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EL LIBRO Y EL BIOS: ALGUNOS MOMENTOS EN SU HISTORIOGRAFÍA. LECTURA DESDE EL PARADIGMA ECOLÓGICO

Germán López Noreña




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6.2.3 El Códice Mendocino

Lámina Del Códice Mendocino www.mexica.net

El Códice Mendocino o Tributos de Matricula, es un manuscrito de tipo colonial, también llamado Colección de Mendoza. De gran trascendencia informacional en lo que atañe a los gobernantes mexicas y sus conquistadores, en lo concerniente a la imposición de los tributos de la parte que conquista para con el avasallado. No solamente se limita a la parte tributaria; también nos brinda una excelente semblanza de la vida y las costumbres de los antiguos pueblos mexicanos.

Este manuscrito básicamente se estructura con páginas de texto y laminas de dibujo. Está confeccionado a la usanza indígena, con los contornos iluminados y de color negro. Los colores de mayor presencia usados en él, lo son el negro y el rojo, amarillo, azul turquesa, verde, motado y negro. Cada una de las láminas tiene anotaciones en español, además de que va acompañada enfrente de una página de texto que es la explicación de los dibujos o glifos dada por varios indios al escribano.54

Su lectura la determina la tradición de la escritura tradicional indígena y la adaptación al sistema europeo con los que se manufacturó. Aspecto de fácil observación en la inclusión de páginas de texto, la presencia de notas sobre los dibujos y la lectura de arriba hacia debajo de las pictografías. Además como indicadores de lo anterior, lo evidencia el orden interno en cada una de las partes del códice; el estar completas sus partes y la posibilidad de la lectura independiente de cada una de ellas.

Del nombre del códice se sabe que lo tomó de la persona que lo mandó a hacer; el primer Virrey de la Nueva España don Antonio de Mendoza, quien desempeño su cargo de 1535 a 1550. Siendo su objetivo principal, el rendir un informe a Carlos I sobre los antiguos mexicas. De su procedencia, se sabe que es originario de Technotitlan, más no de la fecha y de su gestor: De ella no hay un consenso entre los investigadores, aunque las versiones en cierta forma son muy aproximadas:

El grupo de investigadores del INAH de Mexico, ya citado en esta sección del libro, nos dice sobre esta cuestión:

Sabemos que procede de la ciudad de Tenochtitlán, aunque no el año exacto de su elaboración. El conquistador Jerónimo López presentó al virrey de Mendoza un " Parecer" en el que cuenta haber visto en casa de un indio maestro de pintores llamado Francisco Gualpuyocualcatl un libro que había sido mandado hacer por el virrey; su descripción coincide exactamente con el contenido de nuestro códice. Sin embargo no existe la certeza de quién fue el autor por lo que; se le considera anónimo. Una vez que fue terminado, salió del puerto de Veracruz en 1549 hacia España. El barco en el que viajaba fue apresado por piratas franceses, quienes lo llevaron a su país. Ahí, el cosmógrafo del rey lo adquirió, y firmó en la parte superior izquierda de la primera lámina del códice, así como en la antepenúltima y última hoja en la que todavía hoy se puede leer "A: Thevet cosmographe" A su muerte, el códice fue adquirido por Richard Hakiuyt, geógrafo y capellán de la embajada inglesa, quien lo llevó a Londres. Pasó por manos de diversos coleccionistas hasta que finalmente John Selden al morir en 1654 lo heredó a la Biblioteca Bodiey de Oxford, Inglaterra, en donde se encuentra actualmente.

` Ahora, leamos cuidadosamente lo que escribe al respecto Amparo R. de Parres (2001), en su artículo La Niñez en el Códice Mendocino, en el que realiza un interesante análisis del mundo de la niñez en Mesoamérica, principalmente en los Aztecas, a través del análisis de las imágenes, figuras o dibujos, contenidos en la tercera parte de este manuscrito:

Se cree que el Códice Mendocino fue hecho por el indio Francisco Gualpuyogualcal, maestro de pintores y el que lo interpretó en español el canónigo Juan Gonzáles, que tenía conocimiento de la lengua mexicana, según Federico Gómez de Orozco. Sin embargo en sus estudios F. Berdan y P. Rief Anawalt, opinan que fue fray Andrés de Olmos y no Juan Gonzáles el autor de dicha obra.

Tlacuilos, o sea los pintores escribanos lograron plasmar la información entre grandes discusiones de los distintos puntos de vista indígena. Sobre todo por que apremiaba el tiempo para mandar el documento a España, antes de que los huracanes azotaran Veracruz. Desgraciadamente el códice nunca llegó a su destino. El barco en el que se mandó fue tomado por piratas franceses y después de muchas vicisitudes, acabo por fin en la biblioteca Bodley de Oxford. Muchos años después, lo publica Lord de Kingsborough, junto con otros codices, en antiqueties of México 1831 - 1848.

Finalmente, leamos lo que nos presenta Doris Heyden del ANHI, sobre el trabajo de de Frances F. Berdan y P. Rief Anawalt (1992) y algunos elementos de la historia del Códice Mendocino:

[...] Este extraordinario manuscrito, producido en la ciudad de México en 1541, ha sido conocido por cuatro siglos, pero n buen facsímil y un estudio esmerado de la obra no han estado disponibles hasta ahora. Esta situación ha persistido porque una buena edición facsimilar del códice con un estudio en ingles, preparada por James Cooper Clark en Inglaterra en 1938, fue destruida casi en su totalidad en el bombardeo de Londres en 1940 durante la segunda guerra mundial. Otras ediciones del códice han aparecido, pero no ha sido fácil conseguirlas o consultarlas en las bibliotecas. Entre ellas, están: un facsímil en el volumen I de Antiquities of México que publicó el Vizconde Kingsborough en Inglaterra entre 1831 y 1848; una edición en español de la misma publicación, Antigüedades de Mexica, publicada en 1964 por la Secretaria de Hacienda y Crédito Publico de México, donde aparece el Mendocino en volumen I, una edición preparada por Jesús Galindo y Villa y publicada en 1925, y el Códice Mendocino o Colección de Mendoza, patrocinado por la Presidencia de la Republica en México, en 1979. Ahora tenemos una magnifica edición en cuatro volúmenes, editada por las antropólogas Frances F. Berdan y Patricia Rieff Anawalt, publicada como el Codex Mendoza por la Universidad de California en 1992 [...].

A petición del rey Carlos V de España -quien quería información escrita y pictórica sobre diferentes aspectos de la Nueva España- el primer Virrey aquí, Antonio de Mendoza, encargó a informantes mexicanos de cierta edad datos sobre la vida en el centro de México en la época prehispánica, cercana a la conquista. Los Tlacuiloque, o dibujantes, pintaron las escenas y los informantes las interpretaron en su idioma, el Náhuatl. Después, un religioso tradujo los comentarios al español y cada página explicativa se clocó frente a la de las ilustraciones que describía. La obra fue hecha en papel español y consta de setenta y un folios. Fue mandado a España por 1492, pero en altamar unos piratas franceses capturaron el barco y la ciudad que recibió el códice cambio de Madrid a Paris. Aquí llamó la atención del geógrafo de rey Hanri II, André Thevet, quien lo estudió y hasta dejó su firma en algunas páginas. Después de la muerte de este estudioso francés el manuscrito fue comprado por Richard Hakluyt, capellán del embajador inglés en Francia. Ya en Inglaterra el códice pasó a otras manos. Samuel Purchas lo adquirió después de 1616 y luego su hijo lo vendió a John Selden, un coleccionista de documentos originarios del Nuevo Mundo. Cinco años después de la muerte de Selden en 1654, Sir Tomas Bodley lo adquirió para la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford. Todavía se conserva allí, con el catalogo de Arch. F. c. 14, Ms. Arch. Seld. A. 1.

Al contrastar los párrafos citados, observamos entre ellos más que discrepancias, la existencia de similitudes en sus planteamientos. Por cierto, los autores son claros en conceptuar, el no existir la certeza de quien es su autor. Obviamente, unos son más laxos que otros en sus apreciaciones.

En cuanto al contenido temático del Códice, se distinguen tres ejes fundamentales:

1) Una primera sección histórica. La que ilustra de la fundación de Technotitlan y una crónica de los reyes Aztecas, sus gestas conquistadora, y sus reinados. Esta sección histórica denominada por otros autores como Anales Mexicanos, está formada por 18 láminas. Iniciándose ellas con la fundación de Technotitlan y en la parte inferior una escena de guerra contra Culhuacán y Tenayuca. En términos generales trata de la historia oficial de los mexicas de 1325 a 1521.

La segunda lámina y las consecutivas, "contienen igualmente un marco o tira de cuadros con fechas en color azul turquesa. En la parte central se pintó al gobernante mexica empezando con Acamapichtli(1375-1481) con el símbolo de la guerra representado por una chimalli o escudo de guerra y un conjunto de topónimos o dibujos que nos indican el nombre de los lugares que fueron conquistados por este tlahtoani o gobernante. Esta sección registra a los nueve señores mexicas y en la lámina de cada uno las fechas de su gobierno y los topónimos de las poblaciones conquistadas durante su periodo. La lista de topónimos puede ocupar láminas completas según el gobernante, lo que nos permite conocer el avance de la expansión mexica sobre Mesoamérica". ANHI (México; 1996).

2) La sección económica. En donde se muestran a los a los altépelt55 tributando a los mexicas. En ella se trata en detalle del tributo de más de 400 pueblos. La conforman 39 láminas en las que se listan los pueblos y los respectivos tributos a ser pagados a los señores de Technotitlan. En lo geográfico abarcaba lo que en los tiempos actuales corresponde a los territorios de los estados de México, Hidalgo, Morelos, Puebla, Veracruz, San Luis Potosí, Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Distrito Federal.

Citemos un fragmento del escrito sobre este tópico, de José de Luis de Rojas y Gutiérrez de Gandarilla (1983), en el que nos exponen que:

El panorama tradicional de la sociedad azteca nos muestra cómo los nobles vivían del tributo que les pagaban sus renteros, y de las donaciones del tlatoani, y que los macehuales cultivaban la tierra, la cual les proporcionaba el sustento, más un plusproducto que les permitía cumplir sus obligaciones sociales.

Pensamos que esa situación debe ser correcta para aquellos lugares en que se disponía de tierra de cultivo, pero que Tenochtitlan constituye un caso aparte en la organización mexica.

Calnek (1978: 100-101) opina que los tributos y la renta de la tierra se empleaban para mantener a la nobleza hereditaria, a un ejército profesional y a un número extremadamente grande de personal administrativo. Señala que la distribución de alimentos a la población en general se realizaba como un evento especial en la fiesta de Huey Tecuilhuitl.

Los tributos podían canalizarse hacia el mercado si, como señala Brumfiel (1980: 466), los productos que no eran alimentos eran usados por los nobles para adquirir éstos en el mercado.

Berdan (1978: 89-90) sostiene que el desarrollo del tributo se produjo como un complemento a la actividad comercial, cuando la demanda urbana se hizo tan fuerte que descompensó la balanza comercial, pues las provincias presentaban una menor demanda; por ello fue necesario someterlas: era el único medio de obligarlas a producir mas.

(De Rojas y De Gandarilla, 1983: Págs. 96-97)

Ahora, la información consignada en cada una de las láminas se distribuyó, de tal forma que en el margen izquierdo pintaron los topónimos56 en forma de lista, los que ocasionalmente continuaban en la parte inferior a todo lo ancho y siendo posible seguir sobre la orilla derecha del folio. En la parte central se ubicaban los diferentes tipos de tributos; en los que a cada uno se le apuntaba la cantidad a pagar con un numeral.

Las láminas se denominaba de acuerdo del lugar a tributar, como por ejemplo: De Guerrero, Entregaban cantaros llenos de miel de abeja, jícaras pintados, etc.; De Tochtepec, Es una lámina excepcional por su majestuoso colorido, en el que hace presencia plumajes hermosos y adornos de oro a tributar. La variedad de productos a ser entregados los señores de la ciudad de Technotitlan, dan una semblanza de la riqueza en los productos naturales y los artículos manufacturados de estos pueblos mesoaméricanos.57

3) Vida y Costumbres de los antiguos mexicas. Parte etnográfica, al parecer escrita especialmente para el códice y la que deja entrever atributos indígenas prehispánicos e influencia de patrones europeos. Sección del códice conformado por 15 laminas, diseminadas en la siguiente manera:

Las primera cinco dedicadas a describir las costumbres de los pobladores mexicas, desde el nacimiento del niño, la educación de niños y niñas desde los tres hasta los catorce años, y la ceremonia del matrimonio.

Estas láminas se dividen en bandas paralelas y cada sección se hace corresponder a una edad específica, la que es representada por pequeños círculos color azul turquesa.

De estos acontecimientos en la vida del mexica y específicamente en lo que al nacimiento atañe y a la educación, Amparo R. de Parres (2001) nos ilustra:

Del nacimiento del niño o la niña mexica:

La tercera parte empieza por mostrar el nacimiento del niño o la niña del altiplano central prehispánico, que nace en universo espléndido, cargado de símbolos esotéricos y misteriosos, abierto sólo para los iniciados. Un mundo preordenado, cuyo equilibrio cósmico y social está sostenido por un complicado ritual, destinado a apaciguar a los dioses. Varios siglos antes de la era cristiana, las culturas indígenas de Mesoamérica, inventaron un calendario ritual llamado Tonalpohualli, antiquísimo y original instrumento que se convierte en el péndulo mágico religioso, incluido dentro del Tonalámatl, que forma parte de los libros de los días y los destinos. En él se marcaba con este sistema, el nacimiento del niño o la niña, cuyo destino estaba sellado en un marco de espacio temporal.

Del significado del nacimiento de un niño o niña mexica:

En el México prehispánico, cuando el niño nacía, la madre consideraba que había dado a luz un guerrero, contribuyendo así al Universo y a la guerra. Pero si la madre moría en el parto, se le recompensaba asignándole el Oeste, que era el lugar donde se ponía el Sol, el cual se acompañaba del Zenit, al ocaso de los dioses, que es el lugar donde se unirá a las demás mujeres, muertas en iguales circunstancias y que han entregado un guerrero más: ellas eran las cihuateteo. Sus honores eran idénticos a los de los guerreros muertos en combate [...].

De la educación en la cultura mexica58, de carácter obligatoria para todos los niños y niñas; aunque con algunas características que indican algunos elementos de élite en la misma:

Del maestro, quien cumplía un papel protagónico en la sociedad, y era un personaje de gran aprecio en la sociedad mexica:

Los Tlamitinime eran los maestros que humanizaban los rostros, que era la manifestación de un yo que se ha ido adquiriendo y desarrollando por la educación. Pensaban que con la educación se hacían los sabios, los rostros ajenos y se humanizaba el corazón de la gente. Con el espejo que les ponían delante para hacerlos cuerdos y cuidadosos, se les daba a su personalidad. Se llamaba la Ixtlamachiliztli, a la acción de dar sabiduría.

De la formación del niño y la niña mexica, consagrados unos a la preparación militar y otros a los estudios de la ciencia y el sacerdocio:

A los niños varones, desde pequeños, los padres procuraban llevarlos al maestro del Calmecac o el Telpochaclli, para inscribirlos y prometerlos en cualesquiera de las dos escuelas. Con objeto de que llegado el momento entrasen a ellas después de los ocho años. Los hijos de los nobles iban al Calmecac para consagrarlos a Quetzalcóalt y al estudio que los prepararía para el sacerdocio y puestos elevados de administración pública y jurídica. Era vida de penitencias rigurosas, de ayunos y renunciamientos.

Los consagrados a Tezcatlipoca en el Tepchcalli, en donde básicamente se entrenaba a los jóvenes para la guerra, llevaban una vida menos rigurosa. Pero si algún estudiante se distinguía, podía pasarse al calmecac.

Este apartado del códice, contemplaba un código ético, en el que se les inculcaba y se le daba el componente axiológico en la formación del niño y la niña. Normas y consejos para una sana convivencia en comunidad y sociedad de los jóvenes como futuros ciudadanos

Las laminas restantes de esta sección del códice, están distribuidas en seis láminas en las que se registra el entrenamiento militar de los jóvenes, la vestimenta militar, sus adornos de acuerdo al rango y los meritos guerreros.

La última lámina está dedicada a mostrar el palacio en su distribución interior en salas de consejo y demás, también se muestra los aprendices en oficios y artes, para finalmente ilustrar en lo concerniente con los castigos a los adultos y los privilegios de las personas de la hoy en día llamada tercera edad.


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