Tesis doctorales de Economía


COMPETITIVIDAD SOSTENIBLE DE LOS ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS COMO DESTINOS TURÍSTICOS. UN ANÁLISIS COMPARATIVO DE LOS PARQUES NATURALES SIERRA DE ARACENA Y PICOS DE AROCHE Y SIERRAS DE CAZORLA, SEGURA Y LAS VILLAS

David Flores Ruiz


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2.2. TEORÍAS DEL COMERCIO INTERNACIONAL: UNA APLICACIÓN AL ANÁLISIS DE LA COMPETENCIA

En este apartado exponemos brevemente la teoría del comercio internacional desde las corrientes de pensamiento clásico y neoclásico, pues dichas teorías representan los máximos exponentes que explican, desde un enfoque estrictamente macroeconómico basado en la ventaja comparativa, el origen del comercio internacional y la especialización de los países en determinadas actividades productivas, entre las que se encuentra, como no, la actividad turística.

En este sentido, puede decirse que las teorías del comercio internacional tratan de explicar, en primer lugar, las características de los flujos comerciales entre países y, por tanto, la especialización de éstos en la producción y el comercio exterior de determinadas mercancías, sean éstas bienes o servicios. Dentro de las teorías del comercio internacional vamos a analizar de forma somera: la teoría clásica del comercio internacional, la teoría neoclásica del comercio internacional y las nuevas teorías del comercio internacional, prestando especial atención a las diferencias que se identifican entre ambas.

2.2.1. La teoría clásica del comercio internacional

La teoría clásica del comercio internacional puede decirse que es la primera teoría que, de una forma integrada y coherente, intentó explicar los patrones del comercio internacional entre países y la especialización de éstos en la producción y el comercio de determinadas mercancías. Por consiguiente, es la primera teoría explicativa de la competitividad de los países en determinados sectores productivos. Dicha Teoría empezó a elaborarse por los economistas clásicos en la segunda mitad del siglo XVIII, comenzando Adam Smith con la primera teoría de las ventajas del comercio internacional como capítulo integrante de la Economía Política. Y, posteriormente, los autores David Ricardo y John Stuart Mill elaboraron, ya en la primera mitad del siglo XIX, la primera teoría del comercio internacional (Torres, 1982:74).

Esta primera teoría integral del comercio internacional, como se ha comentado anteriormente, se encuadra dentro del pensamiento económico clásico, ocupando un lugar muy importante dentro del mismo y participando, por tanto, de sus principales tesis . Dicha Teoría intenta fijar un modelo explicativo del comercio internacional de forma que a partir del mismo se pudieran explicar las causas de ese intercambio comercial entre países y las ventajas que tiene para aquellos países que se acogen al mismo. De esta forma, se identifican los factores que determinan el que unos países se especialicen y sean más competitivos que otros en la producción de determinadas mercancías.

Según esta teoría, entre dos países se pueden dar hasta cuatro situaciones diferentes que explican la existencia o no de determinados intercambios comerciales entre los mismos. Estas cuatro situaciones, según Torres (1982), son:

- Diferencias absolutas de costo: esta situación se da cuando un país A tiene ventaja absoluta en los costes de producir una determinada mercancía sobre B, mientras que B tiene ventaja absoluta sobre A en la producción de otra mercancía. Por tanto, si los países, en función del principio de la división internacional del trabajo, se especializan en la producción de aquellas mercancías en las que tienen ventajas absolutas de costos, la producción conjunta será mayor que antes de adoptar la división internacional del trabajo. Ese aumento equivale a un incremento de la productividad del trabajo. Y el creador de esta teoría de la ventaja absoluta fue Adam Smith.

- Costos comparativos o relativos: esta situación la encontramos cuando uno de los países produce a menor coste ambos productos, aunque la ventaja en cada producto es diferente. En esta situación también conviene que ambos países se especialicen, de forma que el país A, que produce a menores costes, se dedique a producir aquel producto en el que obtiene una mayor ventaja -menor costo-, mientras que el país B se deberá especializar en el otro producto. Por tanto, este supuesto también explicará la especialización y competitividad de determinados países en diferentes sectores productivos. El creador de la teoría de la ventaja comparativa fue David Ricardo y en ella, como comentaremos posteriormente, encontramos el precedente de la teoría neoclásica del comercio internacional

- Ventaja incomparable: los países incurren en esta situación cuando cada uno de ellos produce una mercancía que no la produce el otro. En este caso es necesario el comercio internacional, ya que determinados países no tienen recursos suficientes para producir determinados productos

- Diferencias iguales de costo: esta situación se da cuando un país produce las dos mercancías más barata y en la misma proporción que otro. En este caso no se produce ninguna relación de intercambio entre países.

Por tanto, para los autores clásicos, defensores del libre comercio internacional, éste contribuirá a aumentar el valor de la producción y, por tanto, el crecimiento económico de los países que participen en el mismo, así como el bienestar universal. En este sentido, David Ricardo afirma que es tan importante para la felicidad de la humanidad entera aumentar nuestros disfrutes por medio de una mejor distribución del trabajo, produciendo cada país aquellos artículos que, debido a su clima, su situación y demás ventajas naturales o artificiales, le son propios, o intercambiándolos por los producidos en otros países, como aumentarlos mediante un alza en la tasa de utilidades (Ricardo, 1817 [1959]:101).

La teoría de David Ricardo se basa en las diferencias de la productividad del trabajo entre unas naciones y otras, diferencias inexplicadas en el entorno o “clima” de las naciones que favorecía a algunos sectores (Porter, 1990 [1991]: 35). Sin embargo, como continúa afirmando Porter, aunque David Ricardo estaba en el buen camino, el centro de atención en la teoría del comercio internacional tomó otras direcciones. En este sentido, Porter se refiere a la insistencia, por parte de los autores clásicos , en las dotaciones de los factores productivos, principalmente los básicos, como principales determinantes de la competitividad internacional de las naciones en determinados sectores.

Así pues, del análisis detallado del párrafo anterior podemos extraer los principales factores que, según la teoría clásica del comercio internacional, van a marcar la especialización de los países en la producción de determinados bienes. De esta forma, los factores sobre los que estos autores se apoyan para explicar esta especialización productiva de los países son, fundamentalmente, factores naturales -situación geográfica, clima y abundancia de determinadas materias primas, entre los más importantes-, aunque también hacen referencia a factores creados en el propio país -mano de obra y maquinaria-. Estos factores se encontraban distribuidos de forma homogénea a lo largo del país y de forma heterogénea entre países, existiendo obstáculos para su libre circulación entre éstos, lo cual impulsa la especialización de la producción y, por tanto, al comercio internacional.


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