CAPITALISMO DE ESTADO: en los países capitalistas, formas diversas de
participación directa del Estado burgués en la economía del país. Uno de los
elementos decisivos del capitalismo de Estado radica en la
propiedad
capitalista de Estado (ver). El Estado capitalista puede poseer en propiedad
bienes de distinto género: empresas industriales, de transporte,
energéticas, vías y medios de comunicación, tierras y bosques, armamento y
reservas de pertrechos de guerra, importantes recursos monetarios bajo el
aspecto de ingresos presupuestarios y de imposiciones en instituciones
crediticias del Estado. Existe también la propiedad mixta bajo el aspecto de
las denominadas sociedades mixtas, que se forman mediante la adquisición de
acciones de las empresas estatales por compañías privadas capitalistas o
bien mediante la inversión de recursos estatales en las empresas privadas.
En los países imperialistas, el capitalismo de Estado adquiere el carácter
de capitalismo monopolista de Estado (ver). En los jóvenes países en
desarrollo, en países coloniales que han conquistado la independencia
política, el capitalismo de Estado desempeña una nueva función. Constituye
un medio de lucha contra el capital extranjero, extirpa las raíces
económicas de su dominio, contribuye a fortalecer y desarrollar la economía
nacional. El sector estatal estimula cada vez más el rápido auge de las
fuerzas productivas, crea las premisas económicas para que dichos países
emprendan la vía no capitalista de desarrollo. En el periodo de transición
del capitalismo al socialismo, el capitalismo de Estado representa una forma
especial de subordinación de las empresas capitalistas a la dictadura del
proletariado establecida con el fin de preparar las condiciones de la
socialización socialista de toda la producción. En la U.R.S.S el capitalismo
de Estado existió durante el período de transición, sobre todo bajo la forma
de arriendo de empresas estatales a los capitalistas y bajo la forma de
concesiones. A los capitalistas extranjeras se les concedió el derecho de
explotar determinadas minas por cierto tiempo. Vencido el plazo del
contrato, las empresas pasaron al Estado soviético. Mientras el contrato
estuvo en vigor, el Estado recibió del capitalista la parte del producto
establecida. Sin embargo, el capitalismo de Estado no alcanzó un desarrollo
importante en la URSS. Ha sido utilizado en mayor escala en la República
Democrática Alemana, en Rumania y en algunos otros países socialistas. A
través del capitalismo de Estado, se van transformando las empresas
capitalistas privadas. Pasan éstas, primero, por las formas inferiores del
capitalismo de Estado —el estado adquiere la producción a precios fijos—;
luego se establecen convenios en virtud de los cuales las empresas
capitalistas elaboran materias primas proporcionadas por las organizaciones
estatales, y finalmente el Estado adquiere la producción íntegra de las
empresas mixtas, estatal-privadas. En las empresas mixtas, todos los medios
de producción pasan, de hecho, a manos del Estado. Durante cierto período,
los excapitalistas reciben cierta parte del plusproducto en forma de un
determinado interés sobre el valor estimado de la propiedad que se les ha
socializado.