BURGUESÍA: clase dominante en la sociedad capitalista; posee en
propiedad los medios más importantes y decisivos de producción, y vive a
costa de explotar el trabajo asalariado. En cuanto clase, la burguesía
surgió en la entraña del feudalismo durante el período de la
acumulación
originaria del capital (ver) como resultado de haber desposeído de medios de
producción a los productores directos, a los que convirtió en obreros
asalariados. Después, la fuente de los ingresos que no provienen del trabajo
y el factor de acumulación de riquezas para la burguesía los constituyen la
plusvalía, generada por el trabajo no retribuido del obrero, y la
explotación de los pequeños productores y de los pueblos de otros países. La burguesía y el
proletariado (ver) son las clases fundamentales de la
sociedad capitalista. El objetivo de la burguesía estriba en obtener
gratuitamente un máximo de plusvalía con un mínimo de capital desembolsado,
explotando por todos los medios el trabajo asalariado. Entre la burguesía y
el proletariado existen contradicciones antagónicas, irreconciliables; sus
intereses son radicalmente opuestos, cosa que provoca la encarnizada lucha
del proletariado contra la burguesía por el establecimiento de la dictadura
de la clase obrera, por la liquidación de la propiedad capitalista y por la
instauración de la propiedad socialista sobre los medios de producción. Por
los elementos que la componen, la burguesía es heterogénea. En la sociedad
capitalista existen la gran burguesía, la burguesía medie y la pequeña
burguesía. En la economía y en la política de los países imperialistas, la
situación dominante corresponde a la gran burguesía monopolista; con ella se
enfrentan no sólo las clases trabajadoras, sino, además la pequeña burguesía
y una parte importante de la burguesía media. Bajo el imperialismo, todas
las capas principales de la nación están interesadas en aniquilar el poder
ilimitado de la burguesía monopolista. En este período, pasan a ser aliados
de la clase obrera, además de los campesinos, amplias capas de empleados y
una considerable porción de la intelectualidad. En los países en desarrollo,
que se han liberado del colonialismo, la naturaleza de la burguesía racional
posee un doble carácter. En los países coloniales y dependientes, su papel
progresivo no se ha agotado, la burguesía nacional participa en la solución
de las tareas generales que plantea la revolución antiimperialista y antifeudal. Ahora bien, a medida que se agudiza la lucha de clases en el
interior del país, a medida que se intensifican las contradicciones entre
los trabajadores y las capas pudientes, la burguesía nacional empieza a
oscilar hacia el imperialismo y la reacción interior. La victoria de la Gran
Revolución Socialista de Octubre significó el comienzo del
desplome de la burguesía como clase dominante y de la victoria del
proletariado. Al pasar del capitalismo al socialismo puede darse una
situación en que la burguesía se vea obligada a manifestarse conforme con
que el Estado proletario le compre los medios de producción fundamentales.
El Estado socialista, en las correspondientes condiciones puede utilizar
distintas formas de capitalismo de Estado (ver) para desarrollar la economía
y consolidar el sector socialista de la producción. Con la edificación del
socialismo, se liquidan todas las condiciones económicas que sirven de base
a la existencia de la burguesía.