BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

ESQUEMAS PARA LA RECONSTRUCCIÓN DE LOS GRUPOS SUBALTERNOS DE INGLATERRA, 1790–1840

Edgardo Adrián López




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INTRODUCCIÓN

“[… Los] errores que uno comete no permanecen escondidos por mucho tiempo”

Freeman J. Dyson

“[… Nadie] conoce como yo las diferentes clases de la sociedad […]”

Anatole France

Tal cual lo hemos zurfilado en Contratiempos y aforismos IV. Formas de resistencia y grupos subalternos británicos , únicamente en pocas ocasiones, Thompson indica a qué regiones o zonas de Inglaterra pertenecen las clases de actividad y los tipos de agentes atareados que menciona a lo largo de los volúmenes I y II de su extenso estudio .

Por eso, asumiremos que casi la totalidad de aquellos a los que nombra y de las actividades que cita pueden ubicarse en ciudades populosas como Londres y en sus alrededores. Lo que se pierde con ello, es que no nos es factible realizar los matices que efectuamos en el análisis emprendido en dos zonas campestres de la Alemania de 1890 y entonces, todas las fracciones de los grupos subalternos y de los grupos hegemónicos parecen tener cada una de las clases de labores y los tipos de agentes asociados, lo que sabemos que con seguridad no haya sido así, habida cuenta del ejemplo de Westfalia .

Para el “conteo” de las actividades y de los segmentos que se ocupan en esas labores, hemos inventado un engorroso y agotador procedimiento, que consistió primero, en leer repetidas veces los agobiantes tomos para marcar los sitios donde se mencionaran ocupaciones, actividades, etc. (esos locus podían ser las líneas del cuerpo “central” de los hojaldres, los pie de página, las citas que el historiador inserta en una carilla para ilustrar su argumentación, las aclaraciones editoriales, etc.).

En segundo término, tales marcas se volcaban en papel, página por página.

En tercera instancia, se procuraba unir las mismas referencias en un renglón o dos, indicando las páginas enlazadas al corpus.

En cuarto lugar, para los ejemplos donde hubo sobreabundancia de páginas indicadas, nos limitamos casi siempre a la Primera Parte del volumen I, lo que quedará resaltado con un asterisco al inicio del renglón. Para las demás situaciones, ampliamos hasta que se documentó lo suficiente la existencia de las clases de actividad y los tipos de agentes.

En quinto término, los resultados poco entretenidos de las “técnicas” empleadas, que son las que usamos en la configuración de los sintagmas y oraciones que sirvieron de apoyo para la argumentación de nuestra extensa Tesis Doctoral (que a su vez, es una estrategia que se empleó con la tesina de Licenciatura ), fueron insertados. Después de concluir con esta ciclópea tarea y en séptima instancia (ver infra), ordenamos los datos “crudos” en una larga serie de más de 15 (quince) “esquemas” que contuviesen los diversos integrantes de los conglomerados sociales, sin deslindarlos de una manera más detallada: en los cuadros aludidos no se especifica si las fracciones de las que se trata, son urbanos o no, precapitalistas o no.

En octavo lugar, el debate y el “desgranamiento” de las clases oprimidas quedó para la Sección II. Aquí sí especificamos si los segmentos en juego eran citadinos o no y pre burgueses o no, algo que no siempre o casi nunca, estaba indicado en los eternos tomos del autor que criticamos. Al retomar en diciembre de 2010 la corrección de un libro que había quedado en suspenso, mientras reflexionaba sobre las objeciones y dificultades de la faena inconclusa, me percaté que la confección de cuadros para la globalidad de los no distinguidos iba a ser una tarea infinita, por lo que se decidió con pesar y al mismo tiempo, con alivio, hacer únicamente los esquemas que se vinculen con las actividades, individuos y ocupaciones de las clases dominadas.

Puede comprobar el lector que el proyecto original de realizar los cuadros correspondientes enlazados, por un lado, con los dirigentes y por el otro, con los no hegemónicos, se restringió a una secuenciación no sistemática de todos los segmentos para terminar con esquemas asociados con las clases oprimidas, atravesando por cuadros referidos a la mayor cantidad de fracciones sociales de los conjuntos, aunque sin diferenciaciones internas sustanciales (como las de si los segmentos eran camperos o no, etc.).

Aun cuando tales restricciones y pobrezas en el libro que presentamos, sean fruto de atarearse sin un equipo que colabore, lo que hemos destilado en los esquemas vinculados con las ocupaciones, los agentes y las actividades de los privilegiados, y lo que conseguimos con los cuadros enlazados con las ocupaciones, los individuos y las actividades de las clases dominadas, posee el carácter de muestra del potencial de la idea de los grupos sociales, a la hora de abordar la estratificación detallada de una forma de economía y sociedad, acotada en una fase determinada.

Sea como fuere, la estrategia requiere de una atención reconcentrada y por ende, de la incidencia de factores subjetivos que la podrían explicitar poco confiable o propensa a cualquier tipo de errores; however, es una estrategia que hemos articulado desde hace más de 10 (diez) años, lo que nos volvió plus ou moins, diestros en su manejo.

Además, no existen técnicas para ese tipo de labores de recolección de indicios que sean cien por cien infalibles, objetivas, perfectas, impecables y que puedan ser reproducidas por otros investigadores como si se tratara de experimentos de laboratorio. En esas circunstancias, lo que amortigua las falencias o limitaciones que nosotros mismos relevamos, debido a la impostergable honestidad que se requiere de un espíritu crítico y/o científico, es el ejercicio consciente y prolijo, por más desesperante que fuera (y ciertamente, lo es...), de la estrategia que elegimos.

Por cuanto no nos hemos afincado en una labor colectiva, que podría haber amortiguado errores y omisiones, aparte de aliviar una tarea desproporcionada, debimos ser sumamente atentos, por lo que esa labor aburrida nos consumió cuatro largos años de lento análisis y recolección del material que necesitábamos para emprender lo que deseamos (sin contar el tiempo extra insumido en la redacción de lo que escribimos en este “aquí” en el cual se halla diferido mi nombre, mi débil firma...).

En sexto lugar (cf. supra), vino luego el aglutinamiento de las actividades y de los ocupados en ellas, por un laxo orden alfabético, indicando la paginación correspondiente a los libros estudiados. Eso nos permitiría después, identificar en una más o menos, rápida mirada, los posibles elementos de los conglomerados sociales. Cabe aclarar que al proceder con el material que se ofrece en un texto de autoría ajena, los vacíos documentales que hallamos, no pudieron ser subsanados. Mas, esto no se debe únicamente a que no seamos propensos a las investigaciones de archivo in situ, tal como se nos objeta, sino a raíz de que las fuentes directas (que están en Europa...), no se estructuraron acorde a la hipótesis novedosa de los grupos .

Otra de las limitaciones que debilita lo que presentamos, es que a pesar del enorme trabajo que implica aquella laboriosa construcción, no es exhaustiva. F. e., hay clases de actividad, tipos de agentes, etc., que podemos encontrar en Costumbres en común .

Otro costado flaco, es que cuando el autor se decide a emplear la categoría “obreros ocupados”, no estamos seguros que lo hace en un sentido estrictamente marxista . Al intentar “corregir” lo que acaso no se haya estructurado con ese rigor, podemos haber incluido segmentos que el isleño pudo no tener en mente, con lo que agregaríamos elementos sin la correspondiente prueba documental: sencillamente, cabe la alternativa de que no existan porque el británico desmadejado no pensaba en nuestros términos. Sin duda, ello se solucionaría con la revisión de las fuentes que empleó el inglés, pero en estos momentos es imposible tal acceso .

Un defecto más es que el autor no menciona de modo directo a los “capitanes de barcos”, “mayordomos”, “fabricantes de velas” ni a los “cantantes”, pero es dable presuponerlos.

Empero, la “adición” puede ser más riesgosa en otros ejemplos. Por ello es que hemos “duplicado” la “lista” de los segmentos, clases de actividad, tipos de individuos, etc., en los cuadros, en los que se arriesgan apuestas de ese calibre, sin que estén en los palimpsestos originales. Asimismo, aprovechamos tales esquemas para justificar cómo diferenciamos en una clase de actividad o en un tipo de agente, los matices que están ausentes en el afiliado al eurocomunismo. Agregamos un asterisco en negrita, cuando ponderamos que lo que se enuncia puede conservarse en perspectiva.

Una imperfección de mayor calibre, es que para un periodo muy largo y que sin duda, guarda fuertes matices, se toman cifras estándar que son demasiado fijas y que en consecuencia, pueden ser abstractas y poco o nada reales. Por ende, lo que se muestra es una diferenciación de los subalternos que es una “instantánea” que de hecho, no puede asumirse válida desde 1790 a 1840. También es cierto que las variaciones, por más que las cantidades elegidas no sean “móviles”…, no pueden ser de tal escala que un porcentaje elevado de los integrantes de los no acomodados que se señalan, no se conserven constantes para la etapa.

Sea lo que fuere, no es menospreciable que un zapatero laborioso, pudiera obtener de 3 a 4 libras a la semana, previo a 1819. Después, sus ingresos cayeron a 10 chelines .

Lo precedente nos conduce a otra barrera: ¿con qué técnicas podemos “depurar” los “ingresos”?; ¿con qué serie de precios de mercancíaspatrón, que no necesariamente son las que se consumen de modo improductivo, se comparan tales “ingresos”? ¿Cómo establecemos paralelismos entre “ingresos”, “nivel de vida” y serie de precios?, entre otras cuestiones nodales. No hemos abordado ni de cerca semejantes asuntos …

Otra limitación consiste en lo que revela el ejemplo de un obrero expoliado por el capital, que como tal, pertenece a las clases dominadas burguesas y por extensión, a los no privilegiados, mas, al recibir un salario que cubre el “costo de vida”, se tendría que incluir en los destacados. Ante esa “anomalía”, preferimos integrar al trabajador aludido en los no destacados, aunque en los que son una especie de “cuello blanco”. En auxilio nuestro, viene la categoría de “pequeño burgués”: el obrero de “élite”, de “cuello blanco” o de “aristocracia” es de ideología “pequeñoburguesa”; aunque no sea el primer peldaño de la clase de los capitalistas, siente empatía con su mundo simbólico.

A pesar de las objeciones, lo que anhelamos es abocarnos a reconstruir una posible estratificación social lo más integral posible, al menos, en lo que se refiere a las clases oprimidas, que le haga honor a la complejidad histórica y a la teoría sutil de Marx, ese denegado incluso, previo a que siquiera se alucine que se lo “invoca”.

Ahora procedamos a tipear la “lista” de ocupaciones, actividades, etc., que entresacamos de los abrumadores volúmenes (des)glosados:

*“Abaceros”: I, 96, 356. II, 110, nota 104 de p. 245.

Abogados independientes: I, 75, 173, 179, 228, 255, 356, 486. II, 97, 99.

*Abogados independientes que se “enrolaban” en lo que los pragmáticos llamarían, “causas perdidas”: I, 176, 246. II, 97, 99, 123, 221–224, 242, 246, 256.

Abogados contratados por los privilegiados: II, 159.

Abogados empleados por la Corona y/o por otras dependencias del Estado: II, 57, 257, 260, 324.

Acarreadores de agua: II, 125.

Actores y teatros: I, 126, 187, 455. II, 341–342.

Acuñadores: I, 65.

Afiladores: I, 252. II, 233.

Agentes de lotería: I, 45.

Agentes o representantes de fábricas, etc.: I, 294, 297.

*Agricultores en general: I, 239/240, 243, 245, 345, 347, 423–424, 436, 442.

Agrimensores: II, nota 104 de p. 245.

*Albañiles: I, 6, 61, 159, 251/252, 256, 259, 263, 354, 482. II, 68, 98, 143.

Alcaldes: I, 68.

*Alfareros e industria alfarera: I, 47, 255, 262, 282, 285, 366, 395, 452, 472.

Alguaciles: II, 39, 125.

*Almaceneros y/o almacenes (medianos y pequeños): I, 159, 284, 287, 300, 320. II, 330, 407.

Almadreñero: II, 233.

*Alto clero católico o protestante (arzobispos, obispos, etc.): I, 444, 473, 487, 492. II, 324, 358, 394, 396.

Altos hornos (grandes y medianos): II, 423.

Amoladores: I, 364.

Anudadores: II, nota 92 de p. 237.

*Aprendices (de sastres, de herreros, de zapateros, de tejedor, de minero, etc.): I, 114, 160, 226, 279, 294–295, 358, 368, 370. II, 34, 92, 96, 104.

Aprendices pobres: I, 370, 372, nota 43 de p. 376, 378. II, 94.

Aprestadores (de lana, de lino, etc.): I, 306, 472. II, 67, 93. II, 98

Aradores: 224, 226, 228.

Archivistas: I, 49.

Armada: II, 46.

Arquitectos: I, 263.

*Artesanos: I, XVI, 6, 12, 24, 38, 41, 43/44, 62, 95–96, 103, nota 8 de p. 103, 110, 120, 122, 133/134, 221.

Artesanos en general, bien pagados o calificados (oficiales, maestros, etc.): I, 153, 254–258, 273/274, 286, 297, 355. II, 262, 318, 428–429.

Artesanos y toda clase de ocupados en los muelles (estibadores, “mulas” humanas, etc.): I, 145, 251, 272, 286, 345, 350, 355, 482/483, 489.

Artesanos especializados en el trabajo de la madera y el metal: I, 255, 284. II, 450.

*Artesanos humildes: I, 209, 226, 238, 251–252, 254/255, 273–274, 278/282, 284.

Artesanos que podían ser pequeños patronos: II, 432.

*Artistas (escritores, poetas, pintores, escultores, etc.): I, 161, 167, 169, 182. II, 303, 403–404.

Artistas de feria y fiestas populares (titiriteros, bailarines, saltimbanquis, arlequines, gitanos, sablistas, adivinadores, “discurseros”, domadores de oso, jinetes, etc.): I, 45, 65, 449/452, 454. II, 342.

Arrendatarios: I, 78, 207, 491. II, 369.

*Aserradores y aserraderos: I, 257, 472. II, 98, nota 92 de p. 237, 261, nota 140 de p. 261.

Asilos para ancianos: II, 404.

Astilleros: I, 272. II, 35, 385.

*Bancos y banqueros: I, 65. II, 44, 52, 70, 425, nota 173 de p. 432, 445.

Barberos y barberías: I, 285, 454. II, 51, 233.

Barqueros: I, 466. II, 169.

*Baratilleros, vendedores de fruslerías, etc.: I, 147, 203, 252, 271, 284, 287, 300, 365.

Bataneros: I, 294–295.

Bazares: II, 404.

Bibliotecas y bibliotecarios: II, 199.

Blanqueadores en general: II, 233, nota 92 de p. 237.

Bodegueros: I, 174.

Boticarios, drogueros, etc.: I, 255. II, 275, 330.

Boxeadores y luchadores: I, 61, 451, 454. II, 342, nota 47 de p. 342.

*Braceros, jornaleros o trabajadores agrícolas en general: I, 15, 78, 203, 207, 225/226, 228, 230, 233, 235–242.

Brealeros o calafateadores de barcos: I, 257, 474.

Bruceros: II, 375, 403, 405.

Burguesía próspera y/o acaudalada: I, 67, 105, 206, 327–328, 354.

Caballeros: I, 81.

Cafés: II, 321/323.

Cajistas o correctores especiales ocupados por imprentas, periódicos, diarios, revistas: I, 256. II, 74, 384.

Cajistas o correctores empleados en diarios, periódicos, revistas, “importantes”: II, 74.

Calafateadores: II, nota 102 de p. 387.

*Calceteros: I, 145, 159, 203, 207, 252, 255–256, 292, 323, 439. II, 48, 65.

Calceteros capitalistas: II, 120.

*Calceteros ricos (comerciantes, fabricantes del sector, etc., que no son impostergablemente, burgueses): II, 101, 103, 105, 111, 114, nota 125 de p. 114.

Caldereros: I, 20, 252. II, 405.

Calendaristas o imprenteros de calendarios: II, nota 92 de p. 237, 320.

Calígrafos: II, 308.

Camareras, camareros y demás personal de posadas, hospedajes, etc.: II, 110.

*Campesinos medios, pequeños propietarios o yeoman: I, 80/81, 148–149, 188, 206, 228, 232/234, 236.

*Campesinos pobres: I, 15, 42, 78, 95, 106, 181, 223–224, 226, nota 5 de p. 226, 232.

Campesinos ricos o agricultores acomodados: I, 80, 149, 236.

*Campesinos: I, XVIII, 124, 225/226, 296, 298, 350, 396, 426, 479–481. II, 238.

Campesinos en general que son cardadores, tejedores, maestros u oficiales: I, 298, 300/301, 303, 309, 316, 369–370.

*Cantor popular y ambulante de baladas, charlatanes, etc.: I, 50, 52, 134, 449/450, 454. II, 135, 314–315, 320.

Capataces (de mina de carbón, de fábricas, de astilleros, etc.): I, 254, 262, 279, 394, 476. II, nota 198 de p. 288, 385.

Captores de “delincuentes”, fugitivos, etc.: I, 52. II, 52.

*Cárcel para pobres o “Bastillas” (encerrados por el “delito” de pobreza, por deudas, etc.): I, 332, 382. II, 44, nota 18 de p. 45, 76, 202.

Carceleros: I, 52, 291, 332. II, 260.

*Cardadores de trigo, lana, paños, etc.: I, 202, 226, 267/268, 282–283, 307/310.

Carderos: I, 491–492. II, 169, nota 92 de p. 237, nota 143 de p. 262.

Cargadores de carbón, carboneros, etc.: I, 62, 161, 473, 483, 488. II, 78.

Caricaturistas, dibujantes, etc.: II, 343.

*Carniceros y carnicerías: I, 61, 159, 458. II, 110, 169, nota 187 de p. 283.

*Carpinteros en general (ayudantes, oficiales, ensambladores, etc.): I, 7, 159, 252, 254/256, 271, nota 45 de p. 276, 279, 285.

*Carpinteros de barcos o navíos: I, 252, 257, 472, 474. II, 70, 72, 353–354.

Carpinteros de muebles baratos: I, 272, 279.

Carreteros: I, 101, 224, 239, 249, 252/253, 287, 300.

Carretilleros: I, 345.

Carteleros: I, 113. II, 272.

Casas que subcontrataban trabajo, “mataderos” o commission houses: I, 302, 327, 329.

Cazadores y actividades de caza, pero populares: II, 102.

Charolistas: I, 159.

Cerámicas y fábricas del ramo: II, 450.

Cercadores: I, 58, 226.

Cerrajeros: I, 159, 272. II, 118.

*Cerveceros y cervecerías: I, 20, 113, 240, 252, nota 26 de p. 264, 350–351, 451, 459, 466.

Cesteros: I, 181. II, 77, 405.

*Cirujanos: I, 159, 316/317, 379. II, 140, 201, nota 23 de p. 201, 378.

Cocheros: I, 45. II, 44, 192.

Comedores: I, 168.

*Comerciantes al menudeo o pequeños comerciantes (de leche, de carne, de mantequilla, de algodón, lana, etc.): I, 24, 58, 63, 202, 252. II, 35, 175, 189.

Comerciantes buhoneros: I, 252, 297.

*Comerciantes de envergadura: I, 10, 15, 58, 63, 144, 206, 208, 354, 381. II, 69, 92, 101, 103, 105, 111, 114.

Comerciantes de esclavos: I, 52, 168.

Comerciantes de granos: II, 37.

Comerciantes de madera: I, 269, 354. II, 231.

Comerciantes de pieles: I, 257.

*Comerciantes en general (de vinos, etc.): I, 93, 109, 159, 164, 184, 280, 295, 297, 354, 472.

*Comerciantes intermediarios (de ropa, de artículos para el gobierno, involucrados en el tráfico de productos provenientes de la industria a domicilio, que eran empresarios de la construcción, etc.): I, 59, 63, 123, 210, 278–279, 284, 294, 297, 354.

Comerciantes pañeros: II, 94, 122.

Comerciantes “piratas” o que actuaban fuera de las lonjas: I, 297.

Cómicos ambulantes: I, 45.

Comisarios (en tanto ocupados en la recaudación de impuestos, de la justicia, en las inspecciones de minas, etc.): I, 331, 374, 419. II, 382.

Comisionistas medianos y grandes: I, 307.

Comunidades de pescadores: I, 369.

Concejales: I, 65.

Constructores de edificios en general: II, nota 104 de p. 245, 410/411.

Constructores y fábricas de abrazaderas: I, 159. II, 405.

Constructores y fábricas de balanzas: II, 405.

Constructores de coches, carruajes, etc.: I, 253–255, 258, 280. II, 118.

Constructores y fábricas de cujas: I, 159. II, 405.

Constructores de navíos: I, 202, 257, 280, 286. II, 342.

*Constructores y fábricas de máquinas, calderas, altos hornos, instrumentos, etc.: I, 159, 258, 264. II, 67, 118, 135.

Constructores y diseñadores de molinos: I, 264.

Constructores de telares: II, 232.

“Contadores”, tenedores de libros: I, 96, 356. II, 110, nota 104 de p. 245.

Contrabandistas: I, 176.

Contramaestre: II, 190.

Contratistas en general: I, 306. II, 220.

Contratistas grandes, medianos y pequeños: II, 220, 390.

Cordeleros: I, 257, 271, 474. II, nota 92 de p. 237, 342.

Cordobaneros: I, 159, 466. II, 70, 196.

*Correccionales, prisiones, etc.: I, 181, 458. II, 44, 53, 260, 317, 325, 334.

Cortadores de fustán, etc.: I, 159, 267, 282/283. II, 67, 143.

Correo: II, 44, nota 61 de p. 223.

Costureras y costureros (empleadas en sastrerías, que laboraban por cuenta propia, zurcidoras de encajes, etc.): I, 279. II, 103, 335.

*Cottager, labrantín, pegujalero o campesino pobre con una casita y un minúsculo pedazo de tierra: I, 223–224, 226, nota 5 de p. 226, 228/229, 231–232, 292, 294.

Criados en general: I, 425. II, 37, 233, 342.

Criados del campo: I, 358. II, 253.

Cristaleros, cristalería: II, 146.

*Cuchilleros y cuchillerías: I, 47, 90, 102, 106, 155, 161, 206, 257/258, 280, 364. II, 74, nota 90 de p. 90.

Cuarteles: entre otros locus, II, 44, 190, 293.

Curanderos: II, 233.

Curtidores (pequeños, medianos y grandes): I, 252, 257, 472. II, 201.

Deshollinadores: I, 368, 378. II, 430.

Desmotadores: I, 211.

*Desempleados o desocupados, subempleados, subcontratados y trabajadores eventuales: I, 46, 216, 224, 246, 262, 268–270, 271/273, 281, 303.

Detectives, etc.: II, 53.

*Dignatarios de la Corona (Rey, Canciller, Príncipes, Ministros, Procurador del Tesoro, etc.): I, 80, 84, 100, 129, 133, 136–137, 146/148, 150, 155, 157–158, 161, 163, 170.

Diseñadores de estampados: I, 255, 259. II, 72.

*Ebanistas: I, 159, 252, 264, nota 34 de p. 270, 270/272, 279, 466, 472. II, 98.

Editores, directores de periódicos, etc.: I, 187. Entre otros topoi, II, 333, nota 47 de p. 342.

*Ejército, milicias, etc., pero del Estado: II, 36, 41, 44, 46, 95, 110, 123.

Emborradores, traperos, etc.: I, 364.

Empleadores en general (sin especificar si son o no capitalistas, si pueden asignarse o no a tal o cual “segmento” de alguno de los dos grandes conjuntos sociales, etc.): entre otros espacios, II, 72–75, 92, 98, 119, 382.

Empleados: I, 188. II, 122, nota 61 de p. 223, 330.

Empleados en altos hornos: II, 405.

Empleados en la construcción: II, 72, 78, 196, 447.

Empleados de panaderías: I, 59, 252.

Empleados del Estado: I, 77. II, 37, 191, 330, 382.

Empleados del Estado con buenos ingresos: II, 191.

Empleados del Parlamento: I, 60, 329/330, 343. II, 325.

*Empleados de oficina u oficinistas: I, nota 46 de p. 416, nota 89 de p. 440, 468. II, 191, 314, 330.

Empleados de oficina u oficinistas con buenos ingresos: II, 191, 436.

Empleados en cervecerías: I, 252.

Empleados en las imprentas (“obreros”, dice el autor): II, 332.

Empleados en los ferrocarriles: I, 287.

Empleados en pequeños comercios: I, 134, 252. II, 436.

Empleados en periódicos: I, 203. II, 270, 272.

*Empleados en tareas domésticas o criados: I, 62, 64, 71, 114, 134, 209, 242, 251.

Empleados superiores: II, nota 104 de p. 245.

Empresarios de los muelles: II, 342.

Encuadernadores: I, 160, 181, 256. II, nota 92 de p. 237, 403.

Enfermeros y empleados de la salud en general: I, 366.

Ensambladores: I, 210, 264, 271, 442, 472.

Eruditos: I, 181.

Escribanos: I, 255, 258.

Escritores: II, 35.

Escritores de cartas: I, 287. II, 319.

Escuelas de damas o para resignar a las mujeres en su ahogo: I, 419. II, 320.

Escuelas de todo tipo para la enseñanza elemental (escuelas de medio tiempo, escuelas diurnas, nocturnas, dominicales, etc.): II, 319–320, 324, 340, 451.

Especuladores, corredores (de la construcción, de préstamos, de juegos de bolsa, etc.): I, 97, 353/354. II, 119, 223, 366.

*Espías, informantes, etc.: I, 77, 120–121, 132, 136, 138/139, 150, 155, 162, 168–169.

Esquiroles, rompe huelgas, empleados que están dispuestos a laborar por menos de lo usual, etc.: II, 83, 128.

Estampadores: I, 255, 267, 283. II, 67, 72, 74.

Estibadores: I, 150, 269, 345, 482. II, 43, 196.

Estudiantes universitarios pobres o no (de medicina, etc.): II, 233, 330.

Exportadores de artículos manufacturados en talleres, manufacturas o industrias: cf. entre otros lugares, I, 327, 345, 352/353.

Exportadores de productos agrícolas: II, 366.

*Fabricantes comerciantes (calceteros, etc.): I, 306. II, 92, 122, 129–130, 169.

Fabricantes y fábricas de agujas: II, 244.

Fabricantes comerciantes que explotaban una red de trabajo a domicilio o putting out system: I, 307, 313, 396/397.

Fábricas y fabricantes de betún: II, 405.

Fábricas y fabricantes de botas: II, nota 223 de p. 302.

Fábricas y fabricantes de botones y adornos: II, 405.

Fábricas y fabricantes de braseros: II, 405.

Fábricas de cañerías: I, 257.

Fábricas y fabricantes de cafeteras y de toda clase de productos para uso cotidiano (franelas, manteles, tazas, etc.): II, 405.

Fabricantes y fábricas de cepillos: II, 233.

Fabricantes de clavos, cadenas, etc.: I, 207, 258, 281–282. II, 231, 240.

Fábricas y fabricantes de fuelles: II, 405.

Fábricas y fabricantes de hornos y parrillas: II, 405.

Fabricantes y fábricas de juguetes: II, 376.

Fábricas y fabricantes de pañales: II, 405.

Fábricas “envasadoras” de gas: I, 345.

Fábricas rurales: I, 383. II, 244.

*Fábricas y fabricantes: I, 206/207, 251, nota 26 de p. 264, 279, 281–283, 285/286.

Ferreterías y ferreteros: II, 403.

Filósofos: I, 74. II, 318, 335.

Floricultores y/o jardineros: I, nota 41 de p. 319.

*Folleteros, pasquineros y “volanteros”: I, 79, 86, 94, 96, 101, 105, 110, 114–116, 120, 131, 143/144, 147, 151–152, 165/167, 174, 191.

Fontaneros: I, 61, 141, 159, 263.

*Formas de pago precapitalistas (truck sistem, etc.): II, nota 85 de p. 87, 103, 109, 112, 118.

*Funcionarios de la Justicia (jueces, etc.): I, 51, 60, 75, 115, 119, 123–125, 127/129, 136–139, 151, 154, 170.

*Funcionarios o autoridades en general (procuradores, comisarios, alguaciles, etc.): I, 77, 112, 115, 122/123, 126, 129, 136–137, 147/148, 150, 155, 162, 170, 180–181.

Funcionarios vinculados a las prisiones: I, 52. II, 167.

*Fundiciones (de hierro, de tipos de letras, de piezas navales, de latón, de clavos, etc.): I, 159, 187, 257, 264, 273, 282/283, 341. II, 239, 248, 253.

*Fundidores: I, 159, 187, 257, 264, 273, 341. II, 76, 98, 248, 253.

Ganaderos: I, 232.

*Gentleman: I, 303, 378, 383, nota 89 de p. 440, 465. II, 35, 40, 45, 82.

Gentleman acomodado dedicado a la agricultura: II, 209, 362–363.

Gentleman que valoriza capital por la explotación de la industria a domicilio: I, 294, 303.

Gentleman modesto o hasta muy pobre: II, 301.

Gitanos: I, 449/450.

Gobernantas: I, 114, 291.

Gobernantes en general: I, XVI.

Grabadores: I, 7, 159, 161, 187, 426, 466.

*Grande y mediana burguesía: I, 476. II, 119, 121, 137, 189, 194, 198, 282–283.

Grande y mediana burguesía industrial: Entre otros sitios, II, 425, nota 173 de p. 432.

Grandes y medianos acreedores del Estado e inversores en Deuda Pública: I, 334/335. II, 187, 223, 354, 366, 382, 445.

Grandes almacenes de mobiliario: I, 272.

Grandes ganaderos: I, 232.

Grandes labradores: I, 188, 236.

Grandes, medianos y pequeños prestamistas o financieros: I, 298, 344, 354. II, 187, nota 173 de p. 432.

*Grandes y medianas industrias e industriales: I, 286, 303–304, 310, 312, 316, 325, 327/328.

Granjeros y granjas: I, 13, 58, 137, 187. II, 131.

Grumetes: I, 368.

Guanteras: I, 282.

Guardabosques: I, 237, 242. II, nota 22 de p. 51.

Guardias: II, 44, 167, 224, nota 23 de p. 326, 426.

Guardias “blancas” antijacobinas: I, 114.

Guarnicioneros: I, 202, 252. II, 169, 339.

*Habitantes del campo y pertenecientes a los grupos subalternos, que emigran a la ciudad u otras localidades: I, 238–240, 268, 286, 300/301, 303, 309.

*Herreros y herrerías: I, 191, 252–254, 258, 454, 472. II, 135, 181.

Herreros radicalizados: II, 291, 372.

*Hilanderos e hilanderías: I, 192, 197, 208/210, 236, 262, 282–283, 297, 299, 340/343, 374.

Hilanderos más o menos, bien retribuidos: II, 235.

*Hilanderos y/o tejedores de algodón: I, 208, 248, 260, 262, 268, 283, 294, 297, 299.

*Hilanderos y/o tejedores indigentes: I, 209, 262, 312–318, 340/343, 363–365.

Historiadores: I, 145, 303, 314, nota 41 de p. 319.

Hojalateros: I, 159, 187, 256, 297. II, 324, 405.

Hombres acaudalados de oficio: I, 63/64, 254–255, 265/266, 297.

Hombres de oficio con pequeños negocios: I, 468.

*Hombres de oficio en general: I, 4, 12, 15–16, 27, 46, 52, 62, 96, 114, 122, 134, 141, 143, 150, 159, 183.

Hombres de oficio y/o artesanos que son maestros en las escuelas dominicales y/o que son predicadores: I, 441, 446.

Hombres de oficio y/o artesanos constructores de carruajes (niqueladores, capataces, herreros, carpinteros, ballesteros, pintores, los que hacen los tirantes de suspensión, etc.): I, 254–255.

Importadores de materias primas en general: I, 354.

*Imprenteros e imprentas: I, 42, 44, 94, 115, 131, 161, 183, 256. II, 196, 232/234.

*Independientes o trabajadores por cuenta propia: I, 216, 251, 268, 272, 279–281, 284, 286. II, 404.

*Industria a domicilio y doméstica: cf. entre otras páginas, I, 455. II, 72, 88, 92, 98, 122.

Industria cuchillera: I, 280. II, 118, 128.

Industrias de la construcción : I, 271, 279, 341, 353/354, 483, 489.

*Industrias del estambre: I, 293, 306–307, 310/311, nota 32 de p. 311, 315, nota 50 de p. 324.

Industrias del hierro y del metal: I, 260, 262, 264, 314. II, 231, 445.

*Industrias textiles (pañería, de encaje, de cintas, de lana, de algodón, de alfombras, etc.): I, 236, 260, 266, 271, 281, 292–295, 297.

*Industrias textiles de lujo: I, 307, 310/311, 315. II, 83, 118, 124–126, 152.

Ingenieros: I, 159.

Ingenieros empresarios : I, 159.

Inspectores de puertos con buenos ingresos: II, 191.

Inspectores internos a las fábricas y manufacturas: I, 255, 470.

Inspectores urbanos: I, 485.

Inspectores vinculados a la aplicación de las “leyes de pobres”: I, 236, 238.

*Integrantes de las altas esferas de gobierno (fiscales, comisiones especiales, procuradores, diputados, Cámara de los Comunes y de los Lores, etc.): cf. entre otros lugares, I, 448/449, 463. II, 49, 65–66, 74, 77.

Intelectuales: I, 269/270, 276, 278. II, 125.

*Intelectuales y/o políticos pro reformistas y hasta de tendencias revolucionarias: I, 182, 185–186, 301, 326/327, 329–331, 333/335, 347–348, 356.

*Intelectuales y/o políticos anti–reformistas y hasta de actitud reaccionaria: cf. entre otras páginas, I, 329/331, 347, 360, 371, 373–374, 378, 380/382.

*Intermediarios en general (grandes, medianos y pequeños, en la minería, en la construcción, en lo vinculado con la lana, etc.): I, 294, 297, 306, 324, 354, 371. II, 92, 101, 103, 105.

Inventores: II, 450.

Jaboneros: I, 20, 235.

Jardineros: II, 157, 339.

Jornaleros del campo en general, que son campesinos pobres: I, 224, 226, 248, 354. II, 43.

Joyeros: I, 252.

*Jueces de paz: I, 60, 67. II, 51, 54–55, 109, 117, 161.

Jugadores, timadores, etc.: I, 455.

Labradores: I, 81, 93, 481. II, 36, 382.

Labradores acomodados: I, 347, 481.

Labradores que contrataban en condiciones muy duras: I, 481.

Ladrilleras, baldoseras, etc.: I, 345, 349, 354.

Ladrilleros: I, 263, 345, 349. II, 430.

Leñadores: I, 226.

*Libreros: I, 112/113, 115, 134, 159–161, 181, 191. II, nota 219 de p. 172, 272, 274.

Libreros pobres : II, 325.

*Libreros radicalizados: II, nota 219 de p. 172, 195, nota 17 de p. 199, 219.

Lonjas públicas: II, 122, 144.

Maestro mayor de obras: I, 7, 187, 252. II, 77.

Maestros artesanos: I, 52, 159, 165, 251/252, 264, 266, 294, 472.

Maestros calceteros: II, 123.

Maestros cuchilleros: I, 154.

Maestros de esgrima: I, 187.

*Maestros de enseñanza: I, 113, 151, 161, 209, nota 47 de p. 417. II, 289, 314.

Maestros de oficio: I, 264–266, 472.

Maestros fabricantes de estribos: I, 252.

Maestros impresores: II, 289.

*Maestros pañeros (aprestadores, etc.): I, 294/295, 297, 307. II, 92, 123.

Maestros sastres: I, 294.

Maestros religiosos: I, nota 47 de p. 417.

Maestros tejedores: I, 294, 297.

Maestros tintoreros: II, 164.

Maestros tintoreros con un gran negocio: II, 164.

*Magistrados: I, 51, 58, 61, 95, 103, 107, 113, 123, 138, 147, 150, 153, 168, 180, 242.

Magistrados, autoridades, funcionarios en general, de alto rango: II, 167, 303.

Magistrados, autoridades, funcionarios en general, de bajo rango: II, 167.

Malteadores: I, 466.

Mancebos: I, 294–295, 298. II, 424.

Manufacturas: I, 197, 233, 255, 279, 306/307, 328.

*Marineros (reclutados o no): I, 48–49, 62, 100/101, 116, 151, 161, 168, 172–175, 179, 239.

Marisquerías, pescaderías, etc.: I, 168.

Marroquineros y marroquinerías: I, 472.

Martilladores (de fragua, etc.): II, 137, nota 198 de p. 288.

Mataderos y matarifes de todo tipo de carnes (vacuno, caballar, de perros, de cuerpos muertos, etc.): I, 316, 349/350. II, 430.

Matones: I, 45, 115, 151. II, 136.

*Mecánicos (hombres de oficio, obreros especializados en el mantenimiento de las máquinas de las industrias, etc.): I, 202, 253, 255, 264–265, 280, 341, 476, 484.

Mecánicos bien pagados: II, 148.

*Médicos: I, 145, 154, 159, 161, 317, 355/356, 359–362, 364, 366/367.

*Mendigos, “delincuentes” insignificantes (“pícaros”, carteristas, falsificadores de moneda, ladrones de huertos, vendedores fraudulentos, contrabandistas, cazadores furtivos, etc.), vagabundos, “criminales”, presos, “locos”, etc.: I, 29, 45–47, 49/53, 64–65, 68, 71, 117, 135, 138, 151, 180, 191, 240.

*Menestrales: I, 103, 122, 207, 258, 297/298, 302, 306. II, 122, 220, 227, 289.

Menestrales propietarios de pequeños negocios: II, 231.

Menestrales subcontratados: II, 220.

Menestrales subcontratados, propietarios de pequeños negocios: II, 220.

Menestrales radicales: II, 203, 221, 227, 231.

Mensajeros, carteros, etc.: I, 365.

Merceros (de seda, etc.): I, 159, 161, 257, 294, 298.

Miembros de la Corte (terratenientes tories y whigs, gentry cortesana, etc.): I, 89, 96–97, 110, 155, 242, 379. II, 37, 112.

Militares en general: I, 448, 477. II, 36, 41.

Milicias populares rebeldes, anti statu quo: II, 42, 78, 134, 290.

*Mineros de carbón: I, 61, 106, 111, 350, 368, 392, 397, nota 15 de p. 397, 464.

Mineros de carbón radicalizados: II, 289/290.

Mineros de estaño: I, 106.

Mineros de plomo: I, nota 12 de p. 54.

*Mineros: I, 23, 28, 41, 47, 61, 67, 95, 102, 155, 207–208, 233, 252, 260/261.

Molineros y molinos: I, 59, 111, 252, nota 26 de p. 264. II, 110.

Molineros y molinos plus ou moins, owenitas: II, nota 134 de p. 409.

Mozos: I, 161.

Mozos de cuadra: I, 287.

Mozos de cuerda: I, 134, 242, 258, 342, 483. II, 273.

*Mujeres y niños atareados en labores del campo y/o en los talleres, manufacturas, fábricas, minas, etc.: I, 226, 262, 267, 279, 287, 308–309, nota 32 de p. 311.

“Mulas” humanas (mujeres, hombres adultos, etc.): I, 315, 350, 482.

Músicos y bandas de música: I, 319, 468, 473/474. II, 277, 289.

*Nobles (caballeros, condes, duques, marqueses, aristocracia, etc.): I, 176, 180, 187, 191, 206–207, 233, 235, 242.

*Nobleza rural y urbana (gentry): I, 42, 46, 67, 71, 77, 80, 107, 110, 112, 153, 184, 187/188, 233, 238, 241.

Novias, prometidas, mujeres en edad de casarse, etc., pertenecientes a los acomodados: II, 75.

*Obreros o clase obrera en general: I, 27, 72, 76, 96, 101–103, 110, 114, 122, 141, 143, 150, 155/156, 161, 164.

*Obreros calificados (de la construcción, de las fábricas textiles, etc.): I, 154, 202–203, 252, 255, 260, 262/263.

Obreros industriales: I, 251, 255, 286, 340–342, 385, 395, 459. II, 447.

Obreros industriales que hacen de maestros de las escuelas dominicales y/o de predicadores: I, 385.

Obreros calificados bien retribuidos: I, 154, 255–256, 262, 286, 341/342.

*Obreros inmigrantes (irlandeses, escoceses, etc.): I, 175, 203, 226, 238, 300–301, 303, 316/317.

Obreros productores de clavos: I, 207, 281–282, 290.

Ocupados en actividades en la ciudad o en lo rural, que se abonan a destajo: I, 265, 279, 294, 320, 372.

Ocupados emigrantes: I, 266, 464.

Ocupados en laborar el hierro, etc.: I, 442.

*Oficiales: I, 62, 153, 208, 251/252, 256–258, 264/266, 279, 297.

Oficiales alfareros: I, 106, 255.

*Oficiales artesanos: I, 146, 251–252, 254/255, 258, 264–265, 301, 306.

Oficiales fabricantes de tabaco para pipa, etc.: II, nota 123 de p. 404.

*Oficiales del ejército: II, 35, 55, 138, nota 145 de p. 262, nota 212 de p. 298.

Oficiales de la Marina: II, 390.

*Oficiales de rango superior del ejército: II, 55, 123, 227, 250, 281, nota 181 en p. 281.

Oficial impresor: II, nota 81 de p. 233.

Oficiales mal pagados: I, 364.

Oficiales pantaloneros: II, 380.

*Oficiales textiles (pañeros, clasificadores de lana, etc.): I, 101/102, 294, 297. II, 99, 272, 379.

Oficiales sastres: II, 72, 318.

Oficiales tejedores: I, 294–295, 297, 300/301, 306, 336. II, 105.

Oficiales zapateros: II, nota 18 de p. 45, 72.

Oficiales zapateros que podían ser una especie de “patronos”: II, nota 18 de p. 45.

Ópticos: I, 255, 257, 273. II, 384.

Oradores ambulantes: II, 218.

Oradores ambulantes pagados: II, 213.

Orfebre: I, 159.

Organizaciones armadas paraestatales en general, “grupos de choque”, defensoras de los intereses de los acomodados (podían o no ser dispuestas por ellos mismos): II, 132, 136, 140, 165, 283, 290, 328.

*Panaderos y panaderías: I, 59, 159–160, 252, 458. II, 146, nota 198 de p. 288.

Pantaloneros: I, 159. II, 103.

*Pañeros en general (propietarios o no de talleres, etc.): I, 13, 15, 28, 148/149, 206, 267, 294–295, 297, 302, 322.

Pañeros con pequeños negocios: II, 368.

Pañeros ricos: II, 69, 92.

Papeleros: I, 159, 242. II, 98, 405.

Patronos prósperos o hasta privilegiados: II, 380.

*Parlamentarios: I, 60, nota 13 de p. 79, 80, 84, 89, 96, 100, 104, 121, 129, 133, 141, 146/148, 193.

Pasamaneros: I, 159.

Pastores no católicos ad honorem: I, 137, 437, 439, 441.

Pastores no católicos bien pagos y hasta con propiedades: I, 68, 237.

Pastores no católicos mal pagados: I, 237.

*Pastores no católicos o párrocos anti reformistas y hasta reaccionarios: entre otras páginas, I, 304, 347, 351, 383–386, 389/393, 397, 400, 402–403.

*Pastores no católicos o párrocos pro reformistas: I, 161, 168, 171, 301, 333, 384, nota 4 de p. 390, 390/391, 393, 434–435.

Pastores no católicos pobres: I, 106, 237.

Pastores no católicos rentados: I, 439/441.

*Pastores no católicos, reverendos, ministros, predicadores y/o párrocos: I, 14, 37, 61, 69, 96, 106, 118, 124–125, 154, 161, 176, 191, 207, 240.

Pastores no católicos, reverendos, ministros, predicadores y/o párrocos, que son maestros de escuela: II, 238.

Pescadores: II, 190.

Peleteros: I, 257.

Peluqueros: I, 159.

*Pensionados, beneficiados con sinecuras, consumidores de impuestos, “parásitos” de toda clase (modestos o no, con una pensión de la Corona, etc.): I, 89, 304, 333. II, 37, 187, 191, 204, 208, 325.

Peones albañiles: I, 259, 263, 287, 342.

Peones atareados en el monte: I, 242.

Peones ayudantes de los diseñadores de estampados: I, 259.

Peones ayudantes de las herrerías: I, 259.

*Peones constructores de canales, drenajes, caminos y/o carreteras: I, 56, 58, 134, 226, 235–236, 238.

Peones constructores de navíos: I, 252, 257.

*Peones u obreros de la construcción: I, 202, 251/252, 262–263, nota 45 de p. 276, 279.

*Peones y ocupados de las canteras: I, 28, 256, 263, 268, 482. II, 169, 261, nota 140 de p. 261.

Peones empleados en las líneas férreas: I, 238, 268, 345, 489.

*Peones en general (empleados en vidrierías, panaderías, etc.): I, 263, 341, 345, 350, 364, 488. II, 35, 189.

Peones independientes: I, 251/252, 341, 354.

Peones no cualificados y/o de buhardilla: I, 259, 272, 286, 341, 345.

Pequeña burguesía: I, 26, 354. II, 368.

*Pequeñas ciudades con ferias, mercados zonales, etc.: I, 240, 287, 362, 365, 450. II, 339.

*Pequeñas industrias: I 257, 281, 344–345. II, 92, 98, 133, 136/137, 197.

*Pequeños agricultores en general: I, 294, 296, 299–300, 303, 348, 354, 370.

Pequeños contratistas o contratistas en general: I, 271, 279.

Pequeños libreros: II, 63.

Pequeños maestros artesanos: I, 120, 251, 264/265, 297.

Pequeños maestros hombres de oficio (pañeros, tejedores, etc.): I, 295.

Pequeños menestrales (emplean a unos pocos oficiales y a aprendices): I, 153, 161, 188, 257–258, 262, 279/280, 284, 302. II, 92, 98, 369.

Pequeños menestrales bien pagados: I, 153, 297.

Pequeños pueblos pañeros: II, 133, 244, 339.

Pequeños propietarios de canteras: II, 261.

*Pequeños propietarios de fábricas: I, 163, 209–210, 281, 297, 300, 304, 306, 316.

*Pequeños propietarios de tierras en general: I, 294, 296, 300/301, 303, 354, 370.

*Pequeños talleres y talleres en general (de hebillas, espuelas, juguetes, armas, botones, mangos de látigo, cafeteras, campanas, tabaqueras, cañerías, cacharros de cocina, de ropa para el ejército y la marina, etc.): I, 202, 210, 251, 255, 257–258, 263, 272, 275, 281, 284, 294/295.

Pequeños hacedores de velas de cebo: II, nota 92 de p. 237.

Perceptores de rentas urbanas (por alquileres de casas, por alquiler de telares, etc.): I, 89, 120, 354, 485. II, 101, aclaración al pie de p. 435.

Perceptores de rentas rurales (por tierras, etc.): II, 192, aclaración al pie de p. 435.

*Periódicos, diarios, etc., patriarcalistas y defensores del establishment (que pueden o no, ocuparse de asuntos “populares”, como sus modos de organización, etc.): entre otros topoi, II, 48, 75, nota 72 de p. 80, nota 74 de p. 81, nota 76 de p. 81.

*Periódicos, diarios, etc., contrarios al statu quo: entre otros lugares, II, 61, 90, 269–271, 286, 299.

*Periodistas populares, obreros y/o radicales: I, 90, 106, 151, 155, 285. II, 61, 236, 260.

Periodistas que son más o menos, antipopulares y hasta reaccionarios: cf. entre otros espacios, II, 93, nota 138 de p. 122, 265, 336.

*Periodistas, corresponsales, etc.: I, 70, 77–78, 80, 101, 134, 155, 159, 256, 423. II, 75, 197.

Personal con funciones de dirección en talleres, manufacturas, industrias, minas, etc.: I, nota 46 de p. 416. II, 164.

Personal con funciones de vigilancia en talleres, manufacturas, industrias, minas, etc.: II, 317.

*Personal jerárquico de las fuerzas armadas: I, 78, nota 13 de p. 79, 96, 100, 116, 172, 180.

Pescadores: I, nota 12 de p. 54, 421.

Picapedreros: I, 263. II, 253.

Pintor de estampados: I, 159.

Pintor heráldico: I, 254.

Pintores de carruajes: I, 254.

Pintores: I, 263.

Pizarreros: I, 263.

Plateros: I, 159.

Pobres a los que se les abonaba parte de sus ingresos con los impuestos para asistir a los menesterosos (Speenhamland industrial): I, 310, 358. II, 221, nota 57 de p. 221.

*Pobres con capacidad de trabajar, beneficiados con el refugio en una parroquia, asilo y/o con un “subsidio”: I, 236, 238, 260, 354, 358, 486. II, 221, nota 57 de p. 221, 222.

Pobres en general: entre otros sitios, II, 366, 370, 382, 394.

Poceros, “zanjeros”, paleadores, etc.: I, 286, 342, 345, 466.

Poetas asignables a los sectores populares: I, 319.

*Policías: I, 46, 52, 76, 132, 136, 152, 287, 377, 485. II, 51–52, 129, 142.

Policías de alto rango: II, 59, 159, 236.

*Policías de bajo rango: II, 147, 156, 159, 224, 304, 326, nota 23 de p. 326.

*Políticos profesionales que viven de la política: II, 209, 214/215, 227, 324, 337.

*Políticos profesionales que no viven de la política: II, 23, 27, 29, 45, 193, 202–214, 218, 227.

Porcelaneros: I, 159.

Posaderos, posadas: II, 76.

Posaderos, posadas que eran lugares de reuniones políticas revolucionarias: II, 76, 78.

Portazgueros: II, 98.

*Producción textil en pequeña escala: I, 315. II, 101, 103, 105. Entre otros sitios, II, 121, 126, 147, 163, nota 81 de p. 233.

*Profesionales (licenciados, biólogos, entomólogos, matemáticos, geólogos, botánicos, etc.): I, 93, 110, 122, 125, 144/145, 154, 255, 287, 319.

Profesionales pobres (químicos, médicos, etc.): II, 201.

Profesionales distinguidos: II, 438.

Profesores de danza: II, nota 187 de p. 283.

*Profesores: I, 13–14, 140, 168, nota 138 de p. 183, 209, nota 42 de p. 414.

Profesores pobres: II, 340.

Propietaria de prostíbulo: II, 57, 221.

*Propietarios de diarios, periódicos, etc.: I, 70, 77/78, 80, 101, 114, 134, 144–145, 151, 155, 242.

Propietarios de esclavos de ultramar y en general: I, 52, 210, 440.

*Propietarios de fábricas: I, 15, 63, 76, 93, 110, 145, 155, 184/185, 191, 206–208, 235.

Propietarios de minas: I, 69, 207, 345, 366, 368, 397, 436, 442.

*Propietarios de pequeños negocios de cualquier índole: I, 465. II, 69, 101, 117.

*Propietarios de pequeños talleres, minúsculos fabricantes o little makers (podían ser zapateros, sastres, etc.): I, 298, 300, 304, 306, 312, 364, 373, 376, 398.

Propietarios de postas: I, 252.

Propietarios de tierras perceptores de renta: I, 93, 232/233, 237.

“Protectores” de dueñas de prostíbulos, de “meretrices”, etc.: II, 57, 221.

*Provocadores del gobierno: II, 143, 155, nota 191 de p. 158, 176, 178, 202.

Puertos, ciudades–puerto: II, 83.

Queseros: II, nota 187 de p. 283.

Químicos: II, 164, 201.

Recaudador de impuestos: I, 25, nota 89 de p. 440, 463. II, 366.

Reclutadores de potenciales ocupados (hombres de oficio, artesanos, maestros, oficiales, peones, trabajadores productivos calificados, etc.): I, 266.

Reclutadores de marineros y soldados: I, 76.

*Recolectores de basura, barrenderos, etc.: I, nota 15 de p. 259, 269, 287, 354. II, 125, 273, 430.

Reformistas atribuibles a los sectores populares: entre otras páginas, I, 322/324. II, 105, 120.

Religiosos o clero en general: I, XVI, 79, 96, 107, 115, 166, 176, 191.

Religiosos propietarios de esclavos: I, 68.

Relojeros, relojería e industria de la relojería: I, 65, 159, 252, 257. II, 44, 222.

Reposteros: I, 269.

Roundsman, aprendices o trabajadores a los cuales una parroquia, a cambio de ayudarlos, los enviaban de una explotación agrícola a otra en busca de labores: I, 236, 298.

Ruederos: I, 253–254. II, 68.

Sacerdotes católicos: I, 487/488, 492–493.

Sacerdotes católicos pobres: I, 487.

Sastres con pequeños negocios: II, 368.

*Sastres y/o confeccionadores de ropa urbanos y camperos, etc. (con un “local”, sin él, “ambulantes”, etc.): I, XI, 20, 159–160, 210, 252, 256, 269, nota 32 de p. 269.

Secretarios (privados, de municipios, etc.): I, 76. II, 105, 251.

Segadores, temporarios o no: I, 479/480.

Sindicalistas: I, 256. II, 110.

Sindicalistas de ingresos modestos: II, 110.

*Sindicatos, cofradías, sociedades de socorro muto, trade unions, etc.: I, 255–259, 262/265, nota 23 de p. 263, 270, 272–276.

Sirvientes, lacayos, etc.: II, 277.

*Soldados: I, 49, 75, 100/101, 114, 140, 145, 149, 161–162, 177, 236, 239, 241.

*Sombrereros y gorreros: I, 134, 159, 256, nota 46 de p. 277, 472. II, 69, 150, 157.

Squatters u ocupantes de hecho, que cultivan una pequeña parcela: I, 232.

*Squire o señor rural que es el principal propietario de una zona “campera”: I, 80, 154, 224, 227, 235, 240, 298, 383, 389, 443.

*Taberneros, tabernas, fondas: I, 29, 36, 42, 45, 49, 78, 110, 113/115, 121, 130–131, 136, 140, 143, 146, 152, 181, 188, 191.

Taberneros acomodados: II, 283, nota 187 de p. 283.

Talabarteros: I, 202, 252. II, 339.

Talleres químicos: II, 164.

Tallistas: I, 159.

Tapiceros: I, 159, 257.

Techadores: I, 252.

Tejedor de guantes, tirantes, mitones, blusas, corbatas y artículos varios: II, 103.

Tejedor de lino: I, 292, 323, 343, 479. II, 74, 307.

*Tejedor en telar mecánico: I, 310/311, nota 32 de p. 311, 312, 317, 321.

*Tejedor en telar manual: I, XVII, 201, 294, 297–301, 304, 306, 310/311, nota 32 de p. 311.

Tejedores de alfombras: II, 169.

*Tejedores de estambre: I, 306–307, 310/311, nota 32 de p. 311, 313, 315.

*Tejedores de fustán: I, 300–301, 303, 311. II, nota 108 de p. 246, 417.

*Tejedores de cintas, de punto o de medias (en su mayoría, eran empleados a domicilio y con una larga tradición artesana): I, XVII, 76, 215, 256, 282, 290, 343, 377, 434.

*Tejedores de seda: I, 7, 145, 159, 201, 252, 283, 292/293, 311, nota 41 de p. 319.

Tejedores de tela para cuadros: I, 294, 298–299.

*Tejedores: I, XI, 20, 36, 41, 125, 133, 144, 146, 148, 159, 161, 175, 190, 192, 236.

Tejedores analfabetos propietarios de su casa: II, 260.

*Tejedores ocupados en industrias textiles de lujo: I, 307, 310/311, 343. II, 103, nota 102 de p. 387.

Tejedores que fueron pequeños propietarios de tierra: I, 336–337, 342, 397. II, 101.

Tejedores rurales: II, 237, 260.

*Tenderos: I, 4, 16, 68, 102, 144, 150, 156, 161, 165/166, 171, 252, 255.

Tenderos prósperos o hasta privilegiados: II, 283, 380.

Teñidores: I, 295, 314.

Teóricos constitucionalistas, escritores de tratados, etc.: I, 75. II, 125, 313–314, 450.

*Teóricos políticos (radicales o no): I, 84/98, 123, 139, 144, 151, 162–171, 185/186.

*Terratenientes: I, 10, 67, 78, 84, 93, 140, 185, 207, 225–226, nota 5 de p. 226, 233, 235/236.

Terratenientes modestos: II, 369.

*Tintoreros y tintorerías (de telas, pieles, etc.): I, 159, 255–257, 473. II, 93, 164, 231, nota 92 de p. 237.

Toneleros: I, 257. II, 233, nota 102 de p. 387.

Torcedores, lavadores de paño, etc.: I, 365. II, 92.

Torneros: I, 160, 264.

Trabajadoras del sexo: I, 29, 45, 287. II, 111, 221.

*“Trabajadores” a domicilio rurales y urbanos (hombres de oficio y artesanos en general, tejedores, hilanderos, zapateros, sastres, guanteras, cardadores, alfareros, etc.): I, 202, 207, 210/211, 237, 246, 251–252, 274, 276.

Trabajadores del acero: I, 255.

Trabajadores del alambre: I, 159, 257. II, 259.

*“Trabajadores” del algodón y de la lana (clasificadores, etc.): I, 197, 200/202, 208, 255, 260, 266, 268.

*Trabajadores de la industria del encaje: I, 236, 252, 282, 372. II, 405.

*Trabajadores en general y poco calificados o no cualificados (de las canteras, etc.): I, 203, 208, 218, 236, 251–252, 263.

*Trabajadores manuales: I, 78, 100, 121, 125, 152, 156, 188, 216, 218, 236, 251/252.

Trabajadores manuales calificados: I, 257–260, 262/263, 340–341.

Trabajadores ribereños (descargadores, etc.): I, 263.

*Trabajadores rurales (jornaleros, peones, poceros, “cerqueros”, domadores, peones del monte, etc.): I, 155, 218, 226, 230, 235, 237/238, 242, 268.

Transportistas en general (en carruajes, en barcazas, en barcos, etc.): I, 239, 252, 300.

Trasteros y traperos: I, 300, 486.

Trenzadores de paja: I, 236, 372.

Trilladores: I, 243, 491.

*Tundidores, desborradores o acondicionadores de paños (empleados calificados y hasta privilegiados, que eran la “aristocracia” de los ocupados en el sector de la lana): I, XVI, 267, 295, 306–308. II, 48, 56, 67/68, 73, nota 83 de p. 85.

Tyhins o campesinos propietarios, labradores y arrendatarios libres: I, 81, 148–149, 153.

*Vendedores ambulantes: I, 52, 165, 271, 284, 287, 297, 308, 365, 450. II, 126, 169.

Vendedores clandestinos de bebidas: I, 351.

Vendedores de armas (escopeteros, etc.) y armerías: II, 190, 224.

Vendedores de baladas, fulleros, caraduras, buhoneros, tahúres, noctámbulos, etc.: I, 450. II, 333, 430.

*Vendedores de folletos, diarios, etc.: I, 454. II, 219, 270, 300, 329, 333/334.

Vendedores en general y de los mercados (de ostras, de pan, etc.): I, 365. II, nota 202 de p. 293.

Vendedores de pieles: I, 20.

Verdugos: I, 52. II, 34.

Verduleros ambulantes: I, 365, 477, 488. II, 126.

Viajantes: II, 51.

Vidrieros: I, 61, 159, 255, 263, 364, 466. II, 196.

Vigilantes en general: II, 436.

Vigilantes de ocupados en talleres, manufacturas y fábricas: I, 394, 400, 476.

Yeseros: I, 263, 482. II, 339.

*Zapateros (de calidad, remendones, etc.): I, 4, 6, 144, 159–161, 179, 187, 191, 202, 210, 243.

Zapateros con pequeños negocios: II, 368.


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Encuentros de economia internacionales a traves de internet


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