Revista: CCCSS Contribuciones a las Ciencias Sociales
ISSN: 1988-7833


DESARROLLO HUMANO Y EQUIDAD DE GÉNERO: EL PAPEL DE LA MUJER EN LA PRODUCCIÓN ARTESANAL

Autores e infomación del artículo

María de Lourdes Vázquez Arango

Instituto Tecnológico de Oaxaca, México

mar.v.aa@hotmail.com

Resumen

La participación de la mujer en las actividades  económicas de las familias, sobre todo rurales, ha sido muy importante, pero así también, en el desarrollo de las comunidades. Tal es el caso de la elaboración artesanal de diversos productos en zonas rurales.

La consideración  tradicional de las mujeres  restringe sus actividades a las labores domésticas y de reproducción de la familia. Sin embargo, el enfoque de género busca eliminar estas restricciones en un afán de alcanzar la equidad de género. Ya que además,  las mujeres se han convertido en agentes de desarrollo e innovación en actividades productivas, y  que bajo esquemas organizativos informales han logrado formas de permanencia.

Bajo estas consideraciones, se ha realizado una investigación de tipo exploratorio que busca por una parte realizar un planteamiento conceptual que ayude al entendimiento de las particularidades del caso, y por otro un método que permita recuperar e interpretar los primeros datos obtenidos, para poder a partir de las conclusiones diseñar la continuidad del trabajo de investigación.

Al existir ese transición hogar-empresa, se ha caído en los servicios de “patio” o informalidad empresarial, responsable en México de la cuarta parte del PIB y como alternativa de sostenimiento familiar, ya que de superar la barrera de la informalidad se recurriría a gastos operativos, de seguridad social y gastos laborales que no permitirían la subsistencia de sus integrantes.

Palabras clave: Género, informalidad, desarrollo.



Para citar este artículo puede uitlizar el siguiente formato:

María de Lourdes Vázquez Arango (2015): “Desarrollo humano y equidad de género: el papel de la mujer en la producción artesanal”, Revista Contribuciones a las Ciencias Sociales, n. 30 (octubre-diciembre 2015). En línea: http://www.eumed.net/rev/cccss/2015/04/mujer.html


Una concepción del desarrollo: el desarrollo humano.
La concepción del desarrollo humano busca concentrar y satisfacer las necesidades humanas básicas, para ello exige un nuevo modo de interpretar la realidad y obliga a ver y a evaluar el mundo, las personas y sus procesos, de una manera distinta a la convencional. (Manfred, Antonio y Martín, 2010)
 A decir de Mahbub ul Haq (1995) el propósito básico del desarrollo humano es ampliar las opciones de las personas. En principio, estas opciones pueden ser infinitas y cambiar a lo largo del tiempo. Por lo general, las personas valoran logros que no aparecen del todo, o por lo menos inmediatamente, en cifras de ingreso o crecimiento, tales como: mayor acceso al conocimiento, mejor nutrición y servicios de salud, medios de vida más seguros, seguridad frente a crímenes y violencia física, un tiempo libre más satisfactorio, libertades políticas y culturales y un sentido de participación en actividades comunitarias. Así, el objetivo del desarrollo es crear un ambiente que permita a las personas disfrutar de una vida larga, saludable y llena de creatividad.

Así también asevera que muchas opciones humanas pueden extenderse más allá del bienestar económico. La educación, la salud, un medio ambiente limpio, la libertad política y los simples placeres cotidianos no dependen exclusivamente o en gran medida del ingreso. Es probable que la riqueza de un país amplíe las opciones de las personas en estas áreas, pero también puede que no lo haga. El uso que las personas hacen de su riqueza, no la riqueza en sí misma, es decisivo, y una excesiva obsesión de crear riqueza material puede opacar el objetivo de enriquecer vidas humanas, a menos que las sociedades reconozcan que su verdadera riqueza la constituyen las personas.

Retomando su concepción, el autor señala que el desarrollo humano posee cuatro pilares fundamentales: igualdad, sustentabilidad, productividad y empoderamiento. Considera al crecimiento económico como esencial, pero enfatiza la necesidad de prestar atención a su calidad y distribución; analiza detalladamente su vínculo con las vidas de las personas y cuestiona su sustentabilidad a largo plazo.

Para el caso que nos ocupa,  el enfoque se dará principalmente, en el pilar de empoderamiento de las personas, particularmente de las mujeres, ya que este pilar constituye una forma segura de vincular el crecimiento económico con el desarrollo humano. De hecho, el empoderamiento debería acompañar a todos los aspectos de la vida. Si las personas pueden ejercer sus opciones dentro de las esferas políticas, sociales y económicas, existe una buena expectativa de que el crecimiento será fuerte, democrático, participativo y duradero.

El verdadero punto de partida de las estrategias de desarrollo humano es abordar cada asunto dentro de los modelos tradicionales de crecimiento desde la posición ventajosa de las personas. Interrogando según Mahbub ul (1995) lo siguiente: ¿Participan ellas en el crecimiento económico así como también se benefician de éste? ¿Poseen acceso total a las oportunidades del comercio ampliado? ¿Se han ampliado o reducido sus opciones debido a las nuevas tecnologías? ¿Está llevando la expansión económica hacia un crecimiento o hacia una reducción de empleos? ¿Se han nivelado los presupuestos sin desnivelar las vidas de futuras generaciones? ¿Están los mercados “libres” abiertos a todas las personas? ¿Estamos aumentando las opciones sólo de la actual generación o también las de futuras generaciones?
El enfoque de género, un método.
La igualdad efectiva entre hombres y mujeres continúa siendo más un objetivo que una realidad en todo el mundo. Vivimos en un mundo desigual e injusto, en el que hay que hacer frente a relaciones asimétricas de poder generadoras de variadas formas de desigualdad y a la vulneración de derechos económicos, sociales y políticos de muchas personas y especialmente de las mujeres. (García, 2009)
Dentro de la metodología para el enfoque de género propuesta por García (2009), se ha seleccionado la relativa al análisis. Así, nos dice el texto: “Analizaremos, a través de la mirada que nos proporciona la perspectiva de género, que la desigualdad entre hombres y mujeres en cuanto construcción social es reversible. Así mismo, analizaremos las relaciones de género a través de diferentes herramientas: quién hace qué (roles); quién tiene qué (acceso y control); las necesidades prácticas e intereses estratégicos (posición y condición); la participación y la evolución de los diferentes enfoques de desarrollo hasta llegar al enfoque de género”
Acerca de la división sexual del trabajo
El efecto más directo que produce el modelo androcéntrico, es la división sexual del trabajo. Fenómeno fácilmente observable que se expresa en la concentración de las mujeres en las tareas de la reproducción en el ámbito doméstico, así como en determinadas actividades y puestos dentro del trabajo remunerado, y en la asignación de las tareas productivas a los hombres en el ámbito público. Así mismo, cobra especial importancia la valoración que se hace del trabajo que realizan mujeres y hombres, siendo el trabajo de reproducción lamentablemente infravalorado. (García, 2009)
García (2009), señala que en la actualidad observamos cómo las mujeres están, en algunos casos, superando esta división sexual con la incorporación masiva al trabajo laboral remunerado, pero sin dejar de realizar todo o la mayoría del trabajo reproductivo.
Podría considerarse que la mujer productora de quesos es un caso híbrido en tanto que se incorpora al trabajo laboral y que en términos económicos no es asalariada y que el taller de elaboración de quesos es en cierto modo una extensión de la cocina familiar.

Todo ello a costa de hacer un uso intensivo del tiempo y realizar múltiples tareas a la vez (el tiempo es circular, el día parece no terminar nunca). No existe tampoco un límite claro entre las actividades laborales y domésticas.

Sin embargo, los hombres no se están incorporando ni responsabilizando en igual medida a las tareas de reproducción, cuidados y organización del hogar (su tiempo es lineal porque es planificado, y por eso deducimos que tienen mucho más control sobre su uso).

El proceso consiste en analizar las diferentes maneras mediante las cuales mujeres y hombres se ven afectados por una situación o una acción, en función de su diferente condición jurídica y social, sus roles y responsabilidades, así como los diferentes beneficios y desventajas que pueden derivar de ella.

El análisis de género plantea interrogantes del tipo: ¿Qué papeles están asignados en la sociedad?: ¿quién hace qué?, ¿Qué recursos están disponibles para mujeres y para hombres?: ¿quién tiene qué?, ¿quien tiene el control y se beneficia de ello?, ¿Qué necesidades e intereses tienen mujeres y hombres?: ¿qué factores –económicos, políticos, legales, culturales– afectan a las relaciones de género?, ¿Quién participa y toma las decisiones?, ¿en qué lugares y espacios?  (García, 2009)
Cuando la pregunta es «quién hace qué»  lleva al análisis de la división sexual del trabajo. Cuando la pregunta es «quién tiene qué»  se analiza dos conceptos clave que son «acceso» y «control» de los recursos. Y si la pregunta es por las necesidades y los intereses que tienen los hombres y las mujeres alude el análisis a la condición y la posición de hombres y mujeres.

Es muy importante saber dónde y cómo utilizamos cada herramienta, en qué contexto y en qué momento a la hora de iniciar un proceso de cambio y desarrollo a través de una intervención social o un proyecto.
Informalidad y permanencia
La informalidad es la característica de un conjunto heterogéneo de actividades y relaciones económicas y sociales de múltiples dimensiones. Pese a operar al margen de la regulación, la economía informal no necesariamente es ilícita; la mayor parte de las actividades económicas no reguladas generan bienes o servicios legales. (Martínez y Medina, 2008)
El nivel de precariedad laboral que la informalidad acarrea está estrechamente emparentado con la evasión fiscal, el nexo es la ausencia del Estado. Pero cuando se plantea erradicar esas prácticas como un primer eslabón de una cadena hacia el trabajo decente y al crecimiento con equidad en el marco de un accionar de dignidad en cuanto a las relaciones laborales, ya que la informalidad está ligada, también, y de buena manera, con la pobreza, no se menciona cómo precisamente en esas condiciones de pobreza se puede dejar de ser informal, ante la ausencia de recursos económicos, organizativos y de un entendimiento diferente del desarrollo que visualiza otros aspectos que el económico y que si abarca a la familia y a la comunidad desde una perspectiva de permanencia-sobrevivencia.

De tal manera que otros estudios argumentan que las pequeñas empresas permanecen en la informalidad debido a las costosas y complicadas regulaciones que deben cumplir para cambiar de condición. Un punto de vista diferente destacó que las unidades de producción, familias y trabajadores realizan un análisis de costo-beneficio sobre pertenecer o no a la economía formal y, muchas veces, optan por seguir operando en un esquema de trabajo informal. Tal como es en el caso que nos ocupa y de incorporar además, criterios de desarrollo humano que generalmente no se contempla.

Los sistemas de traspatio, no fueron “creados” con una intención definida o como política de desarrollo gubernamental. Surgieron de la necesidad intrínseca y de la cosmovisión de los individuos que siempre han estado en contacto con los animales y los aprecian como parte de la naturaleza cotidiana de la vida; de hecho, en algunos casos éstos existían antes de la mancha urbana (Zamudio, 2004).

Los sistemas de traspatio son familiares, donde todos los integrantes intervienen de una u otra forma en el trabajo que es requerido para su mantenimiento y producción. Las mujeres han sido parte fundamental en el mantenimiento de los sistemas de traspatio porque han seguido un modelo tradicional de género que las ubica en las labores domésticas y de reproducción de la familia.

En el sector primario, el manejo y cuidado de los animales es mixto, esto significa que quienes manejan los hatos utilizan tratamientos tradicionales que han aprendido de forma oral de los padres, compadres y amigos que se dedican a esta misma actividad.  La sanidad del hato conserva también esta dualidad entre la modernidad y lo tradicional, así encontramos que para enfermedades que son conocidas por la experiencia del productor, éste aplica remedios caseros aprendidos de las mismas fuentes que en el manejo del hato, y si la enfermedad es “complicada” recurre al veterinario. La alimentación ofrecida al hato es obtenida de muy diversas fuentes y de acuerdo a la experiencia del productor.

Estas actividades generalmente las hace el hombre en compañía de un jornalero, ya que la elaboración del queso y quesillo lo realizan las amas de casa en compañía de sus hijas.

En el sector secundario, la industria manufacturera está representada por las familias dedicadas a la manufactura de materia prima obtenida del campo.

Además el sector secundario abarca principalmente las actividades que se enuncian a continuación.

• Elaboración de pan y otros productos de panadería
• Minería de piedra caliza y otras piedras dimensionadas.

• Elaboración de tortillas de maíz y molienda de nixtamal.

En el sector terciario, que ocupa el primer lugar en cuanto a actividades económicas se refiere. Las principales actividades son las dedicadas al comercio como lo son tiendas, licorerías, farmacias, misceláneas, papelerías, caseta telefónica, café internet, depósitos de refresco y cerveza, entre otros. Existen pequeños establecimientos de menos ingresos pero que de igual manera sirven para dar sustento a las familias. Las actividades económicas de servicios en la comunidad van en aumento día a día por lo que es importante impulsar este sector y mantenerlo activo.

Encadenamiento productivo

La cadena inicia con la producción de forraje que utiliza agua de los principales ríos, enseguida se realiza la producción de leche mediante el sistema de traspatio, la venta de la leche se hace a los acopiadores que revenden la leche, o bien también se vende a transformadores que son quienes elaboran el queso y el quesillo.

Sistema de producción del queso y quesillo

La principal característica de los habitantes de Reyes Etla y en general del distrito de Etla, que lo distingue del resto del estado es la producción de quesillo.
En los agricultores y ganaderos el conocimiento tácito juega un papel muy importante ya que el 90% de sus actividades desde la siembra hasta la cosecha e incluso el almacenamiento o transformación de sus productos, son conocimiento que se han ido transmitiendo de generación en generación, por lo que no ha existido un registro documentado del proceso productivo y organizativo a nivel taller y de sus relaciones con otras actividades, que resguarde y permita el análisis y la mejora.

Ahora bien, el conocimiento organizacional se da dentro de la familia, ya que entre ellos, forman una pequeña empresa que se transmiten conocimiento, por ejemplo, para la elaboración del quesillo, las amas de casa son quienes ejecutan todo el proceso, y quienes les han pasado el conocimiento han sido las madres o abuelas, y en algunos casos los han ido mejorando, sin embargo, este conocimiento no se ha codificado y por lo tanto no se ha patentado, riesgo que corren de que otras personas consigan la patente y generen ganancias de un producto que se generó en el municipio.

La mujer es quien en un 70% de las unidades económicas se encarga de esta actividad, ocupando casi ocho horas diarias para llevar acabo todo el proceso que en seguida se describe, sin embargo, esto tiene que combinarlo con las actividades de casa, que le ocupa el resto de su tiempo, y en algunos casos, toma más tiempo ya que también se ocupa de la venta, ya sea en la propia casa o entregando a tiendas.  Se puede decir que según Henríquez (2008), existen dos tipos de unidades económicas, las tradicionales y las tradicionales innovadas.

Las primeras entendidas como aquellas que las mujeres han venido desarrollando a lo largo del tiempo y que no han alterado significativamente su forma de realización, utilizando la misma tecnología y productos que en el pasado. En Reyes Etla, pese a los cambios tecnológicos y de productos que se han ido introduciendo, aún sobreviven, principalmente en las pequeñas explotaciones familiares, vinculadas a la atención de la subsistencia familiar y, en algunos casos, al abastecimiento de los mercados locales. Dedicándose a esta actividad encontramos a mujeres cuyos conocimientos agrícolas han sido transmitidos de generación a generación, y se han dedicado a ella desde edades muy tempranas.

Con actividades tradicionales innovadas hacemos referencia a un tipo de actividad que ha sido tradicionalmente realizada por mujeres en zonas rurales pero que con el tiempo han ido adoptando cambios para ajustarse a las nuevas necesidades de la sociedad. Estos cambios hacen referencia tanto a los modos de desarrollo de la actividad como al propio aprendizaje y la transmisión de los conocimientos, afectando a la producción y la distribución de los productos resultantes.

Algunos de los factores que van a aparecer en las actividades tradicionales innovadas son la tecnificación de los procesos y el acceso a la actividad mediante circuitos reglados de formación, lo que permite hablar de la profesionalización de actividades anteriormente consideradas de ayuda o apoyo familiar y de sus repercusiones tanto en lo personal como en lo familiar, lo económico y lo comunitario. Este hecho, al mismo tiempo, determina que no sólo se accede a la actividad por la vía de la transmisión familiar sino que se convierte en una opción profesional. Otro de los factores será que el destino de lo producido ya no se queda sólo en un ámbito familiar o local sino que tiene otro alcance mayor dentro de las relaciones de mercado. Aquí aparece ya un concepto más mercantil de las actividades e implica acciones de gestión y administración

Conclusiones

En relación al enfoque de género, la participación de la mujer en la producción, si bien puede entenderse como una extensión de las actividades domésticas, genera un espacio y un ingreso económico donde ella es participe y responsable, todo ello amplía aunque de manera limitada sus capacidades.

Dado el nivel artesanal de la actividad y de su dinámica, es preciso que el conjunto de los deberes empíricos-contextuales (conocimientos tácitos incorporados en las tradiciones productivas del ambiente local), encuentre una traducción a un lenguaje del desarrollo humano, que transcienda el enfoque de búsqueda exclusiva de rentabilidad y que pueda valorar de estos talleres informales la importancia del mantenimiento del nivel de empleo y de subsidiariedad de la cadena productiva a nivel familiar y de la comunidad.

Estas diminutas unidades de elaboración artesanal tienen la ventaja de no requerir   prácticamente ninguna inversión, los animales de traspatio es un ahorro en especie, ni de incurrir en costos fijos, lo cual se traduce en que el esquema se apoya en la mano de obra disponible y de bajo costo. Introducir otros montos de inversión, impensables en lo general, en época de crisis, podría introducir mejoras y capacidades de innovación pero a costa del modelo, taller familiar-empleo-desarrollo humano.    

Bibliografía    

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García, A. (2009). Género y desarrollo humano: una relación imprescindible. Departamentos de Educación para el desarrollo de ayuda en acción, entreculturas e intered. www.mueveteporlaigualdad.org
Henríquez, R. La continuidad y el cambio en la participación social y económica de las mujeres en el mundo rural, I Congreso Internacional sobre género, trabajo y economía informal, Alicante, España, 27 al 29 de Febrero, 2008.

Manfred, M., Antonio, E. y Martin, H. (2010). Desarrollo a escala humana. Opciones para el futuro. Biblioteca CF+S. http://habitat.aq.upm.es. Madrid, España.

Mahbub ul, H. (1995). El paradigma del desarrollo humano. www.desarrollohumano.cl/pdf/1995/paradigma95_2.pdf
Martinez, R. y Medina, F. (2008). La economía informal en Jujuy. Comisión Economica para America Latina y el Caribe (CEPAL) . Colección Documentos de Proyectos.

Oficina Estatal de Información para el Desarrollo Rural Sustentable (OEIDRUS) (2010). Producción agrícola anual por municipios”, OEIDRUS, Oaxaca.

Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) (2012) “Producción agrícola anual por municipios”, Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, México.

Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) (2012) “Producción ganadera anual por municipios”, SIAP, México.

Zamudio, B. (2004), “La participación de las mujeres en los sistemas de traspatio de producción lechera en la ciudad de México”, Cuadernos de desarrollo rural.   


Recibido: 24/09/2015 Aceptado: 24/11/2015 Publicado: Noviembre de 2015

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