CONCEPCIONES DE LOS ESTUDIANTES E HISTORIA DE LA CIENCIA: EL CASO DEL CONCEPTO DE VACÍO

CONCEPCIONES DE LOS ESTUDIANTES E HISTORIA DE LA CIENCIA: EL CASO DEL CONCEPTO DE VACÍO

Joan Josep Solaz-Portolés

Volver al índice

 

 

1.5.6. El siglo XVIII.

Durante este siglo, y a contracorriente de su contemporáneos, Daniel Bernouilli (1700-82) niega la existencia del éter que todo lo llena. Lo hace en su investigación sobre el comportamiento de los gases. Suponía a los gases constituidos por pequeñísimas partículas, de las que habría una ingente cantidad incluso en un pequeño receptáculo. Optó por un modelo cinético para los gases, cuyas partículas se moverían rápidamente en todo el espacio vacío disponible, chocarían entre ellas elásticamente y también contra las paredes del recipiente. La presión del gas sobre las paredes la interpretaba mediante los choques de las partículas contra ellas.

Haciendo uso de este modelo Bernouilli llevó a cabo un desarrrollo cuantitativo que le permitió, por una parte, deducir la ley experimental de Boyle para gases, y por otra, encontrar la relación entre en aumento presión y el calor suministrado (aumento de la temperatura) a un sistema de volumen constante.

Por contra, el famoso matemático Leonhard Euler (1707-83) vuelve a hacer uso del éter que penetra en todos los cuerpos y llena el vacío para explicar la propagación ondulatoria de la luz, y proponer un modelo cinético para los gases en donde las partículas gaseosas giran en el éter. Para dar una justificación de la mayor velocidad de la luz respecto del sonido, dio a al éter una densidad mucho menor que la de aire, pero mucha mayor elasticidad.

En este siglo surge una nueva clase de fluido sutil o éter: el calórico. Este término fue introducido por Antoine-Laurent de Lavoisier (1743-94) para designar la materia del fuego o calor, al que consideraba un fluido indestructible e inmaterial. Joseph Black (1728-99), un gran estudioso del calor, describió el incremento de temperatura observada en un gas cuando se le comprime rápidamente o en un trozo de metal al que se le golpea bruscamente, como consecuencia de la liberación del calórico esistente entre los espacios vacíos de las partículas.