Manchesteriano
Manchester es la tercera ciudad de Inglaterra y una de
las primeras que fue beneficiada por la revolución industrial del Siglo XVII,
que la convirtió en el centro de la industria textil algodonera. Además, en
Manchester se instalaron las factorías más grandes de la época y allí se
organizó parte del núcleo comercial entre Gran Bretaña, Europa y América.
No obstante, en la primera
mitad del Siglo XIX, la boyante actividad comercial de Manchester había sido
afectada por la aplicación de la denominada ‘
Ley de Granos’, la cual
prohibía importar granos desde territorios ajenos a la Gran Bretaña.
En la
práctica, la única región favorecida con esa ‘Ley’ había sido la Isla de
Irlanda, cuya agricultura creció por más de medio siglo aislada y protegida de
la competencia externa.
Pero a mediados de la década
de 1830, un influyente grupo de industriales y comerciantes de la ciudad de
Manchester inició una campaña para derogar la ‘
Ley de Granos’, bajo el
argumento lógico y publicable de que los que más ganaban con la aplicación de la
‘
Ley’ eran los terratenientes irlandeses y no los campesinos.
Otro
argumento también lógico –aunque no tan publicable- apuntaba al hecho de que los
que más perdían con la vigencia de la ‘Ley’ eran los comerciantes de
Manchester y no los consumidores.
El movimiento contra la
‘Ley’ estaba liderado por Richard Cobden, un político liberal de Manchester que,
en 1835, había escrito un libro titulado:
‘Inglaterra, Irlanda y América’,
en el cual proponía permitir que todo el comercio fluya libremente entre
Inglaterra, Europa y América; propuesta que llegó a ser conocida como
La
Tesis del Liberalismo Manchesteriano.
Cobden al fin logró que la
‘Ley de Granos’ sea derogada por el Parlamento Inglés en 1846, tras un polémico
y largo debate con los representantes de Irlanda. Probablemente el día de hoy
nadie recordaría aquel debate. Pero en ese mismo año, 1846, un siniestro
personaje apareció en el horizonte: el
Phytophthora Infestons Fungus.