1.4 ¿CUÁLES SON LOS COMBUSTIBLES FÓSILES Y POR QUÉ ORIGINAN EL “EFECTO
INVERNADERO”?
Se conocen como combustibles fósiles, el carbón mineral, el petróleo (y sus
derivados) y el gas natural. La combustión, extracción, el transporte y el
procesamiento de estos productos tienen un impacto directo en la intensificación
del efecto invernadero del planeta y en la lluvia ácida. El problema es de gran
envergadura, si se tiene en cuenta que estos combustibles constituyen casi el
80% de la oferta mundial de energía.
El origen de los gases invernadero se relaciona con la producción y el consumo
de los combustibles fósiles. El 77% de las emisiones de dióxido de carbono se
estima que provienen del consumo y el procesamiento de los combustibles fósiles.
Al igual que en materia forestal, sobre este asunto, necesariamente deben
ajustarse e implementarse nuevas formas de explotación de recursos, encaminados
a desarrollar métodos autosostenibles de conservación del hábitat.
Atender un análisis comparativo, en tratándose de las bondades ecológicas del
cultivo del cáñamo, sobre el cual se afirma que por su naturaleza y potencial,
es perfilado como el recurso natural renovable más viable, en constituirse como
la alternativa de revertir el “efecto invernadero” o “calentamiento global”; y
desarrollar un proceso de implementación de cultivos de cáñamo como fuente
natural, objeto de explotación de energía y combustible, le permitiría al
Estado, no solo iniciar programas de reforestación y preservación de zonas
mineras, sino además en virtud del momento histórico mundial, se estaría
acatando los mandatos que reclaman la aplicación de estrictas políticas de
protección al medio ambiente.
En consecuencia, dicho contexto, indefectiblemente se ajusta a las necesidades
del ecosistema colombiano y del planeta, tal como lo ordenan las disposiciones
en materia de tratados y protocolos internacionales, entre ellos el reciente
“Acuerdo de Bohn”, ratificado por ciento ochenta (180) países, Colombia
inclusive, obligándose a darle cumplimiento al Protocolo de Tokio, en el cual se
le exige a los países industrializados aplicar nuevas políticas destinadas a
frenar el “efecto invernadero” o “calentamiento global” estableciendo mecanismos
de plano ecológico.
Por consiguiente, para el efecto, se infiere que en teoría, se puede fortalecer
la industria nacional, usando la planta de cáñamo como materia prima.