La apertura selectiva y asimétrica de los mercados
Un efecto importante de la globalización es el incremento de los intercambios
comerciales entre países. Se ha producido una apertura de los mercados, que es
selectiva y asimétrica en el sentido de que quienes tienen más poder pueden
controlar y condicionar más esos intercambios, mientras que los países más
débiles y dependientes son llevados a una apertura comercial más indiscriminada,
pero de todos modos, se trata de un fenómeno general de la nueva economía, que
busca optimizar el costo de la producción según las diferencias en el costo de
los factores de producción y aprovechar las posibilidades abiertas por costos de
transporte más bajos, y busca también compensar en mercados externos las
debilidades o variaciones de los mercados internos.
En años anteriores al proceso de globalización, aproximadamente el 10% del PBM
(producto bruto mundial) era objeto de intercambios internacionales. En la
actualidad, más del 20% de dicho PBM es consumido fuera de su lugar de origen.
Hay que tener en cuenta, además, el notable crecimiento del PBM, a causa de los
impactos tecnológicos y de la expansión financiera.
Este fenómeno de la apertura de los mercados, centrado en el intercambio de
productos, lentamente se va extendiendo, y cada vez más, al campo de los
servicios.