BIBLIOTECA VIRTUAL de Derecho, Economía y Ciencias Sociales


ELEMENTOS PARA LA PLANIFICACIÓN TERRITORIAL EN CUBA

Elier Jesús Méndez Delgado y María del Carmen Lloret Feijóo



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1.1.1 Importancia y necesidad de la planificación territorial.

En la medida en que se amplían y profundizan las escalas de la producción, la especialización y las relaciones económicas, aumenta la importancia del aspecto territorial. Si bien en Cuba hay tres grandes regiones: la occidental, la central y la oriental, no se cuenta con una regionalización oficial en las mismas. La División Político Administrativa (DPA) efectuada en el año 1975 entre otros aspectos posibilitó que la provincia se identificada como territorio, lo que ha facilitado el trabajo de planificación y desarrollo de los territorios del país. La planificación territorial constituye un medio fundamental para elevar la eficiencia de la producción social y comparar los niveles de desarrollo de las regiones de una forma gradual. Ello posibilita el funcionamiento proporcional y equilibrado de la economía en su conjunto y el aprovechamiento racional de los recursos.

La planificación global, sectorial y empresarial resulta insuficiente para resolver los problemas que se presentan en el ámbito territorial, del mismo modo que le es imposible resolver las divergencias de carácter sectorial, la proporcionalidad dentro de cada uno de los territorios y entre ellos, así como realizar una utilización eficiente de los medios de transporte, el empleo integral y racional de los recursos materiales, laborales y financieros, y el perfeccionamiento de la infraestructura. Los planes sectoriales no responden a estas inquietudes, pues si bien determinan el volumen y la variedad de la producción de acuerno con la demanda nacional, el aumento de la eficiencia y el uso de las reservas internas de cada sector, no permiten precisar la proporción y la distribución de la producción con base en las particularidades locales; tampoco reflejan el nivel de desarrollo económico del territorio, ni el mejoramiento de su infraestructura.

La planificación territorial en cambio posibilita a los órganos de gobierno de la provincia y municipios participar de forma más objetiva en las decisiones de carácter central, permite incluso corregir excesos o inexactitudes.

A partir de 1975 el gobierno cubano decidió otorgar “un vigoroso impulso a la planificación de carácter territorial. Este procedimiento abrirá mayores posibilidades de hallar reservas de producción y de productividad” . Desde entonces se trabajó en el perfeccionamiento de la planificación territorial y se establecieron los principales aspectos de organización y metodología que rigen el proceso. En 1988 se creó el calendario y procedimiento para elaborar la propuesta de cifras directivas y el sistema de indicadores directivos. También se instauraron normas y procedimientos para el sistema de planificación, en respuesta a lo planteado en el Congreso del Partido Comunista de Cuba.

En el 1er. Congreso del Partido Comunista de Cuba, se planteó en su Plataforma Programática que "la planificación es el eslabón central de la dirección de la economía nacional". Seguidamente se argumenta que “la planificación es un sistema único que debe integrar de la manera más racional los planes de las empresas y ramas con el plan de la economía nacional, así como garantizar las correctas proporciones y distribución de las fuerzas productivas en el aspecto territorial, como importante factor en la aplicación de la política económica - social" .

La planificación territorial es un subsistema del sistema de planificación de la economía, lo que ha posibilitado activar el desarrollo económico y social a todo lo largo y ancho del país.

En este contexto el papel de los territorios es de vital importancia, ya que se necesita, por una parte, garantizar de forma eficiente el uso de los recursos locales para cumplimentar los objetivos de la economía nacional y por otra, lograr el desarrollo económico y social de cada territorio en cuestión y eliminar las desproporciones existentes entre las diferentes provincias y dentro de cada una de ellas.

El territorio debe ser más que un nivel organizativo o delimitación administrativa del estado, por lo que se debe concebir como un ente activo y decisivo del desarrollo económico local y no solo un espacio o soporte geográfico del desempeño de las entidades. Un tema de vital importancia en la aplicación de este enfoque de planificación a partir de las potencialidades endógenas, es el referido a la transferencia de competencias, facultades y recursos que permitan estimular los procesos de planificación del desarrollo económico territorial, por lo que se requiere incentivar e incrementar la capacidad de autogobierno de las autoridades locales a fin de propiciar el desarrollo de iniciativas.

No es suficiente con transformar los conceptos y enfoques de la planificación territorial, si estos no se acompaña del otorgamiento de facultades a los gobiernos para administrar y disponer de una parte del excedente que permita dar respuesta al financiamiento de proyectos de desarrollo local o enfrentar determinados gastos corrientes que respalden su gestión; en otras palabras la descentralización de facultades y manejos de recursos por los gobiernos en los marcos de los presupuestos y normas establecidas.

En la planificación territorial desempeña un papel clave la participación del territorio en el proceso de conformación del plan de la economía, la movilización de los recursos y las fuerzas del territorio para que los planes de las principales producciones autóctonas se puedan desarrollar eficientemente; las circunstancias de que los organismos de planificación territorial están más directa y sistemáticamente vinculados a la actividad productivas y a las actividades de cada uno de los centros, les permite revelar en mayor magnitud las potencialidades que tenemos en nuestra eficiencia, en el uso racional de los recursos, en el uso racional de los recursos energéticos en particular

El aprovechamiento óptimo de los recursos financieros, materiales y humanos, constituye un objetivo fundamental para lograr un desarrollo ascendente desde el punto de vista económico y social, en tal sentido la planificación territorial tiene la posibilidad de movilizar los recursos del territorio en función de necesidades locales de ese territorio y lograr en muy buenas condiciones la cooperación ente las empresas en los marcos del territorio que se trate, incluso en el aprovechamiento de recursos ociosos, propiciándolo de manera ordenada y racional.


 

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