INFLUENCIA DEL PROGRAMA DE DESARROLLO HUMANO LOCAL EN PINAR DEL RÍO

Blanca Margarita Ungo Carrasco

El desarrollo humano: una visión integradora de su concepción.

El desarrollo en contraposición al carácter netamente cuantitativo es un proceso que involucra aspectos cualitativos de la condición humana en un país, región o continente. Esta es una reformulación de la esencia del desarrollo promovida por sectores de la Europa Occidental a través del Informe: ¿Qué hacer? (1975), en el cual el ser humano y la satisfacción de sus necesidades constituyen el objetivo supremo. Otra tesis  aproxima el desarrollo por el camino de las necesidades humanas básicas, la que logra penetrar de forma mas aguda en la identificación e inserción de las necesidades humanas dentro de la estrategia de desarrollo, lo cual trasciende hasta el marco de la teoría económica y permite el análisis mas balanceado de la esfera del consumo.1 Podemos entonces afirmar que ambas tesis concuerdan en aspectos como la erradicación de la pobreza, la distribución equitativa del ingreso y el  acceso universal a servicios básicos, lo cual constituye una muestra de pensamiento renovador, que a su vez rompe con la concepción tradicional sobre los problemas del desarrollo.
 
Para principio de los años noventa se produce una revitalización del estructuralismo de la CEPAL, cuyo surgimiento reside en la propia evolución de las ciencias sociales en los años ochenta. Insisten en la acción social en grupos colectivos, en las características estructurales  e instituciones propias de cada país, en el contexto histórico en el que se desarrolla su economía, en la persistencia y amplificación de las imperfecciones del mercado, y en la necesidad de tratar aspectos sociales, políticos, medioambientales.

La tendente preocupación de diversas instituciones internacionales por las prioridades sociales,  se recogen en el Informe sobre Desarrollo Humano de 1990, documento que define este particular como un proceso mediante el cual se amplían las posibilidades del ser humano, las mas importantes de las cuales son una vida prolongada y saludable, acceso a la educación y el disfrute de un nivel de vida decente. Otras oportunidades incluyen la libertad política, económica y social, hasta la posibilidad de ser creativo y productivo, respetarse así mismo  y disfrute de la garantía de los derechos humanos.2

El desarrollo humano cubre aspectos esenciales  del desarrollo, ya sea, crecimiento económico o comercio internacional, déficit  presupuestario o política fiscal, ahorro, inversión, tecnología, servicios sociales básicos o redes de seguridad para los pobres. Abarca importantes elementos del modelo de desarrollo, privilegiando  la ampliación de las opciones de las personas y el enriquecimiento  de sus vidas. Es esta  una concepción de desarrollo preocupada por ubicar  a las personas en un lugar central, para su análisis  y tratamiento, con el propósito de ampliar opciones humanas.

Es precisamente este particular lo que distinguió las escuelas de crecimiento económico y las  de desarrollo humano, ya que las primeras se enfocan exclusivamente en la ampliación de una sola opción: el ingreso, el que puede ser distribuido desigualmente dentro de una sociedad. Las personas que no lo tienen o que poseen acceso limitado al mismo verán sus opciones  en cierta medida limitadas.

A partir de la polémica alrededor del crecimiento económico, y su traducción como fuente de bienestar de las mas esenciales condiciones de vida, y teniendo como base el enfoque llamado de las necesidades básicas encontramos  el debate sobre desarrollo sostenible. El concepto de ecodesarrollo de los años sesenta es considerado  el antecedente directo para la anterior concepción. Fue concebido por Maurice Strong, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Se definía como una guía de orientación de estrategias de desarrollo regional, especialmente adaptado  a las áreas tropicales rurales, y que  va generalizándose con rapidez para definir proyectos de desarrollo integral ecológicamente racionales. El concepto se amplía para sintetizar un estilo de desarrollo más igualitario y menos dependiente que hace hincapié en una mayor racionalidad socio ambiental para el manejo de recursos y el espacio, utilizando diseños ecológicamente viables en la planificación del desarrollo económico, con ampliación de tecnologías ambientales adecuadas y buscando así mismo un mayor control democrático y participación popular en las decisiones sobre el ambiente físico y social de los mas directamente afectados.3

La renovación de diferentes discursos acerca de que el modelo de desarrollo vigente, basado en el crecimiento constante y el consumo a gran escala de recursos no renovables, resultaría insostenible a largo plazo, comprometiendo incluso la supervivencia de generaciones futuras  incorporaba una perspectiva global a la preocupación sobre  la sustentabilidad del modelo de desarrollo desde una posición que se presentaba como preocupada por sus dimensiones sociales.

A partir de  estas concepciones surgen consideraciones que condujeron a la posterior definición de desarrollo sostenible como el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras  para satisfacer sus propias necesidades.4

Estamos hablando de necesidades que requieren ser satisfechas, por lo tanto es necesario que comprendamos que el estudio de los procesos que lo permiten  es tan importante como el estudio de los procesos a través de los cuales son construidas socialmente. Estas necesidades a satisfacer no son fenómenos naturales sino que surgen a partir de la evolución cultural y los procesos políticos que viven los individuos.  Es decir, existe una determinación social y cultural de las necesidades, y el desarrollo sostenible requiere la promoción de valores que alienten niveles de consumo que permanezcan dentro de los límites de lo ecológicamente permisible y a lo que todos puedan aspirar razonablemente.
 
De acuerdo con la declaración de la cooperación internacional el desarrollo  es sostenible cuando es económicamente eficaz, políticamente democrático y pluralista, socialmente equitativo y medioambientalmente sano.5 Con el propósito de fijar objetivos sensatos de sustentabilidad se hace imperativo, a nuestro juicio,  enfatizar en la necesidad de concebir estrategias de desarrollo basadas en la equidad y justicia social, para lograr mejorar la calidad de vida  especialmente de las personas empobrecidas. Desarrollar planes de acción que comprendan la vinculación absoluta del medio ambiente, la economía y la sociedad, con el fin de satisfacer necesidades del presente sin comprometer la satisfacción de las necesidades futuras, logrando así tener no solo una visión inmediata de los problemas sino a largo plazo; todo esto además favorecerá la aplicación de  principios de precaución que permitan corregir errores y brindar soluciones factibles.


1 Ibidem

2 Ver informe de PNUD (1990).

3 Riechmann, Jorge. Desarrollo Sostenible: La lucha por la interpretación.Documento Digitalizado.(Pág. 3)

4 Ibídem. (Pág. 4.)

5 Aguilar, Aníbal. El desarrollo sostenible como instrumento para la implementación de la  lucha contra  la pobreza .Ministerio del Desarrollo Sostenible y Planificación. Estrategias de Desarrollo Sostenible. (Pág. 3)

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