Un recorrido por los marcos conceptuales de la Economía.
PARTE TERCERA: LOS MARCOS CONCEPTUALES DE LA ECONOMÍA.
CAPÍTULO 11.- MONEDA, EXPECTATIVAS Y NO-MERCADO
El proceso de transmisión de los impulsos monetarios
Como hemos dicho, los monetaristas suponen que el sector privado se caracteriza
por relaciones de comportamiento estable y que las fluctuaciones en la actividad
económica son producto de intervenciones gubernamentales. Esto significa que
cambios en los precios relativos o en los rendimientos de diferentes activos
financieros y físicos -dinero, cuentas de ahorro, a plazo, bonos, acciones,
bienes de capital y demás- absorberán los impactos exógenos y de ese modo harán
que el sistema económico converja hacia una nueva situación de equilibrio. El
proceso de transmisión monetarista se caracteriza por procesos de sustitución
puestos en funcionamiento por el mecanismo de precios relativos y de las
variables stock. Las carteras de valores de los individuos se componen de dinero
y activos financieros y reales. El proceso de sustitución atañe a la sustitución
mutua entre los diferentes activos, entre los ya existentes y los nuevos, y
entre la compra de activos físicos y la obtención de servicios de los activos
implicados. La idea central es que un exceso de demanda de cualquier activo se
dirigirá a aquellos activos con los cuales tiene la mejor relación de
sustitución. Después de una perturbación inicial en la cartera de valores, el
equilibrio sólo se restablecerá cuando un ajuste adecuado de precios relativos y
rendimientos haya tenido lugar, de tal forma que la demanda y la oferta de cada
componente sean iguales. Las decisiones de los agentes económicos sobre sus
carteras de valores dan una explicación de la relación entre el sector
financiero y el real de la economía porque la riqueza total está compuesta por
activos reales y financieros.
Siguiendo a J.J. Sijben (1980), el proceso monetario a través del cual los
impulsos monetarios actúan sobre las variables reales es como sigue: cuando los
bancos centrales persiguen una política monetaria expansiva comprando fondos
públicos a corto plazo del sector privado, el equilibrio de la cartera de
valores de los agentes económicos se verá perturbado, pues esta acción del banco
central inicialmente implicará un exceso de oferta de los saldos de caja reales
que los individuos querrán eliminar buscando un sustituto que produzca interés.
Hasta el punto que la sustitución se dirija a los bonos ocurrirá un exceso de
demanda de los mismos y un aumento de precio de estos activos financieros. En
consecuencia, el rendimiento de los bonos en relación con el rendimiento de
otros activos financieros competitivos en la cartera, tales como acciones,
disminuirá. De acuerdo con la hipótesis de sustitución mutua, un posterior
ajuste de cartera tendrá lugar y la demanda de acciones aumentará. Un incremento
de los precios de las acciones significa un alza en los precios de los bienes de
capital existentes por encima de los precios de los valores nuevos. Esta
diferencia de precios sirve de incentivo para incrementar la actividad inversora
y conduce a una expansión de la producción de bienes de capital. Este impulso
inversor da lugar a un incremento de la actividad económica a través del
funcionamiento de los tradicionales procesos multiplicador y acelerador.
Nuevamente, entonces, los agentes económicos han sustituido bienes de capital
recién emitidos por bienes de capital existentes.