BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

LAS FINANZAS PÚBLICAS ESTATALES Y MUNICIPALES EN MÉXICO

Hilario Barcelata Chávez




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2.1.2 El índice de Participaciones per cápita (IPEC)

A pesar de la conclusión a la que nos lleva el apartado anterior, al observar el nivel de participaciones per cápita para cada estado, resulta notorio las más altas no corresponden a los estados más pobres, como cabría esperarlo de un reparto compensatorio y considerando que como significativo, el coeficiente de correlación entre el IPPIBE y las participaciones per cápita, ya que alcanza un valor de 0.484. Así, por ejemplo, Nuevo León y el D.F., que son las entidades con el mayor PIBE per cápita, obtienen el mayor nivel de Participaciones per cápita, en cambio Puebla, Oaxaca y Guerrero, con PIBE entre los más bajos del país, reciben los valores más bajos de Participaciones per cápita.

Esto puede atribuirse al costo más alto que tiene la provisión de bienes públicos en regiones más desarrollados y la mayor variedad de bienes públicos de que hay que proveer a la población, independientemente del tamaño de la demanda para cada tipo de bien. Es decir, el resultado parece obedecer a un reparto per cápita no homogéneo, que estaría reconociendo el costo diferencial de la provisión de bienes públicos, y las diferentes necesidades en calidad y tamaño de la población en cada estado

Sin embargo, no se pude ser concluyente en este sentido, por lo que, con el fin de medir con mayor precisión la relación entre las participaciones per cápita y el PIB per cápita, he calculado el Índice de Participaciones per cápita (IPEC) que mide el tamaño de las primeras, como proporción del segundo. Este indicador mide la participación per cápita entre estados y considera que la necesidad de bienes y servicios públicos y el costo de proveerlos es el mismo en todos los estados.

Como tendencia, se observa que este Índice crece conforme disminuye el PIBE per cápita, lo cual representa cierta equidad, puesto que entre más pobre es el estado, más grande es el monto de las Participaciones per cápita comparadas con su PIBE per cápita. Destaca, sin embargo, el caso de Tabasco cuyo IPEC es de 37.5, lo cual es un valor superior entre un 80 y un 100% al de otros estados con mayor pobreza.

El coeficiente de correlación entre ambas variables es de -0.534, lo cual evidencia una relación inversa significativa. Es decir, a menos PIBE per cápita, más participaciones per cápita. Esto estaría confirmando una tendencia compensatoria del reparto de participaciones. De hecho el coeficiente de correlación entre IPEC e índice de marginación y el de IDHE y el IPEC, alcanzan valores que muestran,

-aunque de un modo más débil- esta tendencia a que le corresponda más a los de menor desarrollo. Sus valores son 0.200 para el primero y -0.251 para el segundo.

De igual modo, hay que observar que el incremento del IPEC, conforme es mayor la pobreza, obedece más a que el PIBE per cápita se vuelve más pequeño, que al hecho de que las Participaciones per cápita se vuelvan mayores, pues en realidad, a medida que aquél es menor, menores son aquellas. Es decir, ambos valores disminuyen, conforme se desciende en los valores del PIBE per cápita, pero las Participaciones descienden a un ritmo menor que aquél. Por ejemplo, el D.F., recibió 8,901 pesos de Participaciones per cápita y su IPEC fue de 5.6, el más bajo del país. En cambio, Chiapas con un índice de 21.3, recibió 5,648 pesos.

Lo anterior estaría confirmando una tendencia compensatoria del reparto de participaciones, al mismo tiempo, que se reconocen las disparidades de costo y variedad de las necesidades para los estados más desarrollados. A este nivel, el sistema de reparto parece, no sólo ser compensatorio y resarcitorio, sino justo en ambos sentidos.

2.2. Participaciones y Población.

El tamaño de la población es un factor fundamental para entender el volumen de Participaciones que le corresponde a cada estado.

En función a este criterio, es posible observar que los seis estados que más participaciones reciben, concentran el 42% de la población y son de los más poblados del país: Distrito Federal con 8.6%; México, 13.7; Veracruz, 7%; Jalisco, 6.4; Nuevo León, 3.9% y Tabasco 1.9%, aunque, a diferencia de los otros, no es de los más poblados del país.

Como se alcanza a observar, existe una relación muy significativa entre el tamaño de la población, en cada estado y la magnitud de las Participaciones que recibe, ya que su Coeficiente de Correlación es de 0.911, lo que significa que conforme mayor es la población, mayores son, también, las Participaciones. Esta relación se confirma con el Coeficiente de Regresión que es del 0.83.

Así, por ejemplo, México, D.F., Veracruz y Jalisco, que son los estados con mayor población (13.7%, 8.6%, 7 y 6.5% respectivamente), son también los estados que más participaciones reciben (11.3%, 13%, 6 y 6.1% respectivamente). En cambio, los estados con menor población, Colima y Baja California Sur, (0.6 y 0.4% del total cada uno) reciben el 0.8 y el 0.7% del total de las Participaciones.

2.2.1. El índice de Participaciones-Población (IPPOB)

La relación entre población y Participaciones es posible medirla a través del Índice de Participaciones-Población (IPPOB) que compara las proporciones de población y Participaciones que corresponden a cada estado y nos permite saber si existe un reparto equitativo de éstas, en términos de aquella. Es decir, es un indicador de equiproporcionalidad. De acuerdo con este índice hay un total de 7 estados que reciben un reparto de Participaciones proporcional a su población: Baja California, Coahuila, Tlaxcala, Chihuahua, Durango, Chiapas, Zacatecas.

Otros 13 estados son perdedores, es decir, su índice expresa que reciben una proporción de las Participaciones, que es menor al porcentaje de población nacional que tienen. Estos estados son: Jalisco, Sinaloa, Morelos, Yucatán, y Veracruz, con 0.9. México, Hidalgo, San Luis Potosí, Guanajuato y Michoacán con 0.8 y Puebla, Oaxaca y Guerrero, con 0.7

Los 12 restantes son ganadores, con distintos niveles de ganancia.

• Los de ganancia baja, donde la proporción de participaciones no excede el 50% del valor de proporción de la población: Sonora, 1.4; Colima, 1.3, Aguascalientes y Nuevo León, 1.2 y Tamaulipas, Quintana Roo, Nayarit, y Querétaro, con1.1.

• Los de ganancia media, cuya proporción de Participaciones excede el 50% pero es menor al 100% de la proporción de la población. Son los estados de Baja California Sur y D.F. con 1.5 y Campeche con 1.6.

• Los de ganancia alta, donde sólo se encuentra Tabasco con el 2.5%

Estas cifras contrastan con la disparidad que muestra el IPPIB, en donde la ganancia o pérdida es más elevada, reflejando mayor desproporción.

Esto se debe a que la población estatal es un factor determinante del volumen de las participaciones federales.

Sin embargo hay algunos sesgos que es importante señalar.

• Primero, se puede observar que, hay estados ganadores, con una proporción muy baja de la población total, como Tabasco que tienen el 1.9% y su IPPOB es el más alto de todos y Campeche que tiene el 0.7% de la población total y su índice tiene un valor de1.5.

• De igual modo sobresale el hecho que entre los estados perdedores se encuentran los estados más pobres del país, los cuales reciben una proporción de Participaciones, menor a la de su población, además de que, su nivel de Participaciones per cápita es el más bajo de todos.

• Esto último significa que les debería tocar una proporción mayor de las participaciones, no sólo por el tamaño de su población, sino por las condiciones de pobreza en que se encuentra. Y el hecho de que no haya proporcionalidad en ellos, agrava su situación de atraso.

Lo anterior corrobora el hecho, de que el criterio de proporcionalidad que se encuentra detrás de esta mecánica de reparto, que toma en cuenta el tamaño de la población, no es adecuado, en términos de generar equidad en el reparto, pues no considera en qué condiciones se encuentra la población a la que le está repartiendo de manera proporcional a su cantidad. De hecho, considera que todos están en las mismas condiciones y como se ve, no es así.

De igual modo, es muy probable que el criterio de eficiencia con el que se reparten también las participaciones, esté sesgando el reparto, provocando que los más los estados más atrasados reciban una proporción menor, por ser más ineficientes en la recaudación.


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