REFLEXIONES SOBRE EXPERIENCIAS DE INVESTIGACIÓN EN ALGUNAS ORGANIZACIONES EN CHIAPAS

Manuel de Jesús Moguel Liévano

 

LA PEQUEÑA ORGANIZACIÓN ARTESANAL DE TIPO FAMILIAR:
UN ANALISIS  DESDE LA PRODUCCION.
EL CASO DE LA TALLA EN MADERA EN CHIAPA DE CORZO, CHIAPAS.
Hilario Laguna Caballero1

Introducción.

En los tiempos actuales, donde la globalización permea el quehacer de todas las organizaciones,  podemos considerar que las pequeñas organizaciones artesanales de tipo familiar, dedicadas a la talla en madera en Chiapa de Corzo, Chiapas, cobran singular importancia, debido a los diversos rasgos que conforman a estas organizaciones, así como a lo singular y especial de sus modos de producción, donde el simbolismo se recrea en su máxima expresión. Su permanencia obedece a múltiples factores y constituyen no solo un modo de vida de las familias que la integran, además se considera parte importante de la cultura local, nacional e internacional.


Este trabajo fue también presentado como ponencia en el IV Congreso Internacional de Análisis Organizacional, realizado en la ciudad y Puerto de Veracruz en noviembre de 2006, organizado por la Universidad Veracruzana, el Posgrado en Estudios Organizacionales de la UAM Iztapalapa y la Red Mexicana de Investigadores en Estudios Organizacionales.


El trabajo tiene como finalidad mostrar de manera sucinta la realidad de estas pequeñas organizaciones, a través del análisis de las dimensiones de cultura, producción, identidad, conocimiento y familia, mismas que fueron abordadas a través de una investigación cualitativa por medio de entrevistas a profundidad, observación participante y relatos de vida, herramientas fundamentales de investigación para el área de los Estudios Organizacionales, disciplina emergente en el área de las organizaciones en los últimos 30 años.  


El presente documento es un extracto de la investigación realizada con motivo de la tesis doctoral La pequeña organizacional artesanal de tipo familiar: un análisis desde la producción. El caso de la talla en madera en Chiapa de Corzo, Chiapas, elaborada por el autor para obtener el grado de Doctor en Estudios Organizacionales, por parte del área de Posgrado en Estudios Organizacionales de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa en convenio de colaboración con la Universidad Autónoma de Chiapas, durante el periodo 2003-2006.


Como dijera el ilustre poeta chiapaneco Enoch Cancino Casahonda “Chiapas es en el cosmos lo que una flor al viento”. Porque Chiapas, a través de su historia, ha sido sacudida de manera violenta por diferentes eventos, entre ellos: la conquista de los españoles y el posterior sometimiento cultural, la anexión de Chiapas a México en 1824, el Movimiento Mapachista durante la Revolución Mexicana y recientemente el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994, que ha puesto a la entidad en el mapa mundial.
Este trabajo de investigación se realizó en el Estado de Chiapas, entidad de gran belleza y riquezas naturales hechas por el hombre, pero que paradójicamente contiene grandes contrastes socioeconómicos, donde en algunas latitudes y en determinadas ramas de actividades pareciera que el tiempo no ha pasado, se mantienen inalterables, como es el caso de las pequeñas organizaciones artesanales de tipo familiar que existen en Chiapa de Corzo, Chiapas.
El Estado de Chiapas tiene 119 municipios, con una superficie de 73, 887 Km. cuadrados, con más de 21 mil localidades dispersas en el territorio y una población de poco más de 4 millones de habitantes de los cuales el 32% son indígenas.


Durante muchos años, es de llamar la atención, la pequeña organización artesanal de tipo familiar se ha mantenido vigente a través de pequeños talleres ubicados en el propio hogar, con su producción tradicional y una evolución natural en sus obras, dándole una identidad propia, y representando una de las actividades más importantes para el municipio, el estado y el país.


En paralelo a sus objetivos académicos, este estudio tiene como finalidad contribuir al rescate de la producción artesanal tradicional, proporcionándole la importancia y reconocimiento que merece, así como contar con elementos para la comprensión de la esencia de esta actividad fundamental en el espacio chiapaneco.


Se abordan en calidad de andamios teóricos además de los Estudios Organizacionales, disciplina en la que se circunscribe la investigación, las dimensiones de cultura, producción, identidad, conocimiento y familia, obteniendo a partir de ellas los elementos de juicio para explicar porqué a través de la producción artesanal tradicional se refleja la identidad del artesano en estas organizaciones, todo desde una perspectiva organizacional.


En la pequeña organización artesanal cobra relevancia el aspecto simbólico en una cosmovisión única donde se mezclan tradiciones, religión, mitos, leyendas, productos de las vivencias de los lugareños. En la dimensión producción se analizan conceptos de creatividad, trabajo, procesos que le dan un sello peculiar.


El conocimiento, se entiende como un proceso para el incremento de los saberes creados por los individuos y los cristaliza como una parte de la red de conocimientos de la organización, conocimiento tácito (evocando los estudios de la dimensión tácita de Polanyi, 1966), que no puede ser transmisible o enseñable, sino aprendido mediante la observación y desarrollo de las facultades innatas del artesano o artista.


La familia, objeto de estudio de todas las disciplinas sociales y antropológicas, núcleo básico de la sociedad y primer espacio de aprendizaje para los niños, al participar la mayoría de sus integrantes en la producción le proporciona sustento, y representa un elemento de gran importancia en las organizaciones pequeñas de tipo artesanal. De hecho, se puede decir que todas las organizaciones pequeñas son empresas familiares por antonomasia.


Finalmente, el mayor anhelo del escritor es despertar en el lector el interés por el tema en estudio y estimular su curiosidad para continuar la búsqueda por cuenta propia. Si hacemos esto cada uno de los interesados por el fenómeno de las pequeñas organizacionales artesanales, tanto en Chiapas como en las demás entidades del país, estaremos en el camino para comprender con mayor claridad su realidad y estar en posibilidad de contribuir a su mejoramiento en todos los ámbitos que nos sean permitidos.

Para mayor información respecto de este tópico o con el objeto de compartir información con el autor, mis correos electrónicos son hlaguna@unach.mx, hlagunac@hotmail.com.

 

1.- Fundamentos teóricos.


El presente trabajo se encuentra sustentado desde diversas perspectivas teóricas en la tradición de los Estudios Organizacionales, sobresaliendo las siguientes. La construcción social de la realidad, con autores como Berger y Luckman, Schutz, y  Kosik. Las aportaciones de la antropología a partir del estudio del simbolismo, con fundamento en  Mead, Geertz, y Malinovski. Para el tratamiento de la corriente emergente de la Cultura en las organizaciones se revisa la obra de  Smircich, Bordieu, Habermas, Davila y Martínez, Murdock, Barba y Solís, García Canclini, Morgan, y Levi-Strauss.


En relación con la dimensión producción, se encuentra soporte teórico en la obra de  Marx, Habermas, Knights y Braverman. La dimensión conocimiento en la organización se fundamenta en las aportaciones de Scheler, Parson, Montaño, Nonaka y Takeuchi, Polanyi, y Krogh et al. El tema de la familia incorpora contribuciones de autores como Bordieu, Engels, Fromm y Chayanov. El tópico de la identidad se revisa con Fromm, Jiménez Montiel, y Páramo.


Entre los aspectos teóricos de mayor relevancia de las dimensiones en estudio se encuentran los siguientes. Para Geertz (1995) la cultura denota un esquema históricamente transmitido de significaciones representadas en símbolos, un sistema de concepciones heredadas y expresadas en formas simbólicas por medio de los cuales los hombres se comunican, perpetúan y desarrollan su conocimiento y sus actitudes frente a la vida. La cultura es pública, abunda, en tanto que el contenido simbólico es público, y hace referencia a un grupo humano que comparte significados. La cultura no es una entidad, algo a lo que puedan atribuirse de manera causal acontecimientos sociales, modos de conducta o procesos sociales. Para el autor, la cultura está situada en el entendimiento y en el corazón de los hombres.
De acuerdo con Barba y Solís (1997), el gran interés despertado por la cultura en las organizaciones tiene tres causas principales: 
a) las nuevas perspectivas teóricas y metodológicas que han adquirido relevancia en el desarrollo de los estudios organizacionales;
b) la influencia que han tenido los procesos de globalización y regionalización en el interés por el estudio transcultural y por la comparación de modelos regionales, y
c) las modificaciones ocurridas en las sociedades modernas donde las organizaciones aparecen como espacios de identidad capaces de influir en las transformaciones culturales.


La cultura, agregan los autores, expresa los valores o los ideales sociales y las creencias compartidos por los miembros de una organización. Estos valores o patrones de creencias se manifiestan por medio de artefactos simbólicos tales como los mitos, los rituales, los cuentos, las leyendas y el lenguaje especializado. La cultura concebida como un conjunto clave de creencias y valores compartidos, llena muchas y muy importantes funciones:

Cuando se aborda el aspecto simbólico es penetrar al mundo de la experiencia de la realidad en la vida cotidiana, donde pueden conjugarse de manera natural y espontánea la filosofía, la religión, la ciencia y el arte, pues el individuo vive día a día en un mundo de símbolos, en el trabajo, en su quehacer cotidiano, en la familia, en la diversión.


Para  Geertz (1995), la interpretación de la cultura está íntimamente relacionada con el estudio de lo simbólico, los cuales constituyen una compleja red de significados, donde aquellos que comparten el contenido simbólico pueden entenderlos y actuar en función de ellos. Si el etnógrafo desea ir más allá de la descripción cultural, es importante entender este sistema de significados. El autor propone un concepto de cultura semiótico, creyendo al hombre en concordancia con Weber, como un animal inserto en tramas de significación tejidas por él mismo. Por tal motivo, el análisis de la misma debe ser una ciencia interpretativa en busca de significaciones, tratando de lograr la explicación, interpretando expresiones sociales que son enigmáticas en su superficie.


Mead (1994), aportó grandes ideas dentro del interaccionismo simbólico. Las raíces intelectuales más influyentes de la obra de Mead en particular y del interaccionismo simbólico en general son la filosofía del pragmatismo y el conductismo psicológico. En primer lugar, para los pragmáticos la verdadera realidad no existe “fuera del mundo real; “se crea activamente a medida que actuamos dentro y hacia el mundo”. En segundo lugar, las personas recuerdan y basan su conocimiento del mundo sobre lo que se ha demostrado útil para ellas. En tercer lugar, las personas definen los “objetos físicos y sociales con los que tienen relación en el mundo de acuerdo con su utilidad para ellas”.


Finalmente, si nuestro deseo es entender a los actores, debemos basar la comprensión en lo que ellos hacen realmente en el mundo. Para tal efecto, se identifican tres aspectos centrales: a) el análisis de la interacción entre el actor y el mundo, b) una concepción del actor y del mundo como procesos dinámicos y no como estructuras estáticas, y c) la enorme importancia asignada a la capacidad del actor para interpretar el mundo social.


De acuerdo con Berger y Luckman (2003) el lenguaje es un sistema de signos vocales, es el sistema de signos más importante de la sociedad humana. Su fundamento descansa en la capacidad intrínseca de expresividad vocal que posee el organismo humano. No se puede hablar de lenguaje cuando gruño o aúllo o abucheo, aunque estas expresiones vocales son capaces de volverse lingüísticas en tanto se integren dentro de un sistema de signos accesibles objetivamente. La comprensión del lenguaje es esencial para cualquier comprensión de la realidad de la vida cotidiana. El lenguaje tipifica  experiencias, permitiendo incluirlas en categorías  amplias en cuyos términos adquieren significado para mí y para mis semejantes.
La identidad, según Berger y Luckman (2003), se forma por procesos sociales y una vez se cristaliza, es mantenida, modificada o aún reformada por las relaciones sociales; mientras que Páramo (1999) establece que el desarrollo de la identidad social involucra diversos procesos, tales como los de cognición y de aprendizaje, los cuales ocurren durante la interacción social.


Chihu (2002), define los siguientes tipos de identidades:


a) identidad social, es aquella compuesta por categorías que denotan la membresía de uno con respecto a varios grupos sociales: sexo, nacionalidad, afiliación política, religión.
b) identidad individual, se deriva de los procesos tempranos de socialización, identidades primarias, por lo mismo más fuertes y más resistentes al cambio, están profundamente enraizadas y se manifiestan como características interiorizadas.
c) identidad de grupo, es el producto de una definición colectiva interna, resultado de la identificación de similitudes y de diferencias que llevan a cabo los actores a través de las relaciones creadas con otros actores significativos; presupone que los miembros se ven a sí mismos como similares. La colectividad significa que los actores tienen algo en común.
d) identidad nacional, es una identidad colectiva específicamente moderna, con tendencia a la movilización política, capaz de crear una comunidad entre agentes sociales dispersos.
 Según Bordieu (1997), la familia no es solo una palabra sino una consigna, una categoría, principio colectivo de la realidad colectiva que sirve de modelo a todos los cuerpos sociales. Se concibe como una realidad trascendente a sus miembros, existe como un universo social separado, comprometido con la perpetuación de las fronteras. Es un lugar estable, de confianza.


Según Braverman (1984), en la primera etapa del capitalismo industrial, el papel de la familia siguió siendo central en el proceso productivo de la sociedad. Si bien el capitalismo estaba preparando la destrucción de este papel, todavía no había penetrado en la vida diaria de la familia y la comunidad. Un estudioso de la historia industrial de los Estados Unidos describió esto como “la etapa de la familia en la que la manufactura de artículos para la casa era suprema”. Prácticamente todas las necesidades de la familia eran cubiertas por sus miembros, el productor y consumidor eran prácticamente idénticos. La familia era la unidad económica y todo el sistema de producción estaba basado en ella.
Para Merton (1978), la familia es la principal correa de transmisión para la difusión de las normas culturales a las nuevas generaciones. Pero hasta hace poco no hemos comprendido que la familia transmite, en general, la porción de la cultura accesible al estrato y al grupo social en que los padres se encuentran; constituye, por consiguiente, un mecanismo para disciplinar al niño en función de los objetivos culturales y de las costumbres características del grupo.
Se puede inferir entonces, que está ocupado en descubrir los modelos implícitos de valoración cultural, de jerarquización de las personas y las cosas y de formación de objetivos estimables, en actuar de acuerdo con ellos y en asimilar la orientación cultural explícitamente formulada por los padres en una corriente incesante de órdenes, explicaciones y exhortaciones.


Sin embargo, el elemento más relevante es la proyección de las ambiciones de los padres en el hijo. Como es sabido, ante el “fracaso” personal o el “éxito” limitado, muchos padres pueden aplazar los esfuerzos para conseguir sus objetivos iniciales, e intentar alcanzarlos por vía secundaria, a través de los hijos. La influencia puede provenir de la madre o del padre. Con frecuencia el padre espera que el hijo alcance objetivos que ella o él no han conseguido alcanzar.


Respecto a la dimensión producción, el concepto trabajo según Marx (2004) se considera como una actividad orientada a un fin (dimensión cognitivo-instrumental), pero también es interacción social y comunicación (dimensión práctico-moral), así como autoexpresión práctica del ser humano, en quien se desarrolla “el libre juego de las fuerzas vitales, físicas y espirituales”, (dimensión ético-expresiva).
El trabajo como acción a propósito guiada por la inteligencia, según Braverman (1984), es el producto especial de la humanidad. Al actuar sobre el mundo externo y cambiarlo, el hombre cambia al mismo tiempo su propia naturaleza, escribió Marx. El trabajo humano, sea directamente ejercido o acumulado en productos tales como herramientas, maquinaria o animales domesticados, representa el único recurso de la humanidad frente a la naturaleza. En esta forma, para los humanos en sociedad, la fuerza de trabajo es una categoría especial, separada e inintercambiable con ninguna otra, simplemente porque es humana.


La teoría del intercambio según Lévi-Strauss (1994), se basa en dos supuestos básicos. Primero, el intercambio social, pensaba, constituye un proceso distintivamente humano del que los animales inferiores no son capaces. Por lo tanto, no podemos comprender el intercambio humano basándonos en la conducta de los animales no racionales. Los humanos son capaces de realizar una acción culturalmente dirigida, mientras los animales inferiores pueden sólo responder de forma natural. Los actores, afirmaba, son capaces de una acción creativa y dinámica, mientras los animales se conducían de manera estática.


Segundo, Lévi-Strauss rechazaba la idea de que el intercambio humano pudiera explicarse en términos del interés individual. No negaba la posible implicación de éste, pero afirmaba que no era suficiente para el mantenimiento de las relaciones sociales basadas en el intercambio. En su opinión, el intercambio social se mantenía por obra de fuerzas supraindividuales; es decir, fuerzas colectivas, culturales; el intercambio humano era más simbólico que basado en el interés individual. En general, veía un sistema moral de intercambio más que el funcionamiento del interés individual.


En relación a la teoría del intercambio, de acuerdo con Chayanov (1985), cuando se ha desarrollado ampliamente el intercambio de mercancías, la familia explotadora de la unidad económica ya no hace diferencia en cuanto a los modos de empleo de su fuerza de trabajo, con la condición que sea utilizada al máximo y bien pagada en el mercado con respecto al valor de lo producido.


Con respecto a la dimensión conocimiento, el hombre se distingue de las demás especies no solo por crear conocimiento, sino por su capacidad de recrearlo, transformarlo y transmitirlo lo que genera más conocimiento, ahí radica su importancia, y con esa acumulación de conocimiento,  puede transformar no solo su propia persona sino el entorno mismo donde se desarrolla o vive. En los últimos años, el conocimiento ha cobrado singular fuerza dentro del discurso organizacional, y muchos estudiosos se han dedicado a realizar investigaciones sobre el mismo, pues es considerado como uno de los recursos más valiosos en las organizaciones.


En la teoría del conocimiento, según Schutz (1995), el hombre se encuentra desde el comienzo en ambientes ya delineados para él y por otros, es decir, premarcados, preindicados, presignificados y hasta presimbolizados. De esta manera, su situación biográfica en la vida cotidiana es siempre una situación histórica, constituida por los procesos socioculturales que condujeron a la actual configuración de su ambiente, por lo que sólo una fracción pequeña del acervo de conocimiento a mano del hombre se origina en su propia experiencia individual, la mayor parte del conocimiento deriva de la sociedad, le ha sido transmitido por sus padres y maestros como su herencia social. Todo este conocimiento es presupuesto sin discusión por el respectivo grupo social y es, por ende, un conocimiento socialmente aprobado.


En el proceso de transmitir el conocimiento socialmente aprobado, el aprendizaje del lenguaje habitual tiene una función importante. Aprehendemos a nuestros semejantes sus reflexiones como realidades del mundo de la vida cotidiana. Ellos están a nuestro alcance actual o potencial, y compartimos o podemos compartir, mediante la comunicación, un ambiente comprehensivo común. Este aprendizaje se presenta de manera analógica, y en este sentido el mundo del otro trasciende al mío, de forma inmanente, dentro de la realidad de nuestra vida cotidiana. Por consiguiente, ambos miembros de la relación mediante la cual aprehendemos esta trascendencia pertenecen al mismo ámbito finito de sentido, la realidad eminente.
De acuerdo con Von Krogh, Ichijo y Nonaka (2000), el conocimiento es en sí mismo mutable y puede adoptar muchos rostros en una organización. El conocimiento es una certeza justificada. Un individuo justifica la veracidad de sus certezas con base en observaciones del mundo; mismas que dependen a su vez de un punto de vista, sensibilidad personal y experiencia individual peculiares.
Para Habermas(1986), la expresión “teoría del conocimiento” se acuñó por primera vez en el siglo XIX, pero el objeto al que se mira así retrospectivamente es el objeto de la filosofía moderna en general. El propósito del pensamiento racionalista y del empirista apuntaba a la demarcación metafísica del ámbito de los objetos y a la justificación lógica y psicológica de la validez de una ciencia natural que se caracterizaba por la utilización de un lenguaje formalizado y de la vía experimental. Las teorías del conocimiento ni se limitaban a la explicación del método científico experimental ni se reducían a teoría de la ciencia.


De acuerdo con Berger y Luckmann (2003), la sociología del conocimiento debe analizar los procesos por los cuales esto se produce. Bastará con definir la realidad como una cualidad propia de los fenómenos que reconocemos como independientes de nuestra propia volición, y definir el “conocimiento” como la certidumbre de que los fenómenos son reales y poseen características específicas.
Según Polanyi (2004), asumir la noción de conocimiento tácito como concepto esencial de la creación de conocimiento en las organizaciones significa abrir la puerta a la subjetividad, la imaginación, la experiencia, la intuición, las emociones y la creatividad. En su libro The Tacit Dimension, desarrolla una feroz crítica contra el conocimiento científico objetivo y propone la creación de una nueva forma de interpretación de lo real construida desde la integración del sujeto (unidad mente-cuerpo, razón-emoción, teoría-práctica) con su entorno.


Esta propuesta es una verdadera revolución en el conocimiento, cuyos efectos y consecuencias apenas vislumbramos. En mi criterio, la frase que sintetiza su pensamiento en relación al conocimiento es: “sabemos más de lo que podemos decir”; es decir, existe una parte muy importante de nuestro conocimiento que no se puede verbalizar, e incluso, no radica en la mente, sino en el cuerpo.
Para Saldaña (2004), la creación de conocimientos debe establecer las condiciones organizacionales óptimas requeridas para su expresión, es decir, para potenciar la creación, y la capacidad de creación es la creatividad. Potenciar la creatividad demanda en las organizaciones cabida para las emociones, el humor, el ocio, el diálogo, la tolerancia, la improvisación, la ambigüedad, las metáforas, la equidad, el tiempo para idear, sueños; cabida para expresar las subjetividades, a fin de cuentas, sustancia primigenia del conocimiento tácito. También la creación del conocimiento en las organizaciones debería tener como finalidad el cuidado, la preservación y el enriquecimiento de la vida en el planeta, incluida la vida humana.
El problema a enfrentar en la actualidad, según Ramírez Faúndez (2005), no se reduce solo a nuestras limitadas capacidades de apropiación de un colosal caudal de nuevos conocimientos, disponibles por vía de la dinámica de descubrimientos. También es provocado por el hecho que estos nuevos conocimientos se nos imponen, dar cuenta de ellos e incorporarlos a nuestro propio acervo. El sentido de esta coacción se explica en que las posibilidades de mantenernos en el mercado como productores eficientes, en gran medida, está determinada por nuestras capacidades de aprendizaje y apropiación de estos conocimientos de punta, para integrarlos con oportunidad, con efectividad y eficiencia en el proceso de trabajo en el cual, precariamente, estamos involucrados.

2. Las pequeñas organizaciones artesanales en Chiapas.

En este trabajo de investigación se acuña el concepto de “pequeña organización artesanal de tipo familiar”, para referir a aquellas organizaciones en la que converge la familia nuclear para su propia subsistencia a través de la actividad artesanal, mismas que podían ser similares a las referidas por Alexander Chayanov (1985) como “unidades domésticas”, o también las llamadas microempresas de hoy día.


Se les denomina de esta manera para identificarlas de las demás, donde se pueden distinguir los siguientes rasgos: está integrada por la familia, no existen empleados, no se pagan sueldos, el taller se encuentra como anexo en la misma vivienda, la venta de sus obras se realiza en el propio domicilio, en muchos casos las obras se elaboran en base a pedidos.


En el caso de las pequeñas organizaciones artesanales de Chiapa de Corzo, el concepto “producción” no se refiere a un término acotado, nos referimos a un proceso de creación artística y no a un proceso de orden industrial. En este caso, aunque se pueden identificar los procesos de producción, éstos no están sujetos ni a maquinaria ni a tiempos rígidos, en otras palabras, la obra de arte por sí sola va mostrando su forma en tiempo y en el espacio de acuerdo a su creador –el artesano–, y no a una necesidad materialista.
Althusser y Ethienne (1977), definen el oficio artesanal como la unidad entre la fuerza de trabajo y el medio de trabajo: por un lado el medio de trabajo (la herramienta) debe estar adaptada al organismo humano; por el otro, una herramienta deja de ser un instrumento técnico en manos de quien no la sabe utilizar. Su uso efectivo exige del obrero un conjunto de cualidades físicas e intelectuales, una suma de hábitos culturales (el conocimiento empírico de los materiales, destrezas que pueden ir hasta el secreto del oficio). Por ello, el oficio está ligado indisolublemente al aprendizaje. Una técnica antes de la Revolución Industrial, es el conjunto indisoluble de un medio de trabajo, o de una herramienta y de un obrero, formado en su utilización por aprendizaje y hábito. La técnica es esencialmente individual, incluso si la organización del trabajo es colectiva.
En el proceso de creación artística, señala Saldaña (2004), se juega entre la sublimación y la idealización, entre lo individual y lo social, entre lo íntimo y lo público, entre lo subjetivo y lo objetivo, constituyendo una dimensión que no es ni interna ni externa al mismo, sino una tercera dimensión; la subjetividad objetivada, mundo de objetos teñidos de sentido y de pasión, el espacio–tiempo cotidiano fracturado y proyectado como espacio–tiempo potencial, como juego, como realidad imaginaria.


Según García Canclini (2002), las artesanías de barro, de madera y textiles tuvieron un papel significativo en el desarrollo de muchos países (Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Perú, entre otros) durante el período en que la industrialización era el núcleo estratégico del desarrollo capitalista. A diferencia del modernismo evolucionista que veía las artesanías como una producción aparentemente anacrónica, su larga persistencia junto al desarrollo industrial, así como su consumo nostálgico por parte de sectores urbanos, contribuían a entender algo medular del capitalismo.
Según el autor, los avances realizados en el estudio de este campo en los años setenta y ochenta indicaron cuatro razones por las cuales la modernización del desarrollo económico no elimina las culturas populares tradicionales. Estas son:


a) la imposibilidad de incorporar a toda la población a la producción industrial urbana;
b) la necesidad del mercado de incluir las estructuras y los bienes simbólicos tradicionales en los circuitos masivos de comunicación, para alcanzar aún a las capas populares menos integradas a la modernidad;
c) el interés de los sistemas políticos por tomar en cuenta el folclor a fin de fortalecer su hegemonía y su legitimidad, como referencias históricas de la creatividad nacional; y
d) la continuidad en la producción cultural de los sectores populares.
Las artesanías se fueron modificando al pasar, en la segunda mitad del siglo veinte, de autoabastecer comunidades tradicionales a convertirse en un recurso para obtener ingresos en ámbitos urbanos, y también en relación con turistas y con la exportación.
Para Novelo (1993), la producción artesanal en México no es homogénea ni por sus productos, ni por las formas de organización del trabajo, de distribución y circulación de los productos y de consumirlos. Las formas artesanales de producción han sido una forma dominante de producción. Antes de que Inglaterra revolucionara la producción en general con su revolución industrial, todos los bienes se producían en forma artesanal.
Artesanal significa una peculiar manera en que el hombre ha usado los instrumentos de trabajo para producir algo, generalmente un bien, un objeto de consumo. Fueron las sociedades europeas feudales quienes dieron lugar a la existencia del artesanado clásico, donde especialistas de diferentes oficios producían los objetos cotidianos  como los de lujo. El aprendizaje del oficio estaba sujeto a rígidas normas. Es en esta etapa donde surgen las denominaciones de aprendiz, oficial y maestro, escalafón a recorrer por los artesanos en su carrera profesional.


Los instrumentos de trabajo le pertenecían al maestro del oficio, quien dominaba todo lo relativo a su especialidad y enseñaba a los otros, aceptaba encargos, repartía el trabajo y cobraba por el trabajo terminado y por enseñar. La producción se realizaba en forma inminentemente manual y el uso de instrumentos de trabajo auxiliaban al diestro productor; el taller del artesano no producía más que para sus consumidores directos y habituales.
En los albores del capitalismo europeo, el taller del artesano dejó su lugar como unidad de producción dominante a la manufactura, la cual tiene semejanzas con el taller del artesano en cuanto a que la elaboración de los productos sigue siendo fundamentalmente manual y la producción continúa estando a cargo de especialistas.
La transformación de la organización artesanal del  trabajo en la organización industrial capitalista aniquiló la producción de muchos objetos  por inútiles, socialmente hablando, o por que los artesanos no pudieron continuar compitiendo con la industria que revolucionó las formas de trabajo. Sin embargo la producción artesanal subsiste por varias razones:


a) la fábrica no puede producir objetos que desempeñan un papel simbólico en las costumbres y rituales de las relaciones sociales,
b) los artesanos producen más barato para un mercado de bajos ingresos o elaboran objetos que la industria aún no sustituye;
c) frente a la producción industrial masiva el sector ilustrado, intelectual de la sociedad redescubrió el aprecio por el trabajo manual, más original, precisamente por su oposición a la producción industrial masificada.

 

3. Diseño metodológico.

La investigación social busca producir conocimientos para incidir en fenómenos concretos, así como implicaciones y determinaciones de acuerdo al sentido que se les pretende conferir, pero al mismo tiempo se busca describir partiendo de la realidad, el papel desempeñado por la cultura, la producción, la identidad, el conocimiento y la familia, en la producción artesanal de las pequeñas organizaciones de tipo familiar existentes en Chiapa de Corzo, otorgándole una identidad propia que le permiten mantenerse hasta nuestros días, conservando su producción tradicional, con capital importancia en lo económico, en lo social y en la cultura.


Los diseños cualitativos no son sencillos de desarrollar; exige del investigador ser muy cuidadoso en la recolección, en el análisis y la interpretación de los datos, demanda realizar una adecuada preparación. No se trata de entrevistar gente y recopilar sus opiniones, ni de interpretar libremente los datos. El análisis cualitativo obliga a controlar y hacer consciente la propia subjetividad, a evaluar las respuestas con mucho detenimiento.
Dada la complejidad y multidimensionalidad de la naturaleza del problema, la estrategia metodológica es cualitativa, y para fines de la investigación desarrollada se emplearon las  técnicas de la observación participante, las entrevistas a profundidad y los relatos de vida.


En este estudio juega un papel relevante el concepto de totalidad, que según Zemelman (1987) “contiene la capacidad para enriquecer las estructuras racionales de conexión con la realidad empírica, que permiten transformar la objetividad real en contenidos organizados, cumple con la función de ayudar a comprender hechos aislados”, o como lo establecen Páramo y Fernández (2006) “el estudio de la realidad social demanda de una estrategia que tome en cuenta a la totalidad social en la cual el problema está inmerso”.
De acuerdo con Bryman (1989) una forma de construir el proceso de investigación es la siguiente: 1) fases principales, como: teoría, hipótesis, observaciones y recolección de datos, análisis de datos y hallazgos y; 2) procesos intervinientes entre los cuales distingue: deducción, operacionalización, procesamiento de datos, interpretación e inducción.


Umberto Eco (1995) afirma que una investigación es científica cuando cumple los siguientes requisitos:
a) versa sobre un objeto reconocible y definido de tal modo que también sea reconocible por los demás;
b) tiene que decir sobre este objeto cosas que todavía no se han dicho;
c) tiene que ser útil a los demás y;
d) suministra elementos para la verificación y la refutación de la hipótesis presentada.

1) Planteamiento del problema.


El problema de investigación se construye y tiene como punto de partida la construcción del hecho social. Se hace uso crítico de la teoría, tanto de los aspectos metodológicos como de los fundamentos conceptuales en cada una de las dimensiones en estudio, y se evita partir de objetos preconstruidos teóricamente. Desde la perspectiva del concepto de totalidad de Zemelman (1987) es importante analizar y describir el quehacer de la producción artesanal de las pequeñas organizaciones de tipo familiar, otorgándole una identidad propia a partir de la realidad, con la finalidad de articular las dimensiones de cultura, producción, identidad, conocimiento y familia, con una significación específica en su entorno.


Este estudio se llevó a cabo en las cinco principales pequeñas organizaciones artesanales ubicadas en Chiapa de Corzo, dedicadas a la talla en madera, mismas que con su producción tradicional incorporan diferentes aspectos de la cultura, con una forma singular de crear y transferir conocimiento artesanal, y con una participación importante de la familia, proporcionan una identidad que les permiten mantenerse hasta nuestros días y ser parte importante en lo económico, lo social y lo cultural de la Entidad.
El planteamiento del problema no se redujo únicamente al estudio de cómo se han conservado y han mantenido tradiciones supuestamente inalteradas, se trató de preguntarnos cómo éstas se están transformando, cómo dichas organizaciones interactúan con las fuerzas de la modernidad, a qué problemas se enfrentan y qué rasgos le dan una identidad propia.

2) Angulo de investigación y dimensiones de análisis.
A partir del concepto de totalidad es posible estudiar casi todo tipo de fenómenos sociales y organizacionales, en el estudio que nos ocupa la pequeña organización artesanal de tipo familiar dedicada a la talla en madera en la localidad de Chiapa de corzo, Chiapas, pudiendo establecer, apoyado en este heurístico, las dimensiones en conjunto con la pregunta central de investigación, determinando su ángulo de investigación, con lo cual la totalidad donde el problema está inserto.


3) Selección del universo y muestra.
El tipo de estudio, abordado dentro de la tradición cualitativa adopta el método de Estudio de caso, que para muchos autores pueden ser sinónimos por el tipo de técnicas y herramientas de investigación que utilizan. El proceso metodológico de la investigación cualitativa requiere de seleccionar un universo o población de estudio, y cuando éste es de una dimensión que dificulta la aplicación de los instrumentos de investigación, se procede a seleccionar una muestra que represente a los elementos del universo.
Toda investigación dentro del ámbito y atributos científicos, como es el caso del estudio doctoral del presente estudio, ha de adoptar la ruta metodológica adecuada ya sea para una tradición investigativa cualitativa o cuantitativa. Por el tipo de fenómeno en estudio, como se ha adelantado en párrafos anteriores, la presente investigación se ubica en la metodología cualitativa, con los elementos e instrumentos de investigación que a continuación se detallan.

Universo de observación y muestra.
La investigación se llevó a cabo en las cinco pequeñas organizaciones artesanales de tipo familiar más representativas de Chiapa de Corzo, Chiapas, que se dedican a la talla en madera, y al mismo tiempo representan la muestra del estudio. Los propietarios son las siguientes personas:

Unidades de observación.
Las unidades de observación representan los elementos donde el investigador instala su atención con su bagaje de conocimiento teóricos y su arsenal de herramientas metodológicas. Las unidades de investigación estudiadas son:
- Casa de las artesanías de Chiapas,
- El taller artesanal,
- El maestro artesano,
- Los aprendices, y
- Las obras creadas.

Unidades de análisis.
Las unidades de análisis para efectos del estudio, que en algunos casos pueden coincidir con las unidades de observación, son:
- El maestro artesano,
- La esposa del artesano,
- Los hijos del artesano,
- El aprendiz,
- Los insumos,
- Las herramientas,
- Los clientes, y
- Los documentos.

Recolección de datos.
En esta investigación se realizaron 20 entrevistas a profundidad con cuestionarios preelaborados pero flexibles, distribuidos de la siguiente manera:
- Trece artesanos,
- Dos esposas de artesanos,
- Tres turistas compradores,
- Un funcionario del H. Ayuntamiento Municipal de Chiapa de Corzo, y
- Un funcionario estatal de una institución de cultura popular.

4) Instrumentos de investigación.
Por las características de la investigación cualitativa realizada, las dimensiones, preguntas de investigación y actores, se utilizaron los siguientes instrumentos metodológicos:
- Observación participante,
- Entrevista a profundidad,
- Relatos de vida y,
- Fuentes documentales.

El trabajo de campo se desarrolló en una primera etapa de manera exploratoria, estableciendo contacto con los artesanos, así como consulta de diversa bibliografía para la conformación del marco teórico. En una segunda etapa, se decidió utilizar el método cualitativo en atención a la naturaleza del problema de investigación. Respecto a las técnicas de investigación se diseñaron las guías para observación, entrevistas y relatos de vida. En la tercera etapa, se desarrolló el levantamiento de la información a través de la observación y aplicación de entrevistas, misma que fue organizada y analizada de acuerdo a las dimensiones de análisis.

- Observación. La observación participante fue elemento central durante el desarrollo del estudio, porque permitió obtener datos que no se lograron en las entrevistas y relatos de vida, además de convivir de manera directa en la cotidianidad de la familia artesanal.

- Entrevista. La entrevista a profundidad permitió captar aspectos que difícilmente se pueden obtener en una entrevista estructurada, pues dependiendo de la habilidad del entrevistador, se puede lograr que el entrevistado vaya más allá de lo que se le pide.
La información de las entrevistas fue grabada y transcrita para poder obtener conceptos comunes de los temas analizados, afirmaciones relevantes, construcción de cuadros con los significados a partir de lo dicho por las personas y descripción exhaustiva del fenómeno de estudio, procediéndose al análisis de los resultados.

- Relatos de vida. En esta investigación, netamente cualitativa y simbólica, el relato de vida juega un papel importante para acercarse a entender el mundo de los artesanos, mundo en el que se conjugan la cultura, el conocimiento, los modos de vida y las interpretaciones.
Los relatos de vida según De Gaulejac, Márquez y Taracena (2005), es comprender a la personalidad total a través de un relato que un sujeto elabora sobre su propia vida, comprender la dialéctica entre lo singular y lo universal en el estudio concreto de una vida humana, de comprender que todo individuo es producto de una historia.

- Fuentes documentales. Estos instrumentos fueron desde documentos familiares como actas de nacimiento, fe de bautismo, recortes de periódicos que consignan participaciones en diversos eventos nacionales e internacionales, hasta el conocimiento de los atributos de la madera o materia prima básica en la producción artesanal.


5) Estudio cualitativo.
En los Estudios Organizacionales los estudios de caso representan una oportunidad inmejorable de llevar a cabo un estudio cualitativo. Este tipo de estrategia permite un estrecho acercamiento entre las personas que forman parte del estudio y el investigador, como es el caso presentado, permitiendo penetrar en el mundo simbólico de las pequeñas organizaciones artesanales de tipo familiar estudiadas de Chiapa de Corzo, analizando su quehacer, su razón de ser, la realidad y los sueños de los actores.
Las entrevistas se realizaron en sus espacios de trabajo o taller artesanal. Tanto los maestros artesanos, sus hijos –también artesanos–, así como sus esposas, fueron personas muy amables, abiertos e interesados en el estudio.
La realización de las entrevistas no siguió un orden preconcebido, se fueron realizando según se fuera presentando la oportunidad y la disposición de los entrevistados.
Una vez recolectada la información en cintas reproductoras, se procedió a su trascripción textual. Los extractos más significativos y los conceptos principales se incluyeron en los anexos del trabajo de tesis doctoral.

4. Reflexiones y conclusiones.

Cuando se trata de localizar a este tipo de organizaciones no se les encuentra ni en directorios, tanto de la industria ni del comercio, tampoco en la sección amarilla, ni en un padrón de artesanos y mucho menos en el Internet, ya que esta información no existe por ningún lado. Solamente son localizables preguntando con los habitantes de la localidad de Chiapa de Corzo, porque son personas reconocidas por su trabajo artesanal y artístico. En la casa-habitación donde se ubica la pequeña organización no cuenta con ningún letrero o distintivo, por lo tanto, la labor para ubicarlos y definir la muestra a estudiar fue ardua.


Los talleres son humildes, pequeños, se ubican en el propio hogar de la familia. Al fondo de los mismos se encuentra una especie de bodega donde almacenan la madera que utilizan para confeccionar sus obras. Sus herramientas son hechizas.


Cuando el artesano está trabajando una pieza, puede observarse con gran admiración como la sostiene entre sus piernas de manera muy suave, mientras sus manos tratan la madera cual si fuera un ser vivo; la acarician, la observan con mucho cariño, la miman.
El ambiente de trabajo es de mucha cordialidad y armonía, pues en la mayoría de los casos son padres, esposas, hijos y algún aprendiz de artesano, donde los trabajadores se mueven con toda libertad. No están sujetos a horarios y normas rígidas de las organizaciones de mayor formalidad, y sus obras nacen  como resultado de su contacto con el entorno.


En realidad se trata de familias artesanales de escasos recursos, los ingresos económicos recibidos por concepto de la venta de sus obras no retribuyen el esfuerzo y la creatividad que  desarrollan en ellas. Sus viviendas son sumamente humildes, de escaso mobiliario y cuentan con lo indispensable para vivir, no se observa  ningún tipo de lujos.
En los trabajos del taller las mujeres no participan junto con los artesanos, lo hacen en espacios diferentes, y son actividades ligeras como: lijado, enyesado y aplicación de los materiales para el acabado, por lo que se considera que el tallado en madera, hasta este momento, es un trabajo realizado en su mayor parte por los hombres.
Su trabajo lo realizan sentados en pequeños muebles como: bancos, sillas, butacas, de los cuales solamente se levantan para descansar. El trabajo es continuo y los artesanos lo realizan durante largas jornadas; en casos de pedidos especiales, en muchas ocasiones trabajan desde la mañana hasta muy entrada la noche de manera ininterrumpida.
Los informantes consideran a las tradiciones culturales y religiosas de la localidad de Chiapas de Corzo como base fundamental en su trabajo de tallado en madera, porque se celebran desde hace cientos de años y siguen vigentes. Cada vez más la gente participa en ellas, como es el caso de la danza de los parachicos y las chuntaes2, en el mes de enero para festejar a San Sebastián, santo patrono del pueblo, por lo que la mayoría de los artesanos elaboran máscaras e imágenes religiosas. Las tradiciones y el folclore son temas básicos en su quehacer artesanal.


La producción artesanal se considera como uno de los espacios donde el simbolismo se desarrolla plenamente, sobre todo cuando el artesano dice que con su trabajo dan vida a la madera muerta,  recrean el cosmos a través de sus obras, o cuando se consideran instrumentos de Dios donde a través de sus dones  recrean en la madera su obra.


La identidad artesanal, en este caso propia del entorno cultural de la población de Chiapa de Corzo, otorga un sello único y un gran valor a la pequeña organización artesanal de tipo familiar lo cual permite su subsistencia. El trabajo artesanal es considerado como una herencia de los antepasados. Su trabajo se distingue por su originalidad e innovación y por su gran calidad. El escultor de madera es un soñador, y lleva sus sueños a la madera expresada en obras.


La familia es importante porque ahí es donde nace el taller y es la que mantiene la tradición artesanal de la talla en madera. En la familia artesanal se da el respeto por la madre y el padre, la deferencia a los mayores, la estructura patriarcal y el machismo, que influye en todos sus miembros. En la familia artesanal se trabaja en equipo, todos ponen su granito de arena colaborando para el beneficio de la pequeña organización y de la propia familia.


En relación con el género, los artesanos consideran poco apropiado que la mujer realice el tallado en madera, porque como cuestión cultural existe todavía la mentalidad de que el hombre es el único capaz de realizarlo, es un trabajo pesado, donde se requiere mucha fuerza y ocasiona deterioro en las  manos. 


Existen dos tipos de producción artesanal que se lleva a cabo en Chiapas de Corzo: la escultura en madera, la cual se identifica por elaborar piezas únicas e irrepetibles, con acabado de calidad; y la producción de la talla en madera, consistente en la repetición de modelos como pueden ser: cabezas mayas, rey pakal, chamulitas, entre otros.
Cuando se habla de creación artesanal, el artesano no piensa en un mercado tradicional donde se opera en base a la oferta y la demanda, ni siquiera piensa en el precio de su obra. Cuando su producto es demandado, el artesano establece un costo, mientras el cliente analiza la pieza y su valor artístico para proponer un precio. Con frecuencia se presenta el “regateo”, y el artesano, por necesidad, vende su obra a un precio mucho menor del que realmente vale. Para el artesano lo económico no es lo más importante, busca trascender  realizando obras de calidad.


En la producción artesanal no es posible determinar los precios de las obras por diferentes factores: no existen procesos definidos de producción, son continuos, no se pagan sueldos y salarios porque es la familia la que trabaja, la mayor parte de la materia prima es donada o recolectada del río Grijalva sin mayor costo, por lo que tienen que fijar un precio simbólico, dependiendo del tiempo que les lleve elaborarlas y la calidad de la misma.


La comercialización de sus obras la realizan en su propio hogar, o en algunos casos, en las exposiciones a las que son invitados a participar.
El concepto que el artesano tiene del trabajo es humanista. Es muy significativo para él porque lo hace sentirse importante, pues a través de su mente y sus manos crean obras las cuales llegan a muchas personas siendo apreciadas en otros países.


Para los artesanos, el  ser creativos y productivos es estar bien emocionalmente, no deben tener preocupaciones, el trabajo artesanal requiere una verdadera vocación porque exige atención total, desde el amanecer hasta que anochece. Consideran al trabajo artesanal  como cuidar de un enfermo,  si se descuida se muere.
Cuando el artesano dice: “todo yo soy conocimiento, mi cuerpo, mi alma y mi espíritu”, tratan de dar a entender un concepto trascendente, va mas allá de nuestra sola presencia física, lo consideran como algo que trasciende a la materia, a su propia razón, lo recrean en lo simbólico, lo consideran un regalo de Dios para ellos,  se sienten afortunados y especiales, y lo defienden como patrimonio único de subsistencia.


Para los artesanos el conocimiento es lo más valioso que poseen, lo consideran parte de sí,  nace de muy adentro de la persona,  se siente, y al sentirlo lo aman. Es un proyecto de vida,  les sirve no solo como medio de subsistencia sino como ser humano, como hombre, como padre, como hijo y como alumno de la naturaleza; y aunque el conocimiento se crea a cada momento éste jamás se repite, se renueva, cambia, la misma madera les dicta la forma que quiere tener.
En la producción artesanal, los artesanos dicen que la creación del conocimiento se da durante las veinticuatro horas del día, la mente no descansa pues de ello depende su éxito.


El presente estudio admitió analizar y describir el entorno de las pequeñas organizaciones artesanales en Chiapa de Corzo,  permitiendo tener una visión amplia de ellas, para acercarnos  a un entendimiento del por qué de su permanencia y su importancia, sin soslayar su problemática y preocupaciones, las cuales deben ser atendidas, so pena que estas pequeñas organizaciones corran el riesgo de desaparecer en un futuro no lejano.

Conclusiones finales.

Entre las conclusiones más relevantes de esta investigación se encuentran las siguientes, su lugar en el orden en que se presentan, no hace alusión a importancia relativa alguna.


1.- La obtención de la madera se ha convertido en un problema serio a causa de múltiples factores, principalmente la enorme deforestación de los últimos años. El río Grijalva que era su principal abastecedor de maderas muertas, aunque haya muchas crecientes ya no la trae consigo. Un aspecto crítico para conseguir las materias primas lo representan las autoridades quienes  no les permiten transportarla, tampoco les otorgan permisos. Si llegan a ser sorprendidos con algún trozo de madera en sus manos, son detenidos por las autoridades, situación que propicia el pirataje de la madera.


2.- En relación a la comercialización de sus obras argumentan estar decepcionados con las instituciones oficiales encargadas de fomentar el trabajo artesanal o relacionadas con el arte, como son Conaculta, Coneculta, Conaes, Fonart, toda vez que hacen escasas acciones orientadas a promoverlos y adquirir sus obras, abandonándolos a su suerte.


3.- Son pocas las temporadas en las cuales los artesanos pueden vender sus obras de manera importante, siendo los meses de julio, agosto, diciembre y enero. Han recurrido a la presidencia municipal de Chiapa de Corzo con el objeto de buscar apoyos de comercialización, como puede ser un tianguis  en el parque central y no han tenido respuesta positiva, generando con ello  un gran desencanto de sus autoridades.


4.- Admiten que sus obras no son accesibles a una gran parte de la población, toda vez que se consideran como artículos de lujo, y se requiere conocer o ser sensible al arte, siendo necesaria una amplia difusión.


5.- Los artesanos de la talla en madera de Chiapa de Corzo, cumpliéndose el adagio “no hay profetas en su tierra”, se consideran incomprendidos, no valorados y no apoyados por su propia gente, quienes no los creen capaces de realizar esas obras,  no les compran, además son  los más duros críticos cuando son homenajeados o reconocidos con premios a nivel local, regional o nacional; pero su mayor preocupación es el ser considerados  como taladores de árboles, cuando es sabido que solo trabajan con madera muerta.


Ellos mismos tienen propuestas de subsistencia:


1. Los artesanos de talla de madera de Chiapa de Corzo, tienen propuestas de subsistencia. Hacen un llamado a las autoridades, ya sean federales, estatales o municipales, a interesarse por su obra y designen a alguna dependencia para administrar el abastecimiento de madera muerta, así como los permisos para corte y traslado de la misma que en nada afecta a la ecología. Su argumento es que ellos viven de la madera, se consideran hijos de la madera,  la madera es su comida,  ya es cuestión de supervivencia, porque cuando ven dos o tres trozos de madera, ven en ellos sus alimentos. Cuando no tienen madera les da mucha tristeza y se les ve mendigar con un costalito por la orilla del río, rogándole les regale algo de madera, y algunas veces escucha sus ruegos, pero otras se hace de oídos sordos y regresan con sus costales vacíos.


2.- Solicitan a la autoridad municipal les otorgue en concesión locales a precios accesibles, cercanos al malecón, para exhibir y vender sus obras; y en época de vacaciones, donde hay mayor  afluencia de turistas, apoyarles con carpas para instalar tianguis permanentes. También el cumplir la promesa de construirles una plaza artesanal con locales adecuados, como la orilla del malecón del río Grijalva. Así mismo, requieren  hacer realidad el proyecto forestal integral donde en terrenos  ociosos se realicen plantaciones de árboles utilizados  en la talla de madera, como son: cedro, nanguipo, cupapé, guanacastle, hormiguillo, entre otros, así como el del timbre, donde se produce el insecto  que genera la grasa  utilizada para el trabajo de la laca, con el objeto de mantener las tradiciones y  las familias dedicadas a estas actividades tengan un sustento y una mejor calidad de vida.

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1 Doctor en Estudios Organizacionales por la UAM Iztapalapa, Maestro en Administración y Contador Público. Profesor–investigador de tiempo completo de la Facultad de Contaduría y Administración C-I, con sede en Tuxtla Gutiérrez, de la Universidad Autónoma de Chiapas, de la cual es integrante en su máximo órgano de gobierno, con más de 25 años de experiencia docente y administrativa, miembro de número de la Red Mexicana de Investigadores en estudios Organizacionales, integrante y líder del Cuerpo Académico con registro ante el Promep Estudios organizacionales y aprendizaje organizacional.

 

2 Los parachicos son hombres que se visten de una manera vistosa y con una máscara con rasgos europeos; las chuntaes, son hombres vestidos de mujer.  Los dos participan en las fiestas del mes de enero en Chiapa de Corzo, y son tradiciones que cada vez cobran mayor importancia en el municipio.

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