LAS NUEVAS FORMAS DE GOBERNABILIDAD TRANSNACIONAL EN EL ESCENARIO DE LA RACIONALIDAD ECONMICA DE LOS PROCESOS DE GLOBALIZACIN

LAS NUEVAS FORMAS DE GOBERNABILIDAD TRANSNACIONAL EN EL ESCENARIO DE LA RACIONALIDAD ECON?MICA DE LOS PROCESOS DE GLOBALIZACI?N

Jos Gpe. Vargas Hernndez

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Descentralizacin poltica y administrativa como mecanismos de gobernabilidad.

La descentralizacin de los gobiernos del Estado-nacin es una tendencia central que se proyecta en el desarrollo global del siglo XXI.

Los crecientes procesos de descentralizacin son paralelos a los procesos de globalizacin. Lpez Vadalladares (2001) argumenta que el proceso de descentralizacin responde a una propuesta de reforma impulsada por organismos multilaterales y fue respaldada con argumentos formales, tales como el logro de la eficiencia, la participacin ciudadana, la prevencin, la corrupcin, entre otros; su ejecucin se hace posible en la medida en que las condiciones del contexto poltico, econmico y social lo permiten y, presionan en su favor. Efectivamente, los procesos de descentralizacin impulsados por el sistema capitalista son inherentes a su propio desarrollo en las circunstancias actuales de trasnacionalizacin de la economa y los mercados en donde el Estado nacin, que una vez fue funcional para su expansionismo, ahora es el principal estorbo.

La descentralizacin ha sido definida como la delegacin del poder del control a los niveles inferiores en las organizaciones. Para el Banco Mundial (2000), la descentralizacin significa el creciente deseo de la gente por un mayor decir de sub gobierno, el cual se manifiesta en la asercin de las identidades regionales y empuja a los gobiernos nacionales a alcanzar abajo a las regiones y ciudades como la mejor manera para administrar cambios que afectan la poltica domstica y los patrones de crecimiento. El crecimiento regional y urbano est vinculado a las estrategias del modelo de desarrollo que impulsa el sistema econmico neoliberal.

El nfasis en el control local que promueve la descentralizacin, se centra en la toma de decisiones por los mismos individuos que tienen el derecho putativo para definir su propio proyecto de desarrollo. Esto les permitira promover el crecimiento econmico y el desarrollo social de las localidades, aumentar la participacin ciudadana y democratizar los procesos polticos y sociales. Los procesos de descentralizacin transfieren el poder de decisin de las instancias del gobierno central a los gobiernos locales.

La descentralizacin tiene como objetivos aumentar el poder, la autonoma de la decisin y el control de los recursos, las responsabilidades y las competencias de las colectividades locales, en detrimento del poder del poder de los rganos del gobierno central (Mattos, 1990:165-167). . De hecho, las transformaciones en las competencias y funciones del Estado nacin ha dado lugar a que tambin se presenta una nueva formulacin de competencias y funciones en los dems niveles de gobierno, sobretodo los locales y municipales.

La centralizacin del desarrollo favorece a ciertas reas o regiones a costa de otras. Un concepto ms estrecho de descentralizacin la reduce a la sola transferencia de competencias a rganos electos (Palma y Rufin, 1989). Finot (2000) hace una revisin de las formas de descentralizacin: privatizacin, delegacin, devolucin y desconcentracin de acuerdo a Rondinelly et al (1989); funcional, territorial y poltica (Boisier, 1989); administrativa, poltica y econmica (Von Haldenwang (1990).

La tendencia a la descentralizacin poltica y administrativa es fuerte en un mundo en constante proceso de globalizacin. Se considera que la tendencia descentralizadora promovida por la ideologa neoliberal es de naturaleza destructiva porque tiene como finalidad reducir o eliminar las responsabilidades y funciones tradicionales del Estado. Los procesos de democratizacin son promovidos a travs de los diferentes canales de participacin y expresin que abre la descentralizacin de la administracin pblica del Estado. La descentralizacin administrativa comprende la desconcentracin territorial y funcional, as como la delegacin a agencias semiestatales (Von Haldenwang, 1990).

En la descentralizacin administrativa, la gestin administrativa de decisiones polticas territoriales implican su adopcin en los niveles locales inferiores. La gestin pblica local requiere de un nuevo diseo y una nueva reingeniera de la estructura territorial, para aprovechar las ventajas de la participacin social local. La gestin pblica local es un factor importante en la toma de decisiones que fortalecen o debilitan las acciones del gobierno. Las estructuras espaciales delimitadas por las fronteras fsicas y geogrficas que definen las diversas entidades geogrficas, determinan las interrelaciones entre los diferentes gobiernos, la sociedad y el mercado. La reingeniera se orienta ms a cambios en los procesos y formas de gobierno. La participacin en la gestin administrativa se extiende a las organizaciones polticas y sociales.

La descentralizacin poltica ha sido consecuente con la descentralizacin administrativa y se ha orientado a la persecucin de la gobernabilidad democrtica, a la reduccin de la brecha existente de desigualdades, a promover la participacin de la ciudadana y a combatir la corrupcin, entre otras polticas (Finot, 2000). La gobernabilidad democrtica que equilibra la economa, la poltica y la sociedad, es el resultado de una estructura de governance creado por un rediseo institucional promovida por el modelo neoliberal, que da lugar a la emergencia de una sociedad multi-cntrica de acuerdo a Luhman (1982).

La operacionalizacin de las estructuras de governance de las instituciones econmicas, polticas y sociales tienen efectos directos en la gobernabilidad. En s, la governance contribuye a la gobernability o gobernabilidad en su concepto ms amplio, aunque ambos conceptos se refieran a fenmenos totalmente diferentes. La modificacin de las estructuras de governance afecta el diseo de la ingeniera institucional de la gobernabilidad.

La descentralizacin poltica de los Estado-nacin constituye una fuerza que tiene su origen en el interior mismo y que cuestiona la viabilidad de su gobernabilidad. La democratizacin de los procesos de descentralizacin poltica contribuir a la formacin de una gobernabilidad ms democrtica que las formas centralizadas. La descentralizacin poltica con base en territorios transfiere el poder a las organizaciones del gobierno y de la sociedad civil de las comunidades locales mediante mecanismos de empoderamiento para la provisin de bienes y servicios pblicos.

El empoderamiento es un mecanismo que permite a las diferentes instancias de los gobiernos locales asumir sus competencias y facultades. Con la descentralizacin, los municipios vuelven a asumir un rol protagnico en la administracin de la provisin de los servicios pblicos como atencin a las necesidades de las localidades. La descentralizacin poltica puede llegar a las organizaciones de la sociedad civil a travs de las diferentes instancias en los niveles regionales y locales.

Adems, la descentralizacin otorga el empoderamiento de las comunidades. Bajo la descentralizacin poltica, las comunidades locales reciben competencias para tomar decisiones relacionadas con su presupuesto para racionalizar democrticamente los rubros de ingresos y de gasto pblico, bajo determinados procesos y mecanismos democrticos para la asignacin de recursos. La definicin del gasto pblico a travs de procesos democrticos en funcin de la capacidad de aportacin de cada regin, puede contribuir a facilitar la participacin ciudadana y aumentar la eficiencia, aunque este mtodo puede crear desigualdades regionales.

La tendencia predominante de descentralizacin poltica es la del gasto y vincularlo con las aportaciones locales para infraestructura bsica, educacin y salud principalmente. La descentralizacin de funciones para la provisin de estos servicios tambin requiere la descentralizacin administrativa de la gestin social. La centralizacin de las funciones promueve el desarrollo de ciertas regiones y zonas a costa del subdesarrollo de otras. La confrontacin de las necesidades del desarrollo local implica inversiones en infraestructura fsica que no pueden ser financiados con los ingresos fiscales anuales y que por lo tanto requieren de financiamiento externo a travs de la emisin de deuda pblica.

Sin embargo, con el tiempo resulta difcil para los gobierno locales pagar la deuda, por lo que el problema de la reestructuracin de la deuda se ha convertido en un problema pandmico. El problema de la deuda subnacional ha sido identificado como uno de los ms espinosos temas de la descentralizacin que no tiene respuestas econmicas o polticas fciles. (Schwarcz, 2002). Para enfrentar la situacin los gobiernos locales tienen que reorganizar sus servicios y operaciones en una reconstruccin cuasi-financiera de forma corporativa, la cual motiva solamente a los deudores pero no a los acreedores

La descentralizacin poltica de la infraestructura social debe de ser concurrente con una descentralizacin de los recursos. La decisin democrtica del gasto pblico es una condicin de la eficiencia en los procesos descentralizadores No obstante, la descentralizacin poltica encuentra obstculos con la existente divisin geogrfico-poltica porque no corresponden a la demanda diferenciada territorializada de bienes y servicios pblicos.

Con la descentralizacin, los municipios vuelven a asumir un rol protagnico en la administracin de la provisin de los servicios pblicos como atencin a las necesidades de las localidades. Por lo tanto, para que los ciudadanos tengan garantizado el acceso igualitario al financiamiento de los servicios pblicos, la asignacin de recursos debe estar centralizada, mientras que se descentralizan en forma administrativa los recursos para la produccin y operacin de los servicios para garantizar su eficiencia.

Por otra parte, el gobierno local puede beneficiarse de la popularidad emergente de la descentralizacin poltica y puede ser el vehculo ideal para tal proyecto poltico debido a su proximidad con la poblacin y a la funcin percibida de ser el puente entre el Estado y la sociedad civil. El gobierno local debe abrir espacios para las demandas de la sociedad civil por democracia, mayor participacin e igualdad regional, mientras que al mismo tiempo debe proporcionar los canales institucionales para acomodar estas demandas y facilitar su encuentro con el Estado (Schnwlder, 1997). En s mismos, los procesos de descentralizacin son expresiones propias de la democracia representativa. a pesar de que no todas las decisiones pueden ser descentralizadas a las instancias de poder local

La participacin ciudadana en los procesos de descentralizacin poltica son muy limitados. La descentralizacin poltica permite a los gobiernos locales estimular la participacin ciudadana para un mejor sistema redistributivo, ms equitativo, con mayor diferenciacin y eficiencia en la provisin de bienes y servicios pblicos. La participacin ciudadana debe ser alentada por los gobiernos locales en los procesos de gestin pblica, tales como en las decisiones presupuestales de gasto e ingresos, sobre todo en aquellas decisiones que afectan el uso eficiente de sus propios recursos y el aprovisionamiento de bienes y servicios pblicos. Estas decisiones de gestin pblica afectan las decisiones gubernamentales en materia de desarrollo local.

Los procesos de globalizacin someten al Estado-nacin a tensiones para una redefinicin de sus funciones. Existen dos tendencias de esta redefinicin de funciones, por un lado aquella que promueve el fortalecimiento de la funcin regulatoria del desarrollo local y aquella otra que busca la eliminacin de funciones mediante la desregulacin. La reestatizacin o neoestatizacin de las funciones del Estado es una tendencia que se orienta a la recuperacin de las funciones perdidas o disminuidas por la aplicacin de las polticas econmicas y sociales del modelo neoliberal, la cual a a su vez, constituye la pieza clave de la expansin de las grandes corporaciones transnacionales. La descentralizacin es un instrumento de la reforma del Estado para reducir el tamao y funciones del Estado y mejorar su desempeo.

Los procesos de descentralizacin considerados como reforma del Estado o como reforma poltica, no puede incluir todas las decisiones. Es en este sentido, la descentralizacin poltica un instrumento que estimula la eficiencia y la participacin ciudadana en la asignacin y provisin de bienes y servicios pblicos, pero que desafortunadamente incrementa las disparidades sociales y territoriales. La privatizacin de los beneficios, riesgos y responsabilidades de los servicios pblicos, tambin enajena las aspiraciones sociales, las cuales se cancelan si la subjetividad es excluida del orden social.

Esto hace necesario modificar los sistemas redistributivos para asegurar la equidad y las diferencias regionales mediante una adecuada combinacin entre los sistemas de redistribuicin social y territorial. El social asegura la igualdad en el acceso a los bienes y servicios pblicos y el territorial aprovecha las aportaciones colectivas e iniciativas locales. Con la descentralizacin, los municipios vuelven a asumir un rol protagnico en la administracin de la provisin de los servicios pblicos como atencin a las necesidades de las localidades.

Desde la perspectiva poltica de la descentralizacin (Schnwlder, 1997) del aparato del Estado, sta tiene que abrir el camino a una y a la apertura de nuevos canales para la participacin popular local dentro del sistema poltico, y para la institucionalizacin de la participacin ciudadana como base de los procesos de democratizacin que transforman la sociedad civil y el gobierno desde acciones concretas, mediante la legalizacin de prcticas que refuerzan la gobernabilidad democrtica.

Esta gobernabilidad democrtica es producto de una estructura de governance resultado de un nuevo diseo institucional promovido por el modelo neoliberal, facilita la emergencia de una sociedad multi-cntrica de acuerdo a Luhman (1982). La subjetividad es refugio o resistencia contra el modelo de pensamiento nico hegemnico (Bourdieu, 1998). El capital social tiene carcter instrumental y expresivo, fortalece la subjetividad frente a la modernizacin y es tambin una relacin puramente expresiva y gratuita como fin en si misma y que adems crece en la medida en que la modernizacin avanza (Lechner, 2000).Las formas en que se operacionaliza y aplica la governance en las instituciones econmicas, polticas y sociales tienen efectos directos en la gobernabilidad del sistema democrtico, aunque ambos fenmenos se refieran a fenmenos sociopolticos totalmente diferentes.

El anlisis de la governance contribuye a la gobernability en su concepto ms amplio. Las modificaciones de la estructura de governance afectan la ingeniera de las instituciones de gobernabilidad. Las instituciones de gobernabilidad deben surgir donde existan disparidades en el potencial para la creacin de valor. Lamentablemente, poco ha avanzado la participacin ciudadana ms all de los procesos electorales y que sea el involucramiento en las decisiones pblicas. Adems, la participacin local tambin tiene que repercutir en los procesos de toma de decisiones. As, la reforma administrativa requiere de controles burocrtico-administrativos para limitar el uso patrimonialista y corporativista de los recursos del Estado.

La descentralizacin de las responsabilidades del gobierno puede incrementar la entrega de servicios pblicos al nivel local con el apoyo de transferencias fiscales, as como la participacin mediante asociaciones de los sectores privados y pblicos en los procesos de desarrollo que pongan en movimiento y administren los recursos locales y regionales e incorporen prcticas administrativas profesionales. Con la descentralizacin , los municipios vuelven a asumir un rol protagnico en la administracin de la provisin de los servicios pblicos como atencin a las necesidades de las localidades.

La agenda del nuevo gobierno promueve los proyectos de colaboracin conjunta mediante la negociacin y estrategia entre los diferentes niveles de gobierno y entre los diferentes sectores de intereses pblicos, privados y sociales. Mediante la descentralizacin poltica se transfieren procesos de asignacin a mecanismos democrticos locales con transferencia conjunta de fuentes de ingresos. La transferencia de responsabilidades del sector pblico al sector privado para la produccin de bienes pblicos bajo mecanismos polticos que se convierten en bienes privados bajo mecanismos de competencia, ha dado lugar a un nuevo tipo de descentralizacin, la descentralizacin econmica, la cual desde luego persigue fines de lucro ms que de caridad.

Lamentablemente, este tipo de descentralizacin econmica que introduce externalidades y mecanismos de mercado, crea fuertes disparidades debido a las diferenciaciones regionales y sociales en la asignacin y provisin de bienes y servicios pblicos. Para abatir estas disparidades, se requiere la transferencia de recursos desde el centro, mediante mecanismos de compensacin al desarrollo regional. Las transferencias de recursos para lograr una mejor redistribucin territorial puede efectuarse mediante fondos financieros no condicionados a aportaciones especficas y de libre disponibilidad, as como aquellas transferencias que si estn condicionadas.

No obstante, la misma desterritorialziacin del espacio geogrfico regional est siendo eliminado por los procesos de globalizacin econmica, la cual concede mayor importancia a los agentes y actores del desarrollo. Sin embargo, el Estado como agente del desarrollo pierde su papel protagnico como impulsor del crecimiento que garantiza el equilibrio equitativo de las regiones, para trasladar estas funciones al sector empresarial y a las organizaciones de la sociedad civil.

Una descentralizacin administrativa que estimule la eficiencia, la participacin ciudadana y la factibilidad financiera pueden serlo las transferencias subsidiarias a las aportaciones efectivas e iniciativas locales. El punto importante aqu es el reconocimiento de la capacidad de los gobierno locales para generar recursos propios y tomando en consideracin otras variables importantes, como las demogrficas.

Por lo tanto, la produccin de bienes pblicos son parte de la ejecucin de decisiones que deben ser tomadas por medio de mecanismos y procesos democrticos y ejecutadas por ciudadanos encargados de efectuar los procedimientos de gestin y control administrativo, el cual es generalmente ejercitado por los oficiales sobre sus subordinados, ya sea en forma autnoma a dirigida a su vez por control judicial. Los actores polticos que persiguen la estrategia de consolidacin apuntan a la excesiva polarizacin del proceso poltico, mientras que aquellos que descansan en puntos adicionales del veto experto no estn obviamente satisfechos con el resultado de la toma de decisiones democrtica en una escala ms general.

Para mejorar el sistema redistributivo mediante cambios en la gestin social y el desarrollo territorial, de acuerdo con (Finot 2000) se deben realizar acciones que impliquen (i) diferenciar entre asignaciones para la provisin de bienes pblicos locales, propios del desarrollo territorial y que podran ser objeto pleno de descentralizacin poltica, y la de una canasta de servicios sociales, que sera un bien pblico nacional; (ii) distinguir claramente entre dos sistemas redistributivos subsidiarios, uno territorial y otro social; (iii) tender a descentralizar econmicamente la produccin de servicios no propiamente gubernamentales hacia los establecimientos (estatales y no estatales); (iv) reconocer legalmente como impuestos (o descontar de ellos) los aportes que los ciudadanos realizan en trabajo, materiales y dinero para mejorar su entorno colectivo, a fin de universalizar las contribuciones tributarias. El concepto de bien pblico es un concepto multivalente, dependiendo del concepto que se tenga de lo pblico.

El desarrollo territorial est referido al desarrollo que se vincula territorialmente a un mbito espacial de una regin o municipio determinado. El Estado nacional tienen poca flexibilidad para reaccionar a los constantes cambios de la economa global y sus estructuras rgidas y pesadas son inerciales para la satisfaccin de las demandas ciudadanas, lo que ha dado necesidad a reforzar los gobiernos locales y regionales. La inviabilidad e incapacidad de los gobiernos municipales para alcanzar y mantener la gobernabilidad puede ser alcanzada mediante el desarrollo de redes voluntarias e informales de solidaridad en programas de participacin local, de tal forma que se mantenga un equilibrio entre gobernantes y gobernados.

La reinvencin de la poltica del gobierno local tiene su expresin en la delimitacin espacial de las competencias del municipio para la promocin del desarrollo mediante polticas que articulen sus esfuerzos con los esfuerzos nacionales. Las competencias exclusivas, complementarias y concurrentes de los gobiernos municipales deben de ser delimitadas.

Los gobiernos con orientacin neoliberal estn evadiendo la responsabilidad de proporcionar los bienes y servicios pblicos. La provisin de los servicios pblicos pasa de los organismos estatales a las empresas privadas, en donde el Estado todava no puede renunciar a su carcter regulador para satisfacer las necesidades y cumplimentar las preferencias colectivas, y para que dichos servicios y bienes pblicos se entreguen con calidad, cantidad y costos eficientes. No obstante, los organismos privados ms que perseguir fines caritativos, buscan obtener utilidades, por lo que aquellos bienes y servicios que no proporcionan ganancias, por ser intrnsecamente no lucrativo. La privatizacin de los beneficios, riesgos y responsabilidades de los servicios pblicos, tambin enajena las aspiraciones sociales, las cuales se cancelan si la subjetividad es excluida del orden social. El capital social tiene carcter instrumental y expresivo, fortalece la subjetividad frente a la modernizacin y es tambin una relacin puramente expresiva y gratuita como fin en si misma y que adems crece en la medida en que la modernizacin avanza (Lechner, 2000).

Adems, el profesionalismo en el sector empresarial es considerado un valor en referencia a estndares de conducta y prcticas que van ms all de las competencias tcnicas y la experiencia para incluir conceptos tales como la conciencia profesional, la pasin por la excelencia y la auto negacin.

La descentralizacin del aparato del Estado mediante la apertura de nuevos canales para la participacin popular, dentro del sistema poltico, libera el potencial democrtico representado por los movimientos locales y regionales que operan al nivel de sociedad civil. La descentralizacin crea las condiciones para una mayor igualdad en las oportunidades de desarrollo entre las regiones, as como al apoderamiento de las clases sociales excluidas. Esto les permitira promover el crecimiento econmico y el desarrollo social de las localidades, aumentar la participacin ciudadana y democratizar los procesos polticos y sociales.

Lockwood (1999) integra la literatura de la poltica distributiva con la literatura de la descentralizacin incorporando el proyecto de externalidades interregionales en un modelo estndar de poltica distributiva, en el cual justifica que el gobierno centralizado es menos sensitivo a los gustos de los ciudadanos que el gobierno descentralizado. Algunas regiones ganan con la descentralizacin mientras que otras pierden, as que la descentralizacin no siempre es un fenmeno unnime. Es decir, la centralizacin de las funciones del desarrollo favorecen a ciertas regiones o zonas a costa del subdesarrollo de otras.

Esta eleccin entre centralizacin y descentralizacin toma un acercamiento de economa poltica a la modelacin del comportamiento del gobierno. La centralizacin de las funciones del desarrollo, tales como la financiera y la industrial, favorecen ciertas regiones mientras que son las responsables del atraso de otras. La descentralizacin econmica transfiere las asignaciones de recursos e insumos de criterios y asignaciones poltico-administrativos hacia el empleo de mecanismos de mercado y externalidades (Finot, 2000). En la descentralizacin econmica se introducen la operacin de externalidades y de mecanismos de mercado en la asignacin de los factores e insumos de los procesos de produccin, as como en la distribucin de los bienes y servicios pblicos. La introduccin de mecanismos de mercados y externalidades en la provisin de bienes pblicos forma cuasimercados en donde la demanda se determina en forma poltica, pero operan mecanismos de competencia en la oferta.

El gobierno central coordina acciones directamente y facilita la coordinacin entre individuos. Frijters y Tieman (1999) formulan un marco de referencia flexible para el anlisis de la evolucin y el comportamiento de las autoridades centrales tomando en cuenta ciertos supuestos alternativos. Los investigadores argumentan que el principal papel de las autoridades centrales en sentido evolutivo es prevenir a los individuos de tomar decisiones con externalidades negativas mayores que los beneficios privados, como en el caso en que terceras personas empeoran su bienestar por la satisfaccin de ciertas preferencias.

La habilidad de la autoridad central para comunicarse directamente con cada individuo se debe a que tiene retornos crecientes en la ventaja de escala para colectar y distribuir la informacin. Una lnea de comunicacin directa con todos los individuos permite controlar la formacin de expectativas en los individuos, lo que permite el control de la violencia. Con el monopolio de la violencia, puede castigar a los individuos que no actan como se desea. La aplicacin de reglas es fcil para las autoridades mayores, lo que deriva en que muchos individuos sigan ciegamente las reglas establecidas por autoridad central. Ya anteriormente, Weber (1922) encontr que un elemento que define a las autoridades centrales es el monopolio de la violencia.

La descentralizacin es superior en beneficencia a la centralizacin cuando las externalidades son pequeas y las regiones heterogneas. Por el contrario, si la externalidad pierde su fuerza y se vuelve grande, la centralizacin se hace ms atractiva. Las condiciones suficientes para que la mayora de la poblacin prefiera descentralizacin o centralizacin, se formulan tomando como referencia la heterogeneidad de los costos ms que sus beneficios.

No obstante la centralizacin del desarrollo, principalmente en las funciones financieras e industriales, favorece a ciertas zonas a costa del subdesarrollo de otras regiones. Es responsabilidad del Estado en la provisin de bienes y servicios pblicos, lograr que los mercados sean ms eficientes mediante la reduccin de los costos de transaccin. Los altos cotos de transaccin son inherentemente ms difciles de organizar. Sin embargo, economizar en los costos de transaccin es un concepto perverso en los que los costos y beneficios tienen que ser calculados para cada una de las formas de organizacin las cuales necesitan ser trabajadas comparativamente. La descentralizacin de las funciones del Estado tiende a reducir los costos de transaccin en la produccin y entrega de bienes y servicios pblicos.

Por tanto, la descentralizacin del aparato del Estado debe crear las condiciones para una mejor equidad en distribucin de los beneficios entre las regiones y otorgar mayor apoderamiento (empowerment) a los grupos sociales considerados como excluidos. Sin embargo, la estrategia de apoderamiento se fundamenta en la capacidad de los individuos para realizar elecciones racionales como consumidores de bienes y usuarios de servicios pblicos y que puede ser constreida por una poltica pluralista de bienestar.

Los gobiernos locales y regionales juegan un papel importante en la promocin de espacios para la participacin de la sociedad civil, el direccionamiento institucional de sus demandas al Estado, y, por tanto, pueden convertirse en los mediadores de las relaciones que emerjan entre la sociedad civil y el Estado. La descentralizacin del aparato del Estado puede dar origen a una reforma administrativa que regrese los poderes y los recursos a los gobiernos locales y regionales. As como la creacin de nuevas formas de democracia representativa que incorpore elementos de la democracia material a travs de una mayor participacin popular directa y a enfrentamientos de la ciudadana con los elementos formales del poder poltico para modificar las condiciones de su ejercicio.

Mansbridge (1983) habla de dos tipos de democracia, la adversaria y la unitaria. La democracia adversaria asume intereses en conflicto y emplea procedimientos establecidos para tomar decisiones. La democracia adversaria requiere de informacin suficiente de los procesos para quienes no estn directamente involucrados que pueden tener sus representantes y responsables ante las mismas instituciones. Este tipo de democracia no tiene el atractivo inherentemente normativo que la democracia directa tiene. La democracia unitaria o directa, asume que la gente tiene los mismos intereses, pero no sabe individualmente qu es lo mejor para hacer. La democracia directa parece ser una utopa. La tarea consiste en unir estos dos tipos diferentes de democracia en una red institucional que permita tener las ventajas de los intereses comunes y resolver los conflictos.

El carcter metonmico de la democracia indica su alto valor normativo. As, la democracia no solamente constituye un conjunto de principios, normas e instituciones, sino tambin es la prctica de valores de las personas o ciudadanos. De tal forma, que se preserven mbitos de decisin en polticas pblicas, para que sea la misma ciudadana la que tome las decisiones, aqullas que por su importancia no deben dejarse en manos del poder poltico.

Un aspecto importante a considerar son los verdaderos alcances de la descentralizacin. Entre estos alcances, la descentralizacin promueve el crecimiento econmico y el desarrollo social de las localidades, aumentar la participacin ciudadana y democratizar los procesos polticos y sociales. El problema se reduce a delimitar hasta que grado el contenido poltico de la descentralizacin tiene que estar estrechamente vinculado a la reforma administrativa para establecer los cambios en las relaciones polticas del poder y socioeconmicas de la sociedad. Aspectos que las elites poltico-econmicas difcilmente pueden conceder. Vista desde este ngulo, la descentralizacin es por lo tanto un tema eminentemente poltico que establece retos a la distribucin de poder y recursos y al control centralizado del aparato del estado por una elite enquistada (Schnwlder, 1997)

La implementacin de polticas de descentralizacin debe estar acompaada con la creacin de nuevos espacios para una mayor participacin de la sociedad. Aqu el concepto de espacio delimitado fsica y territorialmente ha evolucionado a un espacio ms abierto y dinmico. As la descentralizacin del aparato del Estado, debe liberar el potencial democrtico representado por los movimientos locales y regionales que operan al nivel de sociedad civil a fin de servir como suplemento de oportunidades para la participacin popular, incluyendo la participacin poltico - electoral provedas por una democracia ms participativa. Los movimientos sociales que operen al nivel de sociedad civil necesitan estar respaldados por una voluntad poltica de una eficiente administracin y para que las acciones de los movimientos populares sean efectivas, stos requieren presentarse con un modelo de participacin popular, la cual es inherente a su propio voluntarismo. El capital social fortalece las relaciones y capacidades de la sociedad civil.

Pero esta participacin popular, de acuerdo con Castells and Borja (1988:47), se restringe a la consulta, informacin y cooperacin con la administracin local y no a los procesos de toma de decisiones, las cuales siguen siendo prerrogativas de los representantes electos. Sin embargo, habr que determinar si se liberan de las actividades productivas de bienes y servicios pblicos a las administraciones locales, mediante procesos de descentralizacin, las repercusiones en trminos de beneficios para el desarrollo regional bajo el nuevo paradigma centrado en la profundizacin de los procesos de descentralizacin gubernamental, la revolucin tecnolgica y cientfica, la impulsin de empresas y el cuidado del medio ambiente.

Con la descentralizacin, los municipios vuelven a asumir un rol protagnico en la administracin de la provisin de los servicios pblicos como atencin a las necesidades de las localidades Este desarrollo regional es inducido consciente e intencionalmente mediante polticas deliberadas e impulsadas por diferentes agentes del desarrollo (Tarapuez Chamorro, 2001). No obstante, la desterritorializacin de las fronteras espaciales geogrficas a que se ven sometidas las regiones por los procesos de globalizacin econmica concede mayor importancia a los actores y agentes del desarrollo.