PROPUESTA METODOLÓGICA PARA EL ANÁLISIS DE LA SOSTENIBILIDAD REGIONAL

Josep Antequera Baiget

5. Una visión de la región como sistema


Creemos que las definiciones anteriores aplican puntos de vista parciales para el análisis regional, el surgimiento de la teoría de sistemas incorporada al análisis regional permitió integrar de una manera generalizada las variables y procesos que definen la región y sus interacciones desde una perspectiva más generalista e integral. Para introducir esta teoría que han desarrollado numerosos autores desde el año 1938, que fue presentada por Bertalanffy (Bertalanffy L.V. at all, 1978),  nos quedaremos con la conceptualización de la realidad que hace el sistemismo filosófico de Mario Bunge (Bunge M. 1999):

Un sistema es un objeto complejo cada una de cuyas partes o componentes está conectada con otras partes del mismo objeto de tal manera que la totalidad posee algunas características que le faltan a sus componentes (propiedades emergentes). Un sistema puede ser conceptual o concreto, pero no ambos.

Un sistema conceptual es un sistema compuesto de conceptos unidos por relaciones lógicas o matemáticas (clasificaciones o teorías).

Un sistema concreto o material está compuesto por cosas concretas unidas por ligas no conceptuales, como lazos físicos, químicos, biológicos, económicos, políticos o culturales.

A los sistemas concretos que representan otros objetos como lenguas, textos y diagramas se les puede llamar sistemas simbólicos o semióticos.

Un sistema concreto se caracteriza por su composición, su ambiente y su estructura u organización. Ésta última es la colección de relaciones entre las partes del sistema así como entre éstas y objetos del ambiente. La primera constituye la estructura interna del sistema y la segunda la externa.

Un sistema social es un sistema compuesto de animales gregarios. Puede definirse como un sistema compuesto de por al menos dos animales de la misma especie que interactúan de una manera no física, ni química ni biológica.

Un sistema social humano es un sistema constituido por personas y sus artefactos. Este sistema se mantiene unido por sentimientos, creencias, normas morales y acciones sociales. Todas esas acciones son relaciones sociales dinámicas, relaciones porque involucran a más de un individuo y dinámica en cuanto se llevan a cabo al paso del tiempo, afectan a aquellos que tienen que ver con ellas y varían en intensidad.

Toda sociedad humana por primitiva que sea está compuesta de cuatro subsistemas, el sistema biológico o de parentesco, y los sistemas económicos, políticos y culturales.

Un fenómeno es una apariencia perceptual para alguien, aunque se usa casi siempre como sinónimo de hecho incorrectamente.

Según el realismo científico, la realidad es el conjunto de todas las cosas concretas y las ideas, lejos de existir por sí mismas, son procesos que ocurren en la mente de algunos animales. Las ideas tienen un impacto en el comportamiento social en el momento que guían acciones. No solo las ideas verdaderas sino las falsas pueden tener efectos sociales. Por ello el realismo científico se interesa no sólo en los hechos sino en la manera en que los percibimos. Todo fenómeno social se puede considerar bajo dos aspectos como es en realidad (objetivo) y cómo se presenta ante la mente de este o aquel ser humano (subjetivo). La mayoría de los científicos sociales admiten los hechos sociales. El materialismo emergentista que defiende Bunge propone que los hechos sociales son suprabiológicos (suprapsicológicos) aunque involucran procesos biológicos. Todo hecho social implica uno natural pero no a la inversa.

El sistemismo concibe el hecho social como un estado o un cambio de estado de un sistema social; no existen hechos sociales por encima o fuera de los sistemas sociales. Los hechos sociales ocurren en el curso de las interacciones sociales que contribuyen a la construcción, conservación o alteración de un sistema social.

Categorías de hechos sociales según Bunge:

Ambientales en origen; hambrunas, migraciones, cambios políticos provocados por la erosión de la tierra, sequias,…

Biológicos en origen.; como la sobrepoblación por una tasa alta de natalidad…

Económicos en origen.; como la expansión de la agricultura o la industria…

Políticos en origen.; como un cambio de gobierno, aceptación de legislaciones nuevas…

Culturales en origen.; invención de la escritura, de artefactos nuevos, descubrimientos científicos, o ideas filosóficas.

Basado en este marco conceptual Bunge (Bunge M. 2000) define un sistema s como un ente compuesto por cuatro elementos básicos (modelo CESM):

C (s)  =  Composición: la colección de todas las partes de s.
E (s) = Entorno: la colección de elementos no pertenecientes a s que actúan sobre los componentes de s o sobre los que algunos o todos los componentes de s actúan.
S (s) = Estructura: la colección de relaciones, en particular vínculos entre los componentes de s, o entre estos y elementos del entorno E (s).
M (s) =  Mecanismo: la colección de procesos de s que lo hacen comportarse del peculiar modo en que lo hace.

N (s) = {C(s), E (s), S (s), M (s)}

Rolando García otro teórico de la Teoría de Sistemas, centra la visión del sistema en las relaciones entre sus partes y lo define como a un conjunto de objetos en continua interacción (García R. 2006).

Cuando se analiza un sistema compuesto de subsistemas las relaciones que entran en juego son las que vinculan los subsistemas entre sí, y no las relaciones internas de cada subsistema. Aunque las primeras dependen de las segundas, en el comportamiento de un subsistema dentro de un sistema, pueden entrar en juego unas pocas relaciones determinantes que en cierta manera integran toda la complejidad de las relaciones internas dentro de ese subsistema.

El sistema tiene una estructura determinada por el conjunto de relaciones entre los elementos y no por los elementos mismos.

Las relaciones que caracterizan la estructura constituyen vínculos dinámicos que fluctúan de manera permanente y eventualmente, se modifican de forma sustancial dando lugar a una nueva estructura.
 
Tomando la perspectiva sistémica y aplicándola a la región, el Catedrático de Geografía Javier Gómez Piñeiro (Gómez Piñeiro J., 1999 y 2001) define el territorio y su análisis. Según el autor, el territorio se subdivide en espacios regionales constituidos por múltiples elementos que se interrelacionan, dando lugar a unas estructuras en continuo proceso de transformación y en las que actúan diversos agentes sociales, lo que obliga a tener una visión integrada en la cual los componentes económicos, ecológicos, culturales, históricos, políticos y sociales, con sus correspondientes interrelaciones, interdependencias, interconexiones e interacciones, adquieren especial relevancia para explicar e interpretar la organización de los territorios y sus cambios. Y por ello define los siguientes términos:

Territorio: Un sistema, ubicado en una porción del espacio geográfico, con unos límites precisos, y con el que se identifica, y considera propio, un grupo social, una sociedad determinada con sus correspondientes organizaciones. El producto de una serie de flujos, nudos, redes proyectados por los grupos sociales, dando lugar a lo que podemos denominar como un Sistema Territorial.

El sistema territorial: Conjunto de todos los elementos, con sus características, y de los procesos, naturales y artificiales, existentes en un territorio concreto.

Los sistemas territoriales, referidos a unidades diversas, se subdividen en varios subsistemas:

Medio físico, demográfico, asentamientos, producción, conexiones y jurídico-institucional, junto con otros subsistemas menores en diferentes niveles de estructuración y funcionamiento. Si se considera necesario, se prestará atención a las unidades regionales, comarcales, áreas funcionales, sitios, parajes y lugares

Las estructuras territoriales: El sistema de asentamientos y sus interrelaciones, señalando la jerarquía y las conexiones entre los distintos elementos del sistema territorial.

El modelo territorial, es la expresión simplificada del sistema constituido por las características naturales, los procesos económicos, sociales, culturales, políticos y ambientales, y sus repercusiones económicas.

El diagnóstico territorial nos llevará a la interpretación de dicho modelo, teniendo en cuenta su pasado y previsible evolución, expresada en términos de problemas y oportunidades actuales o potenciales.

La planificación territorial supone la definición de los objetivos a conseguir y las propuestas para alcanzarlos. Toda planificación conlleva la modificación de la realidad y de su evolución según las determinaciones tomadas. La gestión territorial es la aplicación a la realidad de las citadas propuestas

El análisis territorial de una región nos facilita información, nos ayuda a llegar a la interpretación y nos facilita un diagnóstico territorial. Por otra parte, se orienta a comprender el modelo territorial. Según Piñero dicho análisis puede adoptar diversas dimensiones que en la realidad están interrelacionadas:

El análisis de la funcionalidad nos permite conocer la posición, en sentido absoluto y relativo, de los distintos elementos entre sí y en relación a los de otros sistemas, así como la contribución de cada uno al conjunto de la funcionalidad del sistema que estemos estudiando. No hay que olvidar que la posición es fundamental para conocer el contexto de cada sistema regional y las posibles jerarquizaciones y relaciones que se han ido produciendo a lo largo del tiempo.

El análisis del proceso tiene por objeto explicar los mecanismos que rigen la evolución del sistema regional, tanto los internos como los externos que hayan podido afectarle, con la identificación de los factores y agentes sociales responsables, lo que además de conocer el pasado y el presente del sistema, nos permite trabajar de cara al futuro con estudios prospectivos.

El análisis de la estructura nos lleva al conocimiento y comprensión de las relaciones existentes en virtud de la trama desarrollada, la cual se deriva de la posición de los elementos en el conjunto del sistema regional. A partir de estas estructuras, con sus elementos y relaciones, se puede comarcalizar, establecer áreas funcionales, o lo que consideremos más acertado, un sistema de redes nodales, cuyos centros o nudos supongan unos elementos de fijación, desarrollo y transformación del territorio, de acuerdo con el modelo territorial elegido para nuestro espacio regional, en línea con lo indicado en los apartados anteriores.

En cuanto al análisis de las formas, hay que tener en cuenta que éstas reflejan físicamente en el territorio las relaciones estructurales que sustentan la funcionalidad del sistema desarrollado y el efecto de las vicisitudes de los procesos, del paso del tiempo, en la región, con diversos factores y agentes interrelacionados e interdependientes.

Analizar el territorio regional desde la funcionalidad de sus elementos, desde la evolución de sus procesos en función de las diversas escalas combinados formando estructuras nos obliga a realizar un estudio sobre las relaciones entre estas dimensiones: “elemento-estructura-propiedad-forma”.

Desde la teoría de sistema, base conceptual, en la que Piñero hace su análisis territorial podemos concebir la relación entre “estructura-elementos-propiedades” de la manera que define Rolando García:

Un gran número de propiedades de un sistema quedan determinadas por su estructura y no por sus elementos. Claro está que las propiedades de los elementos determinan las relaciones entre ellos y, por consiguiente, la estructura. Pero las propiedades de los elementos y las propiedades de la estructura corresponden a dos niveles de análisis distintos…En efecto son las propiedades estructurales del sistema quienes determinan su estabilidad o inestabilidad con respecto a cierto tipo de perturbaciones. La inestabilidad está, a su vez asociada a los procesos de desestructuración y reestructuración del sistema. Son estos procesos y no la estructura en sí misma, quienes constituyen el objetivo fundamental del análisis. Se trata, pues, de un estudio de la dinámica del sistema y no del estudio de un estado en un momento dado” (García. R., 2006).

Entendemos a partir de estas afirmaciones de Rolando García, que la relación entre los elementos del sistema genera la estructura, cuyas propiedades y formación depende de las características de estos elementos y se forman a partir de las relaciones entre ellos, y estas relaciones en el tiempo generan las dinámicas del sistema en evolución y los procesos de estructuración o desestructuración del sistema regional. Pero como hemos apuntado antes el sistema regional no se halla aislado y más aun en un mundo globalizado por ello deberemos entender que además de las relaciones endógeneas que conforman la estructura y sus dinámicas históricas, existe una relación entre el sistema regional y el entorno cercano y global.

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