SOBRE EL CONOCIMIENTO DEL COMUNISMO POR PARTE DE LA CLASE OBRERA DE NUESTRO PAÍS.

Enrique Velasco

La semilla del campo socialista. Consideraciones teóricas.-

Ya hemos visto que todos estos problemas tienen un lado práctico y un lado teórico. El lado práctico se refiere a la forma en que suelen presentarse en la realidad (con todo el peligro que tiene el quedarse con las apariencias y los engaños que encierran). El lado teórico se refiere al conocimiento más profundo que nos puede proporcionar un acercamiento más crítico, más reflexivo, más científico.

El aspecto práctico del trabajo por cuenta propia, hoy, en nuestro país, vendría referido a los trabajadores que son al mismo tiempo propietarios de los medios con que trabajan, y asimismo del producto que obtienen.

En principio a todos los campesinos que trabajan ellos mismos sus tierras, a los pastores con ganado propio, a todos los artesanos y pequeños talleres, transportistas, taxistas con coche propio, socios de las cooperativas de producción, agrícolas o industriales, a los trabajadores propietarios de las sociedades laborales, etc.

Es decir, no se presenta como problemático el hecho de trabajar por cuenta propia en nuestro país, ni en el resto de Europa. Existen empresas industriales cooperativas con las dimensiones y potencia productiva que otra cualquier empresa capitalista del mismo ramo. Y esto, tanto en la industria tradicional, como en la agroindustria, como en los trabajos puramente agrícolas. De forma que, en una primera mirada, podríamos decir que la base material necesaria para montar una producción por cuenta propia (es decir, socialista), podría conseguirse en un periodo de tiempo no excesivamente largo, es decir, en un periodo de tiempo que hace pensar en algo realizable y no utópico.
La propia existencia de empresas cooperativas no solo se ve como algo completamente normal, sino que por parte de las instituciones se las considera como una forma conveniente e interesante de producir.

Desdel el punto de vista teórico se pueden hacer muchas consideraciones. Vamos a verlas.

Lo que acabamos de relacionar son una serie de procesos de trabajo por cuenta propia.

Pero, enseguida haremos una distinción. De un lado pondremos los procesos de trabajos individuales, y de otro, los procesos de trabajo en cooperación. Da igual de que sector de la producción se trate.

Nos referiremos en primer lugar a los individuales y recordaremos los dolores de cabeza que produjeron a Lenin y a su gobierno comunista.

Este tipo de proceso de trabajo desconcertó a un comunista marxista, como era Lenin. No aparecía en su pantalla, diríamos ahora. No constaba en sus esquemas. Marx había dirigido el foco de su labor investigadora a la empresa capitalista, al trabajador por cuenta ajena, y a él y sus problemas venía referido todo su estudio. Solo lateralmente y ocasionalmente se hacía referencia al trabajador individual.

Lenin y su gobierno se encontraron con toda la producción de alimentos (agricultura y ganadería) en manos privadas, concretamente en manos de trabajadores individuales y que disponían de su propia parcela. Su proceso de trabajo era técnicamente autónomo (producían lo que querían y en la forma que querían), y no enlazaban con el resto de la sociedad (de la producción), sino a través del mercado.

¿Qué caminos señalaba el proyecto socialista-comunista para este tipo de trabajador?

En principio, y según hemos dicho, el marxismo estudió la forma capitalista de producir, y ésta está compuesta de procesos de trabajo colectivos, es decir, de empresas con varios o muchos trabajadores.

El gobierno comunista ruso precisaba un gran aumento de la producción agropecuaria, para alimentar a toda la población, de una parte, y para exportar cereales y obtener así divisas para poder adquirir a los países desarrollados la maquinaria que la industria y la propia agricultura necesitaban.

Para aumentar la productividad en este tipo de proceso de trabajo no hay otro camino que buscar las ventajas que proporciona la economía de escala, es decir, utilizar en común, uno, varios, o todos los medios materiales de trabajo: o tierras, o instalaciones, o maquinaria, o simiente, o abono, o conocimientos técnicos (tecnología). O, todos a la vez.

Se trataría de la colectivización, o uso colectivo, de uno, varios, o todos los elementos de los distintos procesos de trabajo individuales.

La principal ventaja de esta puesta en común de medios de trabajo es el enorme ahorro que proporciona, ya que los gastos en el mantenimiento se reducen en gran proporción, permitiendo adquisiciones en maquinaria moderna, que un solo trabajador no podría permitirse. Estos nuevos elementos (tractores, almacenes, almazaras, bodegas) hacen que se incremente la productividad de todos ellos.

Este camino en la colectivización, lleva inexorablemente, a la especialización en las distintas tareas por parte de los trabajadores que se adentran en la misma. Pasarán de hacerlo todo todos (como es lógico en sus procesos de trabajo individuales), a dedicarse, unos a utilizar el tractor u otra maquinaria, otros a cuidar y vigilar el almacén, otros al transporte de los productos, otros a su trasformación (almazaras, bodegas, molinos).

Se habrá pasado de unos procesos individuales con una baja productividad, a unos procesos colectivos con una productividad creciente.

Volver al índice.

Enciclopedia Virtual
Tienda
Libros Recomendados


1647 - Investigaciones socioambientales, educativas y humanísticas para el medio rural
Por: Miguel Ángel Sámano Rentería y Ramón Rivera Espinosa. (Coordinadores)

Este libro es producto del trabajo desarrollado por un grupo interdisciplinario de investigadores integrantes del Instituto de Investigaciones Socioambientales, Educativas y Humanísticas para el Medio Rural (IISEHMER).
Libro gratis
Congresos

4 al 15 de diciembre
V Congreso Virtual Internacional sobre

Transformación e innovación en las organizaciones

11 al 22 de diciembre
I Congreso Virtual Internacional sobre

Economía Social y Desarrollo Local Sostenible

Enlaces Rápidos

Fundación Inca Garcilaso
Enciclopedia y Biblioteca virtual sobre economía
Universidad de Málaga