BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

CONTABILIDAD INTERNACIONAL Y RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LAS ORGANIZACIONES

Gustavo Mora Roa y otros




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1.2. Aspectos normativa internacional

Son siete los usuarios de la información financiera que propone el Marco Conceptual del IASB fundamentado en la necesidad que éstos tienen para la toma de decisiones, estos son: “Entre los usuarios de los estados financieros se encuentran los inversores presentes y potenciales, los empleados, los prestamistas, los proveedores y otros acreedores comerciales, los clientes, los gobiernos y sus organismos públicos, así como el público en general. Éstos usan los estados financieros para satisfacer algunas de sus variadas necesidades de información. (Marco IASB, 2009, 9) ”

La normativa internacional se adscribe al “Paradigma de utilidad para la toma de decisiones” en tal sentido en el Marco conceptual determina un conjunto de siete usuarios de la información y los estados contables. El conjunto conformado por estos siete usuarios permiten identificar el denominado “usuario universal” que hace referencia a todos los usuarios internos, externos, reales y potencias que hacen o pueden en algún momento hacer uso de los productos de la contabilidad. El desarrollo de los estándares y la literatura posterior que define y explica los usuarios de la información deben adscribirse al mencionado párrafo del Marco como derrotero y criterios general de universal aplicación.

1.3. Aspectos de responsabilidad social

En los últimos años se ha dado prioridad a la imagen que proyecta una empresa frente a sus clientes, pero se ha malinterpretado ya que exteriormente se refleja una contribución a lo social, pero en el interior de la organización se ejecutan actividades que propician un deterioro ambiental al cumplir con su objeto social, entonces se pregunta ¿Qué es ser socialmente responsable?, ¿Quiénes son los encargados de definir el contexto socio-ambiental?

Para llegar a la construcción de un marco conceptual contable para el cumplimiento de la responsabilidad social corporativa, se debe incorporar un elemento ético respondiendo a las necesidades de los stakeholders. Para construir este marco se hace referencia a dos teorías la de legitimación y la de los stakeholders.

García Fronti (2006, 19) hace referencia a Suchman (1995), citado en Tilling (2004) quien define la teoría de la legitimación como “una percepción o suposición generalizada de que las acciones de una entidad son deseables”, así estas sean apropiadas o no para el sistema social.

Así mismo García Fronti (2006, 20) define la teoría de los Stakeholders haciendo referencia a otros autores, donde se destaca que esta teoría “involucra el reconocimiento y la identificación de las relaciones entre la conducta de una organización y el impacto en sus stakeholders. Con frecuencia es necesario equilibrar diferentes demandas en conflicto de los stakeholders.”

Cuando se nombra el término stakeholders, es necesario definirlo, para lo cual en 1963, el Stanford Research Institute, dio el concepto de stakeholders como “aquellos grupos sin cuyo apoyo la organización podría dejar de existir”. (Citado por Vaca, Moreno y Riquel, 2009, 3133) destacando la importancia de pasar “del modelo de shareholder (el cual contemplaba a los accionistas o propietarios como único grupo de interés) a un modelo de stakeholders”.

Por lo citado anteriormente, diferentes organismos han diseñado su propia definición de stakeholders, tales como (Vaca, Moreno y Riquel, 2009, 3134):

El GRI (Global Reporting Initiative) entiende por “grupos de interés, aquellas entidades o individuos a los que pueden afectar de manera significativa las actividades, productos y/o servicios de la organización; y cuyas acciones pueden afectar dentro de lo razonable a la capacidad de la organización para desarrollar con éxito sus estrategias y alcanzar sus objetivos. Esto incluye a aquellas entidades o individuos cuyos derechos provenientes de una ley o un acuerdo internacional que les proporcionan la posibilidad de presentar con total legitimidad determinadas exigencias a la organización”.

La AECA (Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas), identifica como stakeholders “aquellos grupos sociales e individuos afectados de una u otra forma por la existencia y acción de la empresa, con un interés legítimo, directo o indirecto, por la marcha de ésta, que influyen a su vez en la consecución de los objetivos marcados y su supervivencia”.

“Establece la siguiente tipología de stakeholders, grupos de interés internos (grupos sociales que se encuentran dentro de la estructura de la organización) se encontrarían los empleados y los accionistas o propietarios y grupos de interés externos (grupos sociales no pertenecientes a la estructura interna de la organización, que se relacionan con ésta desde su independencia orgánica) serían los clientes, proveedores, competidores, agentes sociales (sindicatos, asociaciones de consumidores, grupos de opinión, etc.), administraciones públicas, comunidad local, sociedad y público en general, y el medio ambiente y las generaciones futuras”.

La definición de los stakeholders gira en torno a dos teorías planteadas, la primera es el modelo anglosajón y la segunda es el modelo alemán.

El modelo anglosajón es caracterizado por la valorización de las acciones en la empresa (shareholder value), ligándose al mercado de capitales. El modelo alemán, por el contrario, ubica dentro de los grupos de interés a los empleados y sindicatos como parte de la dirección empresarial, siendo los sectores más afectados (stakeholders). Pero estas dos corrientes han sido interpretadas de diversas maneras que son citadas por Weiss Belalcázar (2003, 49):

“Por una parte, se interpretan como diferencias de un enfoque micro, en el cual se plantea la orientación y manejo de las empresas en función del objetivo de valorización de las acciones, y un enfoque macro, según el cual la orientación hacia los diversos sectores o stakeholders supone la consideración de las condiciones más generales de la sociedad (Kakabadse, A. y Kakabadse, N., 2001).

De acuerdo con otra línea de interpretación, la orientación hacia la valorización de las acciones supone el libre juego de las fuerzas del mercado propio de una concepción neoliberal, mientras que a la noción de stakeholders correspondería una noción política orientada por valores que propenden por la intervención del Estado y la adopción de regulaciones en defensa de los intereses de los diversos sectores (Dörre, 1999)”.

García Fronti (2006, 72 y 73) divide a los usuarios de la información en varios subgrupos:

Usuarios con mayor nivel de acceso a la información: Son “los usuarios que están involucrados en el desarrollo de objetivos de la organización”; por ende son los que poseen mayor acceso a la información, y tienen la responsabilidad de diseñar la estrategia, gestión y comunicación frente a la responsabilidad social. Entre ellos se encuentran:

• Consejo directivo, dirigido por el presidente.

• Departamento de finanzas.

• Departamento de comercialización.

• Departamento de ingeniería.

• Departamento de producción, manufactura u operaciones.

• Departamento de logística.

• Departamento de personal, recursos humanos o detección de talentos.

• Departamento de relaciones públicas.

• Departamento de contabilidad.

• Departamento de ventas.

• Departamento legal.

• Gerencia de evaluación de riesgos.

• Comité de ética.

• Junta de directores.

• Comité de auditoría.

Usuarios con menor nivel de acceso a la información: Son aquellos con los que la empresa realiza el intercambio de recursos, tales como:

• Accionistas.

• Acreedores.

• Proveedores.

• Empleados.

• Auditores.

• Medios de comunicación.

• Distribuidores.

• Comunidad local.

Usuarios distantes: Según Sirgy (2002, citado por García Fronti, 2006, 73) son aquellos que influencian en forma indirecta la supervivencia y el crecimiento de las organizaciones, como lo son consumidores, organizaciones ambientalistas, dependencias de los gobiernos, sindicatos, auditores y académicos. Estos son:

• Competidores.

• Organismos emisores de normas o certificaciones.

• Grupos legales.

• Grupos ambientalistas.

• Grupo de consumidores.

• Grupos de salud.

• Grupos de grandes empresas.

• Grupos políticos.

• Aseguradoras.

• Círculos ejecutivos.

• Grupos industriales.

• Asesores de inversión.

• Grupos de proveedores.

• Grupos de transportistas.

• Dependencias del gobierno.

• Comunidad educativa.

• Críticos sociales (filósofos y otros).

• Asociaciones profesionales.

• Asociaciones gremiales

Fronti de García (2005, 87) identifica los destinatarios que el GRI menciona en su guía de información, clasificándolos así:

• Comunidades: Aquí destaca que es en ella donde la empresa tiene influencia directa en la generación de empleo y desarrollo tecnológico, la cultura, el medio ambiente.

• Clientes: Las empresas a fin de mantener su buena imagen frente a sus diferentes clientes, para lo cual han emprendido prácticas responsables, aunque el costo que implica esto se traslada al consumidor.

• Accionistas y proveedores de capital: “Existe una corriente de pensamiento que ve como objetivo de los directivos de empresas la satisfacción de los accionistas, aumentando sus beneficios”, pero también es de anotar que el beneficio que ellos esperan es únicamente económico por lo que se ve afectado el cumplimiento de las prácticas sociales, con relación a esto anota que “el beneficio económico no puede condicionar el cuidado del medio ambiente o las prácticas de contratación de empleados o condicionamiento de proveedores”. En lo que refiere a los proveedores de capital “es común el ofrecimiento de créditos blandos a aquellas empresas que denoten responsabilidad social y ambiental en sus actos”.

• Sindicatos: Se da una relación en lo referente a condiciones de higiene, seguridad de los empleados, y condiciones de contratación.

• Trabajadores directos e indirectos: “La relación puede establecerse en los tres vértices del triple botton line: Economía, medioambiente, sociedad”.

• Autoridades locales: Se generan relaciones de interdependencia entre la empresa y los fiscos nacionales, provinciales y municipales. Las diferentes actividades que realiza el ente en pro de la comunidad puede generar impactos positivos y negativos frente a las autoridades.

• ONGs: “El interés en la empresa depende del objeto que las mismas persigan”.

La Comunidad Europea a través del libro verde (2002, 20 y 22) identifican una dimensión externa que debe cumplir la responsabilidad social, enumerando para ello a organismos como:

• Las comunidades locales: Siendo las empresas las contribuyentes en el desarrollo de este tipo de comunidades y a su vez dependen de ellas.

• Socios comerciales, proveedores y consumidores: “Al colaborar estrechamente con sus socios comerciales, las empresas pueden reducir la complejidad y los costes y aumentar la calidad. Los proveedores no siempre se seleccionan mediante un procedimiento de concurso. Las relaciones con los socios de alianzas y empresas de riesgo compartido, así como con los franquiciados, son igualmente importantes. A largo plazo, las relaciones establecidas pueden traducirse en precios, cláusulas y expectativas equitativas y suministros fiables y de calidad. No obstante, cuando adoptan prácticas responsables en el ámbito social y medioambiental, todas las empresas deben respetar la legislación comunitaria y la normativa nacional en materia de competencia”.

El modelo AA 1000 (citado por Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina, 2001, 15) identifica que los usuarios de la información son:

• Las instituciones que adopten la norma AA1000, pueden valerse de las mismas directamente para el desarrollo de sus prácticas respecto de la información sobre Balance Social o pueden utilizarlas como base para aplicar otras normas especializadas disponibles.

• Quiénes desarrollen normas regionales, nacionales o por segmento de negocios, pueden utilizarlas como punto de referencia (guía) para sus normas específicas, y para comunicar la calidad subyacente de su norma.

• Los consultores y auditores externos pueden adoptar el uso de esta norma como un reconocido benchmarking. Ello no implica el desconocimiento de otras normativas.

• Otros grupos de interés (incluyendo instituciones civiles y grupos de interés internos o externos a la institución), pueden utilizar la norma para evaluar y discutir acerca de la aproximación a la calidad y excelencia de la responsabilidad social y ética de los entes que hacen trasparente la información seleccionada.

1.4. Conclusiones

• En términos teóricos todos son usuarios de la información contable. En este sentido, el deber ser de un sistema de información contable es orientar la información a todo el universo de usuarios. No deben existir sesgos a unos usuarios que vayan en detrimento de las necesidades de unos. El paradigma de utilidad de la información para la toma de decisiones no identifica un usuario en particular, ni privilegia un sector de ellos, en la práctica contable los modelos favorecen a unos grupos de usuarios sobre la mayoría de los mismos.

• En la realidad, la contabilidad existe en muchos países está orientada a cubrir las necesidades del estado, únicamente con propósito fiscal. La contabilidad de corte tributario es característica de los países de menos desarrollo, donde la utilidad de la información contable se determina a partir de su capacidad de determinar las bases imponibles. En muchos países, la contabilidad no cumple funciones ni administrativas ni financieras, es decir, no soporta la toma de decisiones de usuarios internos con propósitos de gestión, ni externos con fines de inversión.

• Las pequeñas y medianas empresas en general requieren información para su gestión. La transferencia del modelo IAS/IFRS para ser aplicado a las pymes es inadecuado, una vez que el modelo IASB se orienta fundamentalmente a los usuarios externos, es decir, a aquéllos con fines de inversión o des-inversión a partir de la calificación de la situación y el desempeño de la organización. Las pymes requieren fundamentalmente información para la determinación de factores que permitan que éstas puedan incrementar su competitividad y maniobrabilidad económica.

• La Contabilidad planteada por el Consejo de Estándares Internacionales de Contabilidad IASB, es una contabilidad financiera por excelencia, y por ello prima el usuario inversor, es decir, se genera contabilidad externa. El usuario del modelo IAS/IFRS es fundamentalmente el gran inversor y el inversor especulativo. Los usuarios de éste modelo están fundamentalmente enmarcados dentro de las entidades de interés público, las cuales son, las empresas que cotizan en bolsas internacionales, las compañías de seguros, los fondos de pensiones y de inversión, los bancos y las instituciones financieras.

• La Norma Internacional establece siete grupos de usuarios, identificados como usuarios universales, pero, en la práctica privilegia a los proveedores de capital de riesgo, también conocidos como inversores. En el desarrollo de las necesidades de los usuarios no se contemplan los aspectos sociales. En tal sentido, se concluye que el Modelo Contable del Consejo de Estándares Internacionales de Contabilidad IASB no es un modelo que incluya a usuarios distintos a los inversores, menos a los que cubran necesidades sociales y medioambientales.

• El desarrollo de modelos contables específicos (financiero, gestión, gubernamental, social y económico) de los diferentes segmentos de la realidad de los que da cuenta la contabilidad se orientan a la satisfacción de las necesidades de específicas de la información en dichos campos. El fraccionamiento de la información es útil para responder de manera más expedita a usuarios específicos de la información, pero la lectura de la realidad debe hacerse desde las diversas aristas del objeto estudiado. No es posible tomar decisiones a partir de una realidad particionada, se requiere una concepción transversal de los impactos de los diferentes accionares de la entidad.

• La responsabilidad social de las organizaciones ha implicado un aumento y una cualificación de un nuevo usuario o del mismo usuario pero con una nueva necesidad de información hoy más relevante como es la determinación de la contribución de la organización a la sostenibilidad social, ambiental y económica. El usuario con fines de responsabilidad social, requiere un análisis de todos los factores anexos a la organización y sus implicaciones sociales.


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