ISLAS MALVINAS, SU HISTORIA, LA GUERRA Y LA ECONOMÍA, Y LOS ASPECTOS JURÍDICOS SU VINCULACIÓN CON EL DERECHO HUMANITARIO
Bruno Tondini
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III.15.6.- La Política Exterior británica desde 1997.
En mayo de 1997 asumió el gobierno laborista de Tony Blair, luego de dieciocho
años de gobierno conservador. El 23 de julio el canciller Di Tella se reunió por
primera vez con el nuevo canciller británico Robin Cook. Di Tella dijo a la
prensa: “No esperábamos nada y no conseguimos más de lo que esperábamos”. Para
el canciller argentino fue la ocasión de contrastar la realidad con las
expectativas generadas en Buenos Aires por la llegada de la administración de
Blair. Di Tella se encontró en una situación delicada en virtud de unas
declaraciones aparentemente distorsionadas del ministro de Defensa Jorge
Domínguez, según las cuales el gobierno argentino descontaba que habría avances
en la cuestión de soberanía en caso de ganar el laborismo. Dichas declaraciones
fueron publicadas en Londres en plena campaña electoral, y llevaron a Blair a
emitir un comunicado negando todo y advirtiendo que jamás se había encontrado
con Di Tella. Cook, que sí había tenido dos reuniones con el canciller argentino
durante sus largos años en la oposición, no emitió palabra.
Según sus comentarios a la prensa, Di Tella había dicho a Cook que se
consideraba al Reino Unido como una gran potencia pero que, al mismo tiempo, la
Argentina se encontraba en el puesto 17¼ de contribuyentes a la ONU y que esto,
si bien no la colocaba en el G7, sí le permitía estar en un G17 o hasta en un
G15. Además, las relaciones comerciales eran excelentes, al punto que se había
pasado la marca de los 1.000 millones de dólares de intercambio. El canciller
argentino también mencionó que había hablado del embargo militar pero no había
obtenido respuesta. Respecto del veto británico a que la Argentina fuera sede
del Tratado Antártico, Di Tella dijo que Cook le preguntó por qué creía que
Londres tenía que transigir en ese punto. Di Tella sostuvo también que la no
concreción de la invitación al presidente Menem para visitar el Reino Unido se
debía a que en el Foreign Office vinculaban eso con el acuerdo sobre pesca. El
canciller argentino había señalado que era un error, porque las relaciones
bilaterales eran más importantes que ese tema en particular, pero no había sido
escuchado. Sobre esa cuestión, Cook dijo que tanto él como los isleños le darían
la bienvenida a un acuerdo. En cuanto a la soberanía de las Malvinas, Cook no
hizo más que confirmar lo que Di Tella ya sabía: no habría cambio sustancial sin
el visto bueno de los malvinenses. Di Tella expresó que su gobierno estaba al
tanto de esa situación y la tenía en cuenta, pero quería que Cook supiera
también que se consideraba el tema como algo de facto ya que legalmente la ONU
conminaba a la Argentina y Gran Bretaña a negociar.