EVALUACIÓN DE LA SOSTENIBILIDAD SOCIAL Y ECONÓMICA EN LOS CULTIVOS DE PALMA AFRICANA EN EL DEPARTAMENTO DEL META

Juan Manuel Ochoa Amaya
Ernesto Leonel Chávez Hernández

8.3  EL TÉCNICO

Soy ingeniero agrónomo nacido en la ciudad de Neiva (Huila) y conozco el llano, porque fui durante varios años cultivador directo de arroz. Llegué a los llanos como funcionario del gobierno, era jefe de agricultura de la Comisaría del Vaupés, posteriormente accedí a un cargo de Gobierno Nacional como director del IDEMA en Puerto López durante nueve años a comienzos de los años ochenta.

En lo que tiene que ver con la palma entiendo que ésta se cultiva hace más de cincuenta años, porque hace treinta ya había palmas en plena producción en San Martín. Sin embargo, se trata de un producto reciente porque antes había maíz como cultivo colonizador por excelencia así como plátano, cacao y el arroz, cultivo también relativamente nuevo que llegó con la colonia tolimo-huilense que con la revolución verde se pasó de producir 2.5 a 3 ó 4 toneladas por hectárea.

De otra parte, los efectos de la palma sobre las condiciones de vida de la población, hay que analizarlo desde varios puntos de vista y para esto, conviene señalar algunos aspectos históricos. Antes sólo había cultivos transitorios, la gente no hacía campamentos permanentes, era característica la trashumancia la gente acababa en San Martín y salía para Puerto López y de allí para Puerto Gaitán, en aquel entonces no se cuidaban los lotes como ahora en las palmeras donde la característica más chocante es la vigilancia armada.  De otra parte, con los cultivos permanentes como la palma, o el caucho el concepto de obrero de plantación se pierde porque la mano de obra es ahora contratada por esas cooperativas de papel que se inventaron los empresarios y a través de las cuales se han beneficiado enormemente.

En adición a lo anterior, la agricultura en general y la  palma en particular fomentan la inmigración interna; por ejemplo, el arroz indujo la llegada de una colonia huilense muy grande y a partir de la proliferación de la palma africana se nota mucho la presencia de gente de color.  Antes por los cultivos de arroz y algodón que demandaban mucha mano de obra, llegaban buses con familias completas y eso se nota en la variedad de apellidos que hay ahora de esta región, también se nota en los rasgos físicos de la raza indígena Coyaima. Las personas traen sus propias costumbres y a la larga influyen sobre las de los residentes, por ejemplo con su lechona y su asado tolimense y sus manifestaciones culturales propias.

En la dinámica poblacional, se debe mirar el cultivo de palma desde diferentes puntos de vista.  Hay factores negativos como por ejemplo el cambio de uso de las tierras porque la palma es un cultivo de plantación que requiere un contingente permanente de trabajadores contrario a la demanda por mano de obra temporal propia de los transitorios y al cambiar las personas cambian las costumbres.  Antes eran tierras dedicadas al arroz, no había distritos de riego.  Cuando se presentó la crisis del 2009 las tierras fácilmente fueron compradas por los palmeros entonces desplazaron a los arroceros para siempre. De arroz a pasto se podía pasar por cuestión de precios pero de arroz a palma no porque la inversión nueva es de 25 a 30 años.

Otro fenómeno para analizar es el tipo de dineros que aquí se invierten, porque así como han habido inversiones sanas con dineros bien habidos, no es ningún secreto que hay inversiones con dineros de dudosa procedencia y propietarios ídem; esa gente trae otros comportamientos y trae también sus costumbres.  Nuevamente un ejemplo permite ilustrar la situación, aunque aquí la música llanera se oye mucho, ahora hay intromisión del vallenato y últimamente de la música norteña con toda la carga las implicaciones por esa aura de violencia y subcultura mejicanoide.

Otro aspecto  que suele asociarse con los nuevos proyectos agrícolas es el precio de la tierra y puedo asegurar que en los últimos 10 años ha crecido escandalosamente porque existe un fenómeno especulativo que hace daño a mediano y largo plazo. En primer lugar, el llano tiene un potencial para expandir su frontera agrícola y los inversionistas nacionales y extranjeros lo están considerando seriamente. En segundo lugar, los cultivos permanentes, al contrario de los transitorios, requieren la propiedad de la tierra porque la producción se prolonga a lo largo de 25 años como mínimo, de manera que los poseedores de la tierra, si perciben que se va a emprender un cultivo a gran escala hacen subir el precio, porque saben que la producción de palma se hace a gran escala y que en la medida en que se fortalezcan estas plantaciones aumenta la disposición a pagar de los inversionistas reales o potenciales.

En lo que tiene que ver con las lluvias, el llano tiene unas precipitaciones de 2 500 mm y en el Piedemonte de unos 3 000 mm. Hay dos temporadas claramente diferenciadas de verano e invierno pero  en los últimos años ha variado debido al calentamiento global, aunque también tiene incidencia el fenómeno del niño que por estos lados se ha sentido mucho.  En septiembre se siembran cultivos de rotación con el cultivo principal que es el arroz, pero ahora se están presentando calores drásticos y prolongados.  El invierno inicia en octubre y sigue durante los meses de noviembre y diciembre pero últimamente no se presenta muy claro el verano y esto se refleja especialmente en el deterioro de los frutales; por ejemplo los mangos necesitan de un verano marcado o no florecen.

Ahora bien, donde se observa realmente el cambio climático es en el comportamiento de  los ríos porque éstos han cambiado su cauce y su caudal.  Antes los arroyos Caño Bajo, Hato Grande, Jordán y Santa Helena tributaban sus aguas al Guaitiquía, ahora sus lechos están poblados y un proyecto  al que por estos días se le ha hecho mucha propaganda que es el de la navegabilidad del río Meta, es cuestionable y difícil y por su poco caudal.
 
Todos estos cambios, junto con las nuevas prácticas agrícolas como las introducidas en la revolución verde, han influido notoriamente sobre la fauna y la flora de manera preocupante. En efecto, un solo ejemplo sirve para ilustrar este punto, hace unos 20 años los valentones (bagre muy grande 3 ó 4 mts) en Puerto López eran pan de todos los días, hoy se vuelto un manjar porque escasea.  Se ve la pobreza de los ríos, la presencia del hombre ha deteriorado todo el ecosistema natural.  Han menguado mucho especies como la lapa, ahora se ve de manera muy ocasional, la que permanece y se ha convertido en una especie muy comercial es la carne de chigüiro.  En cambio han aumentado los venados porque en los cultivos de caucho, que en el inicio se parecen a los de yuca, ha aumentado la comida para ellos y ahora se presentan líos entre los caucheros y los ambientalistas porque los primeros plantean la eliminación directa debido a los daños que sufren por parte de éstos animales.

De todas formas, ambientalmente hay un buen efecto y es la producción de combustibles a partir de la soya y de la palma, porque estos reducen el CO2 producto de los combustibles fósiles.
 
En síntesis, la palma tiene efectos combinados. Comencemos por los positivos. Aquí ha llegado gente a invertir buena plata, generando empleos calificados porque la palma necesita ingenieros agrónomos, viveristas y hay un espacio para que los economistas hagan también un buen trabajo. Empero, las plantaciones  traen consigo unos negativos efectos ambientales porque tienden a acabar con el ecosistema natural, al eliminar la biodiversidad para reemplazarla por el monocultivo. Esto, aparte de que modifica el entorno y destruye muchas especies nativas, trae también nuevas plagas que requieren a su vez nuevos tratamientos en un círculo que se auto refuerza de manera ininterrumpida.  Adicionalmente, el dinero de origen ilícito distorsiona la economía, porque a esos inversionistas no les importa el rendimiento en la palma sino lavar dinero.

La palma se encuentra en una etapa nueva.  En San Carlos de Guaroa y Cumaral son cultivos viejos que deben ser renovados.  Adicionalmente, la sola producción de materia prima no genera beneficios, luego tiene cierta lógica que el Gobierno subsidie directamente o a través de créditos de Finagro la construcción de plantas extractoras.  Así, la palma entra a generar productos con alto valor agregado, se dinamiza la economía y se genera crecimiento y desarrollo e idealmente traería prosperidad, pero debe haber muchos controles.

Finalmente, el cultivo de palma tiene muchas perspectivas económicas por los subsidios que con recursos públicos otorga generosamente el gobierno y que en octubre de 2009 generó uno de los escándalos más sonados del Gobierno Uribe, que involucra, aparte de los funcionarios públicos manirrotos, a los personajes más diversos desde reinas de belleza hasta los tradicionales capturadores de renta como las familias Ávila Abondano, Lacouture, Vives y Dangond, beneficiarios todos del denominado Agro Ingreso Seguro AIS.

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