En menor medida los mamíferos que habitan en el parque son menos visibles que otros, ya sea por sus hábitos nocturnos, o porque han sido despojados del espacio necesario para sobrevivir. Sin embargo, a pesar de lo diezmado que se encuentran estas especies, se localizan en mayor cantidad las ardillas que habitan en las zonas de manglar y en los pequeños bosques de flamboyan y de casuarinas. Otra especie que se logra identificar con cierta facilidad está representada por los mapaches, tejones y tlacuaches que se localizan en el área de manglar que ocupan los terrenos circundantes al Centro Cultural Metropolitano, pues aún disponen de espacio y conviven con coyotes, zorrillos y armadillos que se encuentran en menor cantidad, y probablemente próximos a desaparecer del parque. Algunas de estas especies, salen en busca de alimento y se exponen a ser atropellados por los automóviles y cazados, ya que roban y matan animales de patio de los habitantes de las colonias circundantes a la laguna.
Como puede apreciarse, la biodiversidad que se encuentra en este humedal representado por su flora y fauna, constituye un espacio que no solo debe protegerse contra las acciones del hombre, sino también estimular su conservación, mantenimiento y desarrollo a través de planes que involucren tanto a las autoridades como a la población. Independientemente de que se inicien las acciones legales tendientes a declararla como área protegida, ha de reconocerse la importancia que como ecosistema representa y de las ventajas que podrán derivarse de su explotación, en un marco de respeto al medio ambiente.