EL TRABAJO SOCIOCULTURAL COMUNITARIO. FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS, METODLÓGICOS Y PRÁCTICOS PARA SU REALIZACIÓN

Rafaela Macías Reyes

1.3 Marco teórico referencial del trabajo sociocultural

La comprensión del trabajo sociocultural exige la realización del estudio y operacionalización de un conjunto de categorías que se convierten en el fundamento teórico- conceptual o marco teórico para el trabajo sociocultural comunitario. No significa que estas son las únicas categorías que se utilizan, pero si son las que permiten descubrir la esencia del mismo, ellas se convierten en ejes teóricos para el trabajo sociocultural comunitario y son:

CULTURA

La cultura en su origen se puede percibir como producto humano en un primer momento, que se “construye” en la vida social comunitaria, se produce o genera, se transmite o comunica y preserva históricamente las manifestaciones culturales como manera de mantener la cohesión social, apoyada en el sentimiento de pertenencia y ubicada en un espacio particular que es donde se asienta la comunidad, aunque la misma cambie de geografía, se mantendrán la identidad y esto lo realiza cada generación a través del  tiempo.

Analizar la cultura como producto del hombre, conduce a percibirla como un proceso de interacción social entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre y sus congéneres y en el hombre mismo como una construcción cognitiva e histórica por esa razón el campo que abarca la cultura es amplio y brinda la posibilidad de investigarla desde distintos ángulos y posiciones.

Generalmente  se asume un concepto que es el que aparece en el cuerpo del trabajo, en este caso se introduce un elemento importante que es el de trabajar algunos autores hasta concluir con el concepto que se asumirá en todas caracterizará desde lo teórico a esta metodología, estas ideas apuntan a la crítica bibliográfica que posibilita el establecimiento de una concepción a partir del trabajo teórico realizado con las ideas de los autores.

Las ideas que sirven de sustento al ejercicio crítico realizado por la autora para establecer los conceptos que trataremos:

La amplia polisemia  del concepto cultura ha quedado al descubierto en las innumerables definiciones alrededor de su contenido y significado. Su origen es tan antiguo como nuestra especie, sin embargo el interés por su estudio sistematizado se ubica en los tiempos modernos. Para la presente indagación científica no se considera pertinente discursar en torno a la evolución científica y desarrollo de la noción de cultura, pero si se considera  necesario hacer algunas precisiones.
Harto conocida es la raíz latina de la palabra aplicada a ciertas prácticas de la vida, de un lado refiriéndose al trabajo de la tierra, de ahí su derivación en agri-cultura y por el otro  a la superación espiritual del hombre. A la historia del concepto el proceso de conquista y colonización de América le incorpora una arista significativa, puesto que produjo un contacto, bajo condiciones de masacre y explotación, entre pueblos muy diferentes portadores de costumbres distintas. Con la ilustración el tema del progreso ocupó el centro de las reflexiones teóricas explicándose la existencia de culturas diferentes, debido a los niveles y logros desde el punto de vista racional alcanzado por los pueblos.[Rodríguez Tamayo; 20001:
Las tesis culturales premarxistas destacan la existencia de la cultura en dos formas, una objeto y resultado terminado, la otra en forma subjetiva; esto es: el hombre como creador sentando las bases de su propia existencia y al mismo tiempo desarrollando sus capacidades de asimilación. Su principal limitación conduce al desarrollo de la forma subjetiva-activa.
La visión marxista por su parte, jerarquiza la capacidad creativa y activa del hombre  e insiste que el propio hombre es también un resultado de la cultura. Marx y Engels hacen el aporte más sobresaliente de la teoría de la cultura al descubrir los verdaderos nexos del desarrollo. Los antropólogos fueron los primeros en romper con la concepción eurocéntrica, elitista y restrictiva de la cultura, sustituyéndola por una concepción total basada en el doble postulado de la relatividad y de la universalidad de la cultura.
Para los antropólogos, todos los pueblos, sin excepción, son portadores de cultura y deben considerarse como adultos. Según Lévi –Strauss, carece de fundamento la ilusión arcaica que postula en la historia una infancia de la humanidad. Por otra parte, no existen culturas inferiores y debe reconocerse, al menos como precaución metodológica, la igualdad en principio de todas las culturas. Desde el punto de vista antropológico son hechos culturales tanto una sinfonía de Bethoven como una punta de flecha, un cráneo reducido o una danza ritual.
Estas diferentes perspectivas en el acercamiento conceptual a los problemas de la cultura pueden ser resumidas de la siguiente manera:

Cultura en su acepción más amplia es una forma integral de vida, con una dimensión simbólica construida social, histórica y selectivamente, que se concretan en las relaciones entre personas, entre comunidades, y con la naturaleza. La dimensión concreta de la cultura está conformada por hábitos, prácticas, objetos y relaciones. Existe no como algo estático sino como un proceso de reproducción permanente de sí misma. La reproducción depende de la adopción e insistencia de estos modelos práxicos.
La definición de la cultura como totalidad, que piensa tanto el universo de la simbolización, sus relaciones con lo concreto, y su realización en las relaciones sociales que genera, es muy próxima a la definición de lo socio-cultural. Siendo la definición específica de la cultura referida a lo simbólico, una concepción más precisa de lo cultural, como existencia particular y distinta a lo social.
Alfred Nadel plantea con claridad este problema: existe una especificidad de la cultura que la diferencia de lo social. Sociedad es “...la totalidad de hechos sociales sobre la dimensión de las relaciones y agrupaciones. Cultura, la misma totalidad en la dimensión de la acción con sentido...”1
Para Clifford Geertz la cultura es un contexto extra somático de inteligibilidad e información que rebasa los fenómenos biológicos y psicológicos.
El hombre es un animal suspendido de una trama de significaciones que él mismo ha tejido; en consecuencia entiendo la cultura como esa red... no es un fenómeno psicológico, una característica del pensamiento, de la personalidad o de la estructura cognoscitiva... la cultura es un contexto, algo dentro de lo cual todo eso pueda ser inteligiblemente, es decir, ampliamente, descrito”.2
Cultura al ser definida como dispositivos simbólicos para controlar la conducta, como fuente extra-somática de información, suministra el vínculo entre lo que los hombres n intrínsecamente capaces de llegar a ser y lo que realmente llega a ser uno por uno”3
La cultura constituye uno de los elementos que influyen significativamente en la integración de los seres humanos en una sociedad, según se desprende de una comprensión tradicional del concepto de cultura según Bejar (1994), quien refiere que, cultura es el conjunto de patrones explícitos e implícitos, manifestados en tal forma de vida, que son aprendidos y transmitidos mediante símbolos, que constituyen los logros distintivos de los grupos humanos, tanto materiales como espirituales. El medio esencial de la cultura lo constituyen las ideas (históricamente derivadas y seleccionadas) y especialmente sus valores adquiridos.

Cultura es el entramado de significaciones con el cual los humanos se representan el mundo social y natural, dan sentido a sus acciones y relaciones, formula e interpretan sus comunicaciones. Cultura es lo que integra a los elementos como una totalidad mediante la significación específica de cada uno de ellos.
Paulo Freire asume la cultura como espacio de libertad para la opción de las personas, y también como un espacio para el abuso, para la actitud negativa de los dominadores, contemplando al mismo tiempo la posibilidad de resistencia y emancipación a través de la formación ética.
La cultura es el conjunto de realizaciones humanas que han trascendido en el tiempo y que le permiten al hombre; reproducir y crear nuevos conocimientos y valores para la transformación de su medio social y natural. La Cultura expresa en su proceso dinámico, de creación y difusión, una visión del mundo que encierra un compromiso socio-histórico y un basamento político-ideológico concreto.

El trabajo sociocultural requiere para su realización que se asuma según el criterio de la autora a la cultura como:
1.- Un conglomerado de rasgos, elementos que caracterizan a los grupos humanos, a las comunidades sociales, los que adquieren significado en consonancia con las actividades humanas.

2.- Se encuentra tanto en el hombre como en las cosas, en los objetos como en los procesos. Se le concibe como lo estable, tradicional o novedoso, se le analiza desde el punto  de vista informativo o semiótico, se le considera desde la axiología  o la tecnología.
3.- Constituye un fenómeno y al mismo tiempo objeto de estudio de las ciencias sociales, por cuanto refleja todo el conjunto de acciones de los individuos que han rebasado un tiempo dado, para inscribirse en lo trascendental.

4.- Abarca un amplísimo y heterogéneo ámbito que incluye expresiones, modos, quehaceres, sentimientos, creaciones materiales y espirituales; es decir se la encuentra en  todas las esferas de las relaciones sociales y de la sociedad en general, en fin sus códigos culturales.

5.- La cultura se traduce en la manera en que vive un  pueblo, en la herencia social que le corresponde a cada  individuo de una determinada colectividad.

6.- Es un concepto muy complejo, porque se expresa en los valores y bienes materiales y espirituales que tienen su haber en las prácticas sociales, en sus costumbres, hábitos, tradiciones, normas de convivencia, sistema de creencias, supersticiones y procederes mágico-religiosos.

7.- Su centro esencial es el hombre, implica el desarrollo, es creación individual y grupal, es producto de la interacción del hombre con sus semejantes y su entorno.

La polisemia de la cultura se ha descubierto en las diferentes valoraciones y significados que le han otorgado los autores tratados en este apartado. Representa para el trabajo sociocultural uno de los ejes teóricos más importantes para su desarrollo.
La cultura considerada como calidad del sistema social, indica que los elementos constitutivos de ella se forman y se desarrollan a partir del conjunto de las características distintivas de una sociedad, comunidad, clases,  grupos sociales y familias. Estas características son de orden espiritual, material y afectivo y ejercen importantes y decisivas influencias en los ritmos de desarrollo de la sociedad.
Cultura en su acepción más amplia es una forma integral de vida, con una dimensión simbólica (planes, modelos) construidos social, histórica y selectivamente, que se concretan en las relaciones entre personas, entre comunidades, y con la naturaleza. La dimensión concreta de la cultura está conformada por hábitos, prácticas, objetos y relaciones. Existe no como algo estático sino como un proceso de reproducción permanente de sí misma. La reproducción depende de la adopción e insistencia de estos modelos práxicos (simbólico-prácticos).
La definición de la cultura como totalidad, que piensa tanto el universo de la simbolización, sus relaciones con lo concreto, y su realización en las relaciones sociales que genera, es muy próxima a la definición de lo socio-cultural. Siendo la definición específica de la cultura referida a lo simbólico, una concepción más precisa de lo cultural, como existencia particular y distinta a lo social.


1 NADEL, Alfred; citado por NEUFELD, María Rosa: Crisis y vigencia de un concepto: La cultura en la óptica de la antropología; en BASAIL RODRÍGUEZ, Alain y ÁLVAREZ DURÁN, Daniel (compiladores): Sociología de la Cultura Tomo I, Primera parte. Editorial Félix Varela, La Habana 2004.

2 GEERTZ, Clifford; citado por NEUFELD, María Rosa: Crisis y vigencia de un concepto: La cultura en la óptica de la antropología; en BASAIL RODRÍGUEZ, Alain y ÁLVAREZ DURÁN, Daniel (compiladores): Sociología de la Cultura Tomo I, Primera parte. Editorial Félix Varela, La Habana 2004.

3 GEERTZ, Clifford: Impacto del concepto de cultura en el concepto del hombre, en Colectivo de autores: Antropología Social: selección de lecturas. Editorial Félix Varela La Habana, Cuba 2005.

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