¿HACIA DÓNDE VA LA ECONOMÍA-MUNDO?

Hugo Salinas

5. LOS ASALARIADOS

A lo largo del capítulo V hemos visto que la actividad socio-económica pap puede desarrollarse sin tener necesidad de la Relación de dominación. En otros términos, el capítulo V nos ha permitido mostrar la factibilidad de desarrollar el proceso de trabajo pap en el cuadro de una decisión de carácter social. Así, la unidad de producción pap, aun cuando se desarrolla en términos de producción privada, puede ser manejada en medio de una decisión de carácter social.

Pero las condiciones dadas, y heredadas del pasado, han condicionado que la nueva actividad socio-económica se desarrolle con la Relación de dominación como uno de sus elementos constituyentes. Una vez instalada la Relación de dominación en la actividad socio-económica y el grupo social devenido sociedad, la decisión no tiene más un carácter social sino un carácter privado. Es decir que se opta por la Repartición Individualista del resultado de la actividad socio económica.

Entonces en la sociedad pap, los trabajadores pap venden su fuerza de trabajo, mediando un salario, a aquel que es el propietario de los medios de producción de la unidad de producción. Ahí tenemos los elementos esenciales de la Relación de dominación pertenecientes no a un grupo social pap sino a una sociedad pap: los propietarios de los medios de producción convertidos en capitalistas y los trabajadores pap en asalariados; los cuales conforman la sociedad pap. Entonces, los asalariados toman sus características de dos fuentes diferentes: el proceso de trabajo pap y la Relación de dominación. En cambio, el capitalista es producto exclusivo de la Relación de dominación.

En consecuencia, el concepto de asalariado contiene dos elementos que provienen de dos fuentes totalmente diferentes. Su identificación, hasta el presente, no ha sido puesta de manifiesto, lo que ha conducido a falsas interpretaciones. Una fuente nace del proceso de trabajo pap, y la otra de la Relación de dominación.

Comencemos el análisis imponiendo un supuesto: la abolición de la Relación de dominación. Una vez producida la abolición de la Relación de dominación, el asalariado se limpia de la limitación impuesta por el mecanismo de extorsión, y deviene un trabajador pap (obrero) con una remuneración que refleja su grado de participación en la actividad económica. Por su parte, el capitalista, en tanto que amo de la Relación de dominación, se borra, dejando simplemente al responsable de la empresa. Aquí estamos delante de un hecho importante: la abolición de la Relación de dominación no es jamás gradual, se efectúa de un solo golpe. Son los efectos de la Relación de dominación que se borran gradualmente.

Hemos visto que el trabajador pap se reproduce con una Canasta de consumo, la cual está compuesta de una variedad de mercancías que deben ser compradas en el mercado de intercambios. No es más la Canasta de alimentación producida por el mismo trabajador que va a consumirlo. Con el dinero recibido en remuneración de su trabajo desplegado, el trabajador pap debe constituir su Canasta de consumo.

Es decir que en el trabajador pap hay una separación de sus roles de productor y consumidor. Como trabajador, se compromete a proveer un cierto trabajo por el cual recibe una suma de dinero en pago del esfuerzo desplegado. Así, su lado productor no tiene nada que ver con su lado consumidor. Como consumidor, no logrará jamás supervivir con el producto que fabrique. Lo más frecuente es que el producto que fabrica ni siquiera forme parte de su Canasta de consumo. Este es el primer elemento del concepto de asalariado: el trabajador pap, muy generalmente conocido como obrero.

Lo que es importante subrayar es el hecho de que el proceso de trabajo pap, y, por consiguiente, su trabajador pap pueden desarrollarse en un grupo social. Es decir, que es posible desarrollar una actividad socio-económica pap en donde no esté presente la Relación de dominación. Ahí la Canasta de consumo de la fuerza de trabajo sigue la tendencia de crecimiento del Producto social. Es el grupo social que porta la llave de la actividad socio-económica, y, por lo tanto, la fuerza de trabajo se beneficia del desarrollo de la actividad socio-económica.

Nos queda ver el segundo elemento del concepto de asalariado: la Relación de dominación. Recordemos que como consecuencia del descubrimiento de los 2pnp, el trabajo cristalizado en tierras cultivables se desliga y se libera de la fuerza de trabajo. Ella crea la condición formal de la Relación de dominación. En la segunda fase de la actividad socio-económica 2pnp y con el concurso de la fuerza, se instala en la actividad socio-económica 2pnp la Relación de dominación de una clase social sobre otra. En adelante, los logros de la actividad socio-económica son acumulados en un solo lado de la sociedad.

Dado que el trabajador 2pnp es el consumidor de su propia producción, la extorsión puede difícilmente ir más allá del nivel de reproducción biológica. El proceso de trabajo 2pnp no condiciona la muerte por hambre. En cambio, con el proceso de trabajo pap, cuyo trabajador pap tiene desligado su lado productor de su lado consumidor, la muerte por hambre es probable. Este sería el caso de los desempleados: sin trabajo y sin remuneración alguna que le permita constituir su Canasta de consumo (primer caso de figura). Siendo lo peor que esto puede suceder en toda legalidad, sin que ninguna persona se sienta responsabilizada, ya que se encuentra roto la estrecha ligazón que existía antes entre la persona y su grupo social.

En el proceso de trabajo 2pnp, hay un mecanismo de contención natural de la extorsión, mecanismo que proviene del mismo proceso de trabajo 2pnp. En el caso del proceso de trabajo pap no hay ningún mecanismo de contención a la extorsión. Aun cuando en términos de “equidad” se pague en salario el valor de la Canasta de reproducción de la fuerza de trabajo, nada impide mantener esa misma canasta y disminuir constantemente su valor; o de mantener, incluso aumentar su salario nominal, y disminuir constantemente su valor real.

Nada impide tampoco disminuir el salario nominal o la Canasta de reproducción de la clase social-fuerza de trabajo. Es decir que no hay nada que impida la caída libre de la Canasta de consumo del trabajador pap. Esto lo puede conducir a la muerte incluso trabajando (segundo caso de figura).

Esta es la connotación histórica del asalariado debido a los efectos perversos de la Relación de dominación. Debemos recordar que cuando se habla de asalariado, se habla de la clase social-fuerza de trabajo. Se habla del conjunto de trabajadores y el de sus familias. Se habla de todo lo que implica la reproducción del trabajador pap en Relación de dominación.

El sentido peyorativo adquirido por la noción de asalariado proviene de los efectos perversos de la Relación de dominación. El salario del trabajador pap está lejos de reflejar el valor del trabajo desplegado. Además, no hay ningún mecanismo en el proceso de trabajo pap que pueda impedir a ese salario de devenir tan miserable que incluso trabajando se puede morir de hambre. Aquí estamos delante del efecto más perverso de la Relación de dominación, a través de un salario que no refleja el valor del trabajo desplegado. Salario que puede lanzarse en una caída libre sin chocar con ningún mecanismo de contención que provenga del mismo proceso de trabajo.

Entonces, cuando hablamos de asalariado, ¿de qué estamos hablando realmente? ¿Del trabajador pap producto del proceso de trabajo pap? ¿O de su condición de pertenecer a la clase social-fuerza de trabajo? Y sobre todo, cuando tratamos de proponer cambios, ¿qué deberán apuntar estos cambios? ¿La transformación del proceso de trabajo pap? ¿Variación de la Relación de dominación? ¿La eliminación de la Relación de dominación? ¿O la transformación del proceso de trabajo y la eliminación de la Relación de dominación?

En lo que concierne a variaciones de la Relación de dominación, lo hemos visto en el capítulo IV, en donde se puede pasar de una forma de gestión de la fuerza de trabajo a otra sin evolución del proceso de trabajo. Variación que no implica, a corto o a largo plazo, la abolición de la Relación de dominación. Es así cómo en la sociedad 2pnp, la fuerza de trabajo-esclava deviene fuerza de trabajo-sierva; sin abolición de la Relación de dominación ni transformación del proceso de trabajo.

Por otro lado, en la sociedad pap tenemos ya dos formas de gestión de la fuerza de trabajo (taylorismo y fordismo), sin abolición de la Relación de dominación ni transformación del proceso de trabajo. Y nada impide en el presente que se esté incubando una nueva forma de gestión de la fuerza de trabajo, sin abolición de la Relación de dominación ni transformación del proceso de trabajo.

En lo que concierne a la transformación del proceso de trabajo, esto está directamente ligado a las nuevas formas de manifestación del trabajo. Puede suceder que el desarrollo de un proceso de trabajo determinado, como fue el caso del proceso de trabajo pap, sea acelerado por la Relación de dominación. Pero en ningún caso significa que la Relación de dominación se encuentre en el origen de la transformación de un proceso de trabajo. Cada nuevo proceso de trabajo se modela por el desarrollo de una nueva forma de manifestación del trabajo. La actividad socio-económica estará modelada, en consecuencia, por el nuevo factor de desarrollo representado en la nueva forma de manifestación del trabajo que se concretiza en un nuevo proceso de trabajo.

La evolución de procesos de trabajo, se puede efectuar aun cuando no exista abolición de la Relación de dominación. El ejemplo lo tenemos en el pasaje de la sociedad 2pnp a la sociedad pap. Evolución del proceso de trabajo sin abolición de la Relación de dominación. La presentación en detalle de la abolición de la Relación de dominación será desarrollada en el capítulo siguiente. Por el momento veamos otro efecto perverso cuando se produce la interacción entre la Relación de dominación y el proceso de trabajo pap: el desempleo.

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