VIAJANDO: UNA APROXIMACIN FILOSFICA

VIAJANDO: UNA APROXIMACI?N FILOS?FICA

Maximiliano Korstanje

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El viaje como mecanismo compensatorio

En las universidades o cursos de postgrado nos ensean que el turismo como fenmeno (derivado del viaje) surge con el advenimiento de la primera agencia de viajes britnica cuyo padre fundador fue Thomas Cook. Sin embargo, pocos hacen referencia a la verdadera preocupacin de Cook por organizar viajes como una manera de recuperar personas que haban cado en el alcoholismo.

La revolucin industrial, trajo consigo una pauperizacin material, largas horas de trabajo y opresin, ciertos procesos de desintegracin y un elevado ndice de alcoholismo en la poblacin. Al margen de la ideologa britnica (preocupada por ocultar este tema), lo cierto es que el turismo surgi (de alguna manera) como forma teraputica en el tratamiento de adicciones (Khatchikian, 2000) (Santos Filho, 2008). Es el viaje una forma de terapia?.

Todo viaje implica un cambio de normas con arreglo a dinmicas especficas. Viajar, no slo es desplazarse, sino tambin desembarazarse de las normas y los espacios en los que uno se encontraba inserto. Es precisamente, el trnsito un asunto temporal que supone la re-elaboracin de ciertas experiencias y normas con arreglo a determinado fin: por ejemplo, descansar (Hiernaux, 2000) (Lacanau, 2003) (Dos Santos, 2005). La cuestin a considerar es que, si el viaje funciona como mecanismo disgregador o integrador, ello tiene relacin con la eficiencia y eficacia de los rituales de pasaje y afliccin. Precisamente, se han fijado en el sujeto las nuevas normas y los parmetros de cmo comportarse frente a la abstinencia (habilidades); pero en otras ocasiones, el viaje hace retornar al paciente al mundo del consumo y el descontrol (recada).

Existen destinos tursticos que invitan directamente al consumo de estupefacientes; en estos lugares la accesibilidad a la sustancia se presenta como uno de los mayores atractivos del destino (Valdez y Sifaneck, 1997) (Wickens, 1997) (Nadal-Alemany, 2008). Estas prcticas varan desde la ingesta de una planta alucingena en algn pueblo recndito del mundo, hasta los clebres cafs de msterdam. Es decir, es el turista como actor urbano quien se predispone al consumo y no el medio por s mismo.

Como bien han observado Uriely y Belhassen (2006), los turistas incurren en sus vacaciones en ciertas actitudes riesgosas, liberadoras y emancipadoras mientras en su vida cotidiana se mantienen sujetos a pasividad y obediencia. En el caso del consumo de drogas, los viajantes pueden considerar al momento como una licencia a la emocin.

Segn los hallazgos de estos autores, es la percepcin del riesgo la variable que limita, condiciona o promueve el consumo de drogas durante las vacaciones. Especficamente, los entrevistados manifestaban al consumo de estupefacientes durante sus vacaciones como de menor riesgo, en comparacin con su vida cotidiana. No obstante, no abandonan completamente sus miedos de ser estigmatizados y sancionados. Sobre todo si son ellos mismos quienes traen las drogas desde sus sociedades. Esto confirma, la naturaleza ambigua por parte del individuo con respecto al consumo y al desvo.

Al respecto los autores advierten the notion of risk-taking tourist as unrestrained actionseekers is refuted by the rest of the research findings. In this context, the finding provide little evidence that this was part of the motivation to engage drugs-use while traveling. Furthermore, study results indicate that while participant perceive this use as less risky when conducted on vacation, they continue to restrain their behaviour in line with their fears. Specifically, the investigation reveals that to cope with their concerns, tourists take precautions, including avoiding carrying drugs during international bording crossing. (Uriely y Belhassen, 2006:354).

Desde otra perspectiva de anlisis, la esfera del trabajo se predispone como controlada y ordenada mientras que las vacaciones implican todo lo contrario. Sin embargo, en la mayora de los casos las adicciones se conforman como formas de evasin durante el tiempo laboral o cotidiano propio de la urbanidad y no en contextos vacacionales. Son la propia red de relaciones (solidaridad), como ser un grupo de amigos quienes inducen a los sujetos a probar ciertas sustancias, aun cuando un pequeo grupo de ellos convierta esa experiencia en una prctica sistematizada. Esta afirmacin es sustentada por los casos observados de recadas los cuales implicaron una vuelta a la red de relaciones en situaciones de consumo anteriores al tratamiento.

En consecuencia, los diferentes grupos de terapia invitan y alientan a sus pacientes a emprender viajes junto con su grupo de auto-ayuda y controlados por un asistente teraputico, pero en los inicios del tratamiento prohben esta prctica fuera su radio de accin. Los iniciantes tienen totalmente restringido salir de vacaciones en los tiempos en que comienzan su trabajo de recuperacin; pero, pasado algn tiempo y a medida en que el sujeto va avanzando en adquirir las nuevas habilidades para no consumir, se le otorgan ciertas licencias como una salida controlada a algn centro de recreacin nocturna, o un viaje de vacaciones con su familia. En resumidas cuentas, los viajes funcionan como mecanismos profilcticos o disgregadores con arreglo a ciertos smbolos dominantes e instrumentales y a su eficacia en los rituales de pasaje y afliccin. (Turner, 1999)