BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

EL LIBRO Y EL BIOS: ALGUNOS MOMENTOS EN SU HISTORIOGRAFÍA. LECTURA DESDE EL PARADIGMA ECOLÓGICO

Germán López Noreña




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6.3.2.4 El Códice De Grolier

Lámina Del Códice De Grolier http://www.famsi.org/mayawriting/codices/groliersample.jpg

El Códice de Grolier de dudosa autenticidad para muchos expertos73, se data su descubrimiento en 1985 en una cueva en la sierra de Chiapas, y:

Si bien a lo largo del siglo XIX aparecieron manuscritos mayas en el mercado del arte, la comunidad científica jamás reconoció su autenticidad. Por ello, el anuncio del descubrimiento de un nuevo códice maya en abril de 1971, durante la exposición del Grolier Club en Nueva York, fue como una bomba. Dos años después, en 1973, el investigador norteamericano Michael D. Coe publicó el facsímil del documento en un libro editado por el Grolier Club con el título de The Maya Scribe and his World. El documento, conocido con el nombre de Códice Grolier es un fragmento de manuscrito en papel amate estucado y pintado que consta de 11 páginas incompletas; tiene una longitud de 125 cm y mide de 18 a 19 cm de altura. Fue adquirido en 1965 por Josué Sáenz, coleccionista mexicano de arte, y hoy se conserva en el Museo Nacional de Antropología de la ciudad de México. Se dice que fue encontrado en una cueva de Tabasco junto con otros objetos perecederos, entre ellos una máscara de madera cubierta con mosaico de piedra (Von Winning, 1968) y una caja tallada, también de madera (Coe, 1974). El debate sobre la autenticidad del códice comenzó desde su descubrimiento. Junto con el facsímil, Coe (1973, p. 150) presentó el análisis de carbono 14 realizado a una hoja de papel amate encontrada junto al manuscrito, que indicó la fecha de 1230 ± 170 d.C. Coe sostuvo que esta fecha estaba de acuerdo con la iconografía y el estilo del Posclásico en el documento, en el que los trazos mayas se encontraban mezclados con elementos toltecas o Mixteca-Puebla.

(Claude-Francois Baldez, 2002: Pág. 3)

Como era de esperarse, emergieron la voz de los científicos y críticos expertos, verbo y gracia la del ingles J. Erick Thompson, quien en su artículo The Grolier Codex, no mayor de 10 páginas, hizo gala de un escepticismo dogmático y sostenía que el manuscrito era de producción moderna o mejor dicho una falsificación, desautorizando por completo la apreciación y el trabajo de Coe; recordándonos la ya mencionada aversión del mismo autor para con el trabajo de Yurrii Knorosov, tildándolo como una "patraña marxista".

En 1992 Coe diría de la apreciación del científico Thompson, de que éste había "ignorado el argumento principal al centrarse en detalles que, según él le ofrecían mayores posibilidades de dar la estocada maestra" Coe (1992: Pág. 229).

¿Pero cuál es la forma actual del códice de Grolier? Dejemos que sea Francois Baldez, en su magnifico escrito en la página 10, quien nos ilustre de este componente del Grolier:

En su forma actual, se trata de un fragmento de papel amate divido en 11 páginas, cubierto por cal y pintado de un solo lado [...]. Como lo hizo notar Coe, lo común en los manuscritos mayas y mexicanos es que estén pintados por ambos lados, aunque hay muchas excepciones, por lo que el hecho de que éste tenga imágenes y texto en un solo lado no pone en tela de juicio su autenticidad. Hay cuatro pedazos de papel amate asociados a él, sin pintar y sin estucar, uno de ellos fechado con carbono 14 en 1230 ± 170 d.C., con lo que se obtiene una fecha para todo el manuscrito. Debe hacerse notar que con el carbono 14 se fechó el papel y no lo que se trazó encima. Thompson señala que según José Luis Franco es frecuente encontrar papel prehispánico en bruto en las cuevas donde no hay humedad, papel que puede muy bien servir como soporte de obras de falsificadores, que no faltan en el mercado. En el documento, los colores están de acuerdo con los números y los glifos; los números que acompañan a los nombres de días están en rojo, al igual que los que indican distancias en veintenas; los glifos del día están en negro dentro de un cartucho rojo, así como las unidades que indican las distancias. En las imágenes, el dibujo está en negro, con algunos motivos en color: en rojo, la parte superior de las lanzas (pp. 1-3) -bajo la gran punta triangular, por debajo de la punta de las jabalinas (pp. 5 y 11) y las encías de las cabezas de los muertos (pp. 2, 6 y 11); en café, el cabello del cautivo (p. 1) y la sangre en el cuello decapitado (p. 6); en azul-verde el recipiente con agua de la p. 11.

En las 10 u 11 páginas del Códice Grolier se retoman las listas de nombres de los días de las pp. 48, 49 y parte de la 50 del Códice de Dresde. En este último las cuatro estaciones de un ciclo (de 584 días) ocupan la misma página del almanaque y las imágenes sólo se aplican al nacimiento heliaco, mientras que a cada página del Grolier corresponde una estación venusina con una columna de signos de días (kan para la p. 1), sus coeficientes y una imagen. Es decir, se da la misma importancia a todas las estaciones del ciclo, incluyendo las de invisibilidad, y para cada una hay una imagen ilustrando un augurio, aparentemente siempre negativo. Si se comparan las pp. 1-4 del Grolier con la 48 del Dresde se observa la misma secuencia de nombres de día (kan, ix, kan, eb) precedidos de 11, 6, 1, 9, 4, 12, 7, etc., números indicados con el sistema de rayas (para 5) y puntos (para la unidad) [...].

Finalmente, retornemos a la interesante discusión académica de si es o no es original el Grolier. De la misma manera que hay estudiosos divergentes a la concepción del si ser original, también hay quienes convergen en aceptar esta apreciación. De todas maneras la tensión en torno al códice de Grolier está vigente, pues en ello se movilizan variables en lo que desde lo sociopolitico, lo cultural e incluso hasta a lo meramente económico corresponde, y en completa articulación al proceso investigativo de este campo.

6.4 LOS CÓDICES MIXTECAS

Los códices de los grupos Mixtecos no eran solo para leerse como libros, también sirvieron como guiones para la celebración y la promulgación de eventos históricos. Los códices podían exhibirse como "tablas de cuentos." Un poeta recitó el texto del códice con música como acompañamiento, mientras actores actuaban partes de la historia con trajes típicos. El escenario para estas presentaciones literarias y teatrales eran las fiestas reales. Imagínese un banquete en el cual los participantes eran literalmente parte del arte de la actuación. Ellos se presentaron usando vestimentas pintadas con figuras de héroes y dioses de culturas mientras bebían y comían en cerámicas de policromo decoradas con escenas de códices, e intercambiando regalos de oro, concha, hueso y turquesa grabadas con imágenes de los ancestros fundadores de las dinastías de rangos más altos.

(John Pohl: www.famsi.org)

6.4.1 De La Cultura, La Escritura y Generalidades De Los Códices De Los Mixtecas

Iniciemos esta parte de los códices precolombinos esbozados en este volumen, con un acercamiento a lo que fue la cultura mixteca y a su escritura, como elementos fundamentales y necesarios para una hermeneusis de los manuscritos precolombinos de esta parte de Mesoamérica.

6.4.1.1 La Cultura Mixteca, Su Geopolítica, Costumbres y Mitología

Mapa De La Cultura Mixteca www.homines.com/arte/cultura_mixteca/index.htm

Como Cultura mixteca se denomina a nivel general a las diversas manifestaciones de la población mixteca ubicada en México, en una ubicación cronológica desde el año 1500 a. de C. al 1521 de la era cristiana. Las primeras manifestaciones culturales despueblo mixteco se fechan en el Preclásico Medio de Mesoamérica (ss. XI-II a. de C.), hasta la irrupción de la conquista española del imperio Mixteca en el siglo XVI de nuestra era.

El terreno histórico de asentamiento del pueblo mixteco, es la zona llamada actualmente como zona Mixteca, conformada por los estados mexicanos de Puebla, Oaxaca y Guerrero. Traducido en su idioma los nombres de la nación y el país mixteco Ñuu Dzahui, que significa en castellano país o pueblo de lluvia. De lo que Manuel A. Hemann Lejarazu (2009: Pág. 7), en lo que corresponde al campo de investigación, nos dice:

Hoy en día es indudable que la región mixteca ha sido identificada como una de las áreas culturales más antiguas de Mesoamérica. Sus vestigios arqueológicos y la antigüedad de sus datos atestiguan la profundidad histórica de esta extensa área situada entre los actuales estados de Oaxaca, Pueblo y Guerrero. Pero para llegar al presente estado de conocimientos sobre la zona han transcurrido décadas de investigación llevadas acabo por numerosos estudiosos de los más diversos orígenes étnicos. Basta con mencionar los trabajos pioneros de Alfonso Caso e Ignacio Bernal, las trascendentales aportaciones arqueológicas y etno-históricas de John Paddock, Ronald Spores y Michael Lind, hasta los valiosos avances de Maarten Jansen, Mary Elizabeth Smith y Nancy Troike para el estudio de los códices. Toda esta información, en su conjunto, ha conformado un nuevo panorama sobre la historia y la cultura de la Mixteca [...].

La extensa cronología de la cultura mixteca caracterizada por su continuidad y antigüedad, le ubica como una de la más importante de Mesoamérica. Su historia se inicia con su separación de otros pueblos de habla otomangueana en el área de Oaxaca. En este período histórico de los mixtecos sobresalió su estrecha relación con el pueblo Zapoteco; con el que compartieron numerosos rasgos culturales, por cierto, ambos pueblos se denominan a sí mismos como gente de la lluvia o de la nube.

Relación de ambos pueblos favorecida por el entorno ecológico, común a ambos, lo que propició la concentración urbana en las ciudades de San José Mogote y Monte Albán74 -conocida como la región Mixteca Baja-; lo contrario sucedió en los valles cercanos a las montañas Mixtecas -denominada región Mixteca Alta.

Relaciones que se presentaron con regularidad en el Periodo Preclásico, resaltado cuando la población Mixteca se incorporó a la llamada por la historiografía indígena, la red de Relaciones Pan mesoamericanas, siendo evidencia de ello, el encontrarse objetos de lujo en el área aglutinante Olmeca.

¿Pero qué sucedió en el período clásico Mesoamericano en lo que atañe a la cultura Mixteca?

Este período está caracterizado por el apogeo de las ciudades de Teotihuacan y Monte Albán, erigiéndose como elemento determinante en el florecimiento de Ñuiñe, denominación de la Mixteca baja. De la misma manera que la Mixteca alta, vivió el ocaso de yucunundahua; la mixteca baja vivió su colapso a raíz de guerras y luchas internas entre las ciudades de la región, y los estados de la Mixteca alta.

Es así como al terminar el Período Clásico Mesoamericano (ss. VII y VIII), muchos elementos de la otrora hegemónica cultura Mixteca baja, caen en desuso y son relegados al olvido.

A inicios del siglo X, gracias al genio político y militar de Ocho Venado también llamado "Garra de Jaguar"75, se da comienzo el florecimiento de la cultura Mixteca. Sus negociaciones de carácter político le llevaron a consolidar la hegemonía Mixteca en la costa. Allí fundó el reino de de Yucudzáa (Tututepec) y después emprendió una campaña militar para unificar numerosos estados bajo su poder, entre ellos sitios tan importantes como Ñuu Tnoo Huahi Andehui (Tilantongo).

Lo anterior no habría sido posible sin la alianza con Cuatro Jaguar, señor de filiación nahua-tolteca que gobernaba Ñuu Cohyo (Tollan-Chollollan). Le cabe el merito a este lider guerreo y politico Mixteca de haber unificado la mixteca baja, la alta, y la de la costa.

El reinado de Ocho Venado, no llegó a un feliz término, concluyendo con su asesinato a manos del hijo de una noble señora que a su vez fue asesinada por el propio Ocho Venado. En todo el Posclásico en la cultura Mixteca se intensificó la red de alianzas dinásticas entre los estados mixtecos y zapotecos, pero paradójicamente e vez de presentarse una unión entre ellos, aumentó la rivalidad entre ambos pueblos. Sin embargo, actuaron en conjunto para defenderse de las incursiones mexicas.

México-Tenochtitlan y sus aliados se alzarían con la victoria sobre estados tan poderosos como Yodzo Coo (Coixtlahuaca), que fue incorporado como provincia tributaria del Imperio azteca. Sin embargo, Yucudzáa (Tututepec) mantuvo su independencia y ayudó a los zapotecos a resistir en el istmo de Tehuantepec. Cuando los españoles llegaron a La Mixteca, muchos yya (señores) se rindieron voluntariamente y se entregaron en calidad de vasallos de España conservando algunos privilegios. Otros resistieron, pero fueron vencidos militarmente.

En su mitología, los mixtecos se consideraban descendientes de los hijos del árbol de Apoala. Uno de estos hijos venció al Sol ganando la tierra para el pueblo mixteco. La divinidad principal de los mixtecos en la época prehispánica era Dzahui, patrono de los ñuu dzahui y dios de la lluvia. Otra divinidad de gran importancia era Nueve Viento-Coo Dzahui, héroe civilizador que les entregó el conocimiento de la agricultura y la civilización. Los manuscritos prehispánicos de los mixtecos o mejor sus códices dan cuenta de su historia y de su mitología; de la misma manera estos libros recogen sus actividades en las artes menores, como la pintura, la orfebrería y la alfarería.

En la lámina 37 del Códice Vindobonensis, en su escena central, al parecer, se representa el origen de los mixtecos a partir de un árbol que engendró a los ancestros de este pueblo. Es necesario acotar del como la mitología mixteca es y comparte muchos elementos con el resto de las tradiciones mesoamericanas. Al igual que en el caso de los mexicas o los mayas, los mixtecos también creían que vivían en la era de un Quinto Sol y que, antes de su tiempo, el mundo había pasado por una serie de creaciones y destrucciones.

En un comienzo de los tiempos, en la tierra cundía el caos y la confusión. Las fuerzas espirituales creadoras volaban en el aire. Ellas eran, según la narrativa de los códices, Uno Venado-Serpiente de Jaguar y Uno Venado-Serpiente de Puma. Son los correspondientes mixtecos de Ometecuhtli y Omecíhuatl, los Señores Dos, que representan el principio dual de todo el universo. En el mito mixteco, estas dos divinidades separan la luz de la oscuridad, la tierra del agua, el arriba del abajo, y crean a los cuatro dioses creadores que habrían de dar nacimiento a los otros y a la humanidad, que fue creada a base de maíz.

Cuenta la mitología Mixteca, que uno de los cuatro hijos de la pareja primigenia hizo un agujero en un árbol que se encontraba en las nubes y copuló con él. Se identifica a este personaje con el nombre calendárico Nueve Viento, uno de los nombres de Quetzalcóatl. El árbol quedó preñado, y alumbró al poco tiempo. De él nació un hombre que habría de retar al sol, señor de la Mixteca, en un duelo a muerte.

El mito del Flechador del Sol dice que este personaje disparó sus flechas contra el astro, mientras el sol le combatía con sus rayos. Así pasaron hasta el atardecer, en que el sol cayó herido de muerte (y esta sería la explicación del color encarnado de los atardeceres) y se puso tras las montañas. Como el Flechador del Sol temía que el astro renaciera y reclamara sus antiguos terrenos, trajo a la gente y los hizo asentarse en la tierra que había ganado, y los apresuró a cultivar las milpas de maíz en esa misma noche. De esta suerte, cuando el Sol renació al día siguiente, nada pudo hacer, y de esta manera, los mixtecos se convirtieron en dueños de la región por derecho divino y militar.

La tan ansiada unidad política perseguida por el líder guerrero y militar de los Mixtecas Ocho Venado, nunca fue lograda. Sin embargo, bajo el gobierno de él, en Tilantongo se conformó la mayor unidad política que conociera esa nación precolombina. Probablemente una de las causas lo fue la diversidad geográfica del terreno mixteco, aunque lo unifica la presencia de grandes cadenas montañosas como la propia Sierra Mixteca o el Eje Neovolcánico.

El histórico territorio Mixteca, de acuerdo con sus características se suele dividir en varias regiones:

La Mixteca Alta. es la zona que ocupan los valles intermontanos de Tlaxiaco, Nochixtlán, Putla y Coixtlahuaca, enclavados en las estribaciones de la Sierra Mixteca, una zona de sumamente montañosa que constituye el punto en el que se aproximan la Sierra Madre del Sur y el Eje Neovolcánico. El clima de esta región va de templado a frío, y es relativamente más húmedo que en el resto de las Mixtecas. En la Mixteca Alta nacen varios ríos que son afluentes de cuencas tan importantes como la del río Balsas y el Atoyac.

La Mixteca Baja. Que comprende varios municipios del noroeste de Oaxaca y el sur de Puebla. La Mixteca Baja se encuentra a menor altitud que la Mixteca Alta, puesto que la altitud del terreno difícilmente supera los 2000 msnm.

Debido a esta característica, la Mixteca Baja es más caliente y seca que el resto del territorio mixteco, razón por la que fue llamada Ñuiñe (idioma mixteco: Ñuu-idni, 'Tierra caliente' ) La mayor parte de la Mixteca Baja forma parte de la cuenca del río Balsas, que recibe las aguas de los ríos Atoyac, Acatlán, el Mixteco y otros afluentes.

El clima es típicamente el correspondiente a la selva baja caducifolia, ecosistema que se caracteriza por una combinación de vegetación xerófita con otras especies que crecen periódicamente en temporada de lluvia (que en la región abarca los meses de verano y otoño).

Al tenor de la historiografía indígena, el pueblo Mixteca es uno de los más antiguos de Mesoamérica. Perteneciente al grupo de lenguas mixtecanas, y con lazaos de familiaridad con el zapoteco y el otomí. Existen indicios de ocupación humana en la Mixteca desde el quinto milenio antes de la era cristiana; sin embargo, sólo después del desarrollo de la agricultura en Mesoamérica inició el proceso que dio origen a la cultura mixteca prehispánica. Alrededor del tercer milenio a. de C., aparecieron los primeros poblados agrícolas en la región, cuya economía estaba basada en los cuatro cultivos básicos mesoamericanos: el chile, el maíz, el frijol y la calabaza.

Dos milenios más tarde, en pleno período Preclásico Medio, la Mixteca fue el escenario de una revolución urbana, donde los núcleos de población crecieron y se integraron en la amplia red de intercambios que unió a los pueblos mesoamericanos. No fueron ajenos a la falta de unidad acusada por la mayor parte de las sociedades mesoamericanas, pues los mixtecos, siempre estuvieron organizados en pequeños Estados compuestos por varias poblaciones enlazadas por relaciones jerárquicas. Aspecto

Del decurrir de la vida y la cultura Mixteca en el Preclásico y el Clásico poco se sabe, sobre todo en relación con otros pueblos mesoamericanos contemporáneos o con la época de florecimiento de la Mixteca, correspondiente al Posclásico. En esa época ocurrió la emergencia del expansionismo de Tututepec, una ciudad fundada por Ocho Venado que llegó a dominar un amplio territorio entre la Mixteca de la Costa y la Mixteca Alta, al tiempo que estableció una serie de alianzas con algunos Estados del centro de Mesoamérica. Salvo casos aislados, como el de Tututepec, un alto porcentaje de la cultura Mixteca sucumbió y fue ocupada de manera pacífica por la ola avasallante de los españoles a partir de la segunda década del siglo XVI.


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