COMPONENTES DE SOSTENIBILIDAD DE LA VIVIENDA TRADICIONAL EN EL ÁMBITO RURAL DE LA REGIÓN HUASTECA DE SAN LUIS POTOSÍ: HACIA UNA ARQUITECTURA RURAL SUSTENTABLE.

COMPONENTES DE SOSTENIBILIDAD DE LA VIVIENDA TRADICIONAL EN EL ÁMBITO RURAL DE LA REGIÓN HUASTECA DE SAN LUIS POTOSÍ: HACIA UNA ARQUITECTURA RURAL SUSTENTABLE.

Rigoberto Lárraga Lara (CV)
Universidad Autónoma de San Luis Potosí

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5.2-Interpretación de los resultados particulares por atributo

Hasta el momento hemos explicado de manera general el comportamiento de los atributos y sus valores de sostenibilidad ordenándolos y clasificándolos según sus afinidades y oposiciones. Estas relaciones marcan tendencias que nos facilitarán su lectura y análisis de forma individual por atributo. A continuación revisaremos un análisis por atributo que cuenta con promedios generales, observaciones de los valores extremos, análisis por grupo étnico, análisis de DCA y Twinspan, además, nos recuerda las metas de sostenibilidad y propone acciones para su fortalecimiento.
Autosuficiencia en la obtención de materiales ASM
En el análisis de los resultados para el indicador de Autosuficiencia en la obtención materiales para la construcción de la VT, se encontró que las localidades Teenek tienen una calificación por arriba de 4 (con algunas excepciones), esto representa viviendas donde más de un 60% de los materiales utilizados tienen como origen de extracción una distancia menor a 15 km lo que las hace sostenibles. Por otro lado las localidades nahuas definen puntuaciones inferiores a 3 (con excepción de de Mayotla) que en general representan viviendas cercanas a lo insostenible en ya que muchas de ellas tienen que transportar más del 60% de sus materiales distancias mayores a 15 km de su punto de extracción. A propósito del total observado, el 22.8% de las viviendas son evaluadas como altamente sostenibles con el 100% de sus materiales obtenidos en su entorno inmediato (15km), y el 22.8% de las viviendas son consideradas insostenibles por construirse con un 100% de sus materiales traídos de una distancia mayor a 15km. (Ver Figura 29)

Cabe señalar que en las observaciones de campo encontramos que principalmente el zacate (usado en las techumbres nahuas) ha venido a la baja en su cultivo y uso doméstico y a la alta en precio por su uso comercial en palapas y restaurantes, siendo sustituido por la lamina galvanizada, a diferencia de lo que suponíamos en el inicio de la investigación la lamina galvanizada no es en todos los casos subsidiada por programas de gobierno, más bien se ha convertido en una respuesta practica en tiempos y costos de construcción, no así en confort climático y referencia de identidad cultural, algunos informantes se expresaron diciendo con cierta nostalgia “si tuviera dinero cambiaria mi techumbre de lamina a zacate”, cabe mencionar que los remolinos de zacate son facilitados (cultivados) por los lugareños y que según lo expresan requieren de mucho trabajo y cuidado para que se mantenga productivo, la cantidad de esfuerzo requerido sumado al desdén que los jóvenes tienen por este material ha provocado su sustitución por lamina en casi un 90% de la viviendas de muchas localidades de Tamazunchale, Xilitla, San Martin. La mayor parte de la sustitución de techumbre tradicional ha ocurrido en la presente generación gran parte de los que hoy son jefe de hogar tuvieron de niños viviendas de materiales vegetales.

Uno de los nueve principios etno-ecologicos mencionados por Toledo (1996) es el de autosuficiencia, la cual, permite el control de la sociedad humana sobre la naturaleza y sobre si misma. El 22.8% de las viviendas encuestadas no cuentan con los recursos naturales próximos a su entorno (15km) para suplir su necesidad de vivienda y por lo tanto requieren utilizar insumos extraídos en otras zonas las cuales generan externalidades sobre el medio ambiente y elevan los costos en la construcción. El 3.6% de los encuestados reconoció no tener el conocimiento suficiente para identificar y extraer materiales para construir una vivienda de tipo tradicional, la gran mayoría conoce las técnicas y a participado en la obtención de materiales vegetales en su entorno conociendo nombres y lugares precisos de su extracción.
Una de las principales subdivisiones del dendrograma de Twinspan es precisamente el atributo relacionado a la autosuficiencia en la obtención de materiales ASM donde el 78% se identifica con un control sobre este recurso, asociado a la continuidad del paisaje arquitectónico CPA, la continuidad de técnicas de construcción CTC, Intercambio solidario de fuerza de trabajo ISF y sostenibilidad económica de la vivienda SE.

Ante el desafío de la conservación y manejo sustentable de los recursos naturales consideramos como una acción solida para el fortalecimiento de la sostenibilidad la obtención de materiales para la VT en la HP la implementación de un programa de desarrollo comunitario que regenere el recurso natural insumo de la VT en el sur de la Huasteca en los municipios de Xilitla, Tamazunchale, San Martin, Tampacan, que facilite la autogestión del territorio y los recursos que hay en él, y permita la sostenibilidad económica de los materiales tradicionales poniéndolos de nueva cuenta al alcance de los usuarios.

Actualmente en localidades como Tlacuapa, Ixtacamel y Chichimixtitla en Xilitla el zacate para la techumbre cuesta más de $6,000 pesos más el transporte de más 30Km del lugar más próximo de su obtención se eleva a casi $8,000 pesos lo que encarece la construcción y lo pone en desventaja contra la lamina galvanizada. Además cuentan informantes que hace tan solo 14 años existían aún remolinos de zacate pero que se abandonaron y hoy no existen; también nos compartieron que en la zona existen las condiciones para su cultivo, pero que no se considera rentable pues las costumbres lo han dejado a un lado y requiere mucho trabajo el mantenerlo productivo. La migración ha tenido su papel en la sustitución de materiales ya que cuando llega un subsidio familiar de un migrante se canaliza directamente a la adquisición de materiales pre industrializados por su practicidad y tiempos de adquisición. En contraposición de los tiempos estacionales de la cosecha del zacate el cual tiene dos cortes por año y tiempos de secado de un mes, sin contar las limpiezas continuas para evitar la maleza ya que esta lo ahoga.
El 22.8% de las viviendas fueron clasificadas como “sustituidas” de ellas el 75 % son localizadas en comunidades de origen étnico nahua. El 78% de las 82 viviendas tienen piso de concreto gracias a los subsidios federales de “piso firme” a favor de modificar indicadores de pobreza y disminuir enfermedades. Por otro lado el 18% de las viviendas tenían estructura y muros tradicionales con cubierta de lámina galvanizada de éstas la mitad son de localidades nahuas y la otra mitad localidades teenek, cabe señalar que muchas de estas viviendas conservan sus estructuras originales en la techumbre y pueden retomar cubiertas vegetales sin grandes modificaciones.
Las metas de sostenibilidad para este indicador son: utilizar preferentemente recursos locales, naturales, abundantes, renovables, bio-asimilables, aceptados por la población local; analizar el ciclo de vida de los materiales y evaluar el costo total en términos energéticos incluyendo sus externalidades derivadas del transporte.
Será material de futuras investigaciones un análisis de ciclo de vida de una vivienda tradicional vs una vivienda sustituida con materiales de origen preindustrializado, pero ante mano podemos concluir que tan solo por los costos ambientales y externalidades productos de su extracción, generación de calor en sus procesos de transformación y combustión de fósiles en su transporte y costos de construcción por mano de obra especializada, la vivienda tradicional es más sustentable aún ponderando que ésta debe tener mantenimientos generales cada 12 años en el caso de las que usan palma y cada 16 las de zacate. En el tema de la durabilidad un informante señalo que su vivienda guardaba la estructura original construida hace 60 años y otros más hablaron de 40 y 50 años información que nos da una pauta para su evaluación de ciclo de vida.
En el caso particular del cambio de estructura y cubiertas por el concepto de “seguridad” se encontró tan solo 2 casos que representan el 2.4% fueron afectadas por una tempestad la cual determino que la reconstrucción de la vivienda no fuera con materiales tradicionales sino con materiales pre-industrializados. Ambos casos fueron ubicados en Matlapa y están asociados ambos a personas adultas con familiares migrantes que hicieron el subsidio familiar.
Grado de auto-dependencia alimentaria al interior de la vivienda “el traspatio”ASA.
El “traspatio” es un componente de la vida cotidiana de la vivienda tradicional es un espacio abierto legado de la vivienda prehispánica utilizado como provisor de alguno de los alimentos básicos y medicinales su utilización en la actualidad permite una dinámica de transmisión de conocimiento (herbolaria) y provisión de alimentos.
En el análisis de este indicador se observo que el 12% de las viviendas no cuenta con ningún componente del traspatio son viviendas de reciente construcción y sus habitantes no están familiarizados con el uso del traspatio, de estas 7 viviendas son nahuas y 3 de origen teenek, estas viviendas son consideradas insostenibles en su auto-dependencia alimentaria (ver Figura 31). El 58.8% de las viviendas tienen algún componente agrícola (árboles frutales); además de contar con algún componente animal principalmente gallinas y un porcentaje bajo de cerdos; el 69.6% declaro reciclar materiales de desecho para abono (composta) y aprovechar los productos agrícolas y animales de su traspatio para consumo doméstico. Por otro lado, el 9.6% capta el agua de lluvia para su posterior uso, más de la mitad de éstas son de la localidad de Puhitze.

En general se pudo apreciar en las observaciones de campo que el traspatio sigue siendo un elemento proveedor de alimentos y medicinas, no obstante representa un porcentaje marginal del total de alimentos del consumo familiar, la diversidad de elementos agrícolas y animales es muy limitada pues es de 1 a 3 por vivienda en más del 80% de las viviendas, entre los que destacan: gallinas (78%), cerdos (26%), platano (32%), naranja (56%), papaya (20%), mandarina (45%), liche (12%), mango (24%), otros (4.8%). Solo un 18% de las encuestas declararon tener en su traspatio alguna planta medicinal. El 58.8% de las viviendas son consideradas como sostenibles, este componente puede fortalecerse mediante dos acciones puntuales: primero el incremento en la diversidad de sus componentes agrícolas y animales mediante acciones comunitarias de promoción del traspatio y educación ambiental; segundo el desarrollo de proyectos de capación y uso del agua de lluvia que aunque el clima sub-humedo de la huasteca no lo originado como uso y costumbre se puede implementar de manera local como son los casos recientes de cisternas promovidas por ong´s en la zona de Matlapa, Tancanhitz y Coxcatlan. Por último el 9.6% son consideradas como altamente sostenibles, donde 6 viviendas son del grupo étnico Teenek y 2 son Nahua.
En la grafica de DECORANA el atributo de auto-dependencia alimentaria esta muy cercana al cero en el eje1 y 2 ya que la mayoría presenta un resultado de 4 puntos por manifestar la presencia de un gran número de componentes del traspatio y ser homogéneos sus resultados, cercanos a el están los atributos: percepción de necesidades básicas PNB, organización comunitaria en torno a los recursos OCR y calidad de vida CV; el porcentaje de viviendas en relación a estos cuatro atributos son el 22% de las 82 viviendas y sus varianzas son mínimas por lo que no nos explica una tendencia.
Las metas de este indicador son: usar de manera sustentable los ecosistemas y la naturaleza; utilizar preferentemente los recursos locales, naturales, abundantes, aceptables por la población local; priorizar los recursos del entorno natural, considerando la capacidad de carga de éste estableciendo compensaciones si ésta es superada; desarrollar procesos de producción y explotación no contaminantes ni agresivos para el medio. Estas metas pueden ser alcanzadas al implementar un programa de educación ambiental que fortalezca el uso del traspatio diversificándolo, promoviendo su interacción entre sus componentes y proyectándolo a niveles de auto-dependencia alimentaria, conservando limpio el suelo, aire y agua.
Manejo sustentable de los recursos forestales insumo de la construcción de la VT.
Este indicador fue quitado en la aplicación de los ordenadores DECORANA y Twinspan ya que los resultados son muy cercanos a varianza cero, el 3.6% presenta una pequeña varianza en su resultados lo que no nos permite observa ninguna tendencia. En general este indicador presenta una puntuación de 1.5 que indica ser cercano a lo insostenible en el manejo de los recursos forestales insumo de la vivienda. En las observaciones hechas en las 82 viviendas encuestadas encontramos que existe un plan de manejo local no escrito de cómo utilizar los recursos forestales insumos de la vivienda. En la encuesta los informantes declararon conocer que sanciones pueden hacerse acreedores aquellos que no piden permiso a una autoridad para bajar ciertos arboles para su uso en la construcción, sobre todo aquellos de madera dura y lento crecimiento como es el chijol, el tamarindo, el cedro; elementos que pueden tardar en llegar a su edad útil hasta 40 años, estos acuerdos se han generado de manera local en los últimos 16 años por la sobre-explotación que deja ver la pronta escases de estos arboles en el contexto local. En algunos lugares y gracias a estas reglas no escritas han echado mano de arboles sustitutos a estos primeros, entre los que están: el pioche, palo de rosa, mango, polocote, quebrache y teopoutl; arboles de menor durabilidad pero mas fácil acceso, si es el caso de no tener en sus terrenos un árbol de estas características es común pedir prestado, regalado o bien comprar alguno a un vecino que lo tenga.
Un 72% de los encuestados declararon haber facilitado el crecimiento de uno de estos arboles en su potrero y/o traspatio solo el 46% lo hizo en conciencia de su uso posterior en la construcción el 54% restante lo hizo como un acto inconsciente del mismo.
El fortalecimiento de este componente de la sostenibilidad de VT en la HP gira alrededor de las siguientes acciones: elaboración de un Plan de Manejo Sustentable de los Recursos Naturales pro-vivienda PMSRN validado por la asamblea local, con objetivos, metas, escenarios, responsabilidades equipos de trabajo y vigilancia.
El PMSRN permitirá la regulación directa para administrar, regular y hacer eficiente la gestión; a través de la emisión de permisos de manera local.
El PMSRN tendrá instrumentos normativos para normar y adecuar las conductas a los objetivos de conservación, manejo integral y aprovechamiento sustentable; mediante reglamentos y acuerdos de asamblea.
El PMSRN contará con los medios que permitirán informar, comunicar, para analizar, integrar, sistematizar y difundir los esfuerzos, problemas y resultados a la comunidad. El PMSRN tendrá la capacidad de coordinar la comunicación e información permanente entre los distintos niveles de autoridad para optimizar esfuerzos y recursos para el diseño y la aplicación de proyectos en la comunidad.
El PMSRN deberá involucrar a la comunidad en esquemas de corresponsabilidad, a través de proyectos y acuerdos.
El PMSRN deberá contar con un plan de vigilancia para asegurar el ordenado y eficiente desarrollo de las actividades productivas y de conservación, a través de la participación colectiva e individual.
El PMSRN deberá promover el desarrollo tecnológico para generar las estrategias de manejo integral que derivan de la conservación y aprovechamiento sustentable, llevando a cabo estudios y desarrollando métodos y técnicas tradicionales.
El PMSRN contemplara la producción d ejemplares para generar beneficios a laos productores e interés en la conservación, mediante el cultivo y desarrollo de poblaciones, mejoramiento y conservación de las condiciones del hábitat.
El PMSRN deberá ser capaz de obtener financiamiento para concretar las acciones programadas a través de aportaciones fiscales, inversiones privadas, autofinanciamiento generado por los productores y recursos internacionales.
El PMSRN pretende alcanzar las metas de sostenibilidad para el indicador del manejo sustentable de los recursos forestales insumos en la construcción de la vivienda tradicional.
Las metas para este indicador son: garantizar la disponibilidad de la materia prima y componentes productivos de la producción de insumos para la construcción de la VT; proteger el sistema biofísico que permite la obtención de insumos de la VT; usar de manera sustentable los ecosistemas y la naturaleza; utilizar preferentemente los recursos locales, naturales, abundantes, renovables, bioasimilables, aceptables por la población local; priorizar el uso de recursos (materiales, agua, energía) del entorno natural a la edificación, considerando la capacidad de carga de éste y estableciendo compensaciones si esta es superada.
La implementación de un Plan como el que se sugiere no deberá ser instrumentado de manera verticalista (imposición) ya que su eficiencia depende en gran parte en la participación comunitaria a niveles de empoderamiento y gobernanza donde desde la concepción, diseño, aplicación y vigilancia sean gesten por las bases de la comunidad.
Manejo sustentable de los desechos domésticos ED.
El manejo integrado de los desechos sólidos incluyendo el tratamiento y deposición final adecuada es una de las preocupaciones prioritarias para la sostenibilidad ambiental, por ello la importancia de este indicador. Los componentes de este indicador son cuatro: manejo adecuado de excretas, la conducción de humos, disposición adecuada de desechos sólidos, la presencia de un comité especializado para el manejo de los desechos domésticos y el confinamiento adecuado para el deposito final de los desechos domésticos en la localidad.
En general encontramos para este indicador una diversidad de aportaciones a la problemática muchas de ellas con apoyo de ong´s, gobierno estatal y municipal en las áreas de desarrollo social y salud, además de algunas aportaciones de organización comunitaria y/o académicas.
En la grafica de DECORANA encontramos este atributo en su extremo izquierdo a -107.78, en este extremo de la gráfica se encuentran con una fuerte relación calidad de vida, organización comunitaria y percepción de necesidades básicas; por otro lado, se oponen a los atributos autosuficiencia de materiales, intercambio de fuerza de trabajo, sostenibilidad económica y continuidad de técnicas de construcción y paisaje arquitectónico.
Utilizando el ordenado multivariable Twinspan observamos que la eliminación de desechos marca tendencia en la división 2 asociada a calidad de vida y sostenibilidad económica manifiesta como sostenible en este mismo nivel en la división 3 es calificada como cercana a lo sostenible asociada intercambio de fuerza de trabajo. Después aparece en las divisiones 8, 9, 17, 18, 19, 23 como determinante a sus subdivisiones, la mayor parte aparece en el lado negativo (izquierdo) del dendrograma.
En general este indicador es calificado en promedio 3.5 como parcialmente sostenible. En lo particular podemos observar diferencias entre grupos étnicos en los nahuas existe un promedio de 3.2 (parcialmente sostenible) y en las viviendas teenek de 4.1 (sostenible en la mayoría de los aspectos) (Ver Figura 32)
Figura 32. Grafica A3.

El 25.2% de las viviendas son calificadas como altamente sostenibles en ellas existe la presencia de ong´s como Visión Mundial que ha trabajado en los últimos 16 años en la provisión de letrinas secas, cisternas, programas de manejo de desechos y cocinas ecológicas que conducen adecuadamente el humo, además de programas de la secretaria de salud en deschatarrización, recolección de basura y confinamiento adecuado. De estas viviendas altamente sostenibles 11 son teenek y 10 nahuas, la mitad están en tres localidades: en Puhuitze, Atlajque y Zohualo. A propósito de esto, los municipios con más presencia de Ong´s son Matlapa, Tancanhuitz y Coxcatlán. (Figura 33.)

En un punto opuesto están el 10.8% de las viviendas calificadas como insostenibles en todos lo aspectos donde los elementos encontrados fueron determinados como inadecuados para eliminar los desechos domésticos, en estas viviendas se encontró como común denominador que se queman los plásticos, un mal manejo de excretas por letrinas inadecuadas, el fogón al interior de dormitorios con poca ventilación e iluminación, no existe un comité local para la observación y gestión de los desechos y en algunos de los casos la basura era tirada en barrancos o lechos de ríos. De estas viviendas 3 son teenek y 6 son nahuas (más de la mita en el municipio de Xilitla).
El 18% de las viviendas cuentan con un manejo adecuado de humo en sus cocinas, con letrinas apropiadas para el manejo adecuado de excretas y un correcto manejo de sus desechos sólidos al interior de su vivienda pero no se han organizado al interior de la comunidad y existen tiraderos inapropiados a las afueras de la localidad como es el caso de muchos tiraderos a cielo abierto donde constantemente existen pequeños incendios y los plásticos así como otros sólidos peligrosos son consumidos por el fuego emitiendo hipertóxicos a la atmosfera.
Las metas para este indicador son: Implementar el manejo integrado de los desechos sólidos domésticos, incluyendo el tratamiento y la disposición final adecuada; así como, reducir la disposición de residuos y favorecer la gestión sostenible de los residuos domésticos. Para lo cual es pieza fundamental la formulación de comités locales para la atención y gestión de los residuos. Lo que se encontró en la investigación de campo son comisiones dentro del programa de becas Oportunidades, las clínicas de salud y grupos comunitarios organizados por ong`s en pro de la gestión parcial de los desechos domésticos, no obstante es necesario un comité propio; local; organizado con objetivos, metas y acciones concretas para el adecuado manejo de los desechos domésticos que desarrolle capacidades y responsabilidades al interior de las comunidades.
Ahorro energético en bioclimatización de espacios interiores en la vivienda tradicional y utilización de sistemas alternativos poco contaminantes AE.
Este indicador es determinado por la utilización de los elementos arquitectónicos bioclimatizantes encontrados en la arquitectura tradicional como un legado ancestral probado en este clima por cientos de años, en contraposición de elementos arquitectónicos de reciente incorporación que requieren energía adicional para brindar confort climático a sus moradores. Sin entrar en mediciones de temperaturas o consumos de energía podemos señalar la presencia o ausencia de elementos bioclimatizantes además de otras ecotecnias alternativas que se proponen en el “deber ser” para la sostenibilidad de la vivienda rural, como es el caso de la presencia y uso del enfriamiento pasivo, el biodigestor, la cocina ecológica libre de humo, la letrina seca, y el calentador de agua solar.
En el análisis de la gráfica de DECORANA el ahorro energético esta asociado a la continuidad del paisaje arquitectónico, a la autosuficiencia en la obtención de materiales y a la sostenibilidad económica, por lo que nos habla de una tendencia donde la viviendas asequibles que obtuvieron los materiales de su entorno inmediato y que conservan su paisaje arquitectónico son también las que más ahorro energético tienen. El mismo atributo se distancia de la eliminación de desechos, calidad de vida y organización comunitaria en pro de la vivienda ya que estas son calificadas como cercanas a lo insostenible por tener elementos que han sustituido a los tradicionales en pro de la dependencia e insuficiencia.
En el análisis Twinspan no lo vemos presente en las primeras divisiones sino hasta la división 21 donde junto con el atributo continuidad en el paisaje arquitectónico separa a aquellas viviendas de más de 3 puntos de todas las demás homogéneas al promedio.
En general el indicador tiene una descripción de 2.3 puntos que indica viviendas parcialmente sostenibles. El 19.2% de las viviendas están calificadas por arriba de 3 puntos por lo que son sostenibles en la mayoría de los aspectos, estas viviendas están ubicadas en Puhuitze, Mayotla, Tanjacnec, con más de 3 viviendas y Atlajque, Atlamaxatl, Tajacnec, Lanim y Zohualo con 2 viviendas. En oposición, el 9.6% de las viviendas menores a 1 punto representan a las viviendas insostenibles en todos los aspectos, son viviendas sustituidas con elementos de reciente incorporación y sin ecotecnias para el ahorro energético presentes. Ver Figura 34.


El 88% de las viviendas cuentan con: techos inclinados y alerones de 45cm para proyectar sombre sobre los muros y disminuir el calentamiento de los espacios interiores de la vivienda; barreras de arboles orientados en el sur de la vivienda, elemento biótico que permite conducción de aire fresco al interior de la vivienda y sombra importante en la mayor parte de los meses del año; ventilación cruzada, al utilizar muros de otates o tablones de madera con ventilación por los cuatro puntos cardinales, algunos han adicionado a la vivienda tradicional el uso de ventanas manteniendo el mismo efecto de ventilación cruzada; utilización de desván o granero para como contenedor de aire caliente bajo el caballete.
El 16% además de lo descrito en el párrafo anterior cuentan con una cocina ecológica libre de humo, donde además cuenta con calentador de agua integrado y uso de letrinas secas (Sedesol, Visión Mundial). En el presente estudio no se encontró el uso de enfriamiento pasivo, ni el uso de bio-digestores.
El desafío de este indicador es la conservación y manejo sustentable de los recursos naturales y sus metas son: incrementar la eficiencia energéticas de la edificación tanto en la fabricación de materiales como en la fase de construcción y puesta en obra, así como en su ciclo de vida; usar de manera sustentable los ecosistemas y la naturaleza; reducir en general el consumo de materiales en la edificación, instrumentar el uso de materiales renovables y/o con menor consumo energético en su fabricación, puesta en obra, reciclados o reutilizados.
Para el fortalecimiento de la sostenibilidad ambiental en el ahorro energético se sugieren acciones de desarrollo en la etno-investigación que diseñe y proponga ecotecnias que permitan nuevos grados de autosuficiencia energética como seria el caso del uso de la energía pasiva, los biodigestores, las cocinas ecológicas y las letrinas secas.
La construcción de la vivienda tradicional fortalece el intercambio solidario de fuerza de trabajo ISF
Dos de los nueve principios presentados por la UNESCO (2009) para la sostenibilidad del conocimiento tradicional y la diversidad cultural son: la trasmisión del conocimiento de padres a hijos en el seno de las comunidades; y el dinamismo del conocimiento en la innovación y el cambio, lo cual constituye el desafío de las comunidades indígenas contemporáneas. La “vuelta de mano” es un capital social aún vigente en muchas comunidades rurales (principalmente indígenas) en la Huasteca Potosina que según Ruvalcaba (1996) permite la trasmisión del conocimiento empírico de padres a hijos y al mismo tiempo fortalece las relaciones de solidaridad en el intercambio de la fuerza de trabajo, dos factores fundamentales en la conservación del conocimiento tradicional.
El conocer el porcentaje de viviendas construidas que utilizaron el sistema de “vuelta de mano” nos permite conocer el nivel de involucramiento colectivo en la construcción de la vivienda individual y nos brinda información de las relaciones de solidaridad y participación comunitaria el “deber ser” se aproxima a 100% ya que permite tener una vivienda asequible por el bajo costo producto del intercambio de fuerza de trabajo y robustece las relaciones de solidaridad de los involucrados.
En la grafica de DECORANA este atributo queda fuera de la gráfica a mano derecha ya que en el eje 2 esta presente con 234 puntos y esta asociado con el atributo continuidad de técnicas de construcción CTC, un gran porcentaje de las viviendas que utilizaron el sistema “vuelta de mano” demostraron conocer nombre de materiales, técnicas y el proceso de construcción tradicional, dando evidencia que es en el seno de la comunidad donde se trasmite tal conocimiento.
En el análisis de Twisnpan encontramos dos tendencias para las variantes insostenibles del atributo ISF: en la primera el ISF con valor de 1 punto (insostenible en todos los aspectos) se encuentra asociado en la división 3 y 7 con una continuidad de técnicas CTC con un valor de 1 punto (insostenible en todos los aspectos). Por otro lado en la división 11 y 22 asocia los valores negativos del ISF de valor 1 con la autosuficiencia en la obtención de materiales ASM de valor 2 puntos (cercano a lo insostenible). En esta segunda tendencia observamos que al contar con menos acceso al recurso natural para la construcción de viviendas tradicionales se pierde el intercambio solidario de fuerza de trabajo ya que los nuevos sistemas de construcción sustitutos son más complejos, requieren de mano de obra especializada y causan honorarios.
En general el 19.2% de los informantes declaran no haber construido su vivienda con ayuda de algún familiar o amigo, representado un valor de 1 punto (insostenible en todos los aspectos). Éstos comunicaron haber pagado a un constructor para que hiciera su vivienda y dijeron nunca haber participado en tiempo atrás en la construcción de una vivienda. Este grupo presenta ausencia del sistema de intercambio solidario de fuerza de trabajo, en él se encontraron 10 viviendas (62%) que pertenecen al grupo nahua y 6 viviendas (38%) al grupo teenek. El mayor porcentaje se encontró en Tlacuapa y Atlajque con más del 30%.


En oposición al primer grupo hay un 80.8% de los informantes declararon haber tenido ayuda de un familiar o amigo para la construcción de sus viviendas -consideradas como sostenibles en todos sus aspectos- de este porcentaje el 74.8% fueron ayudados para la construcción y amarre de su techumbre (acción que lleva tres días para 6 personas) y el otro 25.2% comunico que fueron ayudados para la recolección y preparación de material, levantamiento de estructura, muros y finalmente la techumbre lo que representa la totalidad del proceso, dentro de este grupo están los lazos fraternos más cercanos principalmente hijos dependientes del jefe de hogar.
Cabe señalar que en municipios como Matlapa, Coxcatlan y Tancanhuitz se llevan a cabo acciones para fortalecimiento de este atributo principalmente dirigidas por Visión Mundial quienes promueven acciones comunitarias para la elaboración de cisternas de concreto armado, cocinas ecológicas y letrinas. Por ejemplo la elaboración de una cisterna para 5 mil litros colaboran equipos de 8 personas y la terminan en dos días. Estas acciones pueden promoverse y extenderse a la vivienda completa en atención a los grupos con alguna discapacidad o condición de discriminación.
Las metas para este atributo son: permitir el desarrollo del capital social para su reproducción en el presente y futuro; facilitar la aceptación social de la vivienda; facilitar la construcción, rescate y bienestar de la cultura bioclimática y su aceptación de sus ocupantes en relación al bienestar social.
Comité local para los asuntos relacionados con la provisión de insumos para la vivienda y ordenamiento de los asentamientos humanos OCR
Los asuntos relacionados con los recursos forestales de la localidad (sobretodo los de uso común) utilizados como insumos de la vivienda, así como los asuntos relacionados con avecindados o la ubicación de nuevas viviendas deben ser consensados y expuestos ante las autoridades locales y asamblea por un comité, de manera que se de un seguimiento y evaluación de los recursos vs necesidades.
En este indicador evalúa el funcionamiento eficiente de un comité pro-vivienda, tal comité no esta presente en la vivienda rural en la Huasteca potosina pero el “deber ser” nos mueve en tal dirección para lograr la sostenibilidad social que requiere la vivienda tradicional. No obstante se tiene 2.5 puntos (cercano a lo insostenible) en nuestra evaluación al encontrar información y observaciones que nos muestran una participación en asamblea ejidal de tales asuntos de manera empírica. A lo anterior, se requiere para el fortalecimiento de este componente la existencia de un comité que trate los asuntos de la vivienda y el uso de los recursos naturales, este comité debe tener reuniones con regularidad; contar con objetivos y metas de mediano y largo alcance; debe tener capacidad de gestión de recursos y ser eficiente en el ejercicio de estos.
El resultado de este atributo no conto con información suficiente para ser útil en los análisis de DECORANA y Twinspan ya los resultados fueron homogéneos y no marco ninguna tendencia. En general el 7.2% de la vivienda tiene un valor de 3 puntos por contar con observaciones escritas en asamblea y un grupo asignado a los problemas de vivienda, estas encuestas se realizaron en la localidad de Zohualo del municipio de Tancanhuitz y al parecer producto de un problema con avecindados por invasión de terrenos hace 7 años. El resto 92.8% es homogéneo en 2.5 puntos por tomar los asuntos de la vivienda en consenso con sus autoridades locales.
Las metas para este indicador son: Permitir el desarrollo del capital social para su reproducción en el presente y futuro; superar el déficit de vivienda y servicios de saneamiento; satisfacer las necesidades humanas de vivienda en el presente y futuro; garantizar la equidad en la oportunidad de acceso ala vivienda (m2 y calidad); facilitar la aceptación social del proyecto.
La vivienda tradicional es suficiente para asegurar la salud física y psicológica de sus ocupantes PNB
La calidad de vida lleva implícito la idea de sostenibilidad superando el concepto de bienestar, además introduce los aspectos ambientales en intersección con las necesidades humanas. La calidad de vida representa entonces un conjunto de metas por medio de las cuales nos aseguramos que las transformaciones territoriales y espaciales nos proporcionen una mejor existencia, tanto de la sociedad como también la sostenibilidad de todos los procesos naturales que fundamentan nuestra vida social en una localidad.
El promedio general del indicador no nos dice mucho, pues tiene un valor de 4.5 que es sostenible en la mayoría de los aspectos este dato nos expresa que por lo general las personas están satisfechas con el saneamiento de sus viviendas, la liberación eficiente de humos, el acceso al agua potable, los espacios abiertos de su vivienda, el confort climático y el espacio que comparten con otros individuos dentro de su vivienda (hacinamiento).
En lo particular tenemos los siguientes resultados: el 21.6% de las 82 viviendas esta totalmente satisfecho con los 6 componentes del indicador. Desmenuzando este porcentaje, observamos que de estas viviendas altamente sostenibles 2 de ellas (11%) son de origen naguas y las restantes 16 viviendas (89%) son de origen teenek. Así mismo, de estas 18 viviendas altamente sostenibles 7 son viviendas tradicionales construidas con un 100% de materiales vegetales; 9 viviendas son viviendas tradicionales con pisos de concreto y las ultimas 2 viviendas han sustituido el piso y su techumbre por elementos preindustriales. Ver Figura 36
Figura 36. Percepción de necesidades basicas

Por otro lado el porcentaje de viviendas con menor calificación fue 19.2%, estas describieron un valor entre 3 y 4 puntos las cuales son consideradas como parcialmente sostenibles. Por otro lado, de estas 16 viviendas 12 (75%) son de origen Nahua y 4 (25%) son de origen Teenek. Apropósito de estos resultados, dentro de las viviendas con puntaje más bajo encontramos que las calificaciones asignadas como cercanas a lo insatisfecho o parcialmente satisfecho estas tienen una relación con los conceptos: eliminación de humos, acceso al agua potable (continuidad en su suministro) y confort climático atribuido a viviendas con techumbres de lamina galvanizada que generan insatisfacción en sus ocupantes por su poca resistencia a la transmisión brusca de temperatura. Y eso no es todo, 8 de las 16 viviendas son viviendas sustituidas por materiales pre-industrializados, aunque su resultado final es de 4.5 como promedio observamos calificaciones muy bajas respecto a la eliminación de humos y confort climático. Por otro lado Chiconamel y Atlajque manifestaron estar insatisfechos por la continuidad en el suministro de agua potable.
En general existe una diferencia entre grupos étnicos que se aprecia en los promedios las viviendas nahuas califican en 4.2 su grado de satisfacción a diferencia de los teenek con 4.7, aunque ambos se califican como sostenible en la mayoría de los aspectos hay una diferencia principalmente manifiesta en el acceso al agua potable y confort climático.
En el análisis de la grafica de DECORANA encontramos que el atributo tiene poca varianza y no manifiesta una tendencia marcada más bien se identifica con los atributos de calidad de vida CV, autosuficiencia alimentaria ASA y organización comunitaria OCR, los cuales están en el centro del eje 2 donde están localizadas la mayor parte de las 82 viviendas.
En el análisis Twisnpan lo registramos en la división 9 junto con la continuidad del paisaje arquitectónico CPA y la autosuficiencia en la obtención de materiales ASM ambos con puntaje de 4. Después lo volvemos a observar en la división 38 nuevamente con la continuidad del paisaje arquitectónico CPA lo que nos hace interpretar que viviendas tradicionales con un 100% de materiales vegetales producen más satisfacción por sus ocupantes por lo menos en 29 viviendas en la división 9 y 13 viviendas en la división 38.
Las metas para la sostenibilidad de este indicador son: satisfacer las necesidades humanas de la vivienda; superar el déficit de servicios de saneamiento; facilitar la aceptación social del proyecto; fomentar la diversidad de soluciones arquitectónicas que satisfagan la mayor parte de sus necesidades de vivienda.
Se propone para el fortalecimiento de la sostenibilidad del indicador facilitar un programa de sustitución de techumbres ineficientes, bioclimatizandolas con sistemas tradicionales de origen vegetal, implantando cisternas y cocinas ecológicas adecuadas en las localidades donde aún no llegan estos programas, con la aportación de un programa de desarrollo de etno-tecnologías, diseñadas y probadas en las mismas localidades.
Resuelve las necesidades de seguridad, refugio, intimidad, integración social y pertenencia cultural de los usuarios CV
Entre las variable de la calidad de vida están aquellas que son intangibles como la salud psicosomática de la persona y el sentimiento de satisfacción. El conocer el nivel perceptivo de satisfacción a las necesidades psicológicas de los usuarios con respecto de su vivienda nos permite conocer la sostenibilidad social, “el deber ser” se aproxima al 100% de satisfacción en los siguientes conceptos: Seguridad, refugio, intimidad, pertenecía, patrimonio, status social, identidad cultural, salud e integración social.
En general observamos una aparente homogeneidad de los datos obtenidos la mayoría califica su CV entre 3 y 5 puntos con un promedio de 4.4 puntos que representa sostenible en la mayoría de los aspectos, en lo particular observamos las siguientes variantes: primero un 7.2% de los informantes declararon estar totalmente satisfechos con la seguridad, refugio, intimidad, pertenecía, patrimonio, status social, identidad cultural, salud e integración social que les proporciona su vivienda, de estas 6 viviendas 1 (16%) esta localizada en el grupo Nahua y 5 (84%) en el grupo Teenek. Ver figura 37.
Figura 37. Calidad de vida

En oposición a este grupo el 14.4% de los informantes declararon estar parcialmente satisfechos o incluso cercanos a lo insatisfechos en los siguientes conceptos: seguridad (16%), refugio (8%), intimidad (16%), pertenecía (8%), patrimonio (24%), status social (48%), identidad cultural (80%), salud (24%) e integración social (80%). De las 12 viviendas con los puntajes más bajos 5 son del grupo étnico Teenek y 7 son Nahuas.
No se encontró relación de los puntajes bajos con la tipología de la vivienda ni con sus materiales de construcción, la relación más fuerte encontrada en las 82 viviendas fue: aquellos informantes que consideraron su vivienda tradicional como un patrimonio poco satisfactorio o de poco valor (24%); aquellos informantes que consideran que su vivienda de materiales vegetales o cubiertas de lamina no constituyen un refugio satisfactorio (36%); los informantes que perciben que su vivienda construida con materiales pre-industriales les da un nivel social superior a los demás (22.8%).
La grafica DECORANA ubica al atributo CV muy cercano al cero eje1=-23 y eje 2=53 lo que nos muestra muy poca varianza y lo asocia a los atributos, organización comunitaria OCR y percepción de necesidades básicas PNB.
En el análisis Twisnpan aparece una tendencia en la división 2 donde la asocia con la sostenibilidad económica, describiendo una alta sostenibilidad social con el criterio de calidad de vida en aquellas viviendas asequibles en por lo menos 45 viviendas; después vuelve aparecer en la división 13 asociándola autosuficiencia en la obtención de materiales, describiendo un grado de satisfacción en aquellas personas que son autosufientes en suplir su necesidad de vivienda de su entorno inmediato.
Para el fortalecimiento de de este indicador se propone un programa de educación ambiental que revalorice el concepto de vivienda tradicional rescatando sus virtudes y proponiendo soluciones a sus deficiencias, dicho programa deberá construir un concepto renovado de la vivienda tradicional como una solución de lo local a sus necesidades de vivienda bajo los principios de autonomía, autosuficiencia y autodependencia.
Se trasmite eficientemente el conocimiento de materiales y técnicas de construcción de la vivienda CTC
El fundamento de la sostenibilidad cultural esta en el desafío de la continuidad y el cambio, este a su vez se centra en la trasmisión del conocimiento -del uso de materiales y técnicas de construcción de la vivienda tradicional- en el seno de las comunidades.
Según la UNESCO (2009) existen fuertes raíces para sostenibilidad en el conocimiento local indígena, ya que hace referencia a saberes, prácticas y filosofías, que han sido desarrolladas por sociedades a lo largo de la historia de la interacción con su medio ambiente natural. La trasmisión de este conocimiento es la pieza principal de la sostenibilidad ya que permite que se tengan los recursos y capacidades empíricas para dar solución a las necesidades presentes y permite que existan las mismas oportunidades en el futuro.
En general observamos un promedio de 3.9 puntos para este indicador lo que lo describe como parcialmente sostenible. En lo particular encontramos las siguientes hallazgos: el 15.6% de las 82 viviendas no cuentan con el conocimiento suficiente para construir una vivienda tradicional y son consideradas insostenibles en todos los aspectos, pues sus informantes no saben como cortar y seleccionar un árbol adecuado; no saben como se preparan para su uso; no saben como se escoge y prepara un terreno para levantar una vivienda; no tienen el conocimiento para levantar columnas y amarrar el caballete, no saben amarrar muros y largueros; no tienen conocimiento para amarrar la palma o zacate para su cubierta. De las anteriores 13 viviendas 10 (76%) de ellas son del grupo étnico nahua y las restantes 3 (24%) son del teenek.
Por otro lado, el 66% de las 82 viviendas son altamente sustentables en la trasmisión de su conocimiento en técnicas y materiales de construcción de la vivienda tradicional, de estas 55 viviendas 19 (34.5%) son de origen nahua y 36 (65.5%) son de origen teenek. Los informantes de estas viviendas demostraron conocer nombres de arboles empleados su ubicación en la selva, los procesos y técnicas para su uso en la construcción, además de dar detalles no solo técnicos sino también de tipo mítico, de usos y costumbres. Las comunidades con mayor calificación fueron Lanim, La Lima, Tanjacnec y Zohualo.

En otro grupo, localizamos a un 16.8% de las 82 viviendas que tienen un conocimiento parcial de lo requieren para construir una vivienda tradicional, de estas 14 viviendas 6 (42.8%) de ellas carecen del conocimiento de cómo se amarrar la techumbre de zacate o palma pues sus viviendas no cuentan con ella y nunca han participado en su colocación. (Ver Figura 39)


El la grafica de DECORANA encontramos su ubicación en el eje 1 en 190 y para el eje 2 en 156 asociando a los atributos del intercambio solidario de fuerza de trabajo ISF, sostenibilidad económica SE, continuidad en el paisaje arquitectónico CPA y autosuficiencia en la obtención de materiales ASM, describiendo la grafica una tendencia a agrupar aquellas viviendas que trasmiten el conocimiento de técnicas y uso de materiales tradicionales con aquellas que son: autosuficientes en su obtención de materiales; asequibles; que mantienen una continuidad en su paisaje arquitectónico; y conservan su sistema solidario de intercambio de fuerza de trabajo. Los atributos en este párrafo descritos nos muestran al 78% de las viviendas.
Por su lado, el análisis Twisnpan en su dendrograma describe la continuidad en las técnicas de construcción en su división 1 asociado a la continuidad del paisaje arquitectónico, a la autosuficiencia de en la obtención de materiales y a la sostenibilidad económica. De la misma forma se observo que hay una fuerte relación fundada en el 81.25% de las viviendas que no utilizaron el intercambio solidario de fuerza de trabajo con aquellas que no trasmitieron eficientemente el conocimiento de técnicas y materiales para la construcción de la vivienda tradicional.
Las metas para la sostenibilidad de este indicador son: facilitar la transmisión del conocimiento racional de generación a generación; permitir la continuidad en la conservación del conocimiento arquitectónico ancestral –parte del patrimonio cultural de México-; proteger el conocimiento indígena y la trasmisión del conocimiento en el seno de las comunidades; alcanzar la participación de la mayor parte de los integrantes adultos, hombres, mujeres, de cada familia en los proyectos de construcción.
Las acciones sugeridas para el fortalecimiento de este atributo son: realizar talleres locales de educación ambiental donde la transmisión de conocimiento se facilite al interior de las comunidades promoviendo la participación de la generación (abuelos y padres) que posee el conocimiento vernácula de la vivienda tradicional con la nueva generación (hijos), dando oportunidad a la innovación, sin perder de vista la continuidad de los componentes de la sostenibilidad encontradas en la vivienda tradicional.
Uniformidad en el paisaje arquitectónico tradicional CPA
El patrimonio tradicional vernáculo construido es la expresión fundamental de la identidad de una comunidad y de sus relaciones con su territorio. La continuidad en el paisaje arquitectónico debe corresponder en técnicas y materiales que mantengan un equilibrio de expresión, apariencia textura y forma con la totalidad de la comunidad.
En general este indicador nos da un valor de 3.6 puntos lo que lo describe superficialmente como parcialmente sostenible, no obstante en un análisis más detallado encontramos los siguientes datos: primero, el 22.8% son viviendas donde la observación especializada encontró 22 de las 22 elementos característicos de la vivienda tradicional para la Huasteca Potosina, descrito por el indicador como altamente sostenibles, de estas 19 viviendas 6 (31%) de ellas son de origen nahua y 13 (69%) son de origen teenek; segundo, el 14.4% de las 82 viviendas cuentan con menos de 5 elementos de los 22 que caracterizan a la vivienda tradicional en la HP, descritas por el indicador como insostenibles en todos los aspectos, de estas 12 viviendas 7 (58%) son de origen nahua y 5 (42%) son de origen teenek. (ver Figura 40)
Figura 40. Continuidad del paisaje arquitectónico

Las localidades con mayor sostenibilidad en este indicador son: Tanjacnec, Lanim, Zohualo y con menor sostenibilidad las localidades de Tlacuapa, Chiconamel, Atlajque. Apoyando lo anterior las localidades nahuas tienen un promedio de 3.18 puntos lo que las describe como grupo étnico como parcialmente sostenibles con 13 de los 22 elementos característicos de la vivienda tradicional y por otro lado las viviendas teenek con un valor promedio del indicador de 4 puntos descrito como sostenible en la mayoría de los aspectos, con un promedio de 17 de los 22 elementos característicos de la vivienda tradicional.
A propósito de estos datos, se observo que existe una relación muy evidente entre los valores menores a 2 puntos del indicador de autosuficiencia en la obtención de materiales con los valores inferiores a 1.36 puntos del indicador de continuidad del paisaje arquitectónico donde menos de 6 elementos de los 22 característicos de la vivienda tradicional aparecen.
Por otro lado el 43.2% de las 82 viviendas cuentan con más de 17 y menos de 20 elementos de los 22 característicos de la vivienda tradicional y de este grupo de 36 viviendas 25 (71%) son de origen teenek y 11 (29%) son nahuas. Estas son afectadas negativamente por los siguientes elementos característicos de la vivienda tradicional: uso del “traspatio”, corona de techumbre con refuerzo de palma o zacate, espacio de enramada para actividades al aire libre, uso del tapanco o desván para almacén, uso de alerones para guardar madera u otros insumos de la vivienda.
El análisis DECORANA nos muestra que este atributo mantiene una tendencia a asociarse con asequibilidad de la vivienda, el ahorro energético y la autosuficiencia en la obtención de materiales, todas ellas con evaluación mayor de 4 puntos. Y nos describe que por lo menos 64 de las 82 viviendas fueron construidas sin necesidad de subsidios, con materiales que obtuvieron a menos de 15km, y constituyen un elevado grado de continuidad en su paisaje arquitectónico conservando más de 17 de los 22 elementos característicos de la vivienda tradicional en HP, en donde estos elementos permiten un ahorro energético importante no solo en el origen y manufactura de los materiales sino también en la bioclimatización de los espacios internos que brindan confort a sus usuarios.
En la misma dirección, el análisis Twisnpan nos muestra desde la división 1 su tendencia separar en un primer grupo a un 78% de las viviendas a aquellas con más de 3 puntos de sostenibilidad en el indicador de continuidad del paisaje arquitectónico CPA, asociándolo a la continuidad de técnicas de construcción CTC con valor mayor a 3 puntos, así mismo a las viviendas que obtienen los materiales de manera autosuficiente de su entorno inmediato ASM y por ende una vivienda asequible al mayor número de personas SE. Continuado en este análisis, vuelve aparecer en las divisiones 9, 21, 33 y 38. Todas ellas con valores superiores a 4 y signo negativo en el dendrograma lo que explica el 78% de sus tendencias. Existe a su vez una tendencia a separarse del atributo ISR con valor bajo de 1 punto lo que lo relaciona fuerte mente con el intercambio solidario de fuerza de trabajo, sin embargo, no así de la eliminación de desechos sólidos, lo que describe que existen viviendas con una continuidad en su paisaje arquitectónico que no manejan del todo bien sus desechos sólidos.
Para el fortalecimiento este indicador se propone un programa de educación ambiental que revalorice las virtudes de la vivienda tradicional y modifique conductas acercando a los usuarios propuestas que eleven la calidad de vida y el manejo de desechos sólidos; sin poner en riesgo los componentes que bioclimatizan y dan identidad a sus viviendas, en consecuencia se conservará la continuidad al paisaje arquitectónico y fortalecerán los lasos de identidad cultural.
Las metas de sostenibilidad de este indicador son: fortalecer los lazos de identidad cultural a través del paisaje arquitectónico y su relación estrecha con el entorno natural; permitir la continuidad en la conservación del conocimiento arquitectónico ancestral- parte del patrimonio cultural de México-; proteger el conocimiento indígena y la trasmisión del conocimiento en el seno de las comunidades.
Vivienda asequible SE
El desafío de la equidad dentro de la sostenibilidad económica. UN-Habitat II (1996) menciona como prioridad de todo gobierno en conjunto con la sociedad organizada es la provisión de la vivienda habitable, asequible y accesible, prohibiendo toda discriminación raza, color, idioma, sexo, religión, opinión política, posición económica u otra posición. Por su parte la vivienda tradicional en la Huasteca Potosina fue evaluada gracias al intercambio solidario de fuerza de trabajo y a la obtención directa de sus materiales de su entorno natural inmediato como una vivienda económicamente sostenible pues no requiere de grandes subsidios ni externalidades producto de la extracción, manufactura y traslado de sus materiales, como su parte opuesta la vivienda sustituida por materiales preindustrializados.
Tomando como costo $ 8,000.00 pesos para la vivienda tradicional y un aproximado de $ 60,000.00 la vivienda sustituida (ver calculo en anexo hojas metodológicas) concluimos que la primera es asequible a la mayoría de los usuarios calificados como extremadamente pobres y la segunda es insostenible en su dimensión económica para este mismo grupo.
En este indicador encontramos en lo general que un 20.4% de las 82 viviendas se evalúan como asequibles en un 100% lo que las describe como altamente sostenibles, viviendas recibieron un intercambio solidario de fuerza de trabajo; construidas por sus ocupantes, que usan materiales extraídos de sus solares y parcelas; viviendas que mantienen un traspatio que provee algunos de sus alimentos; y que por su diseño bioclimatizan los espacios teniendo ahorro de energía.
El porcentaje aumenta a 54.4% si tomamos en cuenta aquellas viviendas que cuentan con un piso de concreto que en un 80% de los casos fue a través de un subsidio de gobierno pero que en general cuentan con todos los demás elementos de una vivienda tradicional. Según consta en las observaciones de campo, no a todas las personas les llegan los subsidios ya que estos son un elemento de manipulación de conciencias, lo cual, no solamente hace dependiente a las personas sino enriquecen las estructuras paternalistas y disminuye la asequibilidad de la vivienda.
Las localidades con mayor asequibilidad de la vivienda son Mayotla, Puhuitze, Tajacnec, Lanim, Zohualo, la primera de ellas Nahua y las otras cuatro son Teenek. Las localidades con más bajo nivel son Tlacuapa y Chiconamel de origen nahua (Ver Figura 42)

Por otro lado el 19.2% son viviendas que han sustituido la mayor parte de sus componentes tradicionales por técnicas y materiales preindustrializados, donde han tenido que pagar: mano de obra especializada; y los costos de los materiales contienen gastos de transporte e intermediarismo; que en el mejor de los casos son subsidiados por familia o programas de gobierno, donde los gastos de las externalidades ambientales producto de las emisiones de contaminantes y producción de calor en la extracción, fabricación y transporte no son costeados. A este porcentaje de viviendas se le describe como insostenible en todos los aspectos.
En promedio el indicador para las 82 viviendas describe 3.3 puntos, calificado como parcialmente sostenible, sin embargo hay una clara diferencia por grupo étnico pues el grupo nahua tiene una calificación promedio de 2.6 puntos descrita como cercano a lo insostenible y el grupo teenek un valor de 4 puntos descrito como sostenible en la mayoría de sus aspectos.
En la grafica de DECORANA se observa este atributo en el extremo derecho siendo una importante pieza de diferenciación, pues aquellas viviendas asequibles, permiten o son consecuencia de un paisaje arquitectónico continuo; y la trasmisión de técnicas tradicionales en el seno de la comunidad, esto es permitido por dos atributos cercanos que es el intercambio solidario de fuerza de trabajo y la autosuficiencia en la obtención de materiales.
Por lo anterior observamos que las localidades nahuas principalmente las del extremo sur de la HP, al no ser autosuficientes en la obtención de los materiales, han optado por sustituir algunos elementos de sus viviendas y han perdido algunos atributos de la vivienda tradicional, entre ellos la asequibilidad de la vivienda.
En el análisis Twinspan observamos la tendencia más importante a dispersar los datos en la división 2 y 4 donde separa un 55% de las 82 viviendas con un valor de alta sontenibilidad y las relaciona fuertemente con la autosuficiencia en la obtención de materiales.
Las metas para este indicador son: garantizar el derecho a disfrutar de una vivienda digna, adecuada, asequible, habitable y accesible, atendiendo las distintas necesidades y condiciones socioeconómicas; alcanzar la autonomía e independencia de los distintos organismos crediticios para la construcción de la vivienda; garantizar la vivienda asequible al 100% de la población costos de construcción acordes con el contexto económico local garantizado por baja liquidez y abundancia de fuerza de trabajo.
Organización de base comunitaria pro vivienda tradicional OC.
UN-Habitat (1996) recomienda para una “vivienda adecuada para todos” fomentar la capacidad y el desarrollo institucional en lo local, orientando la habilidad de agentes clave, particularmente autoridades locales (comunitarias) que puedan desempeñar una función eficaz en la planificación y en la gestión de los asentamientos humanos y sus recursos naturales.
En general encontramos que en la HP no existe una organización pro vivienda, que regule a los asentamientos y de respuesta a las necesidades locales, no obstante, estos asuntos se tratan en las distintas asambleas ejidales y delegaciones locales de manera parcial por lo que se califico con 1.5 puntos que es descrito por el indicador como insostenible en todos los casos.
Este indicador esta diseñado para evaluar la participación de las comunidades a los asuntos relacionados con la vivienda y sus insumos. Se refiere a la existencia de un comité que gestione y aplique recursos externos, así como, controle y ordene los asuntos en el interior de las localidades, esto permite un control territorial, económico, político, ambiental y social de la comunidad sobre la toma de decisiones locales. Debido a la ausencia de este organismo regulador los datos están ordenados de forma homogénea a través de las 10 localidades y no se puede utilizar DECORANA y Twinspan por lo que quedo fuera de su análisis.
Las metas de sostenibilidad de este indicador son: Construir y fortalecer formas de gobernanza que incorporen el capital social, la participación comunitaria y la participación en red estableciendo complicidades que permitan sumar recursos y estructuras de actuación; facilitar la participación comunitaria y la gobernabilidad democrática en los comités pro y mejoramiento de vivienda; promover instrumentos y regulaciones legales para asegurar la sostenibilidad ambiental de la vivienda tradicional; descentralizar territorios y tomas de decisiones.
Acciones para el fortalecimiento de este componente de la sostenibilidad institucional con el criterio de la gobernanza son: facilitar en talleres participativos organizaciones que permitan el desarrollo de capacidades y asuman responsabilidades que del el control de su territorio, sus recursos tangibles e intangibles.