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"Contribuciones a la Economía" es una revista académica con el
Número Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas
ISSN 16968360

LA MONETA: UN DEBATE CONTEMPORÁNEO (*)

Alicia Girón G.[1]

 

“Currency is to the science of economy what the squaring of the circle is to geometry, or perpetual motion to mechanics.”

William Stanley Jevons

Money and the Mechanism of Exchange, 1875.

 

Síntesis

Este ensayo tiene como objetivo hacer un breve recuento del pensamiento económico en torno a la concepción de la moneda. En el primer apartado, la moneda como medio de intercambio y de acumulación, se intenta hacer un boceto desde Adam Smith y Marx, hasta los pilares de la teoría cuantitativa del dinero. En el segundo, acercamiento cartalista, se analiza brevemente la moneda como una creación del Estado. En el tercero, se presentan las apreciaciones de los postkeynesianos en torno a la moneda. Por último, se hace una recapitulación de los máximos exponentes en torno a la apreciación del dinero como medio de intercambio y como unidad de cuenta. Estas apreciaciones han sido primordialmente esenciales en el tipo de políticas aplicadas durante el último siglo de la economía a nivel internacional. La moneda es un ejercicio del poder en la sociedad.

 

La moneda y el dinero priorizan el debate contemporáneo e innovador del curso económico. La moneda permite efectuar las relaciones de intercambio de la sociedad. La moneda simboliza una relación social en el acto de intercambio entre los miembros de dicha sociedad y de la autoridad con sus miembros. Por, el otro lado, la autoridad, el Estado, sistematiza las actividades de las personas en un espacio monetario y regula la relación social del intercambio en la sociedad. Por último, la moneda es una creación del Estado. Existen dos paradigmas teóricos en torno a la interpretación de la moneda. Su origen se establece en la interpretación de las funciones de la moneda a través de las grandes civilizaciones; entre sus funciones destacan las siguientes: medida de valor, medio de cambio y dinero crédito. Siendo el dinero crédito el transformador de las grandes estructuras financieras que permiten los sistemas financieros maduros.

Este ensayo tiene como objetivo hacer un breve recuento de lo que han aportado algunos autores en torno a la concepción de la moneda. Se desarrolla una síntesis de las diferentes interpretaciones de la moneda en el pensamiento económico contemporáneo. En el primer apartado, la moneda como medio de intercambio y acumulación, se intenta hacer un bosquejo desde Adam Smith y Marx, hasta los pilares de la teoría cuantitativa del dinero. En el segundo, acercamiento cartalista, se analiza brevemente la moneda como una creación del Estado. En el tercero, se presentan las apreciaciones de los postkeynesianos en torno a la moneda. Por último, se hace una reflexión sobre la moneda, el poder y la sociedad.

 

La Moneda como medio de intercambio y de acumulación.

El origen del dinero y sus funciones han sido tema de debate a lo largo de la historia. Desde Aristóteles hasta los economistas contemporáneos han realizado estudios para comprender las funciones de dinero. En Adam Smith, Marx y Keynes se exponen las diferentes funciones del dinero. Dicha visión es contraria a la de los exponentes de la teoría cuantitativa como Menger, Jevons y Walras. Así pues, existen dos líneas de apreciación acerca del dinero, las cuales a continuación se exponen.

El entorno económico mundial es definitivo en la construcción de la teoría económica prevaleciente, pues determina el debate contemporáneo acerca del dinero.

a) Adam Smith y Marx

Adam Smith y Marx observaron a la moneda-crédito como el único medio que permite el intercambio y con características únicas que la diferencian de las otras mercancías. Menger, al igual que Jevons, vio en los metales, el oro, el medio idóneo para intercambiar las mercancías y desde la perspectiva de su teoría le dieron una importancia inédita al acto de reciprocidad, es decir, al cambio de mercancías de valores semejantes.

Adam Smith en su obra An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations (Investigación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones)  ubica al dinero como un acto de confianza al afirmar:

“Existen diferentes clases de papel moneda, pero los billetes en circulación de los bancos y banqueros son los más conocidos y, por otra parte, los que mejor se acomodan a nuestro propósito. Tan pronto como los habitantes de un país llegan a depositar la confianza necesaria en el patrimonio, la probidad y la conducta de un banquero particular, hasta el punto de creer que siempre estará dispuesto a pagar a la vista cualquier pagaré suyo que le sea presentado, no importa en qué momentos, esos efectos circularán lo mismo que si fueran monedas de oro y plata, en virtud de la confianza que inspiran.” (Smith, 2000: 256)

 

Este acto de confianza entre el banco y la sociedad es la base del dinero crédito o dinero como unidad de cuenta. Es lo que posteriormente utilizará Marx para desarrollar su teoría de la transformación del dinero en cuanto dinero y al dinero en cuanto capital, cuya distinción sólo se da en la forma de circulación. Tomando en cuenta los ciclos:

(Ecuación número 1)           M-D-M y D-M-D.

Las dos formas,  primera y segunda, manifiestan el valor de uso permitido a través de la moneda como la mercancía para intercambiar diferentes mercancías. Se intercambian las mercancías porque la moneda es la expresión del valor de las mercancías, el trabajo humano implícito en ellas, corresponde a la forma dineraria, el equivalente general. La moneda permite el intercambio de las diferentes manifestaciones del valor de las mercancías expresadas en precios.

El segundo paso es la transformación del dinero a través de la producción en una cantidad mayor donde D’ es igual a D + d. El proceso de producción capitalista ubica al dinero crédito en el transcurso de la mutación de las mercancías y adquiere una ganancia representada en

 (Ecuación número 2)                          D-M-D’.

Dicha fórmula expresa la metamorfosis del capital: Capital Dinerario, Capital Productivo y Capital Mercantil.

“En cada uno de los tres ciclos, el impulso motor es el acrecentamiento del valor, o sea D-D’; es ésta la forma determinante del proceso en su conjunto.” (Marx, 1976: 677)

 

Tanto en Smith como en Marx existe la concepción del dinero como unidad de cuenta, como el dinero crediticio que permite la transformación de las mercancías para acrecentar la riqueza de la sociedad obteniendo un incremento de capital.  Durante los últimos años, la lectura de los clásicos del pensamiento económico y los últimos hallazgos de las primeras civilizaciones han enfatizado el principio del dinero como unidad de cuenta.

b) Menger, Jevons y Walras

“On the Origin of Money” de Karl Menger (1892: 239-255), ubica a la moneda como medio de intercambio y de valor. Reconocida por la sociedad y el Estado para garantizar las operaciones comerciales. Menger (Ibidem: 255). En el punto IX del mencionado artículo, hace un recuento del origen del dinero como una relación social sancionada por ley del Estado para facilitar el comercio:

“Todas estas medidas han perfeccionado el funcionamiento de los metales preciosos como dinero, pero con seguridad, no han sido responsables de que éstos se convirtieran en dinero. Sólo se puede entender verdaderamente el origen del dinero si aprendemos a considerarlo como una institución social, como el resultado espontáneo, el producto no planificado de los esfuerzos específicamente individuales de los miembros de la sociedad.” (Menger, 1892: 239-255)

A lo largo de su brillante artículo, Menger expresa lo mismo que Marx en el Tomo I de El Capital. La expresión del dinero como medio de intercambio entre las diferentes mercancías hacia el interior del espacio económico. El equivalente general sancionado por la sociedad para intercambiar el cúmulo de mercancías. Olvidando el dinero como unidad de cuenta y creador de la riqueza, en la medida en que participa en el proceso de la producción capitalista.  Usa incluso la expresión en latín: “ Pecuniam habens, habet omenm requem vult habere (tener dinero significa tener todo lo que vale la pena tener).” (Menger, 1892: 239-255).

Estas ideas son desarrolladas en el capítulo sobre “La Teoría del Valor” del libro Principios de Economía Política, al insistir en la significación que tienen los bienes en relación a las necesidades satisfechas y la escasez de los mismos. (Menger, 1997)

Aunado a ello cobran fuerza los conceptos de la escasez relacionada con el valor de uso en el intercambio. Dicho intercambio se dará en un mercado de dinero donde éste no significa una situación geográfica. Según Jevons[2]:

“... se aplica al conjunto de banqueros, capitalistas y otros comerciantes que prestan o toman en préstamo dinero, y que constantemente intercambian información relativa a la marcha del negocio”[3] (Jevons, 1998: 129).

La teoría económica monetaria tiene como base la teoría cuantitativa del dinero y su relación con el intercambio de las mercancías, no debemos olvidar cómo se genera dicha corriente.

El análisis sobre la teoría del dinero en Elements of Pure Economics in the Theory of Social Wealth[4] de Léon Walras es el más controvertido. Walras introduce un sistema conformado por tres versiones del dinero. En la primera la teoría del dinero corresponde a la ecuación de transacción, la cual es completamente análoga a la ecuación formulada posteriormente por Fisher. En la segunda y tercera edición, la noción de circulation à desservir es substituida por la noción de encaisse désirée, del deseo, muy semejante a la formulada posteriormente por Marshall; en la cuarta edición, Walras presenta una teoría del dinero más elaborada al encontrar la relación entre dinero y circulación de bienes (bienes de consumo y bienes primarios).

Es decir, el dinero sirve para intercambiar, por lo tanto el dinero es útil precisamente por tener la capacidad de intercambiar los productos en el proceso de circulación. Esta será posteriormente tomada en cuenta por autores como Irving Fisher y Milton Friedman.

La teoría del dinero y la moneda son parte de la discusión de finales del siglo XIX y principios del XX. Este debate define dos corrientes: el dinero como unidad de cuenta y el dinero como unidad de intercambio. Dicho debate se encuentra plasmado en la obra El Tratado del Dinero de  Keynes (1965: 402p.)  y  La Teoría Cuantitativa de Friedman (1956: 1-40p.).

La teoría cuantitativa basada en los postulados de Marshall  y las principales aportaciones de autores como Irving Fisher fue desarrollada posteriormente por Milton Friedman con base en las concepciones teóricas de autores como Menger, Stanley y Walras, a finales del siglo.  La ecuación se interpreta de la siguiente manera:

(Ecuación número 3)                                    MV = PT,

MV + M’V’ = PT

El lado derecho de la ecuación expresa el valor total nominal de los pagos durante un intervalo de tiempo dado. P= precios y T= tiempo. En el lado izquierdo, M es el dinero, el stock de dinero, y V, el número de veces que dicho stock sirve para realizar las transacciones en el mercado, en una unidad de tiempo.  

De esta ecuación surge una larga discusión teórica a lo largo del pensamiento económico. La corriente monetarista a través de esta ecuación será determinante en las políticas económicas de las últimas tres décadas en lo que toca a las políticas monetaristas de corte ortodoxo. Si bien, fue concebida por los autores mencionados, es determinante en el pensamiento económico contemporáneo, al ser retomada por autores como Irving Fisher, Pigou y Milton Friedman.

Friedman y la escuela de los Chicago boys constituyen una corriente que ha influido de manera determinante en los lineamientos de los planes de política económica de los organismos financieros internacionales y de los bancos centrales en los últimos treinta años.  América Latina ha sido el laboratorio de estas ideas monetaristas.

c) El poder de la moneda en el espacio económico

El oro como mercancía dineraria amplió la circulación de las mercancías en el comercio internacional, expresando el poder del capitalismo durante tres siglos. El poder del capital a través de la moneda permitió el control de un espacio económico mundial bajo la égida de Inglaterra. Es importante mencionar que el proceso de desenvolvimiento capitalista originado por la innovación tecnológica en la industria, permitió al imperio británico desde finales del siglo XVIII y hasta antes de la segunda guerra mundial dominar el comercio internacional, establecer relaciones de intercambio con el exterior sometiendo a países como Portugal y  España. Los metales que España obtuvo en sus colonias ayudaron a fortalecer el intercambio de mercancías de los ingleses abriendo la expansión hacia la India y el resto de Asia en el siglo XIX. El intercambio de  mercancías mediante la moneda de metal oro, culminó con la implantación del equivalente general  base patrón monetario oro, que prevaleció, en sus diferentes modalidades, hasta 1971.

Con posterioridad a esa fecha,  la moneda hegemónica, relación social de todas las transacciones de intercambio, siguió siendo el dólar. La lucha de las monedas y la propia confrontación entre los diferentes espacios económicos ha sido notable en la última década. El euro y el yen han iniciado una recuperación en  espacios geográficos, donde algunos consideran que empieza a desdibujarse la presencia del dólar. La lucha por la hegemonía de una moneda imperial subsiste hasta el día de hoy.

 

Acercamiento "Chartalista": Dinero, Creación del Estado.

El intercambio de las mercancías expresado en su concepción abstracta nos lleva al referente de la moneda. Ésta es el embrión del espacio económico que permite el intercambio de las mercancías. La moneda domina un espacio económico y lo amplía conforme se va desarrollando el proceso de acumulación en ese espacio y en la integración de más espacios económicos. La moneda de cierto espacio económico puede ser dominante, aunque difícilmente puede implantarse en otro espacio económico donde no se hayan generado relaciones previas de producción y circulación del equivalente general dominante. De dichos enunciados se deduce que la moneda expresa no sólo las relaciones de intercambio de una sociedad sino también las relaciones entre los diferentes tipos de trabajo expresados en cada una de las mercancías, lo cual facilita la circulación de las mercancías, las transacciones comerciales  mediante el intercambio.

Al llevar a cabo el intercambio de mercancías culmina el proceso de valorización; la valorización del capital implica una ganancia que tendrá que ser repartida entre los empresarios. Se concluye un ciclo. Nuevamente, el inicio del proceso de producción y circulación, el pago de los salarios y la renovación del capital reactivarán el consumo y procurarán el bienestar. La sociedad tiene el poder de elegir su consumo en función de sus necesidades y de sus ingresos. La participación de la autoridad en el espacio económico, al sancionar la moneda de circulación, crea el crédito  El crédito es otorgado por el prestamista. Aquél se cancela una vez que cumple su objetivo y regresa de manos del prestatario a su origen. Al cancelar la deuda se origina un nuevo asiento para la recreación del crédito.

Marx, Schumpeter y Keynes estudian la moneda y la importancia de la misma en las relaciones de producción y en el desenvolvimiento del capitalismo como la etapa madura de las transacciones de intercambio mediante el crédito.  El dinero-crédito es una promesa de pago en el tiempo. Representa la confianza entre acreedor y deudor, banquero y empresa, prestamista y prestatario; el proceso del circuito productivo: de la creación y realización del valor hasta la etapa finiquitada por el consumidor.

En las últimas décadas la nueva lectura del marxismo y los postkeynesianos, ha dado una importancia sin igual a la moneda, no sólo en lo que respecta al dinero como unidad de cuenta sino al papel del crédito en el desarrollo de la economía capitalista en un sistema de producción maduro. Es el Estado a través del banco central el creador del dinero en una sociedad y el que permite a empresas y familias establecer una relación estrecha de intercambio. A través del argumento establecido entre el dinero como unidad de cuenta  y el trabajo como creador del valor implícito en la producción, el dinero pasa por su metamorfosis al realizar en las ventas de las mercancías el plusvalor y crear empleo activador de la demanda agregada. El Estado es el que garantiza el valor de una moneda y el que fija la tasa de interés y la eficiencia marginal de la sociedad. Tales enunciados son totalmente contrarios a la posición ortodoxa del pensamiento hegemónico actual, donde la moneda no tiene importancia, el dinero es exógeno a la economía y el banco central tiene como misión controlar la inflación.

a) Innes y Keynes

Recientemente Randall Wray publicó el libro Credit and State Theories of Money (2004: 271 p.), en el que destacan dos trabajos de Alfred Mitchell-Innes:  What is Money? y “The Credit Theory of Money” publicados en Banking Law Journal  en 1913 y 1914, respectivamente.  Estos artículos responden al debate en torno al dinero como medio de intercambio y la importancia del dinero como unidad de cuenta, donde el Estado es el creador del dinero. Las ideas vertidas en estos artículos y el señalamiento sobre lo dicho por Knapp en su libro The State Theory of Money (1924: 306p.) se encuentran sintetizadas por Keynes en la siguiente cita de A Treatise on Money (1930):

“Todos los Estados modernos se atribuyen este derecho, y así ha ocurrido desde hace al menos cuatro mil años. Esto es lo que Knapp ha llamado el cartalismo, una fase que se alcanza en la evolución del dinero y en la que se cumple plenamente la doctrina de que el dinero es una creación de la ley” (Keynes, 1996: 33p.).

 

b) Keynes:  A Treatise on Money

Keynes retoma el debate de su época en torno al dinero, en su libro El Tratado del Dinero. El énfasis principal radica en la relación precisa del papel del Estado en la creación del dinero.  Es importante mencionar que la palabra utilizada por Keynes cuando define Knapp’s Chartalism ó “lo que Knapp ha llamado el cartalismo”, proviene de la palabra chart o carta, es decir, un papel, sancionado por la comunidad, la sociedad y el Estado. Al paso de una economía de intercambio o trueque a una economía monetaria, donde el dinero es una unidad de cuenta sancionada por el Estado, se le llama Chartalism ó Cartalismo.

Este paso, registrado en los últimos descubrimientos de la historia económica y monetaria en Asia Central[5],  constituye el avance hacia  la madurez en las relaciones de intercambio en una comunidad. Un gran paso de la humanidad es la creación del ‘equivalente general’.  Este paso responde al proceso de intercambio de productos mediante el trueque y la forma del equivalente general que conforma en abstracto una unidad de cuenta concretada en la moneda sancionada por un grupo de personas, la comunidad y la autoridad (Estado). La confianza depositada en el dinero como unidad de cuenta a diferencia del dinero mercancía, dinero dirigido, dinero fiduciario y dinero bancario, tal como aparece en el siguiente diagrama realizado por Keynes (1996: p. 33), constituye el eje central de su aportación al estudio del dinero contemporáneo.  Este diagrama se encuentra en el inciso IV “Las formas de dinero” correspondiente al capítulo I “La clasificación del dinero” del Libro I “La Naturaleza del Dinero” del Tratado del Dinero. En dicho diagrama se explica el concepto básico del dinero como unidad de cuenta. Es decir, el dinero adelantado por la autoridad del espacio económico para el inicio de la producción y del acto de intercambio entre los miembros de dicho espacio o sociedad.

En el Tratado del Dinero Keynes define al dinero como el medio que permite la cancelación de la deuda.

“El dinero (es aquél por medio del cual) sirve para pagar las deudas contraídas, y los precios de los contratos son descontados...El dinero bancario puede representar no una deuda privada como en la definición anterior, sino una deuda propia del Estado y el Estado puede entonces utilizar su prerrogativa cartalista para declarar que esa deuda, por sí sola, puede utilizarse para liberar una obligación.” (Keynes 1996: 29-31; itálicas del original)

En tanto que el dinero es una creación del Estado, elemento fundamental de la teoría del dinero y de la teoría monetaria de la producción, se define al dinero del Estado o dinero bancario como la suma del dinero en manos de la sociedad, los bancos y el banco central. Keynes lo nombra “dinero corriente” (current money). El dinero corriente corresponde al dinero-renta, dinero-negocio y dinero-ahorro analizados en el capítulo 3 del Libro I con el título “La naturaleza del dinero”.

La importancia del análisis del dinero y su naturaleza, así como el origen cartalista del mismo, priorizan en la Teoría General la relación entre creación del dinero y empleo. La participación del Estado es pilar de la reactivación de la producción en función de la creación del dinero a través del banco central. La tasa de interés y la eficiencia marginal del capital serán la garantía del Estado para mantener en equilibrio la preferencia por la liquidez y la inversión. 

Según Hicks, la preferencia por la liquidez es la aportación más importante de Keynes a la Teoría del Dinero. Hicks (1935: p. 1-19) menciona que Keynes en su Treatise maneja tres teorías del dinero: la Teoría del Ahorro y la Inversión la cual es una teoría cuantitativa más glorificada; la Teoría Wickselliana de la tasa natural. Pero la tercera, es la más importante cuando habla a cerca del nivel-precio de la inversión en bienes y demuestra que el nivel de precios depende de las preferencias relativas del inversionista, ya sea para poseer depósitos bancarios o para mantener sus valores.

En la teoría de Keynes, la preferencia por la liquidez y el equilibrio de ésta a través de la tasa de interés tiene un significado prioritario en las relaciones económicas y en el empleo. Él señala que:

 “...la preferencia por la liquidez es una potencialidad o tendencia funcional que fija la cantidad de dinero que el público guardará cuando se conozca la tasa de interés; de tal manera que si r es la tasa de interés, M la cantidad de dinero y L la función de preferencia por la liquidez, tendremos M=L (r). Tal es la forma y lugar en que la cantidad de dinero penetra en el mecanismo económico.” (Keynes, 1965: 152p.)

La teoría de la preferencia por la liquidez está relacionada con el futuro y la incertidumbre en la teoría monetaria de la producción. Cabe recordar que la preferencia por la liquidez está relacionada con las necesidades de transacción diarias en la economía, la precaución para el futuro y la especulación.

(Ecuación número 4)                   M=L (r)

De allí que la preferencia por la liquidez y la inversión dependan de la eficiencia marginal del capital y de la tasa de interés.     

c) La Moneda de Estado

A lo largo de sus dos libros, Keynes define la importancia de la moneda como una creación del Estado. Una de las principales diferencias entre la concepción ortodoxa y heterodoxa del dinero es la forma en que la moneda se integra a la macroeconomía. Rochon y Verdengo enfatizan:

“... la moneda es en primer lugar el resultado de una relación de endeudamiento entre las empresas productivas y los bancos; ella es introducida en el sistema económico para la producción y el pago de los salarios” (Rochon y Verdengo, 2003: 177p.). 

La moneda es creada por el Estado a través del banco central por ser una economía monetaria de la producción. El dinero creado por el banco central y otorgado a los empresarios en préstamos de corto (salarios) y mediano plazo (bienes de capital) fluye nuevamente al banco. Pero es éste, a su vez, quien introduce la tasa de interés para fijar las necesidades del dinero para la economía. El Estado se financia mediante impuestos y logra ejercer la preferencia o no preferencia por la liquidez  de las empresas.  Al ejercer el gasto el Estado reactiva la economía monetaria. Al reactivarla previene el riesgo del ciclo económico. A su vez, el Estado contrarresta la incertidumbre en el futuro, al mantener un equilibrio entre la tasa de interés y la eficiencia marginal del capital.

La eficiencia marginal del capital se define “...en términos de expectativa del rendimiento probable y del precio de oferta corriente del bien de capital.” Es decir, cuando Keynes está hablando en el Libro IV del Incentivo para Invertir  hay dos palabras que definen el curso de la economía. Estas dos palabras son riesgo y futuro. Las cuales centran la preferencia por la liquidez y el grado de inversión del empresario en el equilibrio que existe entre tasa de interés y eficiencia marginal de capital. Justo en este equilibrio “...la tasa neutral de interés puede definirse más estrictamente como la que prevalece en equilibrio cuando la producción y la ocupación son tales que la elasticidad de la ocupación como un todo es cero” (Keynes, 1965: 216p.).  La importancia de la moneda como creación del Estado y la relación del Estado y el banco central en su definición de la tasa de interés y la eficiencia marginal del capital garantizan una economía monetaria de la producción en equilibrio. Las expectativas a futuro no sólo minimizan el riesgo, sino que relacionan linealmente la función del dinero con el empleo.

Al introducir la moneda al circuito productivo como una creación del Estado, las funciones del dinero cobran una importancia determinante en el ciclo económico y el crecimiento de la economía. La moneda de Estado creada por el banco central cobra una importancia en el análisis teórico keynesiano y postkeynesiano a diferencia de la visión ortodoxa de Friedman y los monetaristas. Rompe con la ilusión del dinero como medio de cambio y con los principios clásicos y neoclásicos de la economía.

 

Teorías Postkeynesianas: Nuevas Aportaciones al Estudio de la Moneda.

En las últimas dos décadas, las aportaciones en torno al estudio de la moneda, del dinero como unidad de cuenta y las apreciaciones teóricas en torno al funcionamiento del banco central, política monetaria y política fiscal, han sido muy pertinentes para explicar el actual modelo económico. La corriente del pensamiento económico basada en los estudios de Innes, Kahn y especialmente Keynes, ha conformado el pensamiento de los post Keynesians, cuyas aportaciones merecen un tratado. En este apartado se introduce el concepto básico de la moneda y se delinean algunas concepciones en torno a las apreciaciones de los postkeynesianos.

a) ¿Qué es la Moneda?

John Smithin en What is Money?, (2000: 288p.) menciona que las relaciones en una economía capitalista o en una economía de mercado siempre se refieren al dinero; hacer dinero, ganar dinero, gastar dinero, ahorrar dinero y otras más. Los cambios recientes  en la tecnología  han llevado incluso al concepto de “dinero virtual”  (cashless society or virtual money). La economía capitalista establece como principio el análisis monetario. Por tanto, el empleo y la producción dependen de las expectativas monetarias relativas a los costos monetarios y, en general, toda la estructura depende de asientos contables (entradas y salidas). En otras palabras, el dinero es el costo de adquirir recursos financieros  como parte integral del proceso económico.

En su libro Understanding Modern Money: The Key to Full Employment and Price Stability, Randall Wray señala que, efectivamente, el análisis convencional de la moneda se dirige a su uso como medio de cambio; por lo que su valor estaría determinado por el valor que representa  el metal precioso. Ello no obstante que bajo la definición de la moneda como unidad de cuenta, la moneda manifiesta el valor de las mercancías  que se pueden comprar con la forma dineraria representada en la moneda. Por lo tanto, la tasa de inflación estaría presumiblemente controlada por el banco central. Desde este punto de vista, en primera instancia la política monetaria controla la oferta monetaria, mientras que la política fiscal lo tendría que hacer a través del gasto del gobierno, los impuestos y sus préstamos (Wray, 1998 p: 18).

La visión ‘ortodoxa’ convencional de la moneda, para Wray, no tiene nada que ver con la visión “Chartalist” que se traza desde Adam Smith hasta John Maynard Keynes, donde la moneda es una creación del Estado y por lo tanto es la forma en que la sociedad regresa una parte al Estado a través de los impuestos para su uso. La moneda en el capitalismo es una creación de la autoridad que permite el intercambio en la sociedad y al mismo tiempo es un instrumento de poder frente a la sociedad. Es decir, ejerce un poder sobre la circulación de las mercancías y sobre la valorización de las mismas en el circuito productivo al extraer un tributo para el gasto de la autoridad soberana en una nación. También es la forma en que se guarda el equilibrio entre los bancos, las empresas y las familias mediante el ejercicio equitativo de la compra y la venta de las mercancías, de la adquisición de crédito y el pago de las deudas y de la reparación en la participación del intercambio vía la tasa de interés, la ganancia y el pago de salarios.

b) Acercamiento y comprensión de la aceptación social del dinero

Los postulados más importantes del pensamiento dominante en torno a la moneda, radican en los pilares de la escasez y en su función como medio de cambio. Por lo tanto, la moneda es neutral en el largo plazo y tiene una relación estrecha entre la tasa de inflación y el desempleo en el corto plazo.

La mayoría de los modelos macroeconómicos son modelos que enfatizan el intercambio de las mercancías, y el precio es el punto de equilibrio[6]. Los agentes económicos son las empresas y las familias cuyas decisiones se enmarcan en mercados perfectamente competitivos. El dinero es importante porque su creación en el  corto y largo plazo puede ser inflacionaria, no porque aumente la oferta monetaria sino porque sin su creación, la producción no puede llevarse a cabo.

La crítica a la concepción neoclásica del dinero está en las aportaciones de Keynes en el Tratado de Dinero y en la Teoría General. La publicación de estas dos obras en la década de los treinta, reabrió el debate en torno a la importancia del estudio de la moneda y el dinero. Si bien la preocupación más importante de la época en que Keynes desarrolla la Teoría Monetaria de la Producción en estos libros, es el empleo y la reactivación de la economía, el dinero es la columna vertebral de la economía y su creación corresponde al ampliar la demanda agregada a la creación de mayores empleos.  La producción en la economía no puede ser estudiada sin el dinero. Por ello, la Teoría Monetaria de la Producción, permite desarrollar posteriormente la endogeneidad de la moneda. La creación monetaria es un fenómeno contemporáneo en virtud de la existencia de los bancos y de la creación del crédito sobre la demanda de la economía y del empleo. La economía capitalista es una economía monetaria y por tanto la visión de la moneda como unidad de intercambio no facilita la interpretación del desarrollo económico. La aceptación de la moneda por la sociedad y por el Estado como unidad de cuenta es, según Lerner (1947: 313), la clave para que el Estado cobre los impuestos. 

c) Las corrientes del pensamiento post keynesiano.

En 1978 se publicó el libro A Guide to Post Keynesian Economics (Holt y Pressman, 2001: 1p.) donde Alfred Eichener introdujo el debate entre keynesianos y monetaristas. Si bien ese libro sirvió para establecer las bases de las primeras ideas de los postkeynesianos, los cambios ocurridos durante las dos últimas décadas en el nivel mundial, cambiaron el panorama teórico económico de la interpretación del capitalismo y de sus políticas económicas.  Las últimas décadas confrontan no sólo el paradigma post keynesiano sino que se han esclarecido algunas brechas a través de la lectura de Straffa, Kalecki, Kaldor y Robinson. El proyecto de John Kenneth Galbraith, Sydney Wintraub y Paul Davidson se cristaliza en la revista Journal of Post Keynesian Economics en 1978. Esta revista se convierte en el semillero crítico de los últimos años para las interpretaciones y aportaciones de nuevas generaciones formadas en el pensamiento post keynesiano. En la introducción del libro Modern Theories of Money: The Nature and Role of Money in Capitalist Economies de Rochon y Rossi, se plantean las cuatro corrientes post keynesianas existentes en relación a la formulación del papel del dinero en la economía. Primero,  los “American Post Keynesians”  donde el dinero ligado a la perversa incertidumbre es central. El autor sobresaliente en este análisis es Paul Davidson, editor del Journal of Poskeynesians. Segundo, los postkeynesianos seguidores de Minsky enfatizan las fluctuaciones del ciclo económico y del empleo, como resultado de la innovación financiera relacionada con la incertidumbre. Explican la endogeneidad del dinero y la debilidad del banco central para controlar la oferta monetaria y evitar las crisis financieras (Minsky, Pollin, Palley). Estas dos líneas del pensamiento se ubican según los autores en la corriente estructuralista.

Tercero, los postkeynesianos de Cambridge, cuyos exponentes más destacados incluyen a Joan Robinson, Kahn y Kaldor. La prioridad en torno a la endogeneidad del dinero en la producción es el eje central de sus aportaciones a la teoría económica. Los recientes trabajos de Moore, Lavoie y Rochon enfatizan la endogeneidad del dinero. El lineamiento principal es ubicar la curva de la oferta monetaria con tendencia horizontal.

Cuarto, los circuitistas, centran el estudio del dinero en su origen histórico, el nivel de la actividad económica, el desempleo y su relación con las políticas de estabilización. Se destaca la incorporación de conceptos marxistas y schumpeterianos al estudio de la problemática financiera. Parguez en Francia, Graziani en Italia y la escuela Dijon-Fribourg, explican la naturaleza de los asientos contables activo-pasivo, como la naturaleza moderna del dinero por su doble entrada a los bancos.

d) Alan Parguez y la Teoría Monetaria del Capitalismo.

Una de las aportaciones más importantes a la Teoría Monetaria del capitalismo son los trabajos de Alan Parguez quien explica de manera muy clara la no neutralidad del dinero en la economía y la tasa de interés exógena y su determinación por el banco central. El  artículo “Money and Credit in contemporary capitalism or The Monetary Theory of Capitalismo” (Correa y Girón, 2004) define en cuatro puntos centrales esta teoría: 1) el dinero es creado en la fase del flujo del circuito monetario para realizar el gasto requerido del Estado y de las empresas; 2) el dinero es destruido en la fase del reflujo cuando el circuito monetario de las empresas y el Estado recupera el monto de dinero al inicio del circuito; 3) el dinero acumulado como reserva no existe pues es inconsistente con la ley del valor en una economía capitalista y tiene sólo valor cuando se gasta; 4) la moneda es una abstracción simbólica creada por el Estado como unidad de cuenta. Convencionalmente son deudas creadas por el Estado a través del banco central y cuya contraparte es el crédito que los bancos otorgan a las empresas. Creada y destruida en la producción y adquisición de nuevas mercancías.

Lo interesante de las aportaciones de Alan Parguez es su visión al entrelazar la creación del dinero estatal y las empresas donde el sistema corporativo tiene una obligada relación con la creación del bienestar en un espacio monetario.

 

Reflexiones.

El debate innovador de la moneta y el dinero en torno a una economía monetaria y productiva se establece partiendo del origen del dinero como una unidad de intercambio y el dinero como una unidad de cuenta. Dos paradigmas del pensamiento económico que han dominado la política económica en diferentes periodos durante el siglo XX. Las aportaciones del pensamiento post keynesiano, la Teoría del Circuito Productivo y la Teoría Regulacionista, alternativas al pensamiento predominante, han permeado los círculos académicos donde el dinero como una institución social toma otras dimensiones en el análisis de la realidad de la economía monetaria y productiva en los últimos años.

La discusión predominantemente ‘ortodoxa’ que permanece en los círculos académicos internacionales ha penetrado hondamente el carácter de las políticas monetarias, fiscales, sobre tasas de interés y tipo de cambio, que promueven los organismos financieros internacionales con ayuda de los Estados, y han llevado a largos periodos alternativos de crecimiento, recesión y deflación de la economía. El impacto de las políticas señaladas con anterioridad no ha resuelto los problemas del empleo y el aumento de la capacidad de consumo. La situación en Europa, Estados Unidos y Japón, por supuesto Latinoamérica, es prueba de ello.

En este debate acerca del origen del dinero y su importancia en una economía monetaria de producción cabe destacar la endogeneidad de la política monetaria y su relación estrecha con el Estado. Igualmente, el Estado necesita de la política fiscal para limitar o expandir la demanda agregada y fincar el desarrollo económico. El financiamiento al desarrollo en economías latinoamericanas donde la brecha entre importaciones y exportaciones hace posible el crecimiento económico, impide el desarrollo económico. La necesidad de mantener una tasa de desempleo alta y una expulsión de la mano de obra de los procesos productivos hacia el interior de las naciones, redunda en ganancias extraordinarias para las grandes corporaciones y en una disminución del consumo de la población y por lo tanto, de los ingresos del Estado.

Es importante al menos mencionar algunos de los estudios alternativos más importantes de las dos últimas décadas en torno al dinero y su relación con el Estado y la mundialización financiera. Estos trabajos están  plasmados por Aglietta, M. & Orlean, A. (2002); Chesnais, Françoise (2003); Piégay, P. y Rochon Louis-Philippe (2003).

La moneda y el hombre o el hombre y la moneda son la identidad de una relación de intercambio. Las relaciones de intercambio sólo se dan entre los hombres. El intercambio entre los hombres es un salto en la civilización.  Sin embargo, los recientes descubrimientos arqueológicos señalan no sólo la moneda símbolo del equivalente sino la talea como unidad de cuenta, dinero crédito, en las transacciones de intercambio, que se facilita en forma madura en las civilizaciones del tercer milenio A.C. asentadas en Asia central. Estos últimos descubrimientos aportan material inédito al estudio del dinero como unidad de cuenta ejercido desde la antigüedad en la anticipación del acto de confianza de otorgar un equivalente en el uso anticipado del ejercicio del intercambio y la producción.

El hombre y la sociedad maduran cuando han pasado del intercambio de las mercancías al intercambio a través de la talea como una unidad de cuenta. Innes, afirma “el crédito y la deuda no tienen y nunca han tenido nada que ver con el oro y la plata” (Innes, 2004: 54). La relación entre vender y comprar representa el intercambio de una mercancía por un crédito. Este tipo de relación es una relación social. Estas transacciones estrechan la convivencia de los seres en un espacio económico dado al establecer un equivalente (equivalente general). Al mismo tiempo, se desarrolla la unidad de cuenta, el crédito, que no sólo agiliza las transacciones comerciales entre mercancías sino también los circuitos de la esfera productiva y financiera. La moneda, más que una concepción abstracta, pertenece al hombre y a la sociedad en una relación dialéctica una vez que hay un proceso de maduración del desarrollo de las civilizaciones. La moneda es poder en manos de la autoridad. El poder en los medios de intercambio de la sociedad es sancionado por la autoridad. Es en este ámbito donde la autoridad controla el espacio económico a través de la moneda. El ejercicio del poder monetario determina el espacio económico y a su vez, el fortalecimiento del intercambio. Las sociedades maduras que ejercen el poder monetario promueven el bienestar económico del pueblo. Éste a su vez, logra el bienestar a través del crédito otorgado por el Estado. 

Agregar, por último, que el estudio del dinero como unidad de cuenta en las transformaciones económicas y financieras de América Latina durante los últimos sesenta años es muy importante.  El juego de la moneda y el  dinero desde una perspectiva del debate contemporáneo en torno al financiamiento del desarrollo favorecen primordialmente una alternativa diferente a la acción del financiamiento. Si bien, en esta síntesis del debate contemporáneo de la moneda no se incluye como lograr un financiamiento proveniente de estructuras financieras maduras en el espacio económico de las relaciones de intercambio en América Latina es un tema que posteriormente se podría analizar con un enfoque innovador que posibilite un financiamiento del desarrollo en la región.

 

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(*) Este artículo ha sido publicado originalmente en la revista de la UNAM, "Problemas del Desarrollo" Vol. 36, Núm. 142, 2005. También está prevista su aparición en un libro coordinado por la autora en CLACSO sobre DEBATES MONETARIOS: MARXISTAS Y POSTKEYNESIANOS.

 

[1] Académica y exdirectora del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc.) durante 1994-2002. Tutora del Posgrado de Economía de la unam. Especialista en cuestiones financieras relacionadas principalmente con las estructuras financieras de países latinoamericanos. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores Nivel II, a la Academia Mexicana de Ciencias, es miembro de número de la Academia Mexicana de Economía Política. Profesora Visitante de la Universidad de Tokio y de la Universidad de Missouri Kansas City (2002-2004). La autora estuvo en estancia sabática trabajando con el Dr. Randall Wray las ‘Controversias del Debate Monetario’. Agradece los comentarios de la Mtra. Alma Chapoy  del IIEc. y el apoyo del Sr. Roberto Guerra, responsable del Centro de Información y Documentación Biblioteca "Mtro. Jesús Silva-Herzog", en la búsqueda de materiales del siglo XIX. Este trabajo es parte del proyecto Reformas y Asimetrías Financieras: Regulación y Cooperación Financiera Regional de la Dirección General de Asuntos Académicos de la  unam.

 

[2]Jevons, H. Winefred y H. Stanley Jevons, “William Stanley Jevons”, Econometrica, vol 2, núm. 3, julio de 1934, pp. 225-237. En este artículo plantean el conocimiento de Stanley Jevons en torno a sus investigaciones sobre la moneda y las innumerables publicaciones que hizo a lo largo de su corta vida.

[3] Jevons (1998) señala que Cournot definió el mercado en Recherches sur les principes mathématiques de la théorie de richesses, París, 1838, p.55, “On sait que les economistes  entendent par marché, non pas un lieu déterminé où se consomment les achats et les ventes, mais tout un territoire dont les parties sont unies par des rapports de libre commerse, en sorte que les prix  s’y nivellent avec facilité et promptitude”. p. 126

[4]  Léon Walras (1834-1910)  tuvo una influencia en Wilfredo Pareto, Enrique Barone, Knut Wicksell, Irving Fisher, Henry Ludwell Moore y Joseph Shumpeter. El libro se tradujo por primera vez al inglés en 1926.

 

[5] En la página electrónica del Museo Metropolitano de New York se encuentra ubicada la exposición de  “Las Grandes Civilizaciones del Tercer Milenio A.C” allí se muestra el intenso comercio que se

efectuaba en esa región entre el  VIII y el III milenio A.C. Exposición llevada a cabo durante el año 2003. http://www.metmuseum.org/special/First-Cities.

[6] Walras  lo señala en ‘Lesson 11,  Problem of Exchange of Several Commodities for one Another. The Theorem of General Equilibrium’  en su libro Elements of Pure Economics in the Theory of Social Wealth, (1977, p. 152).


Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

Alicia Girón G. "La Moneta: Un Debate Contemporáneo”; en Contribuciones a la Economía, octubre 2005. Texto completo en http://www.eumed.net/ce/


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