Cálculo de los Flujos de Efectivo: Proyectos de Reemplazo
El concepto de los flujos de efectivo incrementales es aplicable a todos los
proyectos de inversión, sean de expansión o de reemplazo. Además, los conceptos
sobre cálculo de la depreciación e inversión y recuperación del capital de
trabajo neto, por ejemplo, se aplican de un modo prácticamente igual a los
proyectos de expansión y en los de reemplazo. Sin embargo, existen algunas
diferencias que es necesario analizar. Estas diferencias provienen del hecho de
que en el caso de los proyectos de reemplazo se trata de sustituir un activo por
otro y no se trata de un proyecto de crecimiento. Por lo tanto, se debe
considerar esta situación en el cálculo de los flujos de efectivo.
Al igual que en el caso de los proyectos de expansión, en los de reemplazo se
pueden reconocer tres tipos de flujos de efectivo. Está, por supuesto, la
inversión inicial necesaria para realizar el proyecto, los flujos de efectivo
operativos generados por el reemplazo y los flujos de efectivo no operativos que
se presentan durante la vida del proyecto, así como al finalizar.
En un proyecto de reemplazo existen dos circunstancias posibles: una con el
nuevo activo y otra con el activo existente. Considere, por ejemplo, que se
desea comprar un equipo de alta tecnología para reemplazar a otro activo que,
aunque todavía funciona, ya es tecnológicamente obsoleto. Suponga también que el
nuevo equipo es capaz de producir 3,600 de unidades por año, que el equipo
existente puede producir solamente 3,000 unidades anualmente y que, por
supuesto, la empresa puede encontrar un mercado para esta producción adicional.
Si se hace el reemplazo no se venderían 3,600 unidades más, sino solamente 600
unidades más. Por lo tanto, el cálculo del ingreso adicional se haría sobre esta
cantidad de unidades. Dicho de otra forma, con el reemplazo se pueden producir y
vender 3,600 unidades por año, pero se dejarían de fabricar las 3,000 que se
producen con el equipo actual.