BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

EL CONSUMO SOSTENIBLE COMO PERSPECTIVA INNOVADORA

Enrique Ortiz de Mendivil Llano




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II- La sostenibilidad del modelo

Biodiversidad y cambio climático

La biodiversidad o diversidad biológica, comprende la variedad de organismos vivos que existen en el globo terrestre, resultado de millones de años de evolución y transformación. La biodiversidad integra, también, la variedad de ecosistemas y las diferencias genéticas dentro de cada especie, cuyas interacciones con el resto del entorno fundamentan el sustento de vida en el planeta.

La Tierra está viva y a lo largo de su existencia, la extinción de las especies y el descubrimiento y surgimiento de otras nuevas es un proceso natural del proceso adaptativo al entorno cambiante. En cualquier caso, la conservación de la biodiversidad es un deber moral y una necesidad para garantizar la vida y la sostenibilidad del modelo.

Cuando se habla de cambio climático, se mezclan muchas ideas y factores inconexos. A lo largo del último siglo, la temperatura del planeta ha aumentado en 0,7ºC y en lugares como Europa hasta 1ºC. Existen multitud de previsiones, la mayoría de ellas desalentadoras, que determinan que, por ejemplo, en 2100 la temperatura puede aumentar entre 1,4ºC y 5,9ºC, con resultados seguro que muy distintos, de aceptar una u otra cifra.

Los cambios de temperatura, a pesar de ser pequeños, son transcendentes en el devenir de la naturaleza. La retirada de glaciares, la escasez de agua dulce, meteorologías extremas, expansión de enfermedades tropicales, etc… son fenómenos que pueden ocurrir. Baste señalar que en la última “Edad de Hielo” hace más de 11.000 años, se supone que la temperatura media del planeta era inferior a la actual en 5ºC y prácticamente toda Europa estaba cubierta de hielo. En tiempos más recientes, entre el siglo XIII y mediados del siglo XIX, el planeta vivió una “Pequeña Edad de Hielo” con descensos de 1ºC en el hemisferio norte, que puso fin a una era muy calurosa llamada “Período Cálido Medieval”. (1)

(1) ORTIZ DE MENDIVIL, Enrique. Sensibilización Ambiental. Madrid. Editorial CEP 2009, pag. 41. ISBN: 978-84-9924-939-1

Otros científicos más escépticos con el concepto de calentamiento global, afirman que la cantidad de radiación solar que recibe la Tierra, un proceso cíclico de decena de miles de años, depende de su distancia del Sol y del ángulo de incidencia de los rayos solares sobre su superficie. Para ellos, la incidencia del ser humano no sería determinante.

Sabemos poco sobre los efectos económicos del cambio climático en sectores o zonas geográficas concretas. En principio, los sectores más vulnerables son los que más se puedan ver afectados por el aumento de la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos. Si pensamos en olas de calor, la salud humana será posiblemente una de las áreas afectadas, al incidir en la mortalidad de los habitantes. La agricultura también puede sufrir las consecuencias prolongadas de sequías, olas de frío o lluvias torrenciales.

Los primeros estudios sobre el impacto del cambio climático concluían que el daño total sobre la economía mundial a finales del presente siglo, podría estimarse el 1% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial. Los países desarrollados sufrirían un impacto menor que los países en vías de desarrollo (debido a factores como la concentración de población en zonas costeras y cuencas fluviales, la escasez de alimentos y de agua potable y, en general, menores infraestructuras y recursos).

Estudios posteriores llegan a resultados muy dispares. Algunos análisis concluyen que el cambio climático puede conllevar más efectos beneficiosos que perjudiciales, con efectos positivos como el mejor aprovechamiento agrícola de territorios en altas latitudes o el retroceso de zonas desérticas en las cercanías del ecuador. Recientemente, el informe de Nicholas Stern sobre la economía del cambio climático de 2007, obtuvo resultados más pesimistas. El cambio climático podría provocar un daño anual al sistema económico mundial de entre el 5% y el 20% del consumo de cada habitante del planeta. Esta cifra es extraordinaria si se compara con el crecimiento que viene sufriendo la economía mundial. El Informe Stern intenta considerar todos los posibles efectos del cambio climático, desde los que tienen un valor de mercado, hasta los que no lo tienen como ecosistemas y salud. Asimismo, Stern considera las consecuencias de fenómenos de tipo catastrófico, como que se detenga la corriente del Golfo que mantiene la temperatura media invernal de Europa occidental a niveles más moderados que los de otras zonas del mundo situadas en las mismas latitudes y sometidas a inviernos más duros. (2)

Como se puede observar, detrás de las cifras de daño se esconde una distribución muy desigual o heterogénea de los efectos del cambio climático según los países, regiones localizadas, sectores o momentos temporales.

En España, en 2005, el Proyecto ECCE del Ministerio de Medio Ambiente, afirma que a lo largo del siglo XXI el clima en España cambiará de una manera sustancial. En general, las temperaturas podrían ser más cálidas en toda la península y se prevén menores precipitaciones anuales acumuladas. El ECCE evalúa los posibles impactos físicos y económicos de los escenarios climáticos de futuro. El estudio concluye que los impactos son negativos en casi todas las categorías, esperando por ejemplo, que los recursos hídricos registren importantes disminuciones y una máxima aridez en el sur peninsular.

De Kyoto a Copenhague

En diciembre de 1997 países industrializados se comprometieron en Kyoto (Japón) a tomar una serie de medidas para reducir las emisiones de gases que provocan el llamado efecto invernadero. El acuerdo pretendía reducir, entre los años 2008 y 2012, un 5,2% la media de contaminantes atmosféricos, tomando como base los niveles de 1990. El Protocolo entrón e vigor el 16 de febrero de 2005, sin la firma de Estados Unidos (EEUU).

Los gobiernos norteamericanos siempre han considerado Kyoto un castigo al mundo desarrollado, ya que no se aplican los mismos parámetros a estos países en relación a otros grandes contaminantes como China. El país asiático y EEUU son los responsables de más del 40% del CO2 que se envía cada año a la atmósfera. El actual presidente, Barack Obama,

(2) CAPARROS, A. CSIC http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/7695/1/ECO_16%281%29_15.pdf

intenta por su parte aprobar leyes sobre cambio climático que fijen una reducción particular de emisiones para su país.

La Unión Europea (UE) como gran promotora del Protocolo de Kyoto se comprometió que, para el periodo marcado, reducirá un 8% sus emisiones. Esta carga es muy dispar para cada país miembro, ya que se tiene en cuenta el desarrollo económico de cada nación. Luxemburgo es, por ejemplo, la más castigada y debe reducir en un 27% sus emisiones, mientras que en el otro extremo, a Portugal se le permite incrementar sus emisiones hasta en un 27%. España también puede aumentarlas hasta el 15%, cifra de la que ahora se está muy lejos.

Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente

Una de las críticas más transcendentales que suscita Kyoto es la existencia del llamado comercio de emisiones, es decir, se pueden comprar y vender emisiones de gases entre países del acuerdo. De esta manera, los que reduzcan sus emisiones más de lo comprometido podrán vender los certificados de emisiones excedentarios, a los países que no hayan alcanzado su compromiso, realizando un trueque entre contaminación y dinero.

En diciembre del año 2009 tuvo lugar en la capital de Dinamarca (Copenhague) la considerada cumbre ambiental más determinante desde la Cumbre de Río de 1992, a pesar de que en este intervalo de tiempo, se han sucedido infinidad de reuniones sectoriales, cumbres continentales y acuerdos programáticos sobre asuntos medioambientales.

El caos organizativo, documentos filtrados a la prensa donde se ponía en duda la parcialidad de muchas informaciones que transmitían los defensores de la causa humana en el cambio de clima, las destructivas manifestaciones, etc… fueron dilapidando las altas expectativas de la Cumbre de Copenhague, durante las dos semanas que duró.

El resultado de la cumbre, para algunos, fue un simple acuerdo de intenciones, mientras que para otros, fue directamente un fracaso. Copenhague puso de manifiesto las serias incógnitas que derivan de unos modelos de estudio que nunca estuvieron del todo claro entre las comunidad científica internacional. El resultado político de la cumbre, ha sido la dimisión del responsable de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Cambio Climático, el holandés Yvo de Boer.

Desarrollo sostenible

El concepto de desarrollo sostenible surge por primera vez de forma pública y notoria en el “Informe Brundtland”. El nombre viene dado por la principal redactora del documento, la ex primera ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland, elaborado en el marco de la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el año 1987.

En dicho informe, se define el desarrollo sostenible como, “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades”. (3) Desde ese enunciado inicial, han sido distintas las

(3) ORTIZ DE MENDIVIL, Enrique. Sensibilización Ambiental. Madrid. Editorial CEP 2009, pag. 18. ISBN: 978-84-9924-939-1

interpretaciones dadas posteriormente.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, conocida como la “Cumbre de la Tierra” y celebrada en 1992 en Río de Janeiro (Brasil), reunió a representantes de 178 países y aportó importantes documentos de trabajo, como la “Declaración de Río” o la “Agenda 21”, con la finalidad de adoptar un enfoque de desarrollo con la protección del entorno.

El sistema económico de las últimas décadas del siglo pasado, ha destapado diversas incompatibilidades entre el crecimiento económico y el equilibrio medioambiental. La mayoría de interpretaciones del desarrollo sostenible, coinciden en que las formas y acciones para lograr eficiencia económica deberán respetar el medio ambiente y ser socialmente equilibradas. El mundo sostenible es como una silla de tres patas. Si una de ellas falla, no se sostiene y la silla cae.

La dimensión económica no puede ir separada de la dimensión social y de la dimensión ecológica. La utilización de recursos naturales de hoy sin poner en peligro la oportunidad de usar recursos mañana, es una máxima de la sostenibilidad, pero también sirve para los recursos financieros (el endeudamiento brutal de particulares, empresas e instituciones públicas) y los recursos humanos (las diferencias entre sexos y razas, la limitación de libertades y la explotación de los hombres estén donde estén).

• Dimensión económica

La crisis económica de 1973, también llamada crisis del petróleo, puso en duda el modelo económico de crecimiento que consideraba hasta entonces los recursos naturales como ilimitados.

En el Informe para la Comisión de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas de 2001, se otorga validez pública a indicadores d medición mundial más allá del Producto Interior Bruto (PIB). Conceptos como salud, educación, criminalidad, biodiversidad, sistema institucional, libertad económica, etc… son términos para señalar el desarrollo de una determinada población en un determinado tiempo, de una forma más justa.

• Dimensión social

Las diferencias existentes entre colectivos humanos más desfavorecidos, como por ejemplo las personas dependientes, las diferencias entre personas de distintas generaciones, como abuelos y nietos, y las diferencias entre personas de diferentes territorios, como los habitantes de la Unión Europea (UE) y de Haití, afectan de una manera determinada en la idea de desarrollo en base al crecimiento o en base a la sostenibilidad.

• Dimensión medioambiental

En términos ecológicos hay que diseñar sistemas productivos capaces de utilizar recursos renovables, ya que estos vuelven a la naturaleza o, n su caso, se convierten en parte de otro nuevo producto.

La responsabilidad de quién contamina paga, la producción ecológica de los productos y la libre elección del consumidor sensibilizado e informado, aportan una interpretación más justa del desarrollo.

La Agenda de Lisboa del año 2000 tuvo como objetivo coordinar las políticas e reformas estructurales de la UE y de sus estados miembros, para el crecimiento de la economía europea a medio plazo, con los tres pilares o dimensiones del desarrollo sostenible anteriormente citadas: económica, social y medioambiental. El texto estratégico recoge una

frase categórica como objetivo esencial al pretender convertir a Europa: “en la economía del conocimiento, más competitiva del mundo”. (4)

En la revisión llevada a cabo en 2005 se comprobó la débil aplicación de la Agenda de Lisboa y se instó a los países miembros a concentrarse en la dimensión económica, incidiendo en su carácter de fomento activo del empleo y del crecimiento económico. La crisis mundial iniciada en agosto de 2007 en los Estados Unidos (EEUU), hace que los gobiernos internacionales se centren aún más en los conceptos económicos clásicos, intentando volver al llamado crecimiento del PIB como objetivo básico y fundamental.

Se puede observar que el término crecimiento sigue en el vocabulario de los políticos y funcionarios públicos. En cualquier caso, el mundo desarrollado deberá ir cambiando el término crecimiento económico, por el término eficiencia económica. La eficiencia se define, según la Real Academia Española de la Lengua (RAE), como “la capacidad de disponer de algo para conseguir un efecto determinado” (5). Esto es, en materia económica, la disposición de los recursos con el fin de conseguir un desarrollo humano sostenible.

(4) ORTIZ DE MENDIVIL, Enrique. Sensibilización Ambiental. Madrid. Editorial CEP 2009, pag. 20. ISBN: 978-84-9924-939-1

(5) Real Academia Española. Buscador propio de la RAE. http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=eficiencia

Población mundial

El nivel de población, presenta unas dimensiones sin precedentes a escala mundial. A lo largo del siglo XX la población del planeta se ha cuadruplicado. Esta tendencia en las dos

últimas décadas ha disminuido, pero a pesar de ello la población sigue aumentando en aproximadamente 80 millones de personas por año. A estos niveles de crecimiento, no se podrá evitar que en el año 2050 habiten en la tierra más de 9.000 millones de personas, contra los 6.500 millones de principios del siglo XXI. Estas cifras suponen una ruptura del equilibrio de cualquier ciclo de vida natural.

Previsión población mundial para 2050.

Fuente: Banco Mundial

La revolución agraria, la revolución industrial, el libre comercio, los avances en el transporte, la medicina y los desarrollos técnicos y científicos, han hecho posible este salto poblacional con unas consecuencias aún por descubrir.

En las reuniones y debates que se celebran anualmente después de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río en 1992, se han llegado a conclusiones como que la actual población del mundo necesitaría los recursos que pudieran proporcionar tres planetas tierra como el nuestro, para que la totalidad de estados pudieran alcanzar un nivel de vida similar al de las actuales naciones desarrolladas.

Un 60% de la población mundial, en el año 2006, está concentrada en Asia mientras que Europa y Norteamérica suponen el 17%. En concreto, China e India, suman más de 2.500 millones de personas, el 40% del total de población.

Es importante destacar la diferencia entre crecimiento demográfico y superpoblación. El crecimiento demográfico se produce fundamentalmente en los países pobres, mientras que la superpoblación se concentra en países ricos. Así, por ejemplo, África cuenta con unos crecimientos poblacionales muy altos en contra de Europa. Sin embargo, Europa está mucho más superpoblada que África.

Este componente demográfico es básico para entender el agravamiento de los problemas ambientales, energéticos y socioeconómicos que sufrimos en nuestros días, con las repercusiones globales que nos genera.

Para mayor incidencia, debemos diferenciar un mundo desarrollado con altos niveles de vida y poblaciones envejecidas, que ocasiona grandes quebrantos en el estado de bienestar de que gozan, como los costos sanitarios y de pensiones, y, por otra parte, un mundo subdesarrollado con poblaciones jóvenes, agrupadas en grandes concentraciones urbanas, empobrecidas y marginales, con afán, por ejemplo, de emigrar a lugares mejores.

El agua

El agua es el compuesto químico formado por Oxígeno e Hidrógeno más abundante de la tierra, participa en todos los procesos productivos y es un elemento imprescindible para la vida.

Sin embargo, solamente el 3% del total de agua existente, sobre un total de 1.370 millones de kilómetros cúbicos, es dulce. De ese 3%, casi el 80 % se concentra en los glaciares y en los polos. Por ello, el agua es abundante, pero el agua de uso humano es un bien muy escaso. (6)

El agua en la naturaleza se presenta en los tres estados, líquido, sólido y gaseoso, por ello no permanece estática y se transfiere en grandes cantidades de unas zonas a otras. A esto se le llama, ciclo hidrológico o ciclo de agua.

La evaporación del agua y la lluvia que posteriormente se produce, ejerce un equilibrio hídrico natural. El aumento del consumo, el mal uso y la sobreexplotación de reservas, puede poner en peligro ese equilibrio natural.

El ciclo del agua, ha provocado y provoca épocas de lluvias o de sequías, desbordamientos de ríos, etc… Para lograr un uso racional del agua, se ha tenido la necesidad trasladarla mediante transvases, de acumularla mediante embalses, de transformarla mediante desaladoras y gestionarla en general, para evitar su escasez y su contaminación en el uso doméstico, industrial o agrario.

Presa de las “Tres Gargantas” en China, la más grande del mundo

En el caso del uso urbano y doméstico, el agua tiene su propio microciclo: localización, captación, almacenaje, potabilización, distribución, depuración y vertido. Esta gestión, que no puede generar lucro, la realizan las Corporaciones Locales y la pagan los usuarios mediante tasas.

(6) ORTIZ DE MENDIVIL, Enrique. Sensibilización Ambiental. Madrid. Editorial CEP 2009, pag. 43. ISBN: 978-84-9924-939-1

El resto de usos del agua son igualmente importantes. El riego en la agricultura y en la jardinería, el agua en el sector sanitario, turístico, etc… nos da idea de las utilidades de un recurso del que nos solemos acordar cuando no lo tenemos.

Los “Objetivos del Milenio” - ODM

En el año 2000, los 192 países miembros de las Naciones Unidas, fijaron los ocho “Objetivos del Milenio” (ODM) para ser conseguidos, por plazos, hasta el año 2015. En estos momentos, España ya tiene cumplidos los objetivos, pero a nivel planetario la fecha de 2015 se acerca y estas metas parecen imposibles. De los países latinoamericanos, Chile también ha cumplido plenamente con los objetivos.

Para muchos, los ODM no son más que un revés en las políticas de desarrollo, ya que luchan contra las consecuencias y no contra las causas del subdesarrollo. También se han considerado demasiado generalistas o ambiciosos.

Objetivo1 - Erradicar la pobreza extrema y el hambre

• Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas con ingresos inferiores a 1 dólar por día.

• Lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, incluidos las mujeres y los jóvenes.

• Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas que padecen hambre.

Objetivo 2 - Lograr la enseñanza primaria universal

• Asegurar que, en 2015, los niños y niñas de todo el mundo puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria.

Objetivo 3 - Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

• Eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza antes de finales de 2015.

Objetivo 4 - Reducir la mortalidad infantil

• Reducir en dos terceras partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad de niños menores de cinco años.

Objetivo 5 - Mejorar la salud materna

• Reducir en tres cuartas partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad materna.

• Lograr, para 2015, el acceso universal a la salud reproductiva.

Objetivo 6 - Combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades

• Haber detenido y comenzado a reducir la propagación del VIH/SIDA en 2015.

• Lograr, para 2010, el acceso universal al tratamiento del VIH/SIDA de todas las personas que lo necesiten.

• Haber detenido y comenzado a reducir, en 2015, la incidencia de la malaria y otras enfermedades graves.

Objetivo 7- Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente

• Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales y reducir la pérdida de recursos del medio ambiente.

• Haber reducido y haber ralentizado considerablemente la pérdida de diversidad biológica en 2010.

• Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento.

• Haber mejorado considerablemente, en 2020, la vida de al menos 100 millones de habitantes de barrios marginales.

Objetivo 8 - Fomentar una alianza mundial para el desarrollo

• Desarrollar aún más un sistema comercial y financiero abierto, basado en normas, previsible y no discriminatorio.

• Atender las necesidades especiales de los países menos adelantados.

• Atender las necesidades especiales de los países en desarrollo sin litoral y los pequeños Estados insulares en desarrollo (mediante el Programa de Acción para el desarrollo sostenible de los pequeños Estados insulares en desarrollo y los resultados del vigésimo segundo período extraordinario de sesiones de la Asamblea General).

• Encarar de manera integral los problemas de la deuda de los países en desarrollo con medidas nacionales e internacionales para que la deuda sea sostenible a largo plazo.

• En cooperación con las empresas farmacéuticas, proporcionar acceso a los medicamentos esenciales en los países en desarrollo a precios asequibles.

• En cooperación con el sector privado, dar acceso a los beneficios de las nuevas tecnologías, especialmente las de la información y las comunicaciones.

Ciudad y medio rural

En el mundo antiguo, la ciudad respondía a un concepto simbólico del espacio, propia del pensamiento mágico y astrológico de cada cultura. Posteriormente, las ciudades romanas fueron herederas del urbanismo griego, de sus criterios de racionalidad, armonía y orden. Roma aportó los campamentos militares al modelo de ciudad y la implantación del acueducto como gran obra hídrica.

Los urbanistas del medievo definieron la ciudad como un lugar amurallado. La vida en la Edad Media es básicamente agraria y dispersa. La ciudad protegida, se convertía en el lugar de mercadeo y de protección para sus habitantes y los campesinos de su ámbito de influencia.

La ciudad contemporánea lleva aparejado el concepto de ciudadanía, con una separación entre la misma y la actividad rural primaria. A la hora de estudiar el fenómeno urbano se pone de relieve aspectos como la organización social, tipos e cultura, especialización funcional, conductas, etc…

Actualmente en el mundo viven más personas en ciudades y aglomeraciones urbanas, que en el campo. En la UE, el 80% de los habitantes residen en ciudades y áreas metropolitanas. Esta transformación social tiene repercusiones sociales, económicas y medioambientales aún por descubrir, sobre todo en los países menos desarrollados.

Por ello, hablar del término ciudad como algo único e internacional es hoy imposible. Las características, funcionamiento, servicios públicos, etc… de macrourbes como Nueva York o Bombay, ambas con más de 19 millones habitantes, son totalmente diferentes.

Ciudades más grandes del mundo y su previsión de habitantes en 2025.

Fuente: ONU

La idea de crecimiento, ha pasado también a formar parte del escenario urbano en las naciones occidentales. Más construcción, más ocupación de suelo y más población, han sido paradigmas en la gestión local.

Los sistemas urbanos son importadores de gran número de recursos que son transformados en bienes y servicios, y restituidos, en parte, al entorno en forma de emisiones y residuos. El alto consumo de recursos naturales (agua y energía), la distinta tipología de contaminantes urbanos (lumínica, acústica y atmosférica) y la gestión de residuos (domésticos, industriales, comunitarios, sanitarios o comerciales), llevan a nuevos planteamientos en su problemática de sostenibilidad medioambiental.

Otro factor a tener en cuenta, es la competencia desencadenada entre las ciudades, independientemente de si hablamos de una pequeña ciudad comarcal o una capital internacional, para lograr recursos, inversiones y notoriedad pública.

La ciudad actual pretende redefinir su forma de ordenación urbana y de intervención social y ambiental. Ello abarca desde el concepto de vivienda, pasando por la seguridad ciudadana o los servicios ante la inmigración y la dependencia.

Evolución de población urbana y rural, con y sin acceso a fuentes mejoradas de agua potable.

Fuente: OMS

La transformación de las aldeas en pueblos y de estos en ciudades, deja en un difícil lugar la definición de lo que es hoy un pueblo. Un fundamento básico, pasa por determinar que la economía de los pueblos se basa especialmente en la agricultura, ganadería y pesca.

En el mundo desarrollado, los pueblos han vivido cambios profundos en los últimos cuarenta años. La mejora de los servicios educativos, sanitarios o asistenciales y las infraestructuras del transporte, comunicaciones y tecnologías en general, han otorgado desarrollo a los núcleos rurales. Sin embargo, la despoblación rural ha reducido las posibilidades de sostenibilidad de muchos pueblos y ha incrementado los riesgos medioambientales como los incendios, la perdida de biodiversidad y el deterioro del paisaje.

En el caso español, un estudio de la Fundación BBVA, señala que a principios del siglo XX había en España 9.267 municipios, que se han reducido a 8.108 cien años después. De esta cifra, el 60% cuenta con menos de 1.000 habitantes, en su mayoría hombres y mayores de 65 años. (7)

Existe una reciente tendencia de vuelta al pueblo para vivir de forma permanente, más allá de la segunda residencia en pueblos costeros o en el pueblo de origen de alguien de la familia, buscando un tipo de vida diferente. Esta revitalización provechosa de la riqueza natural, patrimonial, social y cultural del medio rural, incidirá en el desarrollo equilibrado de los pequeños municipios, incluso regenerando pueblos deshabitados. El emprendimiento sostenible de nuevas actividades profesionales, artesanales o con implicación tecnológica, fomenta la llegada de familias que quieren cambiar de forma de vida de muchas ciudades poco humanizadas, a favor del entorno más habitable.

La “crisis de la deuda de 2007”

Es la primera gran crisis del siglo XXI. Se inició en Estados Unidos (EEUU) en agosto del

(7) ORTIZ DE MENDIVIL, Enrique. Sensibilización Ambiental. Madrid. Editorial CEP 2009, pag. 66. ISBN: 978-84-9924-939-1

año 2007 como consecuencia de las hipotecas subprime (créditos hipotecarios ofrecidos a ciudadanos norteamericanos, que de una manera previa se podía suponer que no iba a ser posible su reembolso) y pronto se propagó a todo el planeta, especialmente en Occidente.

En apariencia, a principios de 2010, el mundo está saliendo lentamente de esa crisis hipotecaria, con pequeños crecimientos del PIB. En esos treinta meses, Islandia, Irlanda, Dubai, el estado de California, Grecia y, en general, el sur de Europa, han quedado en quiebra técnica, mientras que países emergentes incluidos los latinoamericanos, han superado de forma óptima ese período crítico.

El temor a una crisis “en forma de W” (después de un corto repunte, volver a caer en una nueva y más profunda recesión), en EEUU y en Europa, preocupa a gobiernos y técnicos.

El nuevo comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, el finlandés Olli Rehn, manifestaba a los medios de comunicación poco antes de su nombramiento en febrero de 2010, que los miembros de la Unión Europea van a tener que ser rigurosos en sus cuentas ya que el nivel de endeudamiento público se ha vuelto insostenible. (8) Para ello, se creará la “Estrategia UE 2020” que promovería una mayor coordinación en las políticas económicas de los países y trataría de reforzar el papel de la Unión en las relaciones económicas internacionales.

(8) Edición digital del diario El Mundo. http://www.elmundo.es/mundodinero/2010/01/11/economia/1263239882.html

El Nobel de Economía 2001, el estadounidense Joseph Stiglitz, señalaba en enero que el sistema financiero era en ese momento mucho más frágil que antes de la crisis y suponía un riesgo para una estabilidad duradera. Con respecto a EEUU, tendrá que luchar durante largo tiempo contra el déficit, 1,6 billones de dólares en el año fiscal de 2009, y por la recuperación de la política monetaria en el país. (9)

El consultor internacional y profesor de la Universidad de Nueva York, Nouriel Roubini, indicaba en esas mismas fechas, que la deuda soberana de los países desarrollados como consecuencia de los elevados déficits públicos generados para reactivar la economía mundial, pueden provocar en el medio plazo una nueva crisis aun peor que la hipotecaria generada en 2007. (10)

En el caso de España, el profesor de la Universidad Ramón Llull Santiago Niño Becerra, afirma que después de los problemas de Grecia, pueden caer España y Portugal, al contar nuestro país, en concreto, con una deuda pública y privada que supera el 250% del PIB y unos indicadores de desempleo cercanos al 20%, a principios del año 2010. (11)

El Índice de Libertad Económica, que es elaborado conjuntamente por el diario económico Wall Street Journal y la Heritage Foundation, mide componentes de libertad económica entendida como el derecho del individuo a controlar su trabajo y su propiedad. En su edición del año 2010, destaca que España ha descendido siete puntos con respecto al año anterior situándose en el puesto 36, por debajo de países como Chile o Estonia. (12)

Por lo pronto, el valor de los bienes y servicios producidos en España, el llamado producto interior bruto a precios de mercado, sufrió en el año 2009 un decrecimiento situándose por debajo del nivel del año 2006. El retroceso es aún mayor si se tiene en cuenta únicamente la demanda interna (consumo privado, público e inversiones)

(9) Edición digital del diario El Economista. http://www.eleconomista.es/economia/noticias/1843609/01/10/Stiglitz-el-sistema-financiero-actual-es-mucho-mas-fragil-que-antes-de-la-crisis.html

(10) S. Mc COY. Diario digital Cotizalia. http://www.cotizalia.com/cache/2008/10/11/opinion_37_recetas_predijo_crisis.html

(11) NIÑO BECERRA, Santiago. http://www.lacartadelabolsa.com/index.php/leer/articulo/uem_z_y_x_v/

(12) Edición digital de3l diario El Economista. http://www.eleconomista.es/economia/noticias/1936318/02/10/Economia-Espana-desciende-del-puesto-27-al-36-en-libertad-economica-mundial-en-los-ultimos-cuatro-anos.html

Otra de las consecuencias más representativas de la actual situación de déficits presupuestarios, con la consiguiente deuda pública, es la creciente compra de títulos de los estados occidentales por parte de inversores privados e institucionales asiáticos, en particular de origen chino, gracias al superávit de sus balanzas de pagos.

El gasto público

Un debate clásico en términos técnicos, académicos y políticos, es el cómo y el porqué, de los gastos del sector público.

Existen desde tendencias más liberales, que consideran que el Estado moderno debe proteger básicamente la seguridad física y jurídica (derecho a la propiedad, a la vida, a la libertad de expresión, al libre comercio, etc…) de los individuos, hasta las más intervencionistas que consideran que el Estado debe preservar los derechos a la salud, a la educación y al bienestar social de los ciudadanos, en especial de los grupos más desfavorecidos.

En la mayoría de ocasiones, la población no analiza ni sabe exactamente, de donde sacan los gobiernos los dineros que administra. Los impuestos son las distintas aportaciones financieras que, de forma obligatoria, deben realizar las personas y empresas, a favor de la Hacienda Pública, con el fin de recibir servicios a cambio de ellas. Toda transacción, rendimiento de trabajo, compra, venta, rendimiento de capital, etc…, lleva anexada una parte impositiva.

Cuando un país gasta más de lo que ingresa se produce un déficit, que tiene que ser sufragado con emisiones de deuda pública, a sus propios ciudadanos o al exterior, a través d la emisión de letras del tesoro, bonos, obligaciones etc… Las vías secundarias alternativas de financiación, utilizadas por empresas públicas y organismos locales, están al margen de las cuentas públicas y al margen, en consecuencia, de las deudas oficiales admitidas. En cualquier caso, la deuda pública se pagará, con los impuestos que en el futuro paguen los habitantes del país o las futuras generaciones del país.

Surgen, por todo ello, debates sobre lo que pueden o no gastar los distintos gobiernos, en condiciones normales y aún más, en momentos de crisis.

En el año 2009 el Gobierno de España, decidió potenciar la compra de automóviles, que se encontraba en caída libre, aportando desde las arcas públicas 1.000 euros (500 la administración central y otros 500 la administración autonómica) por cada vehículo comprado, y entregando un coche viejo de más de 10 años. ¿Es legítimo que con el dinero de todos, se intente impedir una corrección del mercado específico de la automoción?. ¿Es legítimo que quién no necesite comprar coche o no tenga uno de más de 10 años, deba subvencionar con sus impuestos la compra del vehículo de otra persona?. Estas preguntas quedan en el aire a la libre respuesta de cada uno, intentando por parte del autor una simple reflexión sobre el asunto.

Más allá de las razones de motor económico, que alegan los gobiernos occidentales de todas las tendencias políticas existen cuestiones más dudosas en cuanto al gasto público. A primeros del año 2010, surgieron en España varios casos. La Agencia de Cooperación Internacional, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, anunciaba que había destinado 10 millones de euros para diversos proyectos de reconstrucción y desarrollo en Afganistán. Uno llamaba la atención de forma especial, al dedicar 285.000 euros a la “Gestión comunitaria del bosque de pistacho”. (13) La Presidencia de Turno de la Unión

(13) Diario digital LibertadDigital. http://www.libertaddigital.com/nacional/moratinos-gasta-285000-euros-para-la-gestion-del-bosque-de-pistacho-de-afganistan-1276384012/

Europea, es una fuente de costos para el país anfitrión, pero es discutible que el Ministerio de Defensa de España, gaste 90.000 euros en pagar un espectáculo flamenco para la cumbre informal de ministerios europeos del ramo. (14) También el Instituto de la Mujer, dependiente del Ministerio de Igualdad, concedió más de 15.000 euros a un estudio sobre “Topografías domésticas en el imaginario femenino. Una visión comparativa, transnacional y hemisférica” o 50.000 euros a la “Exclusión social y violencia de género en los centros penitenciarios de mujeres en Andalucía”. (15)

Es cuestionable la necesidad de este tipo de concesiones con un fisco en situación insostenible, que si fuera una empresa privada su calificación crediticia sería de bono basura.

Y cuando un Estado quiebra…

En ocasiones, los estados no pueden pagar a los acreedores internos y foráneos lo que deben, como consecuencia de ello quiebran. En el siglo XIX España, por ejemplo, suspendió pagos en varias ocasiones la última de ellas en 1882. Los grandes imperios, la España de los Austrias, la Francia de Luis XV, el Imperio Británico, el Otomano, etc…, no sucumbieron por ser invadidos sino por su excesivo endeudamiento.

En nuestros días si un Estado quiebra, lo inmediato que sucede es que sus acreedores se quedan sin cobrar a no ser que hubieran suscrito un seguro de quiebra, un Credit Default Swap (CDS). El impago origina una salida de los inversores del país.

Argentina en 2002 sufrió una importante suspensión de pagos. El Estado argentino debía cerca de 200.000 millones de dólares, un 79% del PIB, y tenía en divisas sólo 10.000 millones. El Fondo Monetario Internacional (FMI) concedió al Gobierno de Fernando de la

(14) Edición digital del diario La Razón. http://www.larazon.es/noticia/6050-defensa-gasta-90-000-euros-en-contratar-un-cantaor-para-una-noche

(15) Edición digital del diario ABC. http://www.abc.es/20100217/nacional-politica/aido-gasta-euros-mapa-20100217.html

Rúa, un crédito más de 8.000 millones para eludir la quiebra soberana del país, que finalmente no fue posible evitar. A la quiebra le siguió la devaluación de la moneda, el aumento de la tasa de paro y una reducción brutal de ingresos familiares. El posterior Gobierno argentino de Eduardo Duhalde, decidió reducir por decreto el sueldo de funcionarios y pensionistas.

Los ex presidentes argentinos, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde

Uno de los problemas que surgen ante una suspensión de pagos de un Estado, es la falta de dinero real. En estos casos el trueque nace con naturalidad entre la población. En Argentina, las Provincias al no contar con efectivo útil para pagar sueldos, crearon bonos-moneda que no devengaban interés y carecían de respaldo por parte del Banco Central. Los más conocidos fueron los patacones de Buenos Aires.

La población más castigada por una quiebra soberana, es la enclavada en la clase media y clases bajas. Siguiendo en Argentina, a mediados del año 2002, la mitad de la población cercana a los 19 millones de personas, se habían desplomado por debajo de la línea de pobreza, de los cuales, más de 8 millones eran indigentes. Se calcula que entre 2001 y 2001, más de 200.000 jóvenes y bien preparados argentinos, emigraron a EEUU y Europa, especialmente a España e Italia.

Finalmente el país andino, recurrió al FMI que permitió renegociar y reprogramar los vencimientos de deuda. La recuperación de la economía y del crédito internacional, posibilitó nuevos flujos monetarios.

La quiebra de países soberanos, hasta hoy, se han sucedido de manera continua pero aislada en el tiempo y en el espacio, por lo que a pesar de su efecto dominó en otras naciones han podido ser solucionadas. Una quiebra en cadena de varios países, iniciada por una de las diez economías más importantes del mundo, es un escenario no previsto por el modelo económico actual.

Un cambio global

El cambio de modelo económico, que no de sistema, que estamos viviendo en nuestros días, conllevará un impacto destacable en varios aspectos de la organización social, así como valores y normativas. Estos valores sociales y normativas, son instrumentos para preparar a la sociedad a los cambios.

La historia de la humanidad es un ejemplo permanente de adaptación, los cambios actuales también. En ese proceso, se producen conflictos entre países y dentro de cada país, por muchas razones entre las que se encuentra el accesos a los recursos naturales, como agua, bosques, etc…

El agua es un elemento clave en muchos conflictos. Las aguas del Jordán fueron una causa principal en la guerra árabe-israelí de 1967. Egipto advirtió en 1991 que utilizaría la fuerza para proteger el Nilo, compartido con Sudán y Etiopía. El Plan Hidrográfico Nacional que inició el Gobierno de José María Aznar o la puesta en marcha de una gran central hidroeléctrica en el sur chileno, son ejemplos de tensión social por consecuencia del recurso hídrico.

Los cambios alteran los paisajes histórico-culturales generados tras procesos milenarios donde han ido evolucionando fuerzas humanas y naturales. Algunos cambios en la composición de la atmósfera, como la lluvia ácida, dañan las capas terrestres agrícolas y las edificaciones con el llamado mal de la piedra.

La base de las políticas de conservación de la naturaleza, se centra en la creación de espacios naturales protegidos. Esta tendencia se refleja en los más de 100.000 espacios mundiales protegidos (un 12% de la superficie terrestre y sólo un 0,6% de la superficie marina). El primer parque nacional que se creó en el mundo, fue el de Yellowstone en Estados Unidos en 1872. En España, el Parque Nacional de Covadonga, actualmente rebautizado como Parque Nacional de los Picos de Europa, fue el primer parque nacional del país y se constituyó en julio de 1918.

“Naranjo de Bulnes” en el Parque Nacional de los Picos de Europa

Las incertidumbres ante los cambios se producen por distintas razones, incluyendo problemas de datos, falta de conocimiento de las interacciones entre factores, variaciones estadísticas, errores de medida y juicios subjetivos, entre otros. Por ejemplo, el mayor uso de biocombustibles ha mostrado una cara oscura, al promover un encarecimiento de productos alimentarios básicos para muchas zonas pobres, como la soja o el maíz.

Con todo ello, el cambio no es el problema, la humanidad se ha construido en un ambiente cambiante permanente. El problema surge ante la aceleración de los cambios globales y profundos, para el que ni el ser humano ni sus instituciones están preparados. En un primer paso, se debe reconocer la realidad para, posteriormente, fomentar una sensibilización de las personas hacia actitudes adaptativos que permitan afrontar el cambio de forma exitosa.

En las sociedades modernas de consumo de masas, la responsabilidad en el impacto al entorno económico, social y medioambiental, recae en los individuos y en sus acciones grupales.

Los ciudadanos tienen un poder real en las sociedades democráticas para inducir políticas adecuadas y necesarias para adaptarse al cambio en sus diversas facetas. En un primer lugar, se debe exigir un cumplimiento adecuado de las normativas vigentes otorgando seguridad jurídica a las acciones, algo que no siempre ocurre. A partir de esas garantías, las respuestas al cambio global por parte de las sociedades humanas desarrolladas, pasan por una transformación en los estilos de vida de las personas. Este cambio requiere de un proceso de conocimiento y educación para la sostenibilidad del sistema, mientras se procede a la desaparición del actual modelo económico.

Es ante todo básico entender, que los individuos no somos impotentes ante estas transformaciones. El problema de los cambios económicos y sociales incide en el problema de la predicción. Las predicciones están muy sujetas a incertidumbres derivadas de las complejas interacciones que se encuentran en el entorno, como los desarrollos tecnológicos, las contingencias sociopolíticas, los nuevos usos energéticos, los descubrimientos científicos, etc…

En cualquier caso, las tendencias de futuro, las incertidumbres de los análisis y las predicciones prospectivas, deben recoger más indicadores que solamente el crecimiento reflejado en el PIB. El Índice de Desarrollo Humano, el Índice de Felicidad, etc… recogen más información, como la esperanza de vida, el nivel de la enseñanza, el grado de satisfacción personal de una sociedad y el costo del desarrollo en recursos naturales (huella ecológica), siempre útil para reflejar mejor una realidad de sostenibilidad.

El movimiento ecologista

En lo siglos XVIII y XIX se inician, especialmente en Inglaterra, las primeras reivindicaciones grupales en defensa del medio ambiente. Sin embargo, es en el siglo XX sobre todo a partir de los años 60 cuando surge el moderno ecologismo.

En el año 1970, una agrupación de empresarios, científicos y políticos, llamado Club de Roma, encargó al Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) de EEUU, un estudio sobre los problemas reales que ponían en riesgo las libertades. Dos años después, bajo el título “Los límites del crecimiento”, se publica el trabajo muy desalentador sobre factores como la población, la producción, la contaminación o las reservas de recursos naturales. (16)

Algunos grupos ecologistas ya tenían importancia en los años 60, pero el documento del MIT para el Club de Roma y las posteriores cumbres y conferencias internacionales sobre el asunto, pone en alerta al mundo sobre factores como crecimiento económico y desarrollo sostenible.

La concienciación pública lleva a crear organizaciones sociales defensoras del medio ambiente en todo el mundo. Entre los diversos grupos comienzan a surgir tendencias de actuación muy distintas entre si:

• Conservacionistas

Establecen que puede haber una situación de convivencia entre el ecologismo y el sistema económico. La defensa del medio ambiente y de sus recursos naturales no está reñida con su uso y con la preservación del mismo.

(16) ORTIZ DE MENDIVIL, Enrique. Sensibilización Ambiental. Madrid. Editorial CEP 2009, pag. 99. ISBN: 978-84-9924-939-1

Legislaciones para tipificar y multar los delitos ambientales, creación de reservas medioambientales, etc…, son medidas mundiales de actuación de este tipo de organización.

Un ejemplo de conservacionista es la National Geographic Society de EEUU, que es además una gran divulgadora medioambiental.

• Reformistas

Entre estas agrupaciones más institucionales y reformistas, pero con importante base social implicada, se encuentran la mayor parte de ONG´s ecologistas y partidos políticos verdes.

En primer lugar destaca el caso de Greenpeace, fundada en Canadá en 1971 y con sede central en Ámsterdam. En 1984 la organización Greenpeace llegó a España. Se autofinancia a través de los socios, venta de productos autopromocionales y diversos donativos no gubernamentales. Su objetivo es la defensa y protección del medio ambiente, realizando campañas de concienciación o actos directos de gran repercusión mediática, contra empresas o entidades que perjudican el medio ambiente.

Otro importante grupo institucional es WWF, en España WWF-Adena al fusionarse con la Asociación para la Defensa de la Naturaleza. Su reconocimiento público llegó con el rechazo al intento del gobierno del General Francisco Franco de convertir, a finales de los 60, el Parque de Doñana en un arrozal.

En 1998 más de 300 colectivos ambientalistas crean Ecologistas en Acción, para poder competir en repercusión social con Greenpeace o WWF, siendo desde entonces un referente entre los movimientos ecologistas.

Por otra parte, especialmente en los 80, surgen agrupaciones políticas defensoras de los intereses ecologistas, los llamados partidos verdes. Su incidencia es muy dispar a nivel internacional, pero en países como Alemania, han llegado a formar parte de gobiernos de coalición con los socialdemócratas.

• Radicales

En este grupo podemos encuadrar distintas plataformas con actividades violentas y corrientes de ecologismo profundo.

En 1980 nace en los Estados Unidos de Norteamérica, el grupo E.F.!, La Tierra Primero. El sabotaje y el boicot violento ha sido ideario del colectivo con importante presencia mundial, especialmente en países anglosajones.

Otro grupo ecologista radical es el Frente de Liberación Animal ALF. Sus miembros son clandestinos y sus acciones violentas. Sus acciones como la liberación de animales de granjas, se mezclan con la quema de laboratorios y edificios.

Finalmente grupos con bases anarquistas y diversos colectivos con raíces indigenistas, con gran peso en Latinoamérica, forman parte del llamado ecologismo profundo, con un mayor peso ideológico en sus acciones directas a favor de la tierra.

Como se puede observar, las actuaciones ecologistas de hoy van desde una propia actitud personal acorde al medio que nos rodea, hasta la agrupación mundial de personas con un objetivo militante en la defensa de intereses de la naturaleza, pasando por la implicación de instituciones y colectivos sociales, partidos políticos, sindicatos, etc….

Ecología política

Esta ideología se ve afectada por el principio de la limitación de recursos del planeta. De esta manera surge el concepto de “autolimitación”, como medio para impedir a la humanidad una huida hacia delante. La responsabilidad no es sólo la acción presente, sino que se deben contemplar las consecuencias a largo plazo. La Tierra no ha cesado de ser tratada como un objeto material inanimado, procediendo a una desvinculación del hombre con la naturaleza.

El segundo aspecto a destacar es que la ecología, más allá de los movimientos ecologistas establecidos, ha traspasado las barreras políticas y supone en si misma una corriente ideológica, en gran medida, enfrentada a la derecha e izquierda. Para los más conservadores, los ambientalistas son una nueva ocurrencia del socialismo para poder criticar al sistema, la clásica metáfora de la sandía, “verde por fuera, rojo por dentro”. Los liberales, por su parte, consideran el ambientalismo como adversarios de la ciencia y el desarrollo tecnológico, hostiles a la sociedad mercantil y ciegos a los beneficios del libre comercio. Gran parte de la izquierda, encuentra similitudes entre el pensamiento conservador y el conservacionismo, al rechazar el progreso como instrumento de igualdad entre las personas.

Las divisiones entre izquierda y derecha son sustituidas por otras, como productivismo y antiproductivismo, calidad de bienes fabricados y la calidad de vida, rápida acumulación de cosas materiales y la realización personal. En cualquier caso, la ecología política supone una apuesta por la calidad de vida, los marcos de vida tradicionales, las especificaciones culturales y la biodiversidad, y una ruptura con el productivismo. Esta mezcla temática de derecha e izquierda es particularmente evidente en los verdes de Alemania, cuya orientación descansa en una síntesis alternativa de nuevos valores y de valores existenciales, una apología de autonomía y el espíritu comunitario.

En el seno de la ecología política se encuentran diversas corrientes con distintas carencias o defectos. Predicciones catastrofistas, conclusiones apresuradas y poco fundamento teórico, cuestionan este pensamiento novedoso cuyo alcance no se puede subestimar.

La bioeconomía o economía ecológica

La primera información que se tiene de este término es el libro de H. Reinheimer, publicado en 1913 y titulado “Evolution by Cooperation: A Study in Bioeconomics”. Es el economista y matemático rumano, Nicholas Georgescu-Roegen, quién utilizará el término como tal desde 1972. (17)

En el pensamiento de Georgescu-Roegen se apela con insistencia a las enseñanzas de algunos de sus maestros como Schumpeter, Marx, o Marshall al configurar una visión novedosa de la evolución del sistema económico. Para él, la economía deber ser una rama de la biología interpretada de forma amplia. El humano es una de las especies biológicas de este planeta, y como tal está sometido a todas las leyes “naturales” que gobiernan la existencia de la vida terrestre.

Los equilibrios en la bioeconomía dependen de múltiples aspectos que remiten a la radiación del sol y la energía procedente de los minerales localizados en la corteza terrestre. La radiación solar sigue siendo el principal soporte para la producción alimentaria, y los yacimientos de combustibles fósiles y de minerales lo son para la fabricación de mercancías. La degradación sufrida por los recursos terrestres nos lleva a la discusión sobre el agotamiento de esos recursos no renovables. Aquí surge al primer plano el debate de la solidaridad entre las generaciones presentes y futuras, en la distribución de los recursos.

(17) CARPINTERO, Oscar. Revista ICE, julio-agosto 1999, nº 779. http://www.revistasice.com/cmsrevistasICE/pdfs/ICE_779_127-142__0ACA9987BFD9F4AC3ED35E822D88112E.pdf

Dos elementos aparecen unidos a esta estrategia. Uno relacionado con el consumo individual y la necesidad de reducir el consumo al mínimo compatible con la supervivencia de la especie, y otro que tiene que ver con la estructuración institucional, en torno a una organización mundial que administre los recursos naturales.

El problema ecológico de las relaciones entre el nivel de vida de la generación actual y la asignación intergeneracional de los recursos no pueda ser únicamente analizado desde la perspectiva de la economía convencional, ya que las generaciones futuras no pueden expresar su demanda en los mercados actuales simplemente porque no existen.

El consumo de materiales ha llegado a unos niveles tan extraordinarios en los países desarrollados debido a la existencia de un marco económico global desfasado que deprime los precios de las materias vírgenes y, lo que es más importante, no responde a los costes ambientales de extracción y transformación.

Existen medidas que sugiere el científico rumano para comenzar la senda correcta de nuestro comportamiento con la naturaleza. Dentro de este Programa Bioeconómico propondrá, como primera medida, la prohibición completa de cualquier tipo de armamento de guerra por medio de un consenso o pacto entre las naciones productoras y suspender la producción. El planteamiento de Georgescu abonaba también una segunda medida tendente a liberar una importante capacidad productiva con destino a la ayuda internacional, pero sin costes para el nivel de vida de los países donantes. Georgescu-Roegen propone como tercera medida la disminución gradual de la población a un nivel adecuado para que pueda alimentarse con el producto de una agricultura orgánica y biológica que preserve las riquezas y la fertilidad de los suelos a largo plazo. Una cuarta medida, sugiere que el desperdicio de energía producido por la sobreutilización de la misma, regulando, si llega el caso, su consumo de forma estricta. Su quinta y última sugerencia, plantea reducir los comportamientos extravagantes en el consumo presionando a los fabricantes para que determinadas mercancías absolutamente inútiles y con un alto coste ecológico no sean producidas.

La bioeconomía de Georgescu-Roegen se ha acabado convirtiendo en lo que, desde hace tiempo, se conoce como Economía Ecológica. Ese cambio terminológico, que no de contenido, es el que ha permitido cultivar y desarrollar su legado a escala internacional.

El pensamiento de Georgescu, y sus posteriores discípulos, tiene el valor de otorgar importancia al medio ambiente en el entorno social y económico de nuestras vidas. Sin embargo muchos de sus planteamientos, desde la gran intervención pública hasta las prohibiciones, pasando por la propuesta de disminución de población (sin especificar claramente mucho más), son medidas muy extremas y de difícil aplicación internacional.


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