EL ARTISTA COMO GESTOR Y LA GESTIÓN COMO DISCURSO ARTÍSTICO. PLATAFORMAS, INICIATIVAS Y REDES DE AUTO-GESTIÓN COLECTIVA EN EL ARTE CONTEMPORÁNEO ARGENTINO

Pamela Desjardins (CV)

Universidad Nacional de Tucumán


Resumen:
La auto-gestión colectiva de artistas se ha convertido en las últimas décadas en un fenómeno recurrente dentro del arte contemporáneo argentino. Los artistas generan nuevos dispositivos de circulación y exhibición de sus prácticas fuera de los espacios tradicionales. Las causas de este fenómeno se inscriben en modificaciones globales en el arte contemporáneo, pero sobre todo en sucesos de ámbito local. La configuración de una especie de tradición que asocia a los artistas con la gestión de proyectos culturales y colectivos en la historia del arte argentino, la crisis económica, política y social finisecular que azota al país y las modificaciones intrínsecas del campo artístico influyeron en el desarrollo de la autogestión colectiva de artistas contemporáneos.

Palabras clave: Autogestión, colectivos de artistas, arte contemporáneo, Argentina.

 

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En las últimas dos décadas han proliferado en el mundo iniciativas asociadas a lo colectivo que expresan importantes modificaciones en las formas de producción y circulación de las prácticas artísticas, generando una redefinición de los procesos de producción de subjetividad que no se entienden ya como un monopolio del individuo creador, sino desde la perspectiva de su colectivización. 1

Estas prácticas ponen en funcionamiento modos de investigación, de fabricación y de aplicación procedentes de diferentes campos y disciplinas extra-artísticos, como así también de modos de vida social.

En este sentido, se manifiesta un desplazamiento en relación con las prácticas artísticas, que, en muchos casos, dejan de estar centradas en los objetos para pasar a estar insertas en los contextos. 2 

Dentro de estas manifestaciones se incluye una serie de proyectos vinculados a la auto-gestión colectiva que generan nuevos dispositivos de visibilidad y circulación de la producción artística.

Desde los años noventa hasta la actualidad han proliferado en la escena argentina iniciativas de este tipo. Las prácticas a las que me refiero no se centran necesariamente en la producción de obras (objetuales), sino en el diseño y en la gestión de proyectos colectivos que trabajan en función de generar espacios (físicos, editoriales o virtuales) para circulación de la producción y el pensamiento artístico. Los artistas buscan generar nuevos canales de distribución para desarrollar proyectos expositivos, crear eventos, intervenir en el espacio público, generar encuentros e intercambio de pensamiento.

Si bien, las razones se inscriben en las modificaciones globales en relación a un mayor número de prácticas asociadas a lo colectivo en el arte contemporáneo, también podemos dar cuenta de procesos locales vinculados a sucesos políticos, económicos, sociales y tecnológicos, como también a cambios propios del campo artístico.

1. De la gestión como tradición artística:

Es posible trazar una genealogía de la gestión artística y la formulación de proyectos colectivos y colaborativos en el arte argentino desde fines del siglo XIX hasta la actualidad. Una especie de tradición que (con)figura al artista visual no sólo como un productor de obras, sino también como un gestor que genera discurso colectivo para posicionarse al frente, al margen o dentro de las instituciones, entendidas estas como las ejecutoras de una política cultural particular. Desde esta perspectiva, a partir de su gestión los artistas accionan como agentes activos en la constitución del campo artístico.

En la historia del arte argentino, la activación de proyectos culturales entre artistas en muchos casos responde a los programas estatales en el ámbito cultural. Es decir, que ante la debilidad de ciertas políticas culturales o simplemente diferencias ideológicas con estas, son los mismos artistas los que accionan como agentes construyendo y gestionado espacios para legitimar sus propias prácticas.

Algunos ejemplos de un espíritu de autogestión artística colectiva son la Sociedad Estímulo de Bellas Artes creada en 1876,  los grupos Florida y Boedo en la década del veinte, producciones colectivas como Tucumán Arde a finales de los sesenta, plataformas de investigación artística como el CAyC (Centro de arte y comunicación) en los setenta o las intervenciones urbanas anti-institucionales del grupo Escombros en los años ochenta.

Sin embargo, lo que hoy se entiende como colectivo de artista varía en el transcurso de la historia del arte. Sobre todo, con el transcurso del tiempo hemos asistido a la anulación de la autoría individual y al desplazamiento de prácticas centradas en lo objetual a otras centradas en los procesos, en el desarrollo de proyectos y en los contextos.  Pero en las últimas dos décadas encontramos en el mapa argentino un crecimiento de iniciativas de artistas que se erigen como proyectos de auto-gestión colectiva centrando sus prácticas, justamente, en la gestión cultural.

2. De la gestión de plataformas de política cultural:

Junto con la consolidación y estabilidad democrática, la década del noventa se inicia en la Argentina con un proyecto político y económico basado en principios neoliberales fomentados por grandes intereses externos. En consecuencia el Estado se aleja progresivamente de su histórico rol proveedor, abandonando muchas de las funciones proteccionistas en las áreas de seguridad, salud, educación y cultura.
         
 El estallido de la crisis del 2001 se expone como el fracaso y el desenlace de este proyecto, dejando una profunda inestabilidad económica y un debilitamiento de las instituciones.

En los años previos y posteriores al 2001 la acción colectiva se evidencia en los diversos grupos de auto-convocados, las asambleas barriales y la conformación de cooperativas como una alternativa para generar medios y estrategias que den salida a la intensa crisis.

Durante los noventa el proceso de desestatización que culmina en el estallido de la crisis, propicia también un aceleramiento del fenómeno de los colectivos de artistas en Argentina.3

Los artistas deciden generar iniciativas que incorporan en sus discursos, recursos y estrategias elementos inscriptos en las manifestaciones de protesta social y formas cooperativas. La apropiación del espacio público y la aparición de proyectos de gestión, auto-gestión y cooperación entre artistas visuales coinciden con modos sociales que se activan en esos tiempos.

En este sentido, el desplazamiento de las prácticas objetuales a las prácticas contextuales, se centran en muchos casos en la gestión de proyectos artísticos.

Estos grupos poseen dinámicas similares de trabajo. Se organizan y generan estrategias para obtener recursos y financiamiento que haga posible llevar adelante sus propuestas.  Se caracterizan por la horizontalidad como modo de organización del trabajo. Se distinguen como proyectos auto-gestionados, marcando independencia y cierta distancia de las instituciones estatales o privadas, aunque puedan contar con algún tipo de apoyo por parte de estas.

Funcionan como proyectos que crean espacios, y de esta manera buscan generar nuevos canales de distribución por medio de exposiciones, eventos, intervenciones en el espacio público. Se erigen como verdaderas plataformas de investigación e intercambio de pensamiento a partir de una auto-organización alternativa a las instituciones formales.

Encontramos proyectos que sostienen espacios físicos, virtuales o editoriales y otros centrados más en la creación de obra pero que funcionan como iniciativas colaborativas y cooperativas que buscan por medio de la autogestión generar visibilidad de sus producciones.

Los artistas ensayan habilidades en la formulación y el diseño de proyectos.  Su discurso se encuentra asociado en su gran mayoría a la auto-gestión de espacios, de plataformas, de lugares y de encuentros para la generación de producción artística y de debates y  pensamiento acerca de ella.

Ninguno se limita al desarrollo de un solo tipo de acción, sino que incluyen diferentes actividades dentro del mismo proyecto.

Algunos ejemplos son:

Casa 134 (Córdoba) un proyecto que lleva ya 18 años en vigencia. Tiene su anclaje en una casa apropiada por artistas donde tienen lugar exposiciones, charlas, clínicas, ferias, etc. Emitió durante unos años un programa de radio y actualmente cuenta con una publicación periódica dedicada a… y un programa de residencia para artistas.

Grupo El Ingenio, El maletín. 2003

VOX5 (Bahía Blanca) un proyecto editorial que desde el 1995 publica libros y una revista que vinculan poesía y artes visuales, pero también se presenta como un lugar de análisis para la literatura y el arte contemporáneo.

El Ingenio (Tucumán) desde el 2000 al 2003 basa su proyecto la búsqueda de estrategias de inserción de sus producciones en el medio artístico. “El Maletín”6 , la obra que se expresa como la estrategia más efectiva puesta en funcionamiento por este colectivo, se presenta como una sala ambulante de obras en pequeño formato de fácil circulación y traslado. Este grupo también organizó charlas, clínicas e intercambio de experiencias con artistas y referentes del campo artístico.
                                 
Más allá de sus diferencias todas estas iniciativas se definen como proyectos auto-gestionados. Ponen en marcha diferentes dispositivos para generar sus propios medios de circulación y exhibición, es decir, hacen legítimos sus proyectos en la visibilidad de sus prácticas.

3. De la gestión de redes de cooperación:

Durante los noventa, consecuentemente al proceso de desestatización se vive un proceso de privatización. Aparecen en escena fundaciones, empresas y organizaciones privadas nacionales e internacionales que crean programas, subsidios y becas para financiar proyectos artísticos. De esta forma también comienzan a consolidarse redes globales a partir de una apertura al circuito internacional de bienales, becas y residencias.

Uno hecho clave para la gestación de redes entre artistas nacionales son las clínicas y becas lanzadas por la Fundación Antorchas. A partir de ellas se produce una serie de intercambios que estructuran un nuevo mapa de relaciones entre artistas, curadores y teóricos de distintas provincias argentinas.  

A su vez, el crecimiento de colectivos en el país trajo como consecuencia la aparición y el desarrollo de una serie de redes entre proyectos que tienen como uno de los ejes centrales de sus prácticas la auto-gestión. Desde este punto se establecieron contactos para intercambiar estrategias, maximizar recursos y posicionarse a partir del reconocimiento fuera del campo local. 

Uno de los proyectos pioneros y más consolidados en la construcción de redes es TRAMA (Programa de cooperación y confrontación entre artistas). Creado por Claudia Fontes y gestionado por un grupo de artistas funciona entre el 2000 y el 2005.  Durante esos años se organizan actividades como talleres de investigación y capacitación, encuentros, conferencias, proyectos de intercambio artístico y una serie de publicaciones en papel. La temática común de estas actividades giraba alrededor de la gestión cultural.

El Proyecto TRAMA (Programa de cooperación y confrontación entre artistas) 7 logra funcionar en gran medida por la obtención de recursos y financiamiento de entidades internacionales.

Trama estimula la formación de una red cooperativa de artistas organizadores, proveyendo intercambio y formación en asuntos de gestión cultural a más de 70 organizaciones de artistas, capacitando y estimulando sus plataformas a través de conexiones con la escena de arte internacional, dando visibilidad a las producciones emergentes, y propiciando el intercambio artístico interregional en Argentina.

El programa forma parte durante un tiempo de la red Rain Artist Initiatives Network donde participaban una serie de proyectos de Asia, de África y de Latinoamérica. 8 Rain intenta establecer una red de circulación de producción de obras y pensamiento entre los ejes sur-sur como alternativa a la imperante norte-sur.

A partir de 2006 TRAMA deja de ser un programa de cooperación y confrontación entre artistas para transformarse en una red de colaboraciones entre cinco proyectos auto-gestionados de distintas provincias argentinas.9

Conclusión:

Podemos pensar una nueva configuración del artista, un replanteamiento de su figura que abarca otros aspectos que no sólo tienen que ver con la producción de una obra, sino que también avanzan hacia la teoría, la crítica,  la curaduría y la gestión cultural.  Prácticas que tienen que ver más con la elaboración de ciertas de acciones y gestos no siempre pensadas como una “obra” en un sentido moderno o romántico.

De este modo la pregunta que cabe para analizar este tipo de prácticas que incluyen a los proyectos de autogestión colectiva debe contar con una perspectiva antropológica. Es decir, no preguntarnos ya por si estos proyectos son arte o no, o dónde encontramos arte dentro de ellos, sino observar qué es lo que hacen los que dicen hacer arte o ser artistas. Las prácticas, los gestos y las acciones que producen, como las valoran y las diferencian de otras actividades. 10

La energía de auto-gestión colectiva que se activa en Argentina durante estos años responde tanto a la debilidad  institucional como a la del mercado del arte.

“Los artistas mediante la gestión se asumen como parte de una esfera pública ampliada, se tornan en intermediarios de los bienes simbólicos de la sociedad, potencialmente en peligro por la lógica del mercado y por la lógica de la burocracia del Estado”.11

Su misión es dar posibilidad a un nuevo modo de producir que se vuelve también una estrategia de legitimación y preservación de ciertas prácticas artísticas.

Podemos pensar que estas plataformas, iniciativas y redes de autogestión colectiva, funcionan no sólo como dispositivos de visibilidad y de preservación de las producciones, sino que  por extensión la propia gestión se convierte en discurso artistico 12: el artista como gestor y la gestión como discurso artístico.

BIBLIOGRAFÍA:

-Bourdieu, Pierre, Sociología y cultura, México, Grijalbo, 1990.
-Bourriaud, Nicolas, Estética Relacional, Buenos Aires, Ed. Adriana Hidalgo, 2006.
-García Canclini, Néstor, La sociedad sin relato, antropología y estética de la inminencia, Katz, Buenos Aires,  2010.
-Giunta, Andrea, Poscrisis. Arte argentino después del 2001, Buenos Aires, Siglo XXI, 2009.
-Herrera, María José, “Gestión y discurso”, Revista TRAMA, Imágenes, relatos y utopías. Experiencias y proyectos en el arte contemporáneo argentino, N°2, Buenos Aires, 2002, pp. 100-111.
-Ladagga, Reinaldo, Estética de la emergencia. La formación de otra cultura de las artes, Buenos Aires, Adriana Hidalgo, 2006.
-Williams, Raymond, Sociología de la cultura, Barcelona, Paidós, 1994.
-Yúdice, George y Miller, Toby, Política cultural, Barcelona, Gedisa, 2004

 

FUENTES DIGITALES:

-Amigo, Roberto, "Sin título" Apuntes para la discusión sobre la gestión de artistas, Texto escrito a raíz de la participación del autor en el Taller de Investigación en  gestión cultural para artistas II organizado por TRAMA,
http://www.proyectotrama.org/00/trama/SaladeLectura/index.html 6 de enero de 2012.
- Pagina web de TRAMA (Programa de cooperación y confrontación entre artistas, http://www.proyectotrama.org/00/
- Pagina Web del proyecto Casa 13 http://www.casa13.org.ar
- Pagina Web del proyecto VOX  http://www.revistavox.org.ar/proyecto.htm

1 Sobre este concepto, cf N. BOURRIAUD, Estética Relacional, Buenos Aires, Adriana Hidalgo, 2006, pp. 116-120.

2 Sobre este concepto, cf, N. GARCÍA CANCLINI, La sociedad sin relato, antropología y estética de la inminencia, Katz, Buenos Aires,  2010,  p. 17

3  Sobre el fenómeno de los colectivos en relación a la crisis argentina consultar A. GIUNTA, Poscrisis Arte argentino después de 2001, Siglo XXI editores, Buenos Aires,  2009, pp. 54-55.

6 Contaba con 23 obras que no superan las medidas de 13 por 13 cm y 4 cm de profundidad. Se expone como una valija abierta, a cuyo lado se ubicaba el curriculum y fotografía de los artistas. Existen dos versiones de este trabajo, la primera realizada en el 2002 y el segunda en el 2003. Ambas fueron adquiridas por coleccionistas.

8 El Centre Soleil D’Afrique, en Bamako,Mali, Pulse, una iniciativa en Durban de Africa del Sur,  Open Circle, de la India, Ruangrupa de Indonesia, El Despacho de Mexico, Ceia, en Belo Horizonte, Brasil y TRAMA de Argentina.

9Vox (Bahía Blanca), La agencia de proyectos (Buenos Aires), TallerH (Córdoba), El Levante (Rosario), La Baulera (Tucumán).

10 Se produce un “giro etnográfico” según Anthony Downey, James Clifford y Hal Foster. En N. GARCIA CANCLINI, ob. cit p. 40-41.

11   R. AMIGO,  "Sin título" Apuntes para la discusión sobre la gestión de artistas, Texto escrito a raíz de la participación del autor en el Taller de Investigación en  gestión cultural para artistas II organizado por TRAMA, http://www.proyectotrama.org/00/trama/SaladeLectura/index.html 6 de febrero de 2012.

12 Sobre esta idea, cf. M. J. HERRERA, “Gestión y discurso”, Revista TRAMA, Imágenes, relatos y utopías. Experiencias y proyectos en el arte contemporáneo argentino, N°2, Buenos Aires, 2002, pp. 100-111.

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