PROPUESTA DE ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA LA FORMACIÓN DE HABILIDADES PROFESIONALES EN LA ENSEÑANZA DEL DERECHO CONSTITUCIONAL CUBANO

PROPUESTA DE ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA LA FORMACIÓN DE HABILIDADES PROFESIONALES EN LA ENSEÑANZA DEL DERECHO CONSTITUCIONAL CUBANO

Jorge Jesús Pardo Cordero

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1.3 La formación de habilidades profesionales

En la literatura pedagógica y psicológica aparece el término habilidad con diferentes acepciones. En esta investigación se asume que la habilidad es la asimilación por el sujeto de los modos de realización de la actividad, que tienen como base un conjunto determinado de conocimientos y hábitos, sustentado por un conjunto de características, cualidades, actitudes y valores del desarrollo de la personalidad.

No se puede separar el saber del saber hacer, porque saber siempre es saber hacer algo, al decir de N. Talízina no puede haber un conocimiento sin una habilidad, sin un saber hacer; es por ello que para llegar a algún acuerdo sobre qué es saber, siempre hay que determinar los tipos de habilidades, gracias a las cuales funcionan y se expresan los conocimientos. Para determinar si una persona sabe o no sabe, se necesita de un criterio relevante y ese es, precisamente, el de las habilidades.

En las definiciones referidas se destaca que la habilidad es un concepto en el cual se vinculan aspectos psicológicos y pedagógicos indisolublemente unidos. Desde el punto de vista psicológico se precisa de las acciones y operaciones como componentes de la actividad y desde el punto de vista pedagógico del cómo dirigir el proceso de asimilación de esas acciones y operaciones.

La acción es una unidad de análisis, se da sólo cuando el individuo actúa. Las operaciones son micro-acciones, son los procedimientos, las formas de realización de la acción de acuerdo con las condiciones o sea las circunstancias en las cuales se realiza la habilidad, le dan a la acción esa forma de proceso continuo.

Al proceso donde no existe coincidencia entre motivo (móvil) y el objetivo (representación del resultado) se denomina acción y cuando existe coincidencia se refiere a la actividad, en este caso la habilidad.

El profesor al seleccionar los contenidos de la enseñanza, debe tener presente no sólo los conocimientos de la asignatura que en correspondencia con los objetivos deben ser asimilados por los estudiantes, sino además los tipos de acciones generales y específicas, el sistema de habilidades de la asignatura, ya que los conocimientos sólo pueden ser asimilados cuando los estudiantes realizan acciones con los mismos.

Luego, sólo se puede dirigir el proceso de aprendizaje mediante la dirección de las acciones que los estudiantes deben realizar para apropiarse de los conocimientos, para la asimilación de cualquier contenido.

Se identifica la etapa de la formación de una habilidad a aquella que comprende la adquisición de conocimientos de los modos de actuar, cuando bajo la dirección del profesor el estudiante recibe la orientación adecuada sobre la forma de proceder. La formación de las habilidades depende de las acciones, de los conocimientos y hábitos, conformando todo esto un sistema no aditivo que contiene la habilidad. Varios autores, al referirse a esta etapa incluyen lo relativo al desarrollo de la habilidad, no estableciendo diferencias entre estos momentos.

A. V. Petrosvski, en su obra: Psicología General, plantea que la habilidad incluye tanto elementos que le permiten al sujeto orientarse en las condiciones en que realiza la actividad, en los objetivos de la misma, así como en los métodos a emplear, como aspecto distintivo al poner en práctica los mismos y a controlar su ejecución adecuadamente. Propone que formar una habilidad, es lograr el dominio de un sistema de operaciones encaminadas a la elaboración de la información objetiva del objeto y contenido del conocimiento, así como las operaciones tendentes a revelar esta información.

Se puede plantear que las habilidades se forman y desarrollan por la vía de la ejercitación de las acciones mentales, mediante el entrenamiento continuo y se integran a modos de actuación que dan solución a tareas teóricas y prácticas. Las habilidades por lo general no aparecen aisladas, sino integradas en un sistema. Esta integración en sistema que tiene que ir de lo particular a lo general y a través de lo reproductivo – productivo – creativo.

En resumen, se declara la etapa de desarrollo de la habilidad cuando una vez adquiridos los modos de acción, se inicia el proceso de ejercitación, es decir de uso de la habilidad recién formada en la cantidad necesaria y con una frecuencia adecuada, de modo que vaya haciéndose cada vez más fácil de reproducir o usar, y se eliminen los errores. Cuando se garantiza la suficiente ejercitación decimos que la habilidad se desarrolla. Son indicadores de un buen desarrollo: la rapidez y corrección con que la acción se ejecuta.

Son requerimientos en esta etapa de desarrollo de la habilidad el saber precisar cuántas veces, cada cuánto tiempo y de qué forma se realizan las acciones. La ejercitación necesita además de ser suficiente, el ser diversificada, es decir, la presentación de los ejercicios variados para evitar el mecanisismo, el formalismo, las respuestas por asociación de algunas palabras, del orden o de la forma en que el ejercicio se presenta.

Finalmente se puede precisar que el proceso de formación de las habilidades consiste en apropiarse de la estructura del objeto y convertirlo en un modo de actuar, en un método para el estudio del objeto, donde juega un papel preponderante la asimilación del conocimiento. En el proceso de asimilación de la acción, en su repetición, las habilidades se forman.

En cada habilidad se pueden determinar las operaciones cuya integración permiten el dominio por el estudiante de un modo de actuación. Una misma acción puede formar parte de distintas habilidades, así como una misma habilidad puede realizarse a través de diferentes acciones. Las acciones se correlacionan con los objetivos, mientras que las operaciones lo hacen con las condiciones.

Las habilidades del pensamiento son consideradas en cuatro niveles de complejidad. En el primer nivel se encuentran la observación, recordación y descripción. Aquí la actividad cognoscitiva aparece vinculada al objeto o fuente de conocimiento. En el segundo nivel se destacan la clasificación, identificación e interpretación. Se desarrolla un proceso de comprensión y ordenamiento de la información. El tercer estadío, en que ocurren procesos de asimilación inferiores, se caracteriza por el análisis y la generalización. Por último, en el cuarto nivel, en el que ocurre un proceso superior de asimilación, se habla de formular, predecir, sintetizar, explicar, evaluar, resolver problemas, decidir. Resulta conveniente aclarar que el desarrollo de las habilidades del pensamiento implica las habilidades lógicas generales y las particulares de cada ciencia. Las habilidades del procesamiento de la información se refieren a las de obtención y reelaboración de la información. Las habilidades de la comunicación pueden ser verbales o no.

Un caso particular en el estudio de las habilidades es el de formación de las habilidades profesionales. Estas son las propias del ejercicio de la profesión y se definen en función de la asimilación por el estudiante de los modos de actuación de aquella actividad que está relacionada con el campo de acción de su futura labor y que tienen como base los conocimientos de la carrera, los hábitos inherentes a la profesión y los valores a formar.

Tales esfuerzos son un buen inicio para adentrarse en estas interrogantes, pero cuando se desarrollan más las nuevas tecnologías, muchos expertos y profesores señalan que estas discusiones deben volverse parte de una actividad continua, que sea interminable. Sin embargo, el acuerdo sobre cuáles son las habilidades integradas que son deseadas y factibles de alcanzar puede significar el punto de sintonía para armonizar los desafíos de los diferentes diseños curriculares de la Licenciatura en Derecho frente al encargo social y los diferentes requerimientos del mundo de hoy.

Para la determinación del sistema de habilidades profesionales inherentes a la carrera de Derecho ha sido necesario tomar en cuenta, también, los siguientes criterios en el contexto de las tareas investigativas:

 Análisis de los documentos, de los planes de estudio y programas de la carrera y los correspondientes modelos del profesional.

 Consideración de todas las habilidades comunes que son de obligada formación en los graduados universitarios, en las que se pueda:

o Integrar los conocimientos y llevarlos al nivel de aplicación profesional.

o Dominar las técnicas para mantener la información actualizada.

o Investigar sobre el ejercicio profesional.

o Saber establecer vínculos con el contexto social.

o Gerenciar- administrar los recursos materiales y humanos.

 Consulta permanente en los colectivos de disciplina y de año.

 Consulta a expertos con determinada experiencia en la enseñanza de la asignatura.

 Análisis en los consejos de carrera de las propuestas efectuadas.

Desde una dimensión holística estas habilidades se:

 Identifican a partir de las cualidades deseadas en un profesional universitario.

 Forman desde el primer año de la carrera y se desarrollan a lo largo de ella.

 Evalúan a partir de proyectos diseñados por años, grupos o clases y de forma individual.

 Integran en un sistema donde cada una está en conexión con los restantes.

 Convierten en el método fundamental de aprendizaje que dura toda la vida.

 Consideran como componentes fundamentales del proceso de enseñanza aprendizaje para el logro de la interdisciplinariedad.

El desarrollo de las habilidades en la enseñanza superior plantea la necesidad de atender las diferentes formas de organización de la docencia a la luz de un nuevo enfoque, en el cual no siempre el punto de partida sea la conferencia, el seminario y la clase práctica, sino que el desarrollo de una habilidad puede partir también de la situación problémica surgida por el propio proceso de la práctica laboral, que lleve al estudiante y al profesor a reflexionar acerca de las formas de solucionar el mismo y su posterior fundamentación teórica en las clases prácticas, seminarios, talleres, conferencias, etc.

El siglo XXI requiere de la formación avanzada de habilidades la cual se fundamenta en recursos intelectuales que operan en cuatro niveles:

 Conocimiento o "saber qué". Es el conocimiento básico. Este es esencial, pero generalmente no suficiente para el éxito.

 Habilidades avanzadas o "saber cómo". Es el aprendizaje traducido en ejecución efectiva: aplicar reglas para la creación de "valores". Es la habilidad profesional más extendida para la creación del valor.

 Entendimiento del sistema o saber "por qué". Es el profundo entendimiento de la red de relaciones causa efecto que subyacen en una disciplina. Permite la ejecución de tareas para resolver problemas más grandes y complejos. Personas con este dominio pueden anticipar soluciones útiles.

 Creatividad auto-motivada o "cuidar por qué". Consiste en poseer voluntad, motivación y adaptabilidad para el éxito. Sin este nivel los líderes intelectuales pueden perder su ventaja a través de la complacencia.

La incorporación de las ideas anteriores a la gestión curricular tiene que abarcar tanto los ejes horizontales como verticales y transversales de la carrera, teniendo en cuenta hasta los núcleos básicos de conocimientos y los sistemas de tareas que conforman el proceso de aprendizaje del futuro profesional.