De la producción en serie a la producción flexible
De acuerdo a varios autores (Piore y Sabel, por ejemplo) una fuerte tendencia
actual en la evolución de los modos de organización y gestión empresarial, es la
transición desde la producción en serie a la producción flexible, o como dice
Coriat, del “fordismo” al “posfordismo”. Dice al respecto Manuel Castells en su
libro “La Era de la Información” lo siguiente:
“El modelo de producción en serie se sustentaba en los incrementos de
productividad obtenidos por las economías de escala en un proceso de producción
mecanizado basado en una cadena de montaje de un producto tipificado, en las
condiciones de control de un gran mercado por una forma organizativa específica:
la gran empresa estructurada según los principios de integración vertical y la
división del trabajo social y técnica institucionalizada. Estos principios se
plasmaron en los métodos de gestión conocidos como “taylorismo” y “organización
científica del trabajo”, adoptados como líneas maestras tanto por Henry Ford
como por Lenin.”
“Cuando la demanda se volvió impredecible en cantidad y calidad, cuando los
mercados se diversificaron en todo el mundo y, en consecuencia, se dificultó su
control, cuando el ritmo del cambio tecnológico hizo obsoleto el equipo de
producción de cometido único, el sistema de producción en serie se volvió
demasiado rígido y costoso para las características de la nueva economía. Una
respuesta tentativa para superar esa rigidez fue el sistema de producción
flexible, que se ha practicado y teorizado de dos formas diferentes: en primer
lugar, como especialización flexible…basándose en la experiencia de los
distritos industriales del norte de Italia, donde la producción se acomoda al
cambio constante sin pretender controlarlo, en un modelo de artesanía industrial
o producción personalizada. Los investigadores han observado prácticas similares
en firmas que realizan servicios avanzados, como los de la banca”.
“No obstante, la gestión industrial ha introducido en los últimos años otra
forma de flexibilidad, la flexibilidad dinámica…o producción flexible de alto
volumen… que también caracteriza a la transformación de la industria de seguros.
Los sistemas de producción flexible de alto volumen, usualmente vinculados a una
situación de demanda creciente de un producto determinado, combinan la
producción de alto volumen, que permite economías de escala, y sistemas de
producción personalizada reprogramable, que captan las economías de
diversificación. Las nuevas tecnologías permiten la transformación de las
cadenas de montaje características de las grandes empresas en unidades de
producción fáciles de programar que pueden ser sensibles a las variaciones del
mercado (flexibilidad de producto) y a los cambios de los insumos tecnológicos
(flexibilidad del proceso).
El principal cambio durante los años 70 fue la generalización del uso de
computadoras en las empresas. En la Administración de la Producción, el gran
avance fue la aplicación de la Planeación de Requerimientos de Materiales
(“Materials Requirements Planning” – MRP) al control de la producción , que
permite el ajuste rápido de los programas de producción y de compras, a fin de
cumplir ágilmente con las fluctuaciones de la demanda, aun en productos
complejos, con miles de componentes, lo que en la practica significa una masiva
manipulación de datos.