Un recorrido por los marcos conceptuales de la Economía.
PARTE TERCERA: LOS MARCOS CONCEPTUALES DE LA ECONOMÍA.
CAPÍTULO 5.- PROBLEMÁTICAS Y MARCOS CONCEPTUALES EN ECONOMÍA.
Breves notas sobre la evolución de la metodología en Economía
“..., una seria investigación sobre la relevancia y significación de nuestros
métodos para entender y resolver problemas económicos y sociales quedaría
incompleta (y con frecuencia carecería de valor) si se olvidaran por completo
sus contextos históricos y filosóficos” (Katouzian, 1980).
Al tenerlo en cuenta, podemos extraer las siguientes consideraciones:
Los mercantilistas generalmente abordaban sus problemas por medio de discusiones
fragmentarias y parciales basadas en observaciones casuales, aun cuando ello no
significa que generalizaran a partir de hechos «observados». Adam Smith se
limitó a enfrentarse a un conflicto entre hecho y teoría y lo dejó así, sin
suprimir ninguno de ellos. La contribución de Ricardo fue la más importante en
la revolución del método económico, en el sentido de que desarrolló el método de
análisis puramente especulativo. El método de Marx era una combinación de teoría
y hechos, de lógica e historia. No era ni un especulador puro ni un puro
empirista. El marginalismo, en todo caso, tendió a favorecer el método
ricardiano de la especulación puramente lógica. Esto fue más pronunciado en la
tradición walrasiana, y menos en el enfoque marshalliano (Katouzian, 1980).
Los economistas neoclásicos se opusieron a la crítica metodológica de la escuela
histórica. Se mantuvieron firmes en su propio enfoque deductivo y a priori y
-aun haciendo algunas alabanzas de la utilidad del conocimiento fáctico e
histórico en el curso del debate- en la práctica no realizaron ni el más mínimo
cambio en su metodología básica.
Las teorías científicas son abstractas y generales y precisamente a causa de que
las teorías son abstractas y generales, no deben poder tener una aplicación
universal. La abstracción permite a una teoría especificar las condiciones en
que resulta válida -o, lo que es lo mismo, excluye todas aquellas situaciones,
mucho más numerosas, en las que no se puede aplicar. Sin embargo, la teoría
resultante es general en el sentido de que explica todos los fenómenos
relevantes bajo las circunstancias que se corresponden con esas condiciones
específicas (Katouzian, 1980).