BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales

MIGRANTES E INDÍGENAS: ACCESO A LA INFORMACIÓN EN COMUNIDADES VIRTUALES INTERCULTURALES

Eduardo Andrés Sandoval Forero y Ernesto Guerra García


 


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Migración y conectividad en el municipio de Tonatico

A partir de la década de los 80 del siglo XX el mundo ha tenido una considerable transformación debido a la irrupción de las NTIC. La migración como fenómeno social no ha estado exenta de ese acontecer y también ha incursionado en su uso manteniendo interacción comunicativa ascendente en las relaciones personales así como entre las comunidades.

Hasta los años de 1990 los migrantes encontraron en el uso del correo postal y en la comunicación telefónica el territorio común para interconectarse con familiares y amigos de sus comunidades de origen. Una de las primeras acciones de los migrantes mexicanos que llegan a Estados Unidos, es establecer contacto con su familia o conocidos, a través de una llamada telefónica o una carta postal. Actualmente, los flujos de comunicación no sólo se remiten a la transferencia mediante carta postal o teléfono, sino que utilizan elementos nuevos, como las llamadas a través de celulares, los correos electrónicos y el mensajero a través de la Internet. Este manejo comunicativo no es exclusivo de los migrantes mexicanos, lo utilizan todos los latinoamericanos que se desplazan al vecino país del norte y a la Unión Europea. También los migrantes africanos que se transportan en las "pateras" a los diversos espacios de arribo en España, usan de manera común los celulares para establecer contacto con familias originarias de sus países que residen en Europa.

Hoy día el tránsito de personas de un territorio a otro no se explica sin la utilización de los flujos de información y los medios para hacerlo, es decir enmarcado en la SI. Muestra de ello es que las remesas, en las que algunos países basan sus ingresos, no tendrían la dinámica actual sin las tecnologías de transferencias de divisas. Las redes familiares y sociales, serían visiblemente diferentes sin el uso de los teléfonos móviles y el desarrollo de la Internet.

A pesar de todo ello, las posibilidades de la comunicación de los migrantes, en este momento, no se encuentran consideradas como un área de acción por parte de las políticas migratorias de los países expulsores de población. Incluso existe un importante desconocimiento de la forma que toman estos grandes flujos de información en los movimientos de las personas alrededor del mundo.

La perspectiva que ponemos en este trabajo es el lugar que toman los flujos de comunicación de la migración en la dinámica de la SI. Tomado el caso del municipio de Tonatico en el Estado de México, hacemos referencia a las pautas comunes y al énfasis de las dinámicas de interconexión de la comunidad mediante las características de los consumos culturales en las NTIC. La siguiente imagen es representativa de la migración contemporánea y el uso de estas tecnologías. Esta fotografía toma lugar en la frontera México-Estados Unidos en la ciudad de Tijuana, y muestra a una joven subiendo el muro fronterizo para realizar una llamada telefónica, ya que su teléfono móvil no encontraba señal.

Joven mujer subiendo la frontera para realizar llamada

Imagen tomada de http://www.flickr.com

El contexto de la migración mundial

La migración en el mundo se viene realizando desde la misma existencia del ser humano, es decir, este fenómeno acompaña y es parte de la historia de la humanidad. Podemos mencionar dos etapas importantes de la migración contemporánea, la primera ola que se desarrolló a partir del descubrimiento de América y hasta principios del siglo XX, mientras que la segunda ola es la que se puede observar a partir de los periodos de la primera y segunda guerra mundial.

Durante la primera ola el descubrimiento de América incentivó fuertemente la migración contemporánea de manera forzada con los flujos de población migrante esclava traída de África. Hasta antes de 1820 viajaron hacia el nuevo mundo 11.3 millones de personas, de los cuales 8.7 millones eran esclavos africanos. Sin embargo, una vez iniciada la transición hacia la migración libre en la historia de la migración intercontinental, el incremento de los flujos de población fue espectacular; la tasa de migrantes libres pasó del 20% en 1820 a 80% en 1840. Para los 30 años posteriores a 1846 el número de migrantes europeos pasó de 300. 000 a más de un millón a finales de siglo. La gran mayoría de migración europea se dirigió a Estados Unidos, empero, a partir de 1880 muchos emigrantes cambiaron su éxodo hacia América del Sur. Entre 1906 y 1910, Estados Unidos absorbía el 64% de la emigración total de América, seguido por Argentina con un 17% (Williamson, 2006).

La autoselección positiva, característica de las migraciones de principio de siglo se transformó a una selección negativa que obedeció principalmente a leyes económicas y demográficas de los países receptores de migración. Esto tuvo como consecuencia una pérdida de la calidad de los migrantes, y sobre todo una brecha respecto de los nativos con relación al valor de sus aptitudes en los mercados de trabajo.

El incremento de los flujos migratorios también generó por otro lado un sentimiento de inestabilidad en los residentes nativos del país receptor, llegando a tal punto que en países como Estados Unidos se crearon filtros para detener el avance masivo de la migración. En 1917 el Congreso aprobó una ley de alfabetización, a lo que siguieron más leyes restrictivas en 1921, 1924 y 1927, incluso la prohibición de asiáticos y cuotas más elevadas de acceso. Otros países receptores continuaron con estas restricciones, finalizando el primer periodo de migraciones mundiales y estableciendo una nueva dinámica: la ilegalidad de la migración.

La segunda ola se encuentra caracterizada por un nuevo aumento de migración después de la segunda guerra mundial. Al parecer posterior a las políticas de restricción de la migración, las cifras absolutas eran similares a las del siglo anterior pero contrastantes respecto de la población y la fuerza laboral que tenía que ser absorbida. Estados Unidos pasó de una tasa anual de 0.4 por mil en 1940 a 4 por mil en 1990. La proporción de población extranjera en este país pasó de 4,7% en 1910 a 8% en 1990 y a casi el 13% en 2005 (CONAPO, 2008).

Lo que ocurrió en Estados Unidos posterior a la segunda guerra mundial, acaeció de la misma manera en todo el mundo (cuadro 1). La tasa de extranjeros, en general, aumentó considerablemente respecto de las cifras de principios de siglo. Alemania por ejemplo pasó de 1,9% de extranjeros a principios del siglo XX a un 8.9% a principios del siguiente siglo.

Lo sorprendente de este nuevo boom de la migración masiva mundial es que se ha realizado bajo una política hostil y restrictiva hacia los movimientos de población. De hecho, hasta antes de la primera guerra mundial, los flujos de población se realizaban sin documentación y sin contrabandos ilegales, ya que no existían las barreras de seguridad nacional para frenar la migración masiva. Pero posterior a la segunda guerra mundial, la totalidad de movimientos poblacionales se han desarrollado en condiciones represivas.

Con las libertades para acceder a cualquier territorio presentadas hasta principios del siglo XX, quizá la migración actual se hubiera expandido exponencialmente. A pesar de ello los últimos cuarenta años la migración a nivel mundial ha crecido considerablemente, pasando de alrededor de 75 millones de migrantes en 1965 hasta poco más de 191 millones en 2005, lo que implica casi su triplicación en un periodo de 40 años (Gráfica 1).

Gráfica 1. Migrantes Internacionales a Nivel Mundial

1965-2005

Fuente: CONAPO 2008.

El aumento de la migración mundial indica que los países ricos concentran todavía, al menos para los migrantes, la esperanza de trabajo, mejores oportunidades de salarios, aunque no necesariamente de condiciones de vida y de trato humano.

Por otro lado, y pensando que estamos en una tercera ola migratoria, en la de la globalización económica, del neoliberalismo, y de la SI, para los migrantes resulta menos costoso el transporte, dentro de lo cual las remesas y las redes de comunicación les permite financiar sus traslados, incrementar ingresos económicos y bajar costes de transporte. Sin embargo, en esta crisis económica que afronta el mundo entero, en los países con mayor recepción los inmigrantes se enfrentan con situaciones complicadas, al disminuir las oportunidades de empleo y también por la creciente sensación entre la población nativa de una transgresión en su territorio por parte de los migrantes.

En Estados Unidos, por ejemplo, donde para enero de 2007 vivían 11.8 millones de inmigrantes indocumentados, de acuerdo con un reporte dado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los inmigrantes con o sin documentos, también hacen frente a los problemas de recesión económica y de desempleo del país, y además a las políticas restrictivas-selectivas emprendidas por el gobierno norteamericano para filtrar el acceso de esta población y su permanencia en el país. En algunos otros países, además, la discriminación causa asesinatos y criminalización de la migración, como es el caso de migrantes asesinados en Italia, suceso que causó enfrentamientos posteriores de africanos contra las autoridades italianas, para protestar por estos crímenes.

El contexto de la migración mundial presenta por un lado dificultades emergentes con relación a las que enfrentan los migrantes para con los países de arribo. Por otro lado, los abaratamientos en las tecnologías de transporte y comunicaciones extrapolan nuevas posibilidades de redes sociales y cooperación, pasando de ser una migración pasiva, a ser una migración activa, pero que debe enfrentarse a los retos de las consecuencias sociales de la globalización.

Globalización y migración

Las últimas décadas del siglo XX se vieron caracterizadas por el incremento del movimiento del capital, los bienes y las personas. Este constante movimiento se le ha conocido como globalización (Ros et al: 2007: 4). Dentro de los efectos de la llamada globalización encontramos una economía informacional y global en desarrollo, una sociedad interconectada, así como el intercambio de bienes y de mensajes culturales a través de la información y la comunicación.

La economía, menciona Castells (2005: 93), es informacional porque la productividad y competitividad de las unidades o agentes de esta economía (ya sean empresas, regiones o naciones) depende fundamentalmente de su capacidad para generar, procesar y aplicar con eficiencia la información basada en el conocimiento. Pero además, es global, porque el proceso productivo, el consumo y la circulación, así como los componentes, están organizados a escala global. De manera directa o entre los vínculos de los agentes económicos.

Con los referentes anteriores Castells también construye la noción de Sociedad Red, la cual se basa en los elementos del contexto de la globalización. Este tipo de sociedad continua siendo eminentemente capitalista pero con un capitalismo profundamente distinto de sus predecesores históricos al tener dos rasgos distintivos: que es global, y que se estructura en gran medida, alrededor de flujos financieros (Castell, 2005: 508).

A pesar de que la globalización tiene una base predominantemente financiera con rasgos globales, no se pueden obviar las consecuencias en la forma en que se organiza la sociedad a partir de estos grandes cambios en la dinámica del mundo. Para Zygmunt Bauman, en su trabajo Las Consecuencias Humanas de la Globalización, el desarrollo de la globalización hace necesaria la aplicación de una extensa crítica al poder de las élites, las cuales aseguran su extraterritorialidad de la manera más material: la inaccesibilidad física a cualquiera que no esté provisto del permiso de ingreso a la nueva sociedad global (Bauman, 2001: 31).

La globalización como fenómeno mundial reestructura los modos de vida y las formas de pensar, no sólo a nivel económico, sino político, tecnológico, cultural y por lo tanto social. La globalización es pues una serie de procesos complejos y no uno sólo. Presiona hacia arriba pero también hacia abajo, ejerciendo influencia sobre las autonomías locales. Este proceso mundial, menciona el sociólogo Giddens (2006: 27), no está evolucionando equitativamente y de ninguna manera es benigna en sus consecuencias. Se observa entonces como un proceso inédito por las dinámicas que ha suscitado el contexto tecnológico, pero también como un proceso sumamente desigual, en donde los rezagos y las desigualdades sociales se han puesto en evidencia por parte de quienes concentran las riquezas y quienes carecen de bienestar básicos.

Dentro de todos los procesos complejos de la globalización, y en atención a la delimitación de este trabajo, una de las partes relegadas ha sido la migración mundial, el movimiento de flujos de población a través del mapa político ha sido frecuentemente olvidado como un elemento base de la actual globalización. Los principales receptores y expulsores de migración en el mundo han carecido de una estrategia globalizada para enfrentar este fenómeno social, a diferencia de la atención y previsión puesta en marcha para los flujos financieros y para los mercados de bienes.

Los procesos de demanda de largos desplazamientos de países pobres a países ricos y la capacidad de los migrantes para financiarlos han aumentado fuertemente en el último par de siglos. Para finales del siglo XX, con el apogeo de la globalización, la brecha en la calidad de vida de los países desarrollados y subdesarrollados aumentó el incentivo para la migración. Aunado a ello las posibilidades de educación y un aumento mínimo en la calidad de vida de las zonas pobres, sumadas al menor costo de los transportes y la ampliación de las redes sociales a través de la comunicación e información, merced a las tecnologías emergentes, ha hecho posible el incremento de la migración. Este fenómeno en el contexto de la globalización contemporánea se presenta con potenciales emigrantes cada vez más pobres, los cuales se encuentran también cada vez más lejos de los mercados laborales con mayores salarios, y con una depreciación de la calidad de la mano de obra, al menos a la vista de quienes valoran el trabajo en los países receptores (Williamson: 2006). Estos nuevos migrantes, sin embargo, establecidos en el país receptor, crean diferentes condiciones de comunicación y relación externa, tanto con sus comunidades de origen como al interior, dentro de su ámbito de trabajo y de vida cotidiana, haciendo uso de las posibilidades de la interconexión.

Tecnologías y flujos de comunicación e interconexión

Las tecnologías siempre han estado presentes en todas las culturas; se pueden definir como un proceso o procedimiento, a veces complejo, para realizar una variada serie de actividades humanas, con el fin de obtener un resultado, materializado en un trabajo, con el fin de una mejora en la calidad de vida del ser humano (de Pablos, 2001: 19). O también en algunos casos, para deteriorar o destruir la calidad de vida, como el caso de las tecnologías para la guerra.

Las tecnologías no implican el proceso, son elementos interconectados para generar el mismo producto con las mayores facilidades. En otras palabras, modernizan el proceso, pero mantienen el producto. Sin embargo, en una tecnología cultural, donde el intercambio de comunicación es parte del proceso del funcionamiento de la tecnología misma, el producto se encuentra profundamente influenciado por las características de los elementos interconectados, de tal manera que al surgir la posibilidad de un mayor volumen de información, se incide directamente en la cultura presente desde el inicio del proceso.

Haremos referencia a la Internet por tratarse de una creación cultural con una arquitectura abierta y de difícil control. Esta característica sine qua non permite que en los países incluso donde se encuentra limitada la libertad de expresión, constantemente se generen mensajes culturales y de carácter libertario hacia el exterior, lo que convierte a la red en un instrumento esencial de expresión, información y comunicación. Son estas tecnologías emergentes generadoras de nuevas formas de cultura, las que permiten dinamizar los procesos y modificar el producto, siempre y cuando se adapten a las necesidades de los usuarios y se obvie la dependencia tecnológica, de lo contrario resultarían en un artilugio inútil.

Los flujos de comunicación que siempre han dependido de tecnologías como la escritura, se encuentran ahora ante la posibilidad de una comunicación rápida y con una cantidad impresionantemente mayor de información que con la que se contaba hace apenas algunas décadas. A pesar de ello, esta posibilidad no es otra cosa que la modernización de una estrategia tecnológica ideada en el siglo XV en Alemania por Gutenberg, quien con la creación de la imprenta puso fin a un periodo de semioscuridad cultural y colocó los cimientos de un renacimiento cultural que dio paso al público lector intercomunicado.

El concepto de interconexión se refiere a los mecanismos que facilitan la comunicación entre las personas sin importar donde se encuentren, así como las acciones y elementos del cambio social que afectan a la sociedad como conjunto. La globalización ha intensificado el intercambio desigual de flujos comunicacionales pero, de manera simultanea, ha abierto nuevas opciones para superar la casi proverbial pasividad que ha definido a los llamados países periféricos en materia de mensajes culturales (Trejo, 2001; 7).

Al igual que los procesos de los flujos migratorios internacionales, Internet no distingue fronteras y establece comunicación irrestricta entre todos sus nodos. La única censura posible es no estar en la red (Castells, 2001). En este sentido, la migración internacional contemporánea es el inevitable resultado del proceso de interconexión generado por la comunicación y los flujos de información. Las redes de comunicación son estimuladas por los cambios en las tendencias y significados de los movimientos de las personas alrededor del mundo. Sin la intensidad de las interconexiones, es dificultoso imaginar los patrones actuales de migración, desde los países de origen y hacia los países de recepción.

En un mundo con una comunicación implacable y medios tecnológicos que se han desarrollado en una estructura abierta, los procesos de interconexión y uso social de las redes es objeto de especial interés para determinar las consecuencias sociales y culturales del uso de estos medios, bajo contextos determinados, como en nuestro caso, la migración. Pero además de ello, es importante la observación de cómo la capacidad de interconexión genera respuesta en asociaciones, y respuestas políticas a problemas sociales, como menciona Alvin Toffler:

"Para una desmasificada sociedad de la tercera ola las reacciones del sistema industrial pasado son completamente burdas. Por lo tanto, se debe usar el voto y las urnas de una manera radicalmente diferente. [...] En un mundo donde estamos compitiendo, con la riqueza de las tecnologías de comunicación, hay muchas maneras en que las personas pueden mostrar sus puntos de vista sin usar las urnas. Y hay también maneras en que veremos en un momento, estos puntos de vista en procesos políticos decisivos." (Traducción propia, Toffler, 1990: 423).

Para el caso de la migración, este fenómeno social siempre ha implicado redes de comunicación entre uno y más puntos. Actualmente, la rapidez de la comunicación y la intensidad han significado efectos importantes sobre los movimientos migratorios entre países, algunos de estos efectos son:

Menores costos accesibles para regresar al país de origen.

Comunicación con el país de origen hacia el país de migración.

Solidez de las redes familiares y comunitarias.

Flujos de población en proceso de regularización.

La apariencia de grupos de migrantes que basan sus estrategias en una alta conectividad.

En una época globalizadora, cuando la comunidad, la ciudad y las naciones no se encuentran constituidas sólo por lo que sucede en su territorio, sino también por el modo en que la atraviesan migrantes y turistas, mensajes y bienes procedentes de otros países, se construye más intensamente lo propio en relación con lo que imaginamos sobre los otros (García, 1995: 74). En este sentido radica la riqueza de la interconexión de las personas y los pueblos a través de las tecnologías emergentes, con una mirada hacia lo propio, la identidad, cultura y desarrollo, pero también a las problemáticas actuales y las rezagadas históricamente, aplicando nuevas estrategias y habilidades para su desarrollo.

Sociedad de la información (SI)

La SI es una de las expresiones, acaso la más promisoria junto con todas sus contradicciones, de la globalización contemporánea. (Trejo, 2001:10). Este concepto se rastrea desde 1962 en "La Producción y Distribución del Conocimiento en los Estados Unidos" del economista Fritz Machlup. Sin embargo la concepción contemporánea que se puso en boga a partir de los ochenta fue la de Yoneji Masuda, quién en 1981 publicó "La Sociedad Informatizada como Sociedad Post-Industrial".

Para Masuda el concepto se refiere a aquella "sociedad que crece y se desarrolla alrededor de la información y aporta un florecimiento general de la creatividad intelectual humana, en lugar de un aumento del consumo material" (Masuda, 1984). La referencia de este autor carece de las delimitaciones de la literatura posterior acerca de los elementos de la SI, e incluso hace mayor énfasis en las cuestiones del desarrollo humano, al referirse a la creatividad intelectual, lo cual, finalmente, es una de las principales expresiones que se recuperan en la cultura de la virtualidad.

El concepto de la SI se ha tratado en considerable literatura acerca del fenómeno de la globalización, el desarrollo, subdesarrollo, y la posibilidad de economías emergentes con base en el contexto tecnológico. Entre algunos de los conceptos tenemos los siguientes:

..."centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida". (Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, 2003).

"Una sociedad de la información es una sociedad en la que la creación, distribución y manipulación de la información forman parte importante de las actividades culturales y económicas. La sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial." (Wikipedia, 2008).

..."un determinado nivel de desarrollo social, económico y tecnológico caracterizado por la participación de diversos agentes (gobierno, empresas, investigadores, centros tecnológicos, organizaciones sociales y ciudadanos) dispuestos a generar, difundir y usar la información para la producción de conocimiento económicamente útil (innovación) a los fines del desarrollo." (Valenti, 2002: 11).

"El término Sociedad de la Información se refiere a una forma de desarrollo económico y social en el que la adquisición, almacenamiento, procesamiento, evaluación, transmisión, distribución y diseminación de la información con vistas a la creación de conocimiento y a la satisfacción de las necesidades de las personas y de las organizaciones, juega un papel central en la actividad económica, en la creación de riqueza y en la definición de la calidad de vida y las prácticas culturales de los ciudadanos" (Mission for information society, 1997, citado por Valenti, 2002:10).

El concepto de "sociedad de la información" hace referencia a un paradigma que está produciendo profundos cambios en nuestro mundo al comienzo de este nuevo milenio. Esta transformación está impulsada principalmente por los nuevos medios disponibles para crear y divulgar información mediante tecnologías digitales. Los flujos de información, las comunicaciones y los mecanismos de coordinación se están digitalizando en muchos sectores de la sociedad, proceso que se traduce en la aparición progresiva de nuevas formas de organización social y productiva. (Sociedad de la Información y el Conocimiento, 2008).

La concepción de una SI gira en torno a palabras comunes: desarrollo económico, desarrollo social, tecnología, información, comunicación, cultura y paradigma. Por lo visto, de la conjunción de las palabras sociedad e información, se desprenden distintas expectativas para el mejoramiento de las capacidades humanas, pero también, las capacidades de acumulación de riqueza.

Observar a la SI como un paradigma, tal y como se define en la última conceptualización del cuadro, es admitir que habría que concebirla como un proceso en el que nos encontramos ya pero cuyo punto de llegada y consolidación parece aún distante (Trejo, 2001: 10). Este paradigma sostenido sobre la base del contexto tecnológico e informacional contribuye a una reformulación radical de los comportamientos sociales, económicos, políticos y culturales.

El paradigma de la SI se definiría entonces como un modelo normalizado dentro de las discusiones de las naciones, para alcanzar un grado de desarrollo económico, social y cultural a través de las herramientas de la comunicación e información del contexto tecnológico de finales del siglo XX. Esta posibilidad de desarrollo hace hincapié en las capacidades de creación, divulgación y aprovechamiento de la información de los países, y al interior de estos, por parte de las comunidades y de las personas.

La SI por lo tanto, tiene dos expectativas claramente definidas, las cuales precisarán el curso de los objetivos de las naciones y las estrategias emprendidas para alcanzar el proceso informacional. La primera expectativa hace referencia directa al desarrollo económico. Desde este punto de vista, la SI se inscribe dentro de los paradigmas desarrollistas del último siglo, pasando por eufemismos como países industrializados, economías de primer mundo, países desarrollados, países centrales, y por último SI y el conocimiento.

Sin embargo, habremos de especificar, que la otra parte a la que se dirigen las expectativas de la SI, es al desarrollo social y cultural. Los efectos principales deben de trasminar hacia la población, ya que el surgimiento de nuevos sistemas de comunicación, caracterizado por su alcance global, esta cambiando la cultura y lo hará para siempre. (Castells, 2005: 361). El desarrollo de la cultura contemporánea para y por una contaminación decisiva de los procesos de una sociedad afectada por la invasión de información, y la posibilidad de comunicación a largas escalas.

La SI en la agenda mundial

El surgimiento de un contexto tecnológico inédito a partir de los setenta y de un paradigma como la SI que se consolidó en los noventa, ha comenzado a influenciar las agendas internacionales de manera inexorable. El paradigma ha tenido importante difusión dentro de las discusiones de líderes nacionales y en cumbres mundiales, en donde se plantea la manera concreta en que se puede desarrollar la capacidad de acceso y aprovechamiento de las NTIC en los países.

En 2001 la Organización de Naciones Unidas aprobó la celebración de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) en dos fases. La primera se celebró en Ginebra del 10 al 12 de diciembre de 2003, y la segunda tuvo lugar en Túnez del 16 al 18 de noviembre de 2005. Los objetivos de ambos encuentros, en donde se reunieron más de un centenar de representantes de países: presidentes, vicepresidentes, ministros, secretarios, organizaciones internacionales, sector privado y sociedad civil; fueron los de elaborar un acuerdo de voluntad política para sentar las bases del desarrollo de la SI de manera equitativa y emprender las acciones necesarios para poner en marcha los nuevos planes aprobados.

La CMSI estableció 11 diferentes líneas de acción que comprometen en sus declaraciones (gráfica 2), entre las que destacan: Rol de los gobiernos y promotores, infraestructura de comunicación, acceso a la información y al conocimiento, capacidad de construcción, y aplicación de los beneficios de las NTIC en todos los aspectos de la vida.

Según los reportes de la CMSI, para mayo de 2008, un total de 3, 812 actividades habían sido presentadas dentro del marco de líneas de acción. De esa cantidad, 54% habían sido emprendidas por los gobiernos nacionales, mientras que el 29% fue realizado por organizaciones internacionales. De estas mismas actividades 44% fueron cumplidas en el ámbito nacional, mientras que el 30% se desarrollaron en un marco internacional. Si observamos la distribución regional de las acciones cumplidas, el 30% se establecieron en acuerdos internacionales, el 29 % en Norteamérica, 16% en la región Asia-Pacífico, 11% en África y sólo el 9% en Latino América. (International Telecommunication Union, 2008).

De acuerdo con las cifras proporcionadas de las 11 líneas de acción se destaca que Norteamérica encumbra el desarrollo de los indicadores de la SI, mientras que la región más rezagada, en este sentido, es Latinoamérica. En la gráfica 2 se muestran la incidencia en cada uno de los objetivos que planteó la CMSI.

Gráfica 2. Vista general de las actividades por línea de acción de la CMSI

Fuente: Report on the World Summit on the Information Society Stocktaking, 2008.

Según el énfasis que se ha establecido por cada línea de acción, podemos observar que la mayor participación se ha realizado en el acceso a la información y al conocimiento (C3) conjuntamente con la aplicación de las NTIC en todos los aspectos de la vida (C7). La primera, (C3), depende además de otras formas de acción directas donde participan gobiernos, asociaciones civiles y particulares. Entre estas se encuentran: las políticas y legislaciones, el acceso a la información, la investigación y desarrollo, los centros comunitarios, así como las bibliotecas digitales y archivos.

Por otro lado, la línea de acción referida a la aplicación de las NTIC en todos los aspectos de la vida (C7), hace referencia principalmente a la aplicación de las herramientas de las nuevas tecnologías en el gobierno, los negocios, en la educación y el aprendizaje, la salud, el empleo, el ambiente, la agricultura y la ciencia, estableciendo los indicadores y acciones específicas de cada campo y en cada región.

El desarrollo de la SI ha encontrado eco tal que incluso se menciona como una de las principales metas de los objetivos del milenio, en la declaración que los países integrantes de la Organización de Naciones Unidas firmaron en 2000 y cuya fecha límite se encuentra prevista para 2015.

El objetivo número 8 de la declaración de los objetivos del milenio, incentiva el progreso para lograr una alianza mundial para el desarrollo, a través de las siguientes metas:

Atender las necesidades especiales de los países menos adelantados.

Desarrollar un sistema comercial y financiero abierto y no discriminatorio.

Abordar el problema de la deuda de los países en desarrollo.

Estrategias para el trabajo digno y productivo de los jóvenes.

Y finalmente, en colaboración con el sector privado, observar el aprovechamiento de los beneficios de las NTIC.

Para medir las cantidades de este último punto se han establecido algunos indicadores que facilitan su verificación: líneas de teléfono, abonados a teléfonos celulares y los usuarios de Internet. En términos del avance de los anteriores indicadores podemos observar en la gráfica siguiente que las líneas telefónicas fijas no han incrementado de manera importante su crecimiento en contraste con las líneas de usuarios de celular, de hecho, de acuerdo a las cifras de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, organismo dependiente de Naciones Unidas, existen cerca de 1.270 millones de líneas fijas y 2.680 millones de líneas móviles en el mundo.

Gráfica 3. Usuarios de las NTIC en billones, cifras del mundo

Fuente: Report on the World Summit on the Information Society Stocktaking, 2008.

Por otro lado el incremento de los usuarios de Internet, aunque no cuenta con el aceleramiento de los usuarios de teléfonos celulares, si ha desarrollado un importante crecimiento en los últimos años, para ser específicos de acuerdo a Internet World Stats (2008), en la actualidad se registran más de 1400 millones de usuarios en todo el mundo, lo que significa una tasa mundial de penetración de 21.9 %. De este total, la mayoría de usuarios se encuentra concentrado en las regiones de Asia (39.5%), Europa (26.3%) y Norteamérica, (17%). Lo que hace observar las desigualdades importantes respecto de la penetración de las NTIC en el mundo. A pesar de ello, en los países como Estados Unidos, donde se agrupa una gran afluencia de las nuevas tecnologías, y en especial de Internet, los grupos minoritarios han desarrollado importantes estrategias de comunicación a través de las redes.

Aunque Internet sea una tecnología que ha prosperado de manera importante las últimas tres décadas, no significa que toda la población del ciberespacio se acomode a los estereotipos de usuario joven, blanco occidental y de clase media-alta. Incluso en el consumo de las grandes ciudades y países que concentran altos indicadores de penetración de las NTIC, se encuentran indicios del aprovechamiento de las minorías, ya que la actividad subcultural ha adquirido cierta presencia en los contenidos de la red.

Tenemos que tener en cuenta dos ámbitos de acceso a las NTIC, en primer lugar la manera formal en que los grupos minoritarios acceden a la Internet, en donde se mencionan las herramientas materiales que permiten el uso y aprovechamiento de las redes, y por otro lado, la usabilidad de las minorías como grupos étnicos o comunidades virtuales imaginadas que se destacan en el universo de Internet.

Atendiendo al primer elemento, mencionaremos que la forma en cómo acceden regularmente los grupos minoritarios a la red, es a través de los recursos propios en primer término, por medio del apoyo y soporte de instituciones gubernamentales o asociaciones civiles en segundo lugar; o de manera mixta. Por otro lado, el aprovechamiento puede generalizarse como horizontal o vertical. Horizontalmente se hace un uso social de las redes a través de la atención a las necesidades de la comunidad; mientras que en el uso vertical, se atienden las necesidades de promoción y/o verificación de los objetivos de organismos gubernamentales o asociaciones civiles.

La información y la propaganda, la discusión y el intercambio de opiniones, así como la transferencia de experiencias que se intercambian a través de la red, son aprovechadas por los millones de usuarios, sin embargo, la más notable deficiencia de ella hasta ahora, es la limitada cobertura que todavía es insuficiente en el mundo. "La tan elogiada 'interactividad' de los recientes medios es una exageración grosera; sería más correcto hablar de 'un medio interactivo unidireccional'. No importa lo que crean los académicos, que son miembros de la nueva elite global: La Internet y la red no son para todos, y difícilmente serán algún día de uso universal" (Bauman, 2001: 72).

A pesar de esta notable contradicción, que incrementa las desigualdades de desarrollo constituyendo una nueva brecha digital, es importante mencionar que los grupos minoritarios no se encuentran ajenos al desarrollo de las flamantes estrategias de comunicación e información del mundo, al parecer su experiencia de transnacionalidad encuentra mejor eco en el contexto de Internet, ya que la red es considerada también como una extensión de los marcos urbanos en donde habitan, siendo también utilizada para la defensa y apuntalamiento de los derechos cívicos.

En Estados Unidos, donde por ejemplo, para 2008, dos tercios de la población se encuentran on line, las minorías se han incorporado al uso de las NTIC de forma constante. Para 2011, se espera que el 50.3 % de los hispanos/latinos se encuentren en la red, lo que representa un gran incremento y aprovechamiento de una minoría étnica, si consideramos que la mayoría de éstos son migrantes o generaciones de hijos de migrantes. Los hispanos en Estados Unidos son el grupo que mayor uso hacen del teléfono celular (para 2007 existían 26 millones de subscriptores hispanos), lo que concuerda con el incremento de las NTIC en el mundo (gráfica 3).

Para el caso que nos ocupa, describimos a continuación los resultados de una encuesta aplicada en el segundo semestre de 2007 en la comunidad de Tonatico, ubicada en el sur del Estado de México, cuya tradición migratoria deviene desde los años de 1940, adquiriendo mayor intensidad a partir de las décadas de 1980 y 1990. Se buscó analizar las características de la comunicación migrante a través del uso de las herramientas de la SI, en específico de la comunicación a través de Internet, teniendo presente que la interconexión se refiere a los mecanismos que facilitan la comunicación entre las personas sin importar donde se encuentren, así como las acciones y elementos del cambio social que afectan a la sociedad como conjunto.

Finalizamos esta primera parte que enmarca la generalidad, para pasar a lo particular, donde se intenta analizar las características de la SI por parte de una minoría étnica concentrada en un territorio diferente, en otras palabras, observaremos como hacen uso de Internet una comunidad en medio de la gran mayoría de usuarios de la red en el mundo, y en específico de Estados Unidos, tomando el caso de la comunidad migrante de Tonatico, Estado de México hacia Waukegan, Illinois en Norteamérica.


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06 al 20 de
octubre
I Congreso EUMEDNET sobre
Políticas públicas ante la crisis de las commodities

10 al 25 de
noviembre
I Congreso EUMEDNET sobre
Migración y Desarrollo

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diciembre
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