beneficio.
Aunque en
un sentido general beneficio significa utilidad o provecho, en economía la
palabra adquiere un sentido más preciso: ella es equivalente a la diferencia
entre los ingresos y los egresos de una empresa, ya sea en una operación
particular o -más usualmente- durante el curso de un ejercicio; en este sentido
beneficio es sinónimo de ganancia.
De los beneficios brutos obtenidos por una empresa, se
procede al pago de impuestos, se efectúan las deducciones correspondientes a la
depreciación de los activos y se pagan los dividendos que corresponden a las
acciones preferidas; el resto, los beneficios netos, suelen ser
subdivididos en dos partes: una de ellas es distribuida entre los poseedores de
acciones, bajo la forma de dividendos, y otra parte no se distribuye,
empleándose para la formación de reservas y/o para el aumento del capital de la
firma.
Desde el punto de vista de la teoría económica los beneficios
son la remuneración del capital, el ingreso que este factor de producción
percibe por el riesgo de colocarlo en actividades productivas: debido a que el
empresario no puede conocer el futuro y los resultados de sus acciones no pueden
ser completamente previstos, existe un riesgo potencial, una incertidumbre a la
que debe enfrentarse, y que puede concretarse en costos o pérdidas inesperados.
El esfuerzo de combinar diversos factores productivos en un proyecto
determinado, arriesgando capital, es recompensado entonces con la ganancia o
beneficio que el empresario obtiene al completar la realización del mismo.
La tasa de beneficio, el porcentaje de ganancia con
respecto al capital, variará naturalmente según cual sea la actividad emprendida
y las condiciones del mercado; ello inducirá entonces a los empresarios a
dirigir su capital hacia las actividades más remunerativas, orientándose así la
inversión, a través del mercado, hacia los usos que más recompensa la demanda de
la sociedad. [benefits; profit]. (V. ACCION;
CAPITAL;
DIVIDENDO;
EMPRESA).