades de la ciencia y de la técnica. Los países socialistas
tienen la posibilidad de tomar en consideración y utilizar de manera más
rápida, plena y multilateral las transformaciones progresivas que se dan
en la economía bajo el influjo de la revolución científico - técnica en
pleno avance, tienen la posibilidad de crear la estructura más
progresiva y más eficiente por ramas de producción. Para triunfar en la
emulación con el capitalismo, los países socialistas deben aprovechar de
la manera más eficaz las ventajas del socialismo tanto dentro de cada
país como en el marco de todo el sistema mundial del socialismo. Ello
implica un amplio desarrollo de las relaciones políticas y económicas
—recíprocamente ventajosas— entre todos los países socialistas, y
consolidar entre ellos, asimismo, la colaboración cultural, técnica y
científica. Para el desarrollo de la economía de los países socialistas
es un importante instrumento la actividad del Consejo de Ayuda Mutua
Económica, que se ocupa de la división internacional del trabajo, de la
especialización y cooperación de la producción, de la coordinación de
los planes de perspectiva y de los planes corrientes sobre el fomento de
la economía nacional de los países que integran dicho Consejo. Los
éxitos del socialismo en la emulación económica mundial, al modificar
esencialmente la correlación de fuerzas en favor del socialismo, ejercen
un influjo enorme sobre todo el curso de los acontecimientos
internacionales, influyen activamente en el sentido de acelerar el
proceso revolucionario mundial, crean condiciones favorables para la
lucha de los pueblos de los países capitalistas, de las colonias y de
los que han conquistado su independencia política en favor de la paz, de
la democracia, de la libertad y de la independencia nacionales, en favor
del socialismo. Los éxitos crecientes de los países socialistas en la
emulación económica con el capitalismo, el incremento de sus relaciones
económicas con los jóvenes estados soberanos en vías de desarrollo,
constituyen una de las formas más eficaces del apoyo que el socialismo
presta a los pueblos de los países liberados. Las ventajas que posee
aseguran al sistema socialista mundial la victoria en la emulación
económica con el sistema capitalista. Mientras que en 1937 la parte que
correspondía al socialismo en la producción industrial del mundo
representaba sólo un 10 %, y en 1950 cerca de un 20 %, en 1963 los
países socialistas produjeron más del 37 % de los artículos industriales
fabricados en todo el mundo. En la emulación económica, el factor
decisivo radica en los ritmos de crecimiento de la producción. En 1963,
el volumen de la producción industrial de los países socialistas creció,
en comparación con el nivel de 1937, aproximadamente en 8 veces,
mientras que en los países capitalistas se incremento sólo en 2,6 veces.
Los imperialistas temen los éxitos del socialismo en la emulación
económica y procuran obstaculizar el desenvolvimiento de los países
socialistas. Sin embargo, todo el curso de la competición histórica
entre los dos sistemas es una prueba de que nada ni nadie podrá evitar
la victoria del socialismo sobre el capitalismo.
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