BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

PATRIMONIO NATURAL Y TERRITORIO

Coordinadores: León Enrique Ávila Romero y Giovanni Pardini




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Proyectos educativos derivados de la identificación de problemas ambientales inmediatos

M. en C. Eréndira Alvarez Pérez
Dra. Julieta Valentina García Méndez
Mtro. Leobardo Antonio Rosas Chávez

Introducción

En la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México hemos desarrollado proyectos educativos centrados en la identificación de problemas medio ambientales identificados en el entorno universitario inmediato, a partir de la asignatura optativa Didáctica de la Biología.

Identificamos como origen del desequilibrio ambiental las formas económicas voraces regidas por leyes de mercado que hacen uso irracional e insostenible del patrimonio natural de las naciones. Al ubicar y problematizar los patrones de consumo que nos llevan a la crisis ambiental contemporánea, promovemos la crítica, la autocrítica y la heterocrítica de los saberes y de las prácticas individuales y colectivas.

La identificación de problemas ambientales en el entorno inmediato nos ha llevado a la generación de proyectos transdisciplinarios para encarar los problemas detectados, que son, por principio, educativos y requieren movilización de saberes, emociones y prácticas sostenidas.

El diseño y desarrollo de dichos proyectos implica la construcción de fundamentos teórico-metodológicos que respalden y orienten las acciones derivadas, nos permitan plantear mejores preguntas y nos alumbren acerca de las posibles soluciones.

Consideramos que la inteligencia es el recurso biológico prioritario y estratégico y la inteligencia colectiva es el recurso social fundamental, para posibilitar relaciones naturaleza-sociedad sustentables.

Enfatizamos que la diversidad natural y cultural es estrategia vital e insustituible para lograr formas racionales de vinculación con la naturaleza, es a partir de principios y derechos económicos y culturales universales que sean respetuosos de la pluralidad como podemos vislumbrar relaciones armoniosas con sí mismo, con los otros y con el ambiente.

La escuela es el lugar para enseñar y aprender saberes y prácticas sistematizados. Sus egresados son vasos comunicantes entre los niveles educativos. Una de las salidas de los proyectos educativos son las tesis que sobre estos problemas desarrollamos nosotros mismos y los alumnos, que pueden llegar a ser profesores, formadores de docentes, investigadores, funcionarios, empresarios, políticos, directivos, secretarios de estado, entre muchas otras posibilidades.

En los trayectos y trayectorias que tenemos en este campo, hemos encontrado y recorrido algunas vías más o menos trazadas, algunas brechas, atajos, veredas y también abismos, trampas de oso, sitios de reiteración y laberintos de problemas que de pronto parecen sin salida. A la vez, hemos visto resultados en los alumnos y en nosotros mismos que nos hacen sostener el principio esperanza para abrir caminos cuando ha hecho falta, cerrar ciclos, renovarnos y volver a empezar. Hay caminos largos y sinuosos por recorrer y hay muchos más que aún no están construidos, habrá que hacerlos y para ello son bienvenidas las críticas fraternas que, como nosotros, se orienten al bienestar de todos y cada uno.

Desarrollo

Las formas económicas voraces regidas por leyes de mercado originan el desequilibrio ambiental, que es uno de los resultados del uso irracional e insostenible del patrimonio natural de las naciones.

La experiencia cotidiana aparece para el ser humano como campo no problemático, para poder problematizarla es necesario una reflexión escindida. Al pasar con ojos de observadores críticos los alumnos y los profesores logramos, al menos, un listado de cosas que molestan, que intuimos como prácticas incorrectas o estados de cosas que nos perturban, a esto le llamamos la detección de núcleos problemáticos.

Cuantas más posibilidades hemos tenido de identificar los precedentes del núcleo problemático y las consecuencias, hemos podido consolidar proyectos trascendentes apoyados en la doble lógica del pensamiento humano de ser reversible y anticipatorio.

Esto nos llevó a identificar al menos dos núcleos problemáticos iniciales: los envases de PET (polietileno de tereftalato, plástico No. 1) y los envases de papel polilaminado (marcas: tetrapak y tetrabrik).

La construcción de los núcleos problemáticos detectados nos llevó a plantearnos y replantearnos nuestras propias prácticas, prejuicios, patrones de consumo, patrones de conducta, nuestras tendencias alimentarias, y la lógica del olvido de las ancestrales prácticas de la economía doméstica.

La metodología de los proyectos incluye análisis crítico y desarrollo del orden dado (o replegado), del orden desplegado y del orden implicado . Cada uno de estos órdenes supone investigación y desarrollo de propuestas:

Los proyectos iniciaron por la denominación y naturaleza física y química de los residuos sólidos (orden dado).

El siguiente paso fue dilucidar sobre los patrones de consumo no sólo de los líquidos envasados, sino consumo de seguridad, de status, de imagen, de fantasías higiénicas, de ortorexias (orden desplegado).

Un tercer nivel de análisis -macroanálisis- nos llevó a identificar que las transnacionales implican una economía triangular abusiva y de desventaja para América Latina.

El capital invertido genera más capital que es sustraído de las naciones latinoamericanas y regresa al lugar de origen de la inversión, pero no hay reinversión ni inversión en industrias paralelas que generen más trabajos y tampoco hay inversión para amortiguar el impacto ambiental que produce el consumo de estos bienes suntuarios innecesarios y baladíes, adictivos y potencialmente mortíferos.

Si bien las industrias que transforman petróleo en envases (PET) y árboles+petróleo+aluminio (papel polilaminado en envases), en su país lo hacen de forma aparentemente sustentable, en los países en los que se distribuyen los productos envasados las implicaciones son casi innumerables, iniciando por la transculturación de patrones alimentarios, nuevas aspiraciones alimentarias, desarraigo de tradiciones culinarias milenarias, amenazas a la salud. “De acuerdo con analistas, el éxito de Coca-Cola en México, con ventas de unos 2 mil 400 millones de cajas-unidad, se debe a sus bajos precios y a que en algunas partes del país es más fácil de conseguir que el agua. Según diversos cálculos, México tiene un consumo per cápita anual de leche de 82 litros, contra 150 de refresco.”

Es conveniente aclarar que para nosotros “bajos precios” se refiere a una correlación entre mercancía suntuaria disfrazada de necesaria y un bajo impacto al presupuesto, al menos en lo inmediato. El desembolso de 5 o 10 pesos en el momento, en principio, a nadie le parece oneroso, pero sumados estos desembolsos en un mes, el coste es muy alto. La que es necesaria es el agua, pero al principio de la industria embotelladora vender agua equivaldría a tratar de vender aire ahora, por lo que tuvieron que adicionarle sustancias que resultaron ser nocivas a la salud. Lo que esconden estos análisis es que el consumo de agua es una de las principales necesidades humanas y que el acceso al agua es brindada de forma oportunista por las transnacionales, encubriendo la responsabilidad de Estado de proporcionar agua a la población.

Las estadísticas sobre obesidad, diabetes, e hipertensión, tienen una correlación directa con las estadísticas sobre del consumo de bebidas y alimentos industrializados, incluida el agua.

Cuadro 2

Prevalencia de obesidad en niños de 5 a 11 años

Obesidad en niños de 5 a 11 años 1999 2006 Incremento 1999 a 2006

Prevalencia nacional en niños 5.3% 9.4% 77%

Prevalencia nacional en niñas 5.9% 8.7% 47%

Fuente: Encuesta Nacional de Salud y Nutrición INSP 2006

Tomado de Paredes Sierra, Raymundo. Sobrepeso y Obesidad en el Niño y el Adolescente.

La ausencia de industrias locales de la misma capacidad que puedan reciclar y amortiguar el impacto ambiental.

La falta de inversión suficiente para industrias que acopien, y reciclen trae como consecuencia altos costos sociales, entre otros:

Trabajadores que en lugar de actuar sobre acopios diferenciados (limpios en principio), deben hacer la separación manual en condiciones insalubres e inhumanas, ante la mirada indiferente de una sociedad que se niega a ver lo evidente.

Todo lo que no se acopia y recicla va a parar a la vía pública, a los campos, a los ríos, a los lagos, a las playas, al drenaje, a las compuertas de las presas, y a los llamados “rellenos sanitarios”

La sustentabilidad de las transnacionales queda en entredicho porque solamente puede hablarse de sustentabilidad planetaria y no local.

Identificar y problematizar los patrones de consumo que nos llevan a la crisis ambiental contemporánea

Los habitantes de la ciudad en nuestra inmensa mayoría desconocemos las actividades que implica la realización de los trabajos de la economía del sector de la producción primaria agropecuaria y piscícola, acciones como barbechar, arar, cosechar, ordeñar, jimar, pescar, y objetos como mogotes, sedales , redes, arados, coas, yuntas, mecapales, barzones, están muy alejados de nuestra experiencia, de nuestro esquema conceptual y de nuestros referentes psicoafectivos.

Nuestro consumo es igualmente alienado, enajenado del origen de los procesos de producción, el trabajo, el tiempo que implica, la tenencia de la tierra, los precios de garantía, de la obtención de agua, de riego o temporal y sus sistemas de captación.(aljibes, pozos, acequias).

En nuestros consumos inmediatos no nos percatamos que con nuestras adquisiciones estamos patrocinando a las transnacionales que no producen, su negocio es desnaturalizar los alimentos (los pulen, los refinan, los separan) para luego adicionarles lo que les quitaron (vitaminas, hierro, entre otros), licuarlos, deshidratarlos, pulverizarlos, texturizarlos, embotellarlos, embutirlos, para luego, envasarlos, etiquetarlos, embalarlos, y previa campaña de publicidad, los distribuyen para su consumo final. Esas campañas publicitarias, tratan de convencer, y a veces lo consiguen, de que esos productos son necesarios, cuando en realidad en lugar de solventar una necesidad, lo que están creando es una aspiración y muchas enfermedades. Dichas campañas no sólo no informan sobre el producto, sino que le adjudican más virtudes de las que podrían llegar a tener. La basura que tiramos es lo de menos comparado con la basura que comemos. Esto dio pié a nuevos proyectos.

Las transnacionales han influido profundamente en los patrones de consumo, las preferencias y las orientaciones en las que la economía de materiales sigue un proceso lineal y no cíclico, trayendo como consecuencia que no se reciclen los residuos de cada proceso económico. La basura es generada por las transnacionales.

Promover la crítica, la autocrítica y la heterocrítica de los saberes y de las prácticas individuales y colectivas.

El principio que orienta y estructura los proyectos que hemos desarrollado es identificar, analizar, reflexionar, criticar y redefinir los patrones de consumo, lo que nos hace encontrar o construir mejores propuestas para consumir, desechar, priorizando el cuidado de sí, de los otros y del ambiente.

Se han propuesto campañas como las 3 R (reduce, reusa, recicla). Las actitudes de estas campañas: siguen siendo imperativas, no explicativas y se hacen tratando de desalentar prácticas de los citadinos consideradas contra la naturaleza, que para esta población es algo lejano y etéreo; su enfoque es antropocéntrico lo que nos escinde de la noción básica de que somos seres vivos en una delicada trama de interacciones entre lo vivo y el ambiente.

Están plagadas de doxa y sentido común, lo que implica que hay dificultad para encontrar estudios rigurosos, con respaldo teórico, argumentos científicos e información sistematizada.

Nuestra estrategia educativa consiste en promover y desarrollar proyectos transdisciplinarios que atienden problemas ambientales en el entorno inmediato que requieren movilización de saberes, emociones y prácticas sostenidas.

Hay una tendencia cultural a separar lo que en principio debería estar unido (hombre-mundo, mundo-hombre, ciencias naturales y ciencias sociales, humanidades y artes, teórico y práctico) y a juntar lo que en principio debería estar separado (nuestros desechos).

Separamos los saberes y las prácticas cuando configuramos los contenidos, de tal suerte que la experiencia en el espacio escolar aparece alienada (separada). Por un lado, el discurso del conocimiento y cuidado de sí y del otro es infrecuente, y el cuidado de la Tierra se establece como discurso obligado pero sin alternativas de acción.

Por otro lado, el impacto a la salud que implica asistir a la escuela y el impacto ambiental producto de las actividades académicas, nunca es considerado como contenido escolar.

La autoafirmación de los sujetos tampoco está considerada como contenidos, en consecuencia fomentamos la competencia entre sujetos y la implicación de la competencia, de acuerdo con Maturana , anula a los sujetos porque en lugar de estar autoafirmase está tratando de ser mejor que otro y en eso sale perdiendo.

La posibilidad que tenemos de contrarrestar estas tendencias e trabajar en la tendencia de la inteligencia colectiva en la convicción de confiar en la negociación racional para solucionar los conflictos personales, de relación y medioambientales.

El principio crucial de la inteligencia colectiva es que es que nadie puede saberlo todo y todos saben algo . La inteligencia requiere desplegarse y para ello requiere de la acción. El principal recurso natural es la inteligencia.

Nuestros proyectos son educativos porque tienen un propósito de formación y de extensión de los beneficios del saber. Sus vertientes analíticas son múltiples, variadas y críticas. La inserción de cada una de estas líneas de análisis es paulatina, por construcción y heurística. No hay una teoría que les preceda, está en construcción. A contraluz de los proyectos de acopio simple cuyos propósitos son obtener subsidios o buscar el simple acopio, sin importar las consecuencias del consumo.

Consideramos que la escuela es el lugar donde se pueden aprender saberes y prácticas legítimas de manera sistemática y orientada por un proyecto pedagógico de corte utópico. Entendemos por utópico aquello que es capaz de reunir la cultura, la crítica y la fantasía. Fantasía de un mundo mejor para todos y para cada uno. Ese proyecto pedagógico se despliega a través de estrategias educativas para la apropiación de saberes y prácticas disciplinarias (multi, pluri, inter, trans). Como estrategia didáctica inicia por la autoafirmación de los sujetos del aprendizaje (alumnos y profesores) y la resolución entre la desesperanza aprendida y el principio esperanza.

En la línea de la autoafirmación de los sujetos transitamos del análisis de la “Basura” al análisis de la comida que viene allí envasada. Esto abre dos líneas de análisis: uno, que la basura se hace cuando se revuelven cosas de naturaleza y valor distinto y dos, que lo que está envasado está industrializado y por tanto desnaturalizado. Para compensar esta desnaturalización se utilizan conservadores, enturbiadores, beneficiadores, compensadores, colorantes, saborizantes, ablandadores, texturizadotes, aromatizantes, entre otras sustancias, y se les aplica procesos de micro radiación. Todo lo anterior en perjuicio de la producción agrícola y ganadera. Las consecuencias a la salud (perjuicio al sentido del gusto, hipertensión, obesidad, entre muchas otras) y la alienación de la experiencia de vivir y alimentarse. Los alimentos industrializados cumplen más una función de un espectáculo de consumo que valor nutricional. Se ha sustituido la ternura, el tiempo para el amor, por obsequios fastuosamente envueltos que compensan la culpa.

Los proyectos educativos que estamos desarrollando tienen a la generación de cero basura en tanto se basan en el principio de que la basura se forma en el momento que revolvemos cosas, antes de esto son residuos.

Respaldo teórico metodológico de los proyectos y las acciones derivadas.

Modelo educativo institucional

Esta figura muestra las relaciones orgánicas de los elementos del modelo educativo institucional .

La consolidación de los contenidos racionales, sistémicos, heurísticos, hologramáticos, alegres, propositivos, posibilita la conciencia de sí, la toma de mejores decisiones y la responsabilidad social, que implica el cuidado del sí, el ampliar los beneficios de la cultura en favor de la población y, por supuesto, la responsabilidad con el medio. Entendemos por contenidos saberes y prácticas y no sólo conocimientos aislados. Los contenidos para que sean racionales tienen que ser orgánicos, holísticos, dar cuenta de la complejidad. Las actividades que permiten apropiarse de los contenidos apelan al pensamiento, sentimiento y voluntad, individuales y colectivos.

Las principales dificultades que encaramos al tratar de desarrollar los proyectos son: la tendencia de acoplarnos al mundo sin la visión de transformarlo y los sujetos que están ahí, se asumen como cuerpos dóciles, muy lejos de una apropiación festiva del espacio.

Los proyectos inician con la identificación de una situación que es producto de la detección de núcleos problemáticos. Su configuración avanza en la medida que se van desarrollando las líneas de análisis crítico que se compulsa con la práctica y en el orden implicado la generación de nuevos proyectos que pueden o no estar en continuidad con los anteriores. Por ejemplo el proyecto PET que tiene una expresión material y ha dado lugar a diversos momentos y vicisitudes es el más antiguo. Y desarrollamos otros proyectos como el “Autoafirmación del sujeto”, que han incluido actividades como “Quién diseña mi dieta”, “Ejercicios de jactancia”, entre otros. Y los proyectos que incluyen nuevas formas de apropiación del contenido.

El esquema anterior sintetiza las líneas de análisis críticos que están implicadas en los proyectos y en las que se puede desplegar su construcción .

Conclusiones y perspectivas de desarrollo

Enfatizamos la diversidad natural y cultural como estrategia vital e insustituible para lograr formas racionales de vinculación con la naturaleza, que a partir de principios y derechos económicos y culturales universales sean respetuosas de la pluralidad.

La identificación de problemas ambientales en el entorno inmediato nos ha llevado a la generación de proyectos transdisciplinarios que encaran los problemas detectados. La transdisciplina imbrica la identificación de núcleos problemáticos y la invención de los derroteros para su solución desde diferentes prácticas y saberes, por tanto es heurística.

El discurso académico tiene que ser consistente con la práctica académica. Sin embargo, aparecen desintegrados y con una tendencia contradictoria, manejando una doble moral. Nuestros proyectos están enfocados a darle consistencia a esta relación.

El desarrollo de los proyectos está entre la desesperanza aprendida y el principio esperanza.

El desarrollo sustentable o es planetario o no hay sustentabilidad posible.

No es posible enumerar las implicaciones tanto de los núcleos problemáticos como de los proyectos.

Es necesario optar por diseños que estratégicamente constituyan ciclos tanto desde el punto de vista económico, social, ambiental como tecnológico para evitar los procesos lineales sin salida sustentable posible.


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