NOTAS SOBRE GLOBALIZACIN

NOTAS SOBRE GLOBALIZACI?N

Galo Viteri Daz

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CAPITULO XII. ORGANISMOS INTERNACIONALES Y GLOBALIZACIN

Los organismos internacionales, particularmente el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organizacin Mundial de Comercio (OMC), como las entidades ms representativas del capitalismo, desempean un rol principal en el proceso de globalizacin.

Sobre el particular, Lamarca(161) seala que el papel de los organismos econmicos internacionales resulta fundamental para la configuracin del nuevo orden mundial. El poder econmico y poltico es centralizado en las diferentes instituciones de carcter global (FMI, BM, OMC) para exportar e imponer los modelos occidentales de desarrollo, de tecnologa y de expertos, al resto del mundo. En este sentido, la mano invisible del mercado tiene un pulso muy firme y actores bien concretos. Obedece a los dictados de las grandes instituciones econmicas internacionales citadas y est gobernada por las agendas de las grandes empresas transnacionales, con el beneplcito, sometimiento y apoyo de los gobiernos nacionales.

Sostiene que el FMI, BM y OMC se han constituido en las autoridades centrales para realizar las negociaciones financieras y comerciales a nivel mundial, toda vez que el mercado no opera en el vaco, sino que se requieren reglas para liberalizar el comercio y las finanzas, privatizar los sectores pblicos y otros mbitos anteriormente marginadas del mercado, y para favorecer los procesos de transnacionalizacin del capital a efectos de que ste no se vea presionado por los estados nacionales y por la democracia. En otras palabras, las instituciones nacionales y supranacionales han sido de esta manera reformadas e instrumentalizadas para ponerse al servicio del gran capital.

Ciertamente, anota que el FMI, BM y OMC estn al servicio del capital privado. El papel del BM no se circunscribe a otorgar prstamos a los pases pobres y en desarrollo, sino que impulsa a estos pases a abrir sus economas a travs de la libre circulacin de capitales y mercancas, reordena sus sistemas productivos, alienta la exportacin de recursos naturales y acenta el endeudamiento externo; en tanto que, las recetas del FMI dicen relacin con controlar la deuda y la inflacin, privatizar el patrimonio pblico y reducir los gastos sociales, lo cual induce a disminuir el papel de los Estados y abrir las economas al mercado global para que las empresas transnacionales puedan accionar libremente.

En consecuencia, como bien lo afirma Lichtensztejn(162): La coordinacin entre el FMI y el Banco Mundial al servicio del capital privado internacional es inocultable. Presionan y logran que los bancos de desarrollo de los pases sobre todo desarrollados, se sujeten a sus directrices, y es tal su papel que de hecho coordinan a los agentes financieros para que concertadamente se lleven a cabo las metas trazadas.

En tratndose de la Organizacin Mundial de Comercio (OMC), Amin(163) manifiesta que sta fue precisamente establecida con el objetivo de reforzar las ventajas del capital transnacional y dotarlas de legitimidad a travs del gobierno de la economa mundial. Los denominados derechos de la propiedad intelectual e industrial fueron concebidos con miras a perpetuar el monopolio de las multinacionales, garantizar sus enormes beneficios y crear numerosos obstculos adicionales al desarrollo industrial autnomo de las periferias. De igual manera, la ofensiva de la OMC para integrar la agricultura en un mercado mundial abierto y no regulado destruir cualquier intento por parte de los pases del Sur de garantizar su seguridad alimentaria, arrojando a cientos de millones de campesinos del Sur en los brazos de la pobreza.

Criterio que es compartido por Albert(164), que dice: La OMC quiere proteger la propiedad de las corporaciones y de los monopolios sobre las patentes de plantas, procesos, variedades de semillas, drogas, software y todo capital, promoviendo sus intercambios de bienes a pesar de cualquier efecto negativo y derribando cualquier proteccin laboral, del medio ambiente, de la salud y de la seguridad, que pudiera limitar las ganancias de las corporaciones.

Gandarilla(165) indica que el pensamiento dominante gestado en las organizaciones del Estado supranacional (FMI, BM, BID, OCDE), no se interesa en destacar e identificar las diferentes formas en que se acomete la denominada globalizacin capitalista (en lo que tiene de proceso histrico-objetivo) y tiende a identificar y promover la forma neoliberal de globalizacin econmica, como si sta fuese la nica posible o viable, para la cual no existe alternativa; con ello no solamente se encubre y favorece los intereses del gran capital transnacional y de los grupos de poder locales, se ocultan tambin los efectos sociales que consigo trae la economa globalizada, lo oscuro o el lado no destacado de la globalizacin y las tragedias humanas a ella vinculadas, no se realiza la distincin sobre que es lo qu se globaliza y qu no, sobre quien cae toda la carga de la globalizacin y que grupos sociales son favorecidos y la impulsan.

Otra informacin(166) sostiene que el FMI, el BM y la OMC, constituyen uno de los instrumentos ms importantes financiados por los Estados (que es el principal instrumento) de las superpotencias del capitalismo global como estructura que privilegia a una minora. En su calidad de ejecutores de las directrices polticas dictadas por los gobiernos imperialistas, promueven las condiciones econmicas que transforman todo en mercanca para beneficio de las grandes trasnacionales. Transnacionales y Estados imperialistas actan estrechamente en alianzas mltiples (organismos, bloques de mercado, lobbyes), con el objetivo de imponer una estructura socioeconmica internacional que explota y castiga no solamente a las clases subordinadas sino tambin a la misma naturaleza.

Para Gambina(167):

Luego de la ruptura de la bipolaridad global entre 1989 y 1991 se puso nuevamente en discusin el rumbo del sistema mundial. La contradiccin entre capitalismo y socialismo, la posibilidad de una visin del tercer mundo inclinado a un primer mundo liderado por EEUU -an en la disputa con Europa y Japn- o al segundo mundo encabezado por la URSS, dej paso a la ofensiva del capital transnacional y a una mirada unilateral de un discurso hegemnico de predomino del horizonte capitalista. La acumulacin capitalista elimin por entonces obstculos estructurales para su desarrollo, legitimando un discurso nico sobre el orden econmico y social. De ese modo se instal el programa de la liberalizacin econmica, con la apertura de los mercados, la facilidad para la circulacin del dinero y las mercancas, definiendo una orientacin al mercado sustentada en la promocin de la iniciativa privada. La carrera del capitalismo se presentaba ahora sin el obstculo que por ms de 70 aos le haba interpuesto el intento socialista de la revolucin en Rusia.

Es en ese marco que adquiri relevancia la emergencia de una institucionalidad transnacional. Junto al papel tradicional de los Organismos Financieros Internacionales (FMI, Banco Mundial, BID), se destaca la aparicin de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC) en 1995 y un conjunto de Foros e instancias de articulacin entre el capital ms concentrado a escala global y los principales estados capitalistas desde comienzos de los 70 hasta nuestros das. Entre las iniciativas privadas destaco al Foro Econmico Mundial (Davos, Suiza), la Comisin Trilateral (Lobby integrado por Europa, Japn y EEUU) y, entre los estados nacionales, al Grupo de los 7 y sus consecuentes ampliaciones, junto a otras iniciativas que intentaban otorgarle rumbo a la iniciativa poltica de la dominacin y explotacin capitalista. El camino apareca liberado para esa estrategia global, pero la inevitable respuesta del bloque social y econmico agredido gener respuestas de resistencias diversas desde el comienzo de la ofensiva del capital que pusieron en crisis la estrategia discursiva y de acumulacin del capital transnacional y los estados imperialistas. Son resistencias que buscan constituirse en proyecto global alternativo y entre las cuales sobresalen (por el intento de articulacin global) el Foro Social Mundial, desplegado a comienzos del nuevo siglo, y un conjunto de campaas globales, tales como el No al ALCA o a los tratados de libre comercio; contra el FMI y el pago del endeudamiento de los pases empobrecidos y de confrontacin con las estrategias belicistas y de militarizacin impulsadas por el imperialismo contemporneo liderado por EEUU. Son iniciativas que pretenden poner en crisis la estrategia de acumulacin del capital y al mismo tiempo confrontar y deslegitimar el discurso hegemnico. En este ltimo aspecto sobresalen los intentos de una nueva bsqueda intelectual por renovar la crtica de la Economa Poltica en la actualidad.

En realidad, como muy bien lo afirma Montero(168), las instituciones econmicas internacionales son defensoras de una globalizacin neoliberal sustentada en la liberalizacin de los intercambios econmicos, que defiende a ultranza la libertad de mercado, la empresa privada, la competitividad y la democracia como instrumentos para la prosperidad y la erradicacin de la pobreza.

Mochn(169) se refiere a las crticas a los organismos internacionales por ser considerados impulsores de la globalizacin: Al Banco mundial se le critica por no ocuparse de una forma apropiada de lo que es su principal tarea, impulsar el desarrollo. Al Fondo Monetario internacional se le achaca que se ocupa de tratar de estabilizar las economas ante la aparicin de las crisis financieras, pero que suele actuar incorrectamente. A la Organizacin Mundial del Comercio (OMC ) se le critica alegando que supervisa los sistemas de comercio internacional y su progresiva liberalizacin, de forma asimtrica.

Stiglitz(170), considera que dentro de los organismos internacionales, el FMI es el ms malo:

Sus polticas tienen una doble ceguera: la ideolgica y la de la incompetencia. El dramtico cambio hacia la mala economa y la peor poltica fue en los aos ochenta. Ronald Reagan y Margaret Thatcher lanzaron la gran batalla ideolgica a favor del 'fundamentalismo del mercado' y el FMI y el Banco Mundial se convirtieron 'en nuevas instituciones misioneras, a travs de las cuales esas ideas fueron impuestas sobre los reticentes pases pobres que necesitaban con urgencia sus prstamos y sus subvenciones'. La austeridad fiscal, la privatizacin y la liberalizacin de los mercados, 'los tres pilares del consenso de Washington', se convirtieron en verdades ideolgicas incontestables. De este modo, el FMI fue abandonando la misin para la que fue fundado: la estabilidad econmica global. Y se convirti en el instrumento que garantiza los intereses del capital financiero internacional.