LIBERTAD DE CONSUMO¿ EL BIENESTAR PERCIBIDO 
¿Con más dinero compramos más bienestar?

LIBERTAD DE CONSUMO¿ EL BIENESTAR PERCIBIDO ¿CON MÁS DINERO COMPRAMOS MÁS BIENESTAR?

Camilo Herrera Mora

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El Bienestar en Colombia en el siglo XX

El siglo XX como vimos en otras sociedades, el bienestar percibido creció de manera importante. Esto se debe a que a nivel mundial la inflación se controlo por medio de bancos centrales independientes y el libre comercio se profundizó mucho, no sólo por tratados bilaterales sino por la entrada de China a la Organización Mundial del Comercio.

Colombia comienza el siglo XX en el gobierno conservador-no tradicional de Andres Pastrana, con una recesión en 1.999 como consecuencia del fin del ciclo de expansión del capital y una crisis financiera causada por las continuas modificaciones al modelo hipotecario colombiano. Esta recesión (la única en 80 años consecutivos de estabilidad macroeconómica), causo un pequeño retroceso en el bienestar, que rápidamente fue superado gracias a un excelente control de inflación por medio de políticas de inflación-objetivo del Banco de la República, un nivel de precios relativos equilibrados y una mayor apertura comercial; a esto se suma la tradición del país de hacer aumentos salariales al nivel de la inflación esperada, manteniendo creciente la capacidad de compra de los colombianos.

Sin duda lo preocupante de la evidencia, es que la brecha bienestar entre las personas de ingresos bajos y las de ingresos altos es realmente grande. El bienestar en Colombia para las personas de ingresos altos en cerca de un 80% superior al de las personas de ingresos bajo, y el impacto inflacionario en los alimentos, al punto que el crecimiento del bienestar en ingresos altos duplica el ingresos bajos.

El Bienestar por Ciudades en Colombia 1.999-2.008

Este esfuerzo medido en las 13 ciudades principales del país evidencia las diferencias que hay dentro de un mismo país en cuanto a niveles de bienestar percibido; más aún por niveles de ingreso, donde es lógico que las personas con mayor capacidad de compra tendrán una percepción de bienestar mayor que las personas de bajos ingresos, ya que para los segundos el gasto en bienes necesarios es mucho mayor al 50% de su pocket share.

Es realmente llamativo que las ciudades de mayor bienestar no sean las ciudades principales del país, aunque esto demuestra que en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla es tan el tamaño poblacional que las diferencias de ingresos son más fuertes y reducen el nivel de bienestar agregado para la ciudad.

Estas diferencias son más evidentes cuando vemos los resultados en un mapa de posición entre el consumo promedio per cápita y la tasa de bienestar percibido; sólo Bucaramanga y el agregado de ciudades diferentes a las 13 principales tiene un consumo menor que el nacional, pero tienen un bienestar muy cercano al nacional; por el contrario se evidencia que las ciudades que consumen más que el promedio nacional y tienen un mayor bienestar, son ciudades pequeñas, mientras que las grandes ciudades se ubican en posiciones bastante diferentes; más cuando se analiza el mismo mapa como una trayectoria de bienestar, claramente se ve la sólida posición de Medellín y Calí muy por encima de Bogotá.

Sin duda Colombia se encuentra en una senda hacía un mayor bienestar en todas ciudades principales, pero cabe anotar que la falta de desarrollo de los pequeños municipios reduce su bienestar.