AGUAFUERTES II. RESUMEN Y CRÍTICA DE GENTES, CIUDADES Y RIQUEZA
 La transformación de la sociedad tradicional, del neomalthusiano Edward Arthur Wrigley

AGUAFUERTES II. RESUMEN Y CRÍTICA DE GENTES, CIUDADES Y RIQUEZA LA TRANSFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD TRADICIONAL, DEL NEOMALTHUSIANO EDWARD ARTHUR WRIGLEY

Edgardo Adrián López

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8.4. La formación de la familia

Dado que era muy difícil conservar hijos vivos y en particular, varones que mantuvieran la descendencia patrilineal, un porcentaje considerable de las poblaciones rurales de la Europa pre-moderna apelaban a estrategias que afirmaban la supervivencia de herederos masculinos, arribando al punto de una seguridad excesiva (1992: 285).

En la población de tipo “2”, de 1.000 familias 346 (es decir, un tercio) tienen tres hijos o más. Esto implica dificultades para atender a más de un heredero varón y un riesgo moderado de no contar con ningún heredero masculino.

En su conjunto, existen 276 padres que tienen la esperanza de que al menos dos hijos los sobrevivan. Por ende, más de una cuarta parte de las familias se enfrentarían con la dificultad de dotar a más de un hijo al fallecer el padre (1992: 285). Sin embargo, había oportunidades para los retoños “sobrantes” ya que éstos podían subsistir sirviendo en una casa ajena, aliviando a los padres fecundos (1992: 286).

Empero, en una demografía estacionaria puede no resultar óptimo limitar los nacimientos dado que los hijos ausentes dejarían “nichos” libres que los descendientes de otras familias, acabarían por ocupar (1992: 287). Lo que sí está claro es que no se puede asumir que pulsa una conexión directa entre pobreza, ingresos, número de hijos y futuro económico de los descendientes: habría que analizar la edad de incorporación al trabajo, la productividad con el aumento de los años cumplidos, la clase de consumo, las alternativas reales de labor en el mercado, etc. Bien puede suceder que, en una dinámica demográfica estacionaria, una familia numerosa sea un beneficio para la sociedad necesitada de mano de obra o que los hijos no sufran penurias si tienen muchos hermanos. Cualquier comunidad no puede prescindir de hijos “sobrantes” ya que correría el riesgo de debilitarse.

En una población en crecimiento, la natalidad excesiva conducirá a los imprudentes a sanciones; sin embargo, la cuestión se resolverá por el retraso del matrimonio, por el control de la fecundidad, por un aumento de la mortalidad o por una combinación de estos factores. Otra alternativa podría ser el desarrollo económico.