Evolución histórica y dinámica actual de la industria y los servicios.
Los orígenes: la artesanía y los servicios personales.
El origen remoto de la empresa industrial moderna está en los talleres
artesanales de la Antigüedad y la Edad Media. Es curioso notar que en algunos
aspectos, el modo artesanal de producción realizaba objetivos que hoy día se
consideran propios de los más modernos enfoques de la Calidad Total. En efecto,
el artesano era un “maestro”, conocedor pleno de todos los detalles de su oficio
(herrero, albañil, orfebre, tejedor, sastre, etc.). Esos conocimientos los había
adquirido en un largo proceso de aprendizaje, que se iniciaba en la infancia y
que recorría las fases de aprendiz, medio oficial, oficial y finalmente,
maestro.
Este artesano recibía el encargo directamente de quien requería sus servicios, o
sea que estaba en contacto directo con los requerimientos del cliente, y
realizaba su obra aplicando sus conocimientos técnicos a la satisfacción de esos
requerimientos, con la ayuda de aprendices y oficiales que se iban formando a su
lado y aseguraban así la perduración de los oficios.
En un esquema de muy lenta innovación tecnológica y con escasos pedidos (excepto
las urgencias de la guerra y de las celebraciones), este sistema funcionaba
perfectamente, excepto por el problema de la cantidad de bienes producidos y de
la eficiencia con que eran producidos, o sea el tiempo de trabajo que
demandaban.
De todos modos, la industria moderna conservó de la tradición artesanal el
sentido de la organización racional de los procesos, operaciones y
distribuciones de taller, de modo que tuvo una predisposición favorable hacia
los desarrollos metódicos y analíticos de la organización del trabajo.
Los servicios, en cambio, descienden de las prestaciones ofrecidas a las
poblaciones antiguas por los médicos, los barberos - dentistas, los escribanos y
abogados y otros profesionales, actividades más individuales en las que las
tradiciones y los ritos tenían más peso que la organización racional de los
procesos. Quizás por eso es notorio que aún hoy la aplicación de métodos
sistemáticos en los procesos de empresas de servicio está mucho menos difundida
que en el campo de la industria.