EL TRABAJO SOCIOCULTURAL COMUNITARIO. FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS, METODLÓGICOS Y PRÁCTICOS PARA SU REALIZACIÓN

Rafaela Macías Reyes

3. 8 – Métodos empleados en la metodología

La observación se asume como un método no como una técnica como la conciben algunos autores [Ruiz Olabuénaga (1999) Alvira Martín et al., (2002), Rodríguez Gómez et al., (2002), la experiencia de los trabajos desarrollados en la esfera comunitaria han reafirmado la concepción antropológica elaborada por los principales representantes de esta ciencia, los que conciben a la observación como un método.
La observación como método posibilita  de manera natural a los investigadores- inductores del cambio, su integración a la vida social comunitaria. Para ello, el diseño y empleo de instrumentos que permitan no sólo una información visual, sino además, la participación junto a ellos sin receta alguna, en dependencia de las posibilidades que brinden las actividades que se desarrollen para la obtención de informaciones amplias, objetivas, y ajustadas a la realidad contextual.
Un método o una técnica  por sí solos,  no brindan toda la información necesaria para comprender  y caracterizar integralmente a una determinada comunidad.
Lo anterior significa que para aplicar la observación como método, se requiere emplear un conjunto de técnicas que al focalizar visualmente la información, de como resultado una unidad de elementos y características necesarias y a la vez suficientes para, a partir de ellas, valorar las tendencias del desarrollo.
La observación establece una comunicación deliberada entre observador y el fenómeno observado. Comunicación que se produce no a nivel verbal sino a través de las claves que va captando y través de las cuales interpreta lo que ocurre.
VENTAJAS:

  1. En la observación prima la naturalidad
  2. Llega directamente y de forma inmediata a los fenómenos mismos.
  3. Intenta evitar la distorsión artificial del experimento y la medición entorpecedora de la entrevista.

DESVENTAJAS:

  1. Muchos fenómenos no son observables directamente, sino que existen a niveles demasiado profundos.
  2. Otros fenómenos se encuentran aparentemente dispersos, separados en piezas que hay que unir o ensamblar a modo de un rompecabezas situacionales.
  3. El fenómeno a observar establece una relación emocional, tal con el observador que este pone en marcha determinados mecanismos que le ciegan impidiéndole ver lo que realmente existe o le hacen ver lo que en verdad es inexistente.

La observación científica, se lleva a cabo de modo sistemático, deliberado y consciente, anotando los resultados de la observación, describiendo, relacionando, sistematizando y sobre todo, tratando de interpretar y captar su significado y alcance.
La observación que se recomienda es  la participante en sus modalidades:

PANORAMICA -PARTICIPANTE: Se observa detenidamente la comunidad, sus habitantes, tratando de convivir como un miembro más, aquí el observador se hace parte de la situación, se caracteriza por que no atiende a un aspecto específico sino que considera la comunidad como una totalidad, en la que se producen y reproducen las relaciones sociales y culturales, es fundamental para el logro de una correcta interacción social, garante del proceso de indagación científica.

SELECTIVA- PARTICIPANTE: Obliga al observador a concentrar su atención en aspectos concretos de la realidad estudiada, lo que permite profundizar en el conocimiento y perfeccionar las informaciones recogidas.
En los dos tipos de observación participante, el investigador promotor tendrá en cuenta la estrategia de marginalidad, entendida como la acción consciente del investigador que busca estudiar la realidad a partir de las especificidades de ella, sin añadir ningún elemento ajeno.
Aspectos esenciales para realizar una buena observación científica:

La interacción social es el momento  del establecimiento de las relaciones con los actores sociales, aquí se adopta un papel social y se define la estrategia de marginalidad que, posibilita al observador desenvolverse en un contexto social en el que su convivencia y comportamiento concreto son posibles y aceptables para los miembros del grupo. Ccondición esencial para el logro de  una correcta observación, esa interacción garantiza que el investigador se relacione directamente con los actores sociales. Algunos autores plantean que de la interacción social que logre el investigador dependerá la efectividad de la observación.
El investigador pasa por fases en ese proceso de interacción:

1‑ El recién llegado: Momento en el que  se entra en contacto con los actores sociales ellos querrán saber el papel social del que entra en su espacio de actuación. Puede por tanto despertar curiosidad y recelo, antipatía y hostilidad.
En esta fase se legitima el trabajo, quién lo encarga, financia y se responsabiliza, qué motivos lo impulsan y qué objetivos se pretenden, qué condiciones básicas de trabajo se van a seguir, y qué alteraciones se van a imponer a los observados.
2El miembro provisional: Definido el papel social e iniciada la interacción social el recién llegado comienza a ser explorado como persona individual, y es recibido como miembro provisional no definitivo. De ahí que no debe quebrantar las normas básicas de comportamiento, tanto social como profesional.
Resulta importante que el observador trate:

3‑ El miembro categórico: El observador comienza a ser una figura familiar y, más o menos cotidiana en la escena diaria. Lo que produce una opacidad de la persona del observador que ya no suscita curiosidad ni recelos inoportunos en esta fase el observador desarrolla una presencia distante que logra acceso silencioso a personas, situaciones y ámbitos sin interferir con la actividad normal de los mismos. Aquí el observador queda a merced de sí mismo y su talento técnico para observar y captar información.
Es el momento propicio para elegir a los informantes mejor capacitados para establecer relaciones con ellos tan estables como sean necesarias. Dado que esta fase es la que acapara el núcleo más importante de la observación de la observación debe insistirse en las normas de comportamiento más adecuadas:
Concentración: Captar lo transparente, los sonidos del silencio, lo dado por supuesto, el sentido común, las estructuras latentes, la cotidianidad silenciosa, las claves cifradas de conducta.
Oportunidad: Acertar a estar presente en los escenarios y en los momentos oportunos, aproximándose a los actores sociales estratégicos.
Marginalidad: Que le garantice la suficiente distancia para mantener la independencia y objetividad necesarias para su investigación.
Agresividad controlada: Que implica iniciar la observación con medidas  no obstrusivas  parar ir progresivamente utilizando técnicas de observación cada vez más agresivas y reactivas,   después de conocidas las condiciones, los actores sociales y calcularse las reacciones.
Sindéresis: Se mescla la ingenuidad con la astucia, la seguridad con la duda, la claridad con la ambigüedad, es una táctica que sabe mantener una visión de conjunto y sopesar las consecuencias de cada acción o la iniciativa del observador en cada momento.
4‑ Observador persona: Fase en la que empiezan a consolidarse las relaciones personales y la distancia marginal mantenida hasta ahora, comienza a quebrarse por accidentes fortuitos, por la intensidad de las relaciones, por afinidades idiosincrásicas, de tal forma que el investigador evoluciona a la fase de confidente y amigo. Es el momento en el que puede surgir el riesgo de transformarse en nativo, de ceder con algunos informadores y de perder la libertad de neutralidad, de seguir acudiendo a todas partes.
5‑ El migrante inminente: El observador comienza a imponer su estilo de convivencia, se va previendo el fin de la recogida de datos. en esta fase los observados, especialmente los informadores más calificados comienzan  a ver al observador como una amenaza potencial, surge entonces la tentación de ofrecer una imagen distorsionada expresa y conscientemente.
Se generaliza el sentimiento de ansiedad por conocer los resultados finales a los que haya llegado el investigador. La ansiedad provoca una nueva actitud de recelo que corta el flujo de la comunicación e impide al observador exponer sus impresiones a los observados para evitar posibles enfrentamientos más pasionales que descriptivos.
La práctica de la observación no queda reservada a un ejercicio de contemplación pasiva aún en aquellos casos en los que el observador se propone reducir al mínimo su participación personal.
La observación incluyó:
- Conversaciones.
‑ Consultas.
‑ Lectura de documentos.
 Se completó con:
‑ Sondeos estandarizados
‑ Técnicas proyectivas.
De ahí que el observador tiene que solicitar la colaboración de algunas personas que son actores sociales de la situación que el pretende estudiar, estas personas son los informadores de cuya selección y trato personal el observador depende sustancialmente  si quiere tener éxito en su trabajo ya que:
a) ‑ El observador no puede estar en todas partes, en todo momento, y debe solicitar a alguien que le suministre el acceso a la información cuando él personalmente no puede acudir simultáneamente a varias situaciones.
b) ‑ El observador no puede llegar a todas parte de la estructura social porque de entrada ha adoptado un papel social que limita su acceso.
c) ‑ El observador no puede llegar a captar todos los sentidos y significados que los diferentes sectores sociales atribuyan a sus actos y situaciones. Necesita forzosamente de introductores de significado, intérpretes de la situación que le ayuden heurística y un tanto mayéuticamente a entrar en el mundo de esos significados.
d) ‑ El informador puede en ocasiones ser utilizado como un funcionario del censo que suministra al observador datos existentes en archivos y ficheros.
e) ‑ El informador puede ser utilizado también como ejemplar representativo o ciudadano medio cuya información está referida a un marco orientador y descriptivo de una experiencia estándar.
PROTOCOLO DE RECOGIDA DE DATOS: En ese protocolo se debe definir el tipo de observación, el espectro de temas, así como la intensidad en la observación y el tiempo dedicado a la misma.
El muestreo también debe aparecer, pues hay que seleccionar los escenarios, aspectos grupos sociales en fin los aspectos que son necesarios para poder realizar la caracterización de la comunidad.
CONTROL DE LOS DATOS RECOGIDOS: Es muy importante el control de los datos pues garantiza la fiabilidad de las informaciones, lo que permite hacer análisis mucho más profundos y que se ajustan a las necesidades de hacer una caracterización lo más objetiva posible.
RECONSTRUCCIÓN DEL SIGNIFICADO: Es un paso fundamental en la observación, pues permite reconstruir el significado social y cultural que se busca en la indagación científica; tres tipos de elementos contribuyen a la realización de este momento fundamental de la observación ellos son: Las notas de campo, el libro de protocolo, el informe final.

LAS NOTAS DE CAMPO:

  1. Son el material de reflexión  y deben  tomarse las siguientes medidas:
  2. Toda nota debe ir fechada y titulada
  3. Toda nota debe ir referida a un escenario concreto
  4. Las notas deben dejar margen para añadidos  y comentarios
  5. Debe distinguirse cuando una cita es literal, fiel, resumida o libre.
  6. Las notas deben mantener un carácter descriptivo, no evaluativo.
  7. Deben ser ricas en detalles accesorios y ser contextuales
  8. Debe registrarse  lo que no se comprende
  9. Debe registrarse lo que sorprenda

LIBRO DE PROTOCOLO: Es un diario donde se relata la historia natural del desarrollo de la investigación donde, se anotan las experiencias imprevistas, fechas claves, sucesos sociales y culturales, recursos metodológicos utilizados y soluciones adoptadas ante problemas imprevistos.
Este material forma parte del control de validez al que el observador, después de su trabajo,  se somete a sí mismo y a otros.
EL INFORME FINAL:  Este paso  se aborda cuando se ha concluido, no sólo el trabajo de campo, sino, sobre todo su fase de elaboración  y reflexión en torno a todos los materiales acumulados y sistematizados en su libro de protocolo.
El informe está conformado por:

  1. Afirmaciones empíricas
  2. Informes sinópticos
  3. Viñetas narrativas
  4. Comentarios interpretativos
  5. Discusión teórica
  6. Diario de campo

2.- Investigación Acción Participación
El análisis de este aspecto requiere detenerse aunque sea brevemente en algunas consideraciones que respecto a los métodos tradicionales realizó Ezequiel Ander-Egg  en su obra: “Repensando la Investigación-Acción-Participativa, comentarios, críticas y sugerencias”.
“Nuestras críticas a fines de los años sesenta giraban en torno a cuatro cuestiones principales:

  1. Complicaciones metodológicas innecesarias para conocer algunos aspectos de la realidad social.
  2. La “encuestitis” como enfermedad metodológica, habida cuenta de la importancia relevante y casi excluyente, que se da a este procedimiento.
  3. El posponer el momento de la acción, para poder hacer estudios “serios” sobre la realidad que se va a actuar, con lo que se “ampliaba” el trabajo de investigación y se  “acortaba” el esfuerzo, los recursos y el tiempo para la acción.
  4. El secuestro de información y conocimiento en manos de expertos  y técnicos. [1990:23]

Hay diversos criterios acerca de  la IAP. Para la Educación Popular, la IAP se concibe como una dimensión del proceso investigativo y ha sido ampliamente utilizado, desarrollado y promovido por sus principales representantes: Paulo Freire, Oscar Jara, Carlos Núñez, Raúl Leis, todos en el contexto de los países latinoamericanos, asignándole connotaciones políticas, como resultado del medio donde ella se mueve.  Se investiga a las comunidades, para accionar junto a ella y lograr una participación con  los sectores más  desposeídos económica y socialmente hacía el logro de mayores libertades políticas, económicas y sociales. La IAP surgió   como una estrategia para dar poder  a los sectores que han sido excluidos  institucionalmente de participar en la creación de una nueva sociedad y desde esta visión la han trabajado los educadores populares latinoamericanos.
La IAP se asume en tanto posibilita:

  1. Insertar orgánicamente al investigador en la comunidad, por lo que puede vivenciarla.
  2. Intercalar al proceso de indagación, las acciones que no sólo brindan informaciones para el diagnóstico, sino que además, condicionan la generación de los procesos participativos.
  3. Incorporar desde los mismos inicios de la indagación, a miembros de la comunidad, creciendo su número en la medida que logra una mayor sensibilización.
  4. Proponer alternativas en el transcurso de la investigación.
  5. Asumirla como un ciclo productivo de pensamiento y acción.
  6. Incorporar con mayor libertad, a la dinámica de grupo, en tanto brinda las herramientas para la democratización de los procesos sociales y culturales.

La IAP se aplica en el proceso general del diagnóstico, en tanto método de la investigación para los estudios de comunidades, al suponer la real participación de todos los que de una manera u otra manera asisten, intervienen, transforman a las comunidades. Esa es la intención del método. De esta manera, todos lo que lo asumen, deberán tener en cuenta este, su  rasgo peculiar.
Otros aspectos de interés vinculados a este método es que el mismo presenta tres tareas básicas de cualquier investigación participativa. Primero nos encontramos con la tarea de la iluminación y el despertar de la gente corriente, para lo que se comienza con los temas del poder para la realización de determinadas transformaciones comunitarias.  En segundo lugar, un importante punto de partida es la propia experiencia actual sobre algo podemos aprehender su esencia. De esta forma el conocimiento y la experiencia de los actores sociales se respetan, se honra y valora. En tercer lugar, nos encontramos con el compromiso. La investigación participativa  valora el proceso de colaboración,  que hunde sus  raíces en la tradición cultural de la gente, convirtiéndose en un acto genuinamente democrático. De ahí el diálogo se constituye en una herramienta fundamental.
Con la utilización del método de  la IAP se pretende por una parte, producir conocimiento y acciones útiles para un grupo de personas: por otra, que la gente se empodere/capacite a través del proceso de construcción y utilización de su propio conocimiento.
La utilización de la IAP como método es importante en tanto  contribuye a:

  1. Combinar la participación con la investigación, supera los procedimientos tradicionales de conocimiento , uniendo teoría y práctica
  2. Acentuar  el compromiso desde una posición crítica y creativa.
  3. Potenciar el carácter educativo de la investigación y la necesidad de devolver lo investigado a la población, como medio de empoderamiento.
  4. Lograr todo lo antes planteado desde una perspectiva comunitaria.

La aplicación del diagnóstico privilegiando el método de la IAP, hace del mismo un proceso complejo. Los niveles de las valoraciones, juicios y apreciaciones que se realizan constantemente, son altos. Ello significa que cada momento en el diagnóstico requiere de una reflexión, a la vez, de una acción, con la participación de aquellos que más están involucrados en dicho proceso. Las consultas devienen en el mecanismo más recurrente. El empleo de variables para hurgar en las subjetividades individuales y colectivas , principalmente aquellas que tienen que ver con la memoria histórica, exige no sólo del conocimiento de los recursos de la psicología , la historia y una alta dosis de sensibilidad por los que conducen el diagnóstico, sino que exige de la presencia de los especialistas en estos temas.

Método etnográfico

La etnografía en nuestro país ha adquirido en los últimos años gran importancia sobre todo en el ámbito de los estudios de comunidades. Por ello, es importante conocer, reflexionar y discutir sobre sus posibilidades de indagación, así como, sus propuestas teórico-metodológicas e instrumentales, sus potencialidades y limitantes en el campo de la investigación.
La investigación etnográfica esencialmente consiste en una descripción de los acontecimientos que tienen lugar en la vida del grupo, destacando las estructuras sociales y la conducta de los sujetos como miembros de un determinado grupo, así como las estructuras de sus interpretaciones y significados de la cultura a la que pertenecen. La práctica etnográfica tiene un carácter flexible y requiere de una constante elaboración de la información, a diferencia de otras perspectivas de investigación en las cuales la terminación de un paso posibilita el acceso al siguiente, y así en forma continua, hasta llegar a las conclusiones.
En la Etnografía la observación, el análisis y la interpretación se dan de manera simultánea. Es decir, se observa, se generan nuevas preguntas de investigación, se realizan análisis, se confronta (teoría contra lo documentado empíricamente), se reinterpreta, y así se va construyendo el sentido de la indagación y de los conceptos con los que se inició. No hay que esperar la recopilación final de “datos” para iniciar los primeros niveles de análisis, sino que este proceso de recopilación y análisis simultáneo permite lo que se ha denominado “regresos a la información”, los cuales van ampliando la posibilidad de comprensión de las interacciones que se generan en un contexto específico.
El etnógrafo se ubica en el lugar de los sujetos investigados, estudia a través de la observación las relaciones sociales en su estado “natural”. Los estudios etnográficos observan a escala y nivel de lo cotidiano a través de una descripción profunda y detallada, ya que es a este nivel donde los sujetos significan y aprehenden.
La observación participante, que es la observación en y con presencia de otros, es indispensable para compartir códigos de comunicación, socialización y prácticas de la vida diaria de los sujetos involucrados en el problema o acontecimientos a observar. El trabajo etnográfico requiere que la observación sea documentada a partir de técnicas específicas como los diarios, registros y entrevistas. Con ello, a partir de lo documentado, se pretende interpretar los hechos sociales y se analiza la estructura social no como una constante, sino como un proceso dinámico que se construye y define socialmente por medio de la interpretación de los diferentes sujetos. Estos sujetos ejercen acciones que propician prácticas concretas con significados sociales específicos.
 Si bien, los orígenes de la etnografía pueden encontrase desde hace varios siglos en estudios antropológicos, cuyo interés era conocer las condiciones de los pueblos colonizados, no es sino hasta inicios del siglo XX cuando se marca una ruptura en la tradición antropológica con la reorientación y la influencia básicamente de dos antropólogos: Bronislaw Malinowski y Radcliffe-Brown. Esta ruptura partía de cuestionamientos referentes a la idea generalizada de evolucionismo cultural, de la validez general de significaciones en nativos, y a la inferencia en etapas evolutivas entre colonizadores y colonias. Esta ruptura inicial se tradujo en una amplia gama de posibilidades. Una de estas posibilidades permitió a algunos antropólogos conocer prácticas en apariencia ocultas, y comprender su significado en el contexto original y permitir el sentido que estas interacciones tenían para el propio grupo, los sujetos o la comunidad.
Todo proceso de conocimiento comienza “atendiendo a algún objeto de estudio. En este caso, este objeto no está definido, determinado o construido de antemano, tan solo se partía de ciertas anticipaciones de sentido, se partía de un sentido de dudas, de una serie de preguntas directrices acerca de un concepto: la “participación comunitaria”. Así, epistemológicamente hablando, se trata de construir el objeto del trabajo sociocultural a través de un “desencadenamiento” de los modos como se manifiestan “las relaciones esenciales que se ocultan en la apariencia fenoménica del objeto”. Este “desencantamiento” requiere de su descripción y de la comprensión del sentido que tiene para los actores sociales que lo constituyen. La percepción e interpretación de nuestro objeto manifestado simbólicamente, exige metodológicamente del establecimiento de una relación interpersonal con el mismo, como afirma Habermas [1990: 467]
Este “desencantamiento” y construcción comprensiva de nuestro objeto (“el trabajo sociocultural”) se estructura, en un estudio etnográfico, a través de tres momentos:

  1. Un primer momento empírico-analítico, descriptivo, de recogida de datos a través de una serie de técnicas: la observación etnográfica, la entrevista individual en profundidad, la entrevista grupal y el análisis de documentos escritos. Esta primera etapa comienza con la negociación de la entrada a nuestro contexto de ocurrencia, e incluye el establecimiento del “rapport” con los actores presentes en dicho contexto y su registro descriptivo a través de una serie de notas de campo aplicadas de observaciones y entrevistas.
  2. Un segundo momento hermenéutico (interpretativo), de comprensión del contexto comunitario, a partir de un proceso de reflexión y significación de los datos que permita ordenarlos.
  3. Y un tercer momento crítico, en el que se construirá o constituirá nuestro objeto de estudio a partir de un proceso interpretativo que buscará “las relaciones que emergen de las contradicciones entre la racionalidad teórica y la racionalidad de la realidad” (Tezanos; 1987:113).

A lo largo de todo este proceso de conocimiento y construcción del objeto de estudio se harán presentes diferentes expresiones del “principio de triangulación y convergencia”. Así, durante el proceso de recogida de los datos, se contemplarán múltiples fuentes de información, se cruzará la información obtenida a partir de múltiples técnicas (observación  participante, entrevista grupal, entrevista en profundidad). De igual manera, durante el proceso de interpretación se confrontaran los siguientes elementos: “a) la información obtenida a través de los instrumentos seleccionados, b) la visión de los investigadores y c) la teoría existente relacionada con el objeto de El método etnográfico nos permite acercarnos, personal y directamente, al mundo o contexto en el que se encuentran las personas objeto de nuestro estudio, y conocer los fenómenos que allí ocurran a través de los puntos de vista de ellas
Se interesa por lo que la gente hace, cómo se comporta, cómo interactúa. Se propone descubrir sus creencias, valores, perspectivas, motivaciones y el modo en que todo se desarrolla o cambia en el tiempo o de una situación a otra. Trata de hacer todo esto desde dentro del grupo. Lo que cuenta son sus significados e interpretaciones. [Woods P; 1967: 18]

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